Cuando el cielo y la tierra se confunden
Tengo una cierta fascinación por los paisajes escandinavos, no particularmente por sus hermosas e imponentes montañas, dignas de inspirar todo tipo de leyendas y mitos involucrando elfos, gnomos e incluso, muy para el dolor del forista moderno, trolls. Sino por sus lagos que, así como gigantescos espejos, gracias al clima frío y su apacibilidad, reflejan el cielo y las montañas a la perfección, confundiéndolos con el suelo y borrando esa frontera que suele dividirlos.

(No estoy completamente seguro del lugar real de la imagen. Pero creo que es en Noruega, si alguien sabe a ciencia cierta, por favor avise.)
Es así que esta entrada está enteramente dedicada a dar un paseo fotográfico por algunas de las regiones del planeta donde el cielo y la tierra se mezclan.
El salar de Uyuni
Ubicado en Bolivia, tuve la oportunidad de conocerlo hace seis años en mi primer viaje por Sudamérica. El mismo, formado a partir de un lago prehistórico de considerable tamaño, es el salar más grande del mundo. La reflexión ofrecida por la superficie de Uyuni es tal que supera cinco veces a la encontrada en la superficie oceánica, razón por la cual la gran mayoría de los satélites de imagen lanzados al espacio se enfocan en Uyuni para calibrar sus antenas e instrumentos fotográficos.
La primer imagen a partir de la izquierda pertenece a Luca Galuzzi.
Bjørnfjell
Es no por nada apodado como “la tierra de los espejos”. Ubicado en la frontera entre Noruega y Suecia, este territorio está plagado de montañas y lagos donde el cielo y la tierra se hacen uno.

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Este artículo fue publicado el: 8/12/08 a las 6:25 am,y se encuentra archivado bajo las categorías: