El enorme sismógrafo de piedra del siglo IX que además alertaba de la llegada de ejércitos invasores
En la provincia armenia de Syunik’ existe una obra arquitectónica que ya de por si ofrece una de las vistas más hermosas del planeta. Se trata del monasterio de Tatev, construido entre finales del siglo noveno y principios del décimo en un área de vital importancia estratégica resguardada por el cauce de un pequeño río y una de las colinas cercanas al pueblo que comparte su nombre. El objetivo del mismo no era solamente el de servir como edificio religioso, sino que además hacía de fortaleza y, gracias a su privilegiada posición en las alturas, era un excelente puesto de vigía desde el cual se alertaba de la llegada de invasores a toda la región. Región que además suele ser cubierta por completo por una espesa niebla, por lo que una mente pródiga y desgraciadamente anónima al día de hoy, venció las vicisitudes de la niebla con una asombrosa pieza tecnológica adelantada a su época. De los orígenes del monasterio en sí se conoce muy poco, ya que debido a la turbulenta historia de la región, plagada de guerras e invasiones, el pasado es muchas veces difuso, por lo que hoy en día no se sabe a ciencia cierta quién comisionó y pagó por la construcción. No obstante, debido a una serie de retratos en la cara norte del monasterio se cree que éste, construido a partir de lo que antiguamente era un templo pagano, estuvo a cargo del principe Ashot y su esposa.
En el siguiente modelo tridimensional podemos ver un recorrido virtual al monasterio y un ejemplo del funcionamiento del péndulo. Mientras que en éste video, de baja calidad, podemos ver una filmación realizada por un turista del péndulo y el interior del monasterio.




Este artículo fue publicado el: 29/07/10 a las 10:44 am,y se encuentra archivado bajo las categorías: