Casi todas las civilizaciones cuando alguien se rompía un hueso utilizaban, aunque con diferentes nombres, a los ensalmadores. Esto era especialmente cierto en la medicina medieval donde se utilizaban, además de las técnicas comunes, distintos tipos de morzas y sistemas de poleas para re-acomodar los huesos rotos.

Imagen de un ensalmador.

Los ensalmadores, eran por lo general hombres fuertes, elegidos entre los herreros del pueblo y otros esfuerzos que requerían un considerable nivel de fuerza física. Sus herramientas de trabajo generalmente eran las manos, y manipulaban la rotura hasta sentir que «encastraba».

De todas maneras, como mencionamos al principio de este artículo, en el medioevo se comenzaron a implementar tablas de ensalmado, básicamente mesas son «prensas» adecuadas a las distintas partes del cuerpo humano. Así como poleas especiales para estirar las extremidades y acomodador los huesos en su lugar.

Estas mesas eran brutales, ya que los anestésicos eran extremadamente limitados y de poco efecto. En nuestro artículo sobre la medicina medieval hemos hablado sobre el dwale, una poción inventada en Inglaterra la cual contenía bilis de distintos animales, lechuga, opio, vinagre y varios elementos de plantas venenosas como el conium. Además de ser extremadamente peligrosa la misma tenía un poder anestésico leve. Imaginemos el dolor de ser puestos en una de estas mesas de torsión de huesos con un anestésico que, además de ser venenoso, era a su vez de bajo poder.

Si la fractura era múltiple o compuesta la única solución era entonces amputar la extremidad. Algo que, debido a todo lo visto anteriormente, muchas veces era más provechoso para la victima que simplemente dejarla con un brazo completamente mal curado e inutilizado el cual no solo podía sufrir fuertes infecciones y dolores extremos con poca libertad de movimiento.

Los Moganga

Algo similar sigue ocurriendo hoy en día en África. Tristemente debido a la pobreza en varias regiones no se cuenta con los materiales médicos necesarios para enyesar una fractura, menos aun máquinas radiográficas. Por esta razón los curanderos moganga se encargan de intentar reacomodar huesos quebrados y/o descolocados.

Si eso les dio impresión, no crean que es cosa del pasado. En Africa los curanderos Moganga siguen ensalmando huesos a diestra y siniestra.

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