La colosal cometa de Alexander Graham Bell
Alexander Graham Bell fue una de ésas pocas personas que cambiaron completamente al mundo, o mejor dicho una de sus invenciones, nada más y nada menos que el teléfono. Sin embargo, Alexander poseía una de esas mentes hambrientas, siempre dispuesto a aprender cosas nuevas y a estudiar todo lo que desconocía en profundidad. De hecho el teléfono nació gracias a esta curiosidad, ya que la idea original de Bell no era construir un aparato de comunicación sino que consistía en crear un piano que pudiera accionarse a viento, así fue que investigó cómo transportar sonidos complejos mediante cables dando paso a la creación del primer prototipo de un teléfono.

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Alexander era además un gran proponente de la aviación, por lo que regularmente construía diseños de cometas sorprendentes como ardid publicitario. En un tiempo donde los materiales ultralivianos y resistentes de la actualidad eran inexistentes, este genio lograba crear todo tipo de rarezas voladores que incluso hoy en dia, casi un siglo más tarde, siguen resultando asombrosas, como esta capturada durante la década del 20 por la National Geographic.
…y de los tiempos presentes
Sin embargo la maravillosa cometa circular de Bell palidece en tamaño, aunque no en genialidad, ante Megabite -Megamoridsco- literalmente un monstruo volador de unos 62 metros que en 1997 batió -y según creo sigue imbatido- todos los récords de tamaño en cometas. Diseñada por Peter Lynn y ocupando un área de 10.043 pies cuadrados, es realmente un “bicho de temer”.
Y por supuesto, claro, cómo olvidar las experiencias de Marco Polo en China relacionadas a las cometas y los borrachos voladores.




Este artículo fue publicado el: 8/07/07 a las 2:05 am,y se encuentra archivado bajo las categorías: