El alcoholismo nunca estuvo bien visto en China, de hecho, durante mucho tiempo se asoció con oscuras creencias demoníacas. Por esta razón, los que tenían el hábito de beber de más muchas veces sufrían ataques y reprimendas de la población y las autoridades.

Sin embargo, fueron los mercaderes de seda y otros bienes los que desarrollaron la más oscura de las costumbres con respecto al maltrato de los alcohólicos -no porque lo reprobaran, sino porque eran la víctima perfecta para utilizar en sus pronósticos-.

Las creencias de los marineros del pasado

En el siglo XIII viajar por mar era algo muy peligroso y preocupante por lo que lógicamente los marinos buscaban varios amuletos que les asegurasen, al menos mentalmente, la tranquilidad de un buen viaje. En efecto, y si bien los amuletos eran solo eso, simples amuletos sin poder alguno, la tranquilidad mental y calma que ofrecían a sus dueños, los hacía muy útiles.

Esto fue común en todas las culturas del mundo. Por ejemplo, la marina británica generalmente llevaba gatos consigo, ya que eran considerados como animales de buena fortuna, mientras que el capitán del barco que transportó a Charles Darwin por el mundo estuvo a punto de negarse a llevarlo debido a la forma de su nariz.

El castigo a los borrachos

En sus relatos, Marco Polo describe la más extraña de todas las costumbres cuando relata como estos marinos mercantes, en busca de augurios, acostumbraban capturar un borracho cerca del puerto justo antes de zarpar.

Una vez encontrada su víctima procedían a atarlo en un particular cometa de grandes dimensiones el cual además contaba con un sistema de cuerdas que permitía un rudimentario control de vuelo.

Ilustración de un arquero chino montado a una cometa.
Ilustración de un arquero chino montado a una cometa. Además de utilizarlas para castigar borrachos la misma eran útiles para darle a los arqueros una posición elevada desde la cual disparar sus flechas.

Con asombro, Marco, fue viendo como varios hombres empujaban la cometa y desde tierra, gracias a una larga cuerda, controlaban su vuelo para lograr que se elevase lo más posible. De esta manera si la cometa se elevaba por los aires el pronóstico indicaba que el viaje sería próspero y beneficioso, por lo que los marineros procedían a abordar el navío y zarpar.

Al contrario, si la cometa no se elevaba, el navío se mantendría anclado en el puerto durante el año, ya que el pronóstico indicaba que si llegaban a zarpar morirían lentamente por enfermedades y accidentes.

Nota: como podemos observar en la imagen de arriba, hay evidencia de que las cometas no solo se utilizaban para colgar borrachos y predecir el tiempo. También se utilizaban para elevar arqueros y darles a estos una posición de tiro muy aventajada sobre los enemigos.


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Enlaces

Compilación de textos sobre cometas y extractos del libro «KITES» (Cometas) del historiador David Phlham, donde relata en detalle la tecnología de cometas de la Asia Medieval y otros tiempos (incluidos los recuentos de Marco Polo en China).