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El sombrerero enloquecido por los vapores de mercurio que fue la inspiración de Lewis Carroll

Alice’s Adventures in Wonderland de Lewis Carroll es uno de esos libros con múltiples interpretaciones dependiendo de la edad en la que se lo lea. Repleto de eventos fantásticos y personajes extraños es el Sombrerero Loco uno de los personajes más famosos e inolvidables no sólo de ésta obra sino de la literatura de fantasía en su conjunto. Su singular excentricidad, locura que a la vez parece por momentos un tanto cuerda y carisma inagotable son algunas de las características que hacen de éste un personaje tan entretenido. Si bien el libro en sí es una obra digna de una imaginación única y privilegiada, curiosamente Carroll no debió de haberse esforzado mucho a la hora de crear a éste personaje, ya que de hecho los sombrereros de su época estaban todos locos.

El proceso de curación que requerían los diferentes materiales que conformaban los sombreros de copa de antaño requería, entre otros materiales, la utilización de nitrato de mercurio. Si les llegaba el éxito, más sombreros debían producir y por ende respirar más y más vapor de mercurio en su trabajo, volviéndose así completamente locos y excéntricos. Por dicha razón la población en general comenzó a asumir que el arte de realizar sombreros era “un oficio de locos”. Muchos de éstos sombrereros además terminaban padeciendo una condición denominada como “hatters’ shakes” (temblores de sombrereros) causada por el daño nervioso que causaba el vapor de mercurio. No fue sino hasta 1869 que la Academia Nacional de Ciencias francesa describió el problema y sus causas, y recién en 1898 comenzaron a implementarse las primeras regulaciones obligando a los sombrereros tanto artesanales como las manufactureras industriales de sombreros a utilizar protección respiratoria durante el proceso de curado de materiales.

El verdadero sombrero loco, fue de hecho un sombrerero loco en la vida real. Theophilus Carter fue un singular personaje que trabajaba principalmente en Oxford y que solía pararse en la puerta de su negocio vistiendo un llamativo sombrero de copa y gritándole a todo el mundo que pasara cerca de su establecimiento. Theophilus era una bomba de tiempo, ya que no siempre enloquecía, sino que a veces se trenzaba en intensos debates sobre varios temas de los cuales tenía un conocimiento privilegiado, por lo que mucha gente corría el riesgo y se acercaba a hablarle. No sólo su presencia era llamativa, sino sus invenciones y maquinarías eran realmente asombrosas, entre ellas una “cama despertador” que al momento de despertar a su “víctima” ésta accionaba un mecanismo inclinado que tiraba a quien esté durmiendo al piso. El mismo Sir John Tenniel, ilustrador de Carrol, viajaria a Oxford para darle vida al sombrero de Alicia inspirándose en la figura de Theophilus.

El hombre que se salvó de la horca ante un tribunal de cazadores de brujas admitiendo que era un hombre lobo, pero eso sí, al servicio de Dios para matar brujas

No hay nada más fascinante y entretenido que las historias de personajes carismáticos y con mucho pensamiento lateral que se salvan a si mismos o a otros de las situaciones más difíciles y peligrosas no con el uso de la fuerza bruta sino gracias a su audaz lengua, y Thiess, un curandero que vivió en Livonia en el siglo XVII es el mejor ejemplo de ésto.

Los licántropos, u hombres lobos, son una parte fundamental de las culturas germánicas, eslavas, escandinavas y bálticas, en el pasado ya habíamos hablado del hombre lobo de Ansbach, una leyenda que resultó ser cierta, aunque no se trataba de un ser mitológico per se sino más bien de una jauría hambrienta de lobos que diezmó un pueblo en el 1685 y eso causó una histeria masiva.

Nuestra historia también tuvo lugar a finales del siglo XVII, más precisamente en 1691, y esto no es casualidad, ya que durante este período la transición de los poblados en pequeñas ciudades y la extensión de los territorios de pastoreo del ganado llevaron a una mortal colisión con el territorio de muchas jaurías de lobos. Uno de estos pueblos fue Jurgenburg, Livonia (territorio báltico que ocupó gran parte de lo que hoy en día es Lituania). Una serie de cosechas fallidas y ganado perdido a los lobos llevó a una histeria masiva entre los pobladores, sobretodo porque varios de éstos acontecimientos habían ocurrido durante las fiestas de Santa Lucia y de San Juan, y varias turbas iracundas comenzaron a formarse para linchar a cualquiera que sospechasen de brujería.

Para evitar que el pueblo descienda en una guerra civil entre acusadores y acusados, las autoridades formaron un tribunal para juzgar a cualquiera que se sospechase de ser hombre lobo o brujo, quienes por supuesto eran vagabundos, borrachos y, en el caso de nuestro protagonista, un curandero. Ahora, juzgar es una palabra utilizada con mucha ligereza en éste contexto, ya que en realidad la única intención del tribunal era calmar a las turbas “haciendo justicia” contra los seres maléficos. Salvarse o ser exonerado por los mismos era tarea casi imposible, pero no para Thiess, un hombre que supo jugar con las frágiles y supersticiosas mentes de los pobladores en su favor. Cuando se le preguntó si era un hombre lobo Thiess rápidamente confesó que sí, que en efecto era un hombre lobo. Esto dejó atónito a todo el mundo, y rápidamente comenzaron a pedir por la hoguera (más purificador que la horca), pero Thiess dijo que matarlo sería un error ya que su licantropía no era una enfermedad sino que se trataba una bendición. Esto, por supuesto, confundió a todo el mundo por lo que rápidamente y con su pellejo dependiendo de sus palabras Thiess pasó a relatar las causas de los problemas con las cosechas: Todo comenzó cuando un poderoso brujo llamado Skeistan junto a otros brujos tenían la meta de robarse todo el grano del pueblo y llevárselo al infierno. Thiess, ahora en papel de héroe, descendería al infierno junto a otros hombres lobo protegidos por Santa Lucia y San Juan y lucharían con los brujos por el grano utilizando barrotes de hierro mientras que los primeros utilizarían escobas encantadas. Entre otras de las tantas cosas que le relató a los jueces estaba la del hecho que, a los hombres lobo, les encantaba poner sal en su pan con manteca.

Hans Peter Duerr, un famoso antropólogo alemán moderno que escribió algunas de las mejores obras sobre los mitos de licantropía en Alemania y sus alrededores, halló parte del archivo original de la transcripción del relato de Thiess:

“Comúnmente, ellos [los brujos] fueron al Infierno tres veces, durante la noche del Pentecostés, de San Juan y la noche de Santa Lucia; en lo que concierne a las dos primeras noches, no fueron exactamente en esas noches, sino que más tarde cuando el grano está para cosecharse ya que es el tiempo en el que las semillas se forman en el que los brujos eliminan las bendiciones y lo llevan al infierno. Es en ese mismo momento cuando los licántropos toman por su cuenta la tarea de recuperar el grano.

Confundidos, y ante un público enteramente en silencio escuchando el relato, los miembros del tribunal le preguntarían al hombre qué fue de los otros hombres lobo, a lo que Thiess respondió que sus almas fueron llevadas a al cielo, y que los hombres lobo eran en realidad los “canes de Dios” utilizados para luchar contra el demonio y evitar que éste robe la abundancia de la tierra. Remarcando además que los hombres lobo eran muy comunes en Rusia y Alemania, pero debido a que los brujos y brujas al servicio del demonio constantemente desparramaban mentiras en su contra el populacho les temía. Al escuchar lo anterior el cura del pueblo intentó bendecirlo, pero el supuesto hombre lobo le dijo que no necesitaba de su bendición, ya que era un hombre más pío aun que el mismo religioso.

Las palabras de nuestro acusado asustaron aun más al pueblo, quienes ahora pensaban que había cientos de brujos y hombres lobos, por lo que para calmar las aguas y no crear aun más histeria el tribunal decidió no ahorcarlo, ya que “claramente no se trataba de un hombre lobo sino de un loco”, con su breve relato e imaginación Thiess había logrado cambiar el sentido y motivo del tribunal, el cual en primera instancia era ahorcar a un par de vagabundos y borrachos para calmar a la turba, pero que, no obstante, ahora debía no hacerlo para no generar aun más histeria.

Thiess sería sentenciado sólo a 10 latigazos por idolatría, salvándose de la horca y convirtiéndose en un héroe popular en los países bálticos.

La primer y única persona en vencer el curso de obstáculos de Ninja Warrior

Basado en un programa japonés llamado Sasuke el programa de la NBC American Ninja Warrior se vanaglorió hasta hace poco en ser imbatible, durante más de 7 años ninguno de los atletas, escaladores y deportistas olímpicos que lo intentaron pudo vencer el desafío, hasta que llegó Isaac Caldiero un “escalador libre” famoso por sus hazañas (persona que escala montañas y formaciones sin ningún tipo de equipo)

Si algo podemos decir es que tiene un estado físico más que envidiable. En el video lo vemos venciendo el nivel 3, el más difícil de todos. Hazaña por la que recibió 1 millón de dólares como premio.

El más mítico de todos los escaladores libres
Me pregunto como le hubiese ido en éste curso de obstáculos a Dan Osman, la mayor leyenda entre los escaladores libres en la historia, y famoso sobretodo por sus hazañas de “escalar en velocidad”. Dan murió tristemente al caer al vacío, no al escalar sino mientras intentaba repetir su récord de caída libre con cuerdas, cuando una de estas se partió ante el peso propinándolo contra el suelo.

En el video lo vemos escalar la pared principal de la roca Lover’s Leap, de unos 121 metros prácticamente “corriendo” y sin ningún tipo de protección.

Cómo se recolectó la roca lunar más grande traída a la tierra

Sample 61016Era la misión Apolo 16, en ella viajaba a la luna uno de los mejores astronautas en la historia, Charles Duke. Su pasión por la ciencia era (y es) gigantesca. Ingeniero aeronáutico, capitán de la fuerza aérea (retirándose como brigadier general), piloto de pruebas de prototipos secretos y astronauta, básicamente uno de esos hombres con lo correcto, para ir a la luna.

Una vez en la superficie lunar Duke realizaría algunas de las pruebas más icónicas del programa, entre ellas, recolectar la muestra lunar más grande traída a la tierra: Sample 61016, o “Big Mulley” como fue apodada en honor a Duke.

South RayLa roca fue recolectada en el lado este del cráter Plum, en las Tierras Altas de Descartes. De unos 1.8 millones de años de antigüedad su origen ha sido determinado como el producto de la expulsión de material tras que un asteroide impacte con la luna. Más precisamente se ha rastreado su punto de origen al cráter South Ray, a unos 3,9 kilómetros del sitio de alunizaje del módulo lunar del Apolo 16.

La llegada a la luna
La llegada a la Luna fue quizás la mayor hazaña en la historia de la humanidad, y negar el que se llegó, como está tan de moda últimamente, es ser tan necio y ciego como negar la selección natural, básicamente cegarse a todas las pruebas y confirmaciones optando por creer las charlatanerías de gente ignorante a la ciencia y la ingeniería detrás del Programa Apolo.

En el pasado he escrito un artículo estableciendo el por qué negar la llegada a la Luna es un acto de ignorancia sobre las pruebas tanto científicas como ingenieriles y hasta las confirmaciones por parte de los soviéticos de la llegada.

El hombre que sobrevivió a una desacelaración de 214g y el hombre que lo hizo posible

Kenny BräckKenny Bräck es un piloto sueco que antes de retirarse participaba en distintos circuitos de Indy, CART e Indianapolis. Fue en uno de estos torneos en los cuales sufrió el peo accidente de su carrera, el cual no sólo es el peor en su historia pero además considerado como el peor accidente en la historia del automovilismo. Este fue en el año 2003, en la Texas Motor Speedway, su vehículo trabo sus ruedas con el conducido por Tomas Scheckter y en cuestión de milissegundos ambos autos quedaron destruidos. El de Scheckter sufrió el menor daño, ya que continuo contra el borde de la pista, p3ro el de Bräck comenzó a girar como un trompo, desintegrándose en el proceso.

Galileo ProbeDurante ese trompo descontrolado, Bräck sufrió múltiples desaceleraciones, incluído un pico de 214g (1g es igual a la aceleración de la gravedad, 9,8m/s²), algo terrible. Para darnos una idea, la Galileo Probe, la mini sonda experimental que se desprendió de la nave sonda Galileo en 1995 y entró a la atmósfera de Júpiter a unos 47 kilómetros por segundo, al impactar contra la atmósfera sufrió una desaceleración de 230g, y la fricción fue tal que su escudo termal de 152 kilogramos perdió 80 kilogramos durante el ingreso. La sonda luego desplegó su paracaídas y durante 58 minutos transmitió a su nave madre las lecturas del interior de Júpiter, un verdadero infierno.

Ilustración de la Galileo Probe

El hombre que lo hizo posible
John StrappBräck no tendría que haber sobrevivido a semejante colisión, pero lo hizo, con fracturas múltiples y 18 meses de terapía, pero lo hizo, y lo hizo gracias a otro hombre: el coronel John Stapp, un médico, cirujano de vuelo y biofísico de la Fuerza Aérea de los Estados Unidos quien dedicó su vida al estudio de la desaceleración en los pilotos. Strapp también trabajaría, tras retirarse de la fuerza aérea en la NHTSA (National Highway Traffic Safety Administration), estudiando los efectos de las colisiones y la desaceleración en los conductores.

Strapp es un héroe silencioso, ya que a pesar de no ser conocido es quizás responsable de haber salvado cientos de miles de vida, y eso no es una exageración. A finales de los años 40, y con el fin de no arriesgar la vida de sus pilotos, se ofreció como voluntario para llenar su cuerpo de sensores y someterse a violentas desaceleraciones, estudiando además las reacciones mecánicas del cuerpo. La información recogida de éstas pruebas sería fundamental para la creación de los crash test dummies, los maniquíes de pruebas de choque.

En 1954 realizaría su más peligrosa prueba, tras la misma quedaría temporalmente ciego. Esta prueba, para la cual se debió atar a un trineo impulsado a cohete, sirvió para re-diseñar los arneses de seguridad y los asientos del piloto para proteger el cuello y evitar un paro cardíaco al sufrir presión extrema en el pecho por parte del cinturón de seguridad sujetando al piloto. Parte de estos hallazgos brindarían información para la creasion de los HANS Devices (Head And Neck Support Device), o en español: Soporte para cabeza y cuello, que salvan incontables vidas en pilotos de carrera y de aviones.

Los datos recolectados sirvieron para la creación de los maniquíes de pruebas modernos, tanto los efectos físicos sufridos por la victima así como varios rediseños y nuevos conceptos de seguridad que no eran considerados hasta ese momento.

Relacionados
– Su historia nos recuerda a Joseph Kittinger, otro arriesgado hombre que recolectó datos imprescindibles para la ciencia.

– Para más información sobre Strapp ver: La bala humana

La película muda que usó a un falso Charles Chaplin

Eran finales de la década del 10, y Charles Chaplin se convertía en una de las proto-celebridades del cine. Al igual que muchos nombres actuales, la gente sólo iba al cine acarreada por el peso del nombre del tan emblemático humorista.

Billy WestEs así que ni lento ni perezoso el dueño, director y productor de la King Bee Company, Arvid E. Gillstrom contrató al que era considerado uno de los mejores “Chaplinistas”, Billy West.

King Bee Co. era conocida en la industria cinematográfica, ya que era común que copiase, muchas veces escena por escena, varias de las películas más populares. No obstante, nunca antes habían copiado literalmente a un actor, y quizás la mayor celebridad del cine mudo en ese entonces. Peor aun, no sólo copiaron a Chaplin, sino que emplearon los talentos de Ethel Cassidy, una joven chica que, por una de esas “casualidades”, era muy parecida a Edna Purviance, quizás una de las mayores estrellas femeninas del cine mudo.


La película en cuestión se llamó The Candy Kid, y se filmó y estrenó en 1917, y debido a lo laxas que eran las leyes de la época al respecto, Keystone y Essanay, los estudios que solían producir y promocionar al verdadero Chaplin, sólo podían protestar.

Los “Chaplinistas” no eran nada nuevo, y lo hacían muy bien. Recordemos que Chaplin en 1915 había literalmente perdido un concurso de “imitadores de Charles Chaplin”. La diferencia, es que nunca antes nadie se había atrevido a semejante atropello con tal de promocionar su película.

Kushin, la persona más antigua de la historia

KushinQuién diría que la burocracia dejaría semejante huella en la historia, pero así fue. Ni un emperador, ni un rey ni siquiera un profera. Kushin (Kushim, o Kushi’n. La m técnicamente debe pronunciarse de manera corta ), la persona nombrada más antigua que se conoce, era un simple escriba-contador sumerio cuya vida transcurrió en la ciudad de Uruk hace unos 5400 años, casi unos mil años antes de que Gilgamesh, posiblemente un rey, se convirtiese en leyenda gracias a las épicas escritas en su honor (y su existencia como persona física aun está en duda). No obstante, no hay duda alguna de nuestro laborioso escriba, quien trabajaba en una cervecería llevando registro del inventario y producción.

Es así que en una de las tabletas de la Colección Erlenmeyer, se encuentra una tableta de arcilla con el registro de la cantidad de cebada recibida durante los últimos 37 meses, 29.086 medidas exactamente. En la misma Kushin, venido en escribano, firma con su nombre asegurando la cantidad detallada.

La cerveza era muy importante para los sumerios. Primeramente producida por las sacerdotisas de Ninkasi (siendo Ninkasi la diosa de la fermentación que le regaló la cerveza a los humanos para que estén alegres), luego su producción se comercializaría aunque siempre siempre regulada por el templo, de aquí que escribas como Kushin debieran presentar las tabletas con la producción realizada. La bebida solía venderse en jarras por silas (unos 900 ml en medidas actuales)

Una tradición de dejar registro
Los sumerios y los babilonios, quienes eran realmente una continuación de Sumeria, ya que Babilonia fue establecida por los Acadios tras que estos conquistaran Sumeria, fueron dos sociedades fascinantes, no sólo por sus logros y proezas (su sistema numeral nos influencia aun en cada momento), sino porque, a diferencia de sus civilizaciones contemporáneas e incluso civilizaciones muy posteriores, la escritura era algo muy común entre los sumerios de todas las clases, por lo que tenemos un conocimiento y legado amplio no sólo de su aristocracia y filósofos, sino que además de la gente común. Como por ejemplo desde anuncios de trabajo hasta denuncias por estafa a ciertos comerciantes, como relata esta tableta babilónica:

Queja babilónica

(La tableta, escrita hace unos 3750 años se encuentra en el Museo Británico)

Para Ea-nasir de Nanni

Cuando habías venido, me habías dicho lo siguiente: “Le daré a Gimil-Sin lingotes de cobre de buena calidad.” Sin embargo, tras marcharte no me has dado lo que me habías promedio. Has puesto lingotes que no eran de buena calidad ante Sit-Sin [su mensajero] y le replicaste: “Si los quieres agárralos, agárralos; si no los quieres, vete ya”.

¿Por qué me estás tomando?, ¿por qué tratas a alguien como yo de tan mala manera?. Te he enviado a mis mensajeros, caballeros como nosotros, a recoger mi dinero pero tu los has tratado de mala manera enviándolos de vuelta con las manos vacías en repetidas oportunidades, incluso cuando debieron cruzar territorio enemigo. ¿Hay alguien entre los mercaderes que negociaron con Telmun, sólo alguien que me tratase de esta manera?. Solamente tú me has tratado de mala manera! […]

Cómo me has tratado por ese cobre. Has retenido mi bolsa de dinero en territorio enemigo; es ahora tu tarea el devolverme la totalidad de mi oro.

Sabe que de ahora en más no aceptaré más cobre que venga de ti que no sea de alta calidad. Deberé de ahora en más seleccionar los lingotes individualmente en mi propiedad, y podré ejercer contra ti mi derecho de rechazar lo que quiera porque me has tratado de mala manera.

Desafortundamente, nunca sabremos si Ea-nasir le pagó su deuda a Nanni.

Fred Dibnah, el señor de las alturas

Fred Dibnah fue desde siempre uno de mis héroes personales. Amante de tiempos más simples y cálidos, se especializó en el antiguo y olvidado arte de la construcción en altura victoriana, y así pasó el resto de su vida escalando altísimas chimeneas y torres, reparandolas y enseñándole a nuevas generaciones como los steeplejack victorianos escalaban y construían en las alturas semejantes obras monumentales utilizando cuerdas y escaleras de madera que ellos mismos cargaban en sus hombros.

Por fortuna, Fred ha dejado un museo y varios manuales plasmando gran parte de su conocimiento para las generaciones futuras. Ciertamente, su sueño era que ésta técnica y arte no mueran con el pasar de los años.

Ross Allen, el Tarzan del mundo real

Anuncio del Ross Allen Reptile InstituteRoss Allen es lo más cercano a Tarzan, y quizás Indiana Jones, que existió en la vida real. Éste zoólogo especializado en herpetología (científico experto en animales anfibios y reptiles), que a diferencia de los demás científicos que hacían su trabajo detrás de un escritorio o un laboratorio, emprendía viajes hacia las regiones más remotas del mundo atrapando por si mismo los especímenes más raros y peligrosos para su centro de investigación, el Ross Allen’s Reptile Institute.

Sus costosas y prolongadas expediciones y travesías eran muchas veces enteramente financiadas por el gobierno de los Estados Unidos, ya que Allen era una gran fuente de venenos de reptil utilizados por los hospitales para crear anti-venenos, muchos de los cuales fueron diseñados por él mismo.

Ya habíamos hablado de Ross Allen en el pasado, en esa oportunidad lo veíamos luchar bajo el agua contra una enorme serpiente. En esta oportunidad veremos un video promocional del Ross Allen’s Reptile Institute en el cual se puede ver a Allen atrapar a un caimán bajo el agua al mejor estilo Tarzan.

Los ninjas de Palestina

Los ninjas de GazaEn medio de la destrucción y las ruinas producto de décadas de combate por causa de un conflicto que parece cada vez más tristemente irreparable, nace lo que es quizás uno de los grupos más extraños y llamativos que se puedan imaginar. Se trata nada más y nada menos que delos Ninjas palestinos, hombres y niños que utilizan las ruinas edilicias dejadas por las bombas para practicar el más antiguo arte marcial Japonés del sigilo, las acrobacias y el mortal uso de katanas.

Los ninjas de Gaza Los ninjas de Gaza

Si bien la práctica se ha vuelto común en toda la Franja de Gaza, es en el norte de dicha región donde varias docenas de jóvenes se reúnen para entrenar a diario durante horas distintos tipos de acrobacias, karate y la utilización de katanas y nunchakus. La mayoría de estos jovénes no asiste a ninguna institución educativa, y sueñan con la lejana oportunidad de competir en el exterior demostrando sus elaboradas rutinas de combate y actos de acrobacias.

La magia de Trithemius

Johannes TrithemiusJohannes Trithemius, abad alemán del siglo XV y erudito maestro en mil artes y saberes distintos, escribió el que es quizás uno de los libros más interesantes de la historia: la Steganographia, ya que en un tiempo en el cual todos los que escribían sobre magia pretendían escribir sobre otros temas para evitar ser perseguidos o prohibidos, Trithemius pretendió escribir sobre ocultismo para enmascarar el verdadero contenido de su obra: técnicas de cifrado tan avanzadas que incluso recién en 1998, Jim Reeds, un investigador del AT&T Labs, logró descubrir que el tercer volumen de la obra en cuestión, el cual se creía trataba en efecto solamente sobre magia y ocultismo, era en realidad una compleja serie de materiales esteganografícos que contenían aun más información sobre técnicas avanzadas de cifrado y ofuscamiento de datos -de hecho ésta disciplina de cifrado toma el nombre a partir de la obra de Trithemius.

Lo anterior no es para menos, ya que su método de cifrado polialfabético y dinámico -es decir que cada paso del proceso altera aun más la complejidad del cifrado resultante- y denominado en latín como Tabula recta, era extremadamente difícil de resolver mediante los, en ese entonces, más avanzados métodos de descarte por prueba y error, por lo que dejaba obsoletas a las ya conocidas y muy utilizadas técnicas de Cifrado de Alberti, para la cual se empleaba un disco móvil de cifrado que ayudaba a codificar un mensaje alterando el orden de los caracteres del alfabeto, y la técnica de Cifrado César, esta última denominada así ya que había sido utilizada mil quinientos años atrás por el mismo Julio César para cifrar sus mensajes y órdenes, y la cual consistía en simplemente cambiar el orden numérico de las letras del alfabeto y reescribir el mensaje de esta manera.

Si bien su obra fue concretada alrededor del año 1499, la misma no sería publicada hasta más de cien años después, en el 1609, y aun así la misma, junto a una obra posterior sobre el mismo tema, la Polygraphiae, fue incluida en el índice de libros prohibidos, el Index Librorum Prohibitorum y retirada recién a principios del siglo XX. No obstante esto no le impidió a Trithemius difundir sus conocimientos, ya que en su Cofradía Céltica, grupo de estudio y debate con otros eruditos en el cual cubrían amplia variedad de temas que iban desde la teología hasta las lenguas y las matemáticas, Trithemius apadrinó intelectualmente a decenas de estudiantes. Además de los anteriormente mencionados el abad escribiría varios libros sobre lexicografía e historia.

El barómetro viviente del profesor Merryweather

El barómetro viviente del profesor MerryweatherGeorge Merryweather, personaje de apellido graciosamente apropiado ‘tiempo alegre’, era un naturalista e investigador británico de mediados del siglo XIX, uno de esos arquetipos victorianos que creían que todos los problemas y cuestiones de la humanidad podían ser oportunamente resueltos con ingeniosos mecanismos, e industrioso inventor que en su tiempo libre y con motivo de la Gran Exhibición de 1851 desarrollo la que es quizás la máquina metereológica más extravagante de la historia: el pronosticador de tempestades.

Este artificio digno del resultado de mezclar al dios Vulcano con Athanasius Kircher, utilizaba 12 sanguijuelas continentales que, atrapadas en un anillo conformado por 12 matraces transparentes los cuales estaban a su vez unidos superiormente a un centro en común en el cual se encontraba alojado un juego de palancas hechas con huesos de ballena que accionaban una serie de campanillas, lograban predecir el tiempo al agitarse con la inminente llegada de una tormenta y subir a través de los canales hacia las palancas. Según palabras del mismo Merryweather, los pobres anélidos ciertamente “no resistirían soportar el yugo de la soledad ante la llegada de una tormenta”.

Hasta aquí parecerían los divagues de un loco, pero Merryweather no era ningún loco, sino que se trataba de un naturalista experto en invertebrados que no sólo calculó perfectamente la forma y dimensiones necesarias del dispositivo, sino que además conocía perfectamente el comportamiento de este tipo particular de sanguijuelas, tanto, que en octubre de 1850 logró anticipar con algo más de dos días de antelación la fatídica tormenta que desbordó el Támesis y causó más de 20 muertes en Londres.

Por desgracia o falta de visión, y si bien Merryweather logró predecir todas las tormentas hasta esa fecha con días de antelación (todas reportadas a Henry Belcher, el presidente en ese entonces de la Philosophical Society), y el barómetro viviente en si mismo mismo fue exhibido en el salón central de la exhibición, la Cúpula del descubrimiento, en un lujoso formato cuya construcción fue pagada por los organizadores del evento, durante el transcurso de la Gran Exhibición los visitantes ridiculizaron el dispositivo y nadie tomó con seriedad el aparato a nuestro vanguardista inventor.

Esto no detuvo a Merryweather de seguir inventando por fortuna, y con los años desarrollaría infinidad de creaciones alocadas, y curiosamente precisas, para predecir el tiempo. Algunas de las cuales hablaremos en el futuro.

El tiempo, el destiempo y las eras

El alquimista

La medición del tiempo es ciertamente uno de los conceptos más interesantes generados por la humanidad. Incontables métodos y modalidades han sido implementadas para registrar las andanzas de Cronos, y si bien a lo largo de la historia se han creado métodos realmente creativos, sin embargo, en la actualidad, la precisión y la exactitud a la hora de registrar el paso del tiempo se han convertido en una especie de requerimiento de facto. No siempre fue así, y obviamente esto trajo infinidad de problemas. Los romanos y muchas otras civilizaciones antiguas, por ejemplo, tenían horas “variables” dependiendo de la época del año, algo que no nos es de extrañar si consideramos que utilizaban casi exclusivamente relojes de sol. Por ejemplo, en el caso de los romanos, en invierno, con días más cortos, la hora denominada como Sexta transcurría, en estándares actuales, de 11:15AM a 12:00PM, mientras que en verano lo hacía de 10:44AM a 12:00PM. Problemático si tenemos en cuenta que con estas horas se adjudicaban pagas, comisiones, tiempos que requería cierto trabajo y varios otros aspectos cotidianos (siendo lo más curioso el que sólo tenían 12 horas, y la falta de luz, es decir desde el atardecer al amanecer, se contaba todo como solo una no-hora). La misma problemática asechaba a los alquimistas del Renacimiento, cada región, incluso cada fabricante, poseía su propio estándar de volúmenes para las recámaras de sus relojes de arena, por lo que un alquimista veneciano, para quien 4 ciclos de su reloj de arena equivalían a 12 minutos, siguiendo la receta escrita por un alquimista florentino, para quien 4 ciclos de su reloj de arena equivalían a 8 minutos, podía, a pesar de seguir las instrucciones al pie de la letra, morir intoxicado al sobre-calentar un compuesto tóxico más de la cuenta.

En fin, ¡celebremos la exactitud alcanzada y alabemos los estándares actuales! (que en realidad no son nada nuevos, recordemos que el sistema en base 60 que utilizamos en la actualidad para medir el paso de los segundos, minutos y horas lo venimos arrastrando desde hace unos nueve mil años gracias a los sumerios, y del cual ya hemos hablado) citando algunos de los relojes más interesantes del mundo.

La casa de cuco


Debo confesar, tengo una fascinación con los relojes de cuco. Supongo que se debe a que de pequeño, en mi escuela, en la cual vivía durante el invierno, había infinidad de los mismos. Por alguna razón que desconozco en el presente los suizos han “robado” para si mismos el crédito sobre la invención de estas maravillas mecánicas, no obstante las mismas son un invento bien alemán, más precisamente de la región denominada como Schwarzwald, conocida en castellano como la Selva Negra. Teniendo lugar su creación cuando un noble llamado Philipp Hainhofer, deseoso de impresionar a un príncipe, inventara el primer reloj de cuco en el año 1630, si bien fue todo un logro, el aparato poseía varios defectos conceptuales en su mecanismo que lo llevaban a trabarse constantemente. Solo 20 años después en el 1650 el gran Athanasius Kircher (uno de mis héroes máximos) en su eterna búsqueda por maravillas y fascinaciones, describió en su monumental obra sobre la música y el sonido, la inmortal Musurgia Universalis, el primer reloj de cuco funcional de la historia. No solo detallando su funcionamiento, sino que además sugirió mejoras sobre el mecanismo que solucionaban definitivamente los problemas con las trabas. En fin, vayamos al grano, y, donde más que en el lugar donde nació esta maravilla vamos a encontrar uno de los relojes de cuco más raros del mundo. Tan grande como una casa y con docenas de figuras que componen una compleja escena totalmente accionada por un mecanismo único.

Midiendo el tiempo al estilo hindú
Siempre me maravillaron las unidades de medición “extrañas”. Y si bien debo decir que mi favorita es originaria de Finlandia (el poronkusema que es la distancia que un reno de carga macho puede caminar sin detenerse antes de empacarse y negarse a continuar a menos que se le permita orinar) debo decir que en la India existen algunas de las unidades de medición de tiempo más espectaculares del planeta. En la misma no se van con intermedios ni convencionalismos, quién necesita de minutos y horas cuando puede medir el tiempo en kaashtas que es un lapso equivalente 18 veces el tiempo de un parpadeo de ojos. Más importante, 10 kaashtas se transforman en un kshanam y 12 de estos en un muhoortam que a su vez 60 muhoortam serán un día. Simple, ¿no es cierto?

Pero por supuesto que medir los parpadeos para contar los días no es nada si lo comparamos con los ksanas. Un ksana es una unidad de tiempo cortísima, más precisamente el tiempo que tiene un pensamiento corto (0,0026 segundos según los budistas), por lo que 95 ksanas serán una reflexión profunda entonces. Si medimos un día en ksanas entonces llegaremos a la conclusión de que 1 día equivale a 32,8200,00 ksanas.

Y es así que llegamos a la madre de todas las unidades de medición del tiempo habidas y por haber en la India y del mundo, y juro que no exagero. Se trata del Asamkhya Kalpa o más precisamente el tiempo que le llevaría a una persona vaciar un pozo de aproximadamente 10×10 kilómetros lleno con semillas de mostaza (que como muchos sabrán, es una de las semillas más pequeñas del mundo). ¡Pero esperen! no es tan simple, existe una restricción: ¡solo se puede quitar una semilla cada 100 años!. Ronald B. Epstein, experto de renombre internacional en budismo, hizo el cálculo, y llegó a la conclusión de que un Asamkhya Kalpa tarda unos 1.28 trillones de años en completarse (unas 85 veces el tiempo transcurrido desde el Big Bang hasta el presente).

Más adelantes le dedicaremos un artículo a más unidades de medición halladas en la India.

El reloj más bello del mundo
Pražský orlojLa belleza es subjetiva a cada individuo, por lo que el siguiente juicio es personal. Dicho esto, absolutamente nada supera en belleza al reloj de Praga, Pražský orloj en checo, el cual, irónicamente, no mide el tiempo, sino que se trata de un reloj astrológico construido durante el medievo que, con su increíblemente complicado mecanismo, maneja una serie de discos que representan el movimiento del Sol y la Luna y la relación entre los distintos planetas en un anillo zodiacal, todo relacionado a un calendario mecánico y una serie de distintas figuras alegóricas representadas con estatuas. El tiempo, incluso, no se mide en horas modernas, sino en horas italianas -una progresión más intuitiva y dividida en 24 partes, de hecho esto aun se conserva en la actualidad, del modelo de 12 horas solares romanas-. La construcción del reloj, hecha en partes, sería comenzada en el 1410, y su conclusión llevaría más de un siglo. Desafortunadamente el caos de la segunda guerra mundial llevó a que los alemanes, en su invasión y ataque a Praga, lanzaran bombas incendiarias quemando parte de las estatuas como daño colateral; mientras que años más tarde soldados soviéticos saquearían partes del reloj tras la invasión de Praga por parte de la Unión Soviética. Al día de hoy, por fortuna, el reloj se encuentra reconstruido (aunque admito que la Paradoja de Teseo -a la cual le dedicaremos una entrada próximamente- tiene mucho peso en este caso)

Pražský orlojPražský orlojPražský orloj

Click aquí para ver un video del reloj en funcionamiento.

…Ésta entrada continuará en una segunda, tercera y cuarta parte