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El tanque de guerra que resistió una explosión nuclear de 9,1kt y luego fue enviado a Vietnam

A principios de la década del 50 las pruebas nucleares tenían dos objetivos: estudiar el efecto de las explosiones en el equipamiento y vehículos militares, y lograr reducir el tamaños de los dispositivos nucleares. Para el primer objetivo lo común era organizar grupos de distintos vehículos, estructuras y fortificaciones ubicadas a distancias varias del punto central y luego estudiar tanto los niveles de contaminación como los de destrucción.

Es así que en agosto de 1953 durante la Operación Tótem 1 en el sur de Australia el Ejército Británico detonó dos dispositivos nucleares a 450 metros de distancia de distintos tipos de vehículos y equipos militares. El objetivo de la operación era estudiar el nivel de destrucción sobre los mismos, más precisamente el efecto sobre un grupo de vehículos avanzando hacia una posición y la subsecuente detonación de un dispositivo nuclear unos pocos metros más adelante antes de llegar a la misma. Por dicha razón todos los vehículos se dejaron con sus motores encendidos y sus partes frontales enfrentando hacia el epicentro de la explosión, mientras que su armamento y compartimientos de municiones y proyectiles estaban completamente cargados. Luego de que la primer explosión tuviese lugar, la cual tuvo un poder de 9,1 kt, todos esperaban encontrarse con un nivel total de destrucción; pero algo sorprendente tuvo lugar ese día, y si bien la mayoría de los equipos quedaron en efecto completamente destruidos, uno de los vehículos utilizados para la prueba, un tanque de guerra Mk 3 Centurion Type K denominado como tanque 169041, sufrió solamente daños externos pero a su vez quedando completamente funcional.

(Antes y después de la explosión. Vemos que todo lo que rodeaba al tanque fue vaporizado, y la misma incluso modificó el terreno. Su número de serie, 169041, incluso retenía la pintura.)

Todas las antenas fueron arrancadas o simplemente derretidas, las luces y periscopios completamente destruidos y los paneles que servían como la coraza lateral del tanque fueron arrancados de manera violenta y expulsados a cientos de metros. El vehículo se encontraba a más de un metro y medio de su posición original, lo que quiere decir que a pesar de ser un mastodonte de 52 toneladas la explosión fue tan espectacular que logró empujarlo sin problemas. En un principio los ingenieros creyeron que el daño sufrido por el mismo había sido total e irrecuperable, ya que partes de su exterior se encontraban derretidas, carbonizadas o arrancadas y el tanque, el cual había sido dejado en marcha como todos los otros vehículos utilizados en el prueba, no emitía ningún ruido de motor. Sin embargo, y para sorpresa de todos, pronto uno de los ingenieros se dio cuenta que quizás el motor no estaba averiado; sino que simplemente si se consideraba el tiempo que transcurrió desde la explosión hasta que los especialistas comenzaron a estudiar la zona el tanque simplemente se había quedado sin combustible. Si bien la anterior parece una observación básica, debemos considerar que ninguno de ellos consideró que alguno de los vehículos iba a quedar con su interior relativamente intacto a pesar del daño externo. Así fue que tras agregarle combustible y activar el sistema de encendido el motor comenzó a rugir y el tanque podía ser comandado normalmente. En efecto, el tanque se encontraba relativamente en tan buenas condiciones que no necesitaron remolcarlo, y tres soldados se encargaron de comandar el tanque y llevarlo a través de cientos de kilómetros por el desierto australiano hacia el centro de operaciones en Woomera, el altamente secreto Long Range Weapons Establishment, desde donde se coordinaban y controlaban tanto las pruebas nucleares como otras pruebas secretas de la RAF. Si bien el tanque realizó la mayoría del viaje por sus propios medios 50 kilómetros antes de arribar a la base su motor se rindió y debieron remolcarlo con un remolque M9.

Si bien todos los vehículos de la primer prueba iban a ser utilizados en la segunda prueba para estudiar el efecto de explosiones múltiples, se decidió extraer a 169041, el cual ahora se había ganado el apodo de “El tanque atómico” y estudiarlo en profundidad. Tras varios meses en estudio el mismo fue reparado, pintado y sus antenas y periscopios reemplazados. También decidieron reemplazar el motor o planta de poder del mismo, el cual se encontraba en muy malas condiciones. Curiosamente no por la explosión nuclear en si misma, sino que las averías se debieron al viaje de cientos de kilómetros por el desierto, en el cual incluso el tanque debió arrastrar un remolque con piezas de otros vehículos.

Seis años más tarde el Tanque Atómico fue enviado a Vietnam junto a la RAAC, y utilizado en combate en múltiples instancias. Durante uno de estos enfrentamientos el tanque fue impactado por una granada propulsada por cohete, la cual ingresó a través del flanco izquierdo del vehículo causando gran daño en los sistemas inferiores. No obstante, si bien el daño fue considerable, el tanque permaneció perfectamente funcional, lo que permitió a dos de los tripulantes seguir comandando el vehículo y peleando con su enemigos mientras se dirigían hacia un punto de evacuación con el fin de darle atención médica a un tercer tripulante que quedó gravemente herido. Tras la batalla, los tres tripulantes sobrevivieron.

Hoy en día el tanque es una pieza de museo en la base Robertson Barracks del Ejército Australiano.

Operación British Bang, el día que el ejército británico intentó desaparecer una isla

HeligolandSu nombre parte de un juego de palabras con el Big Bang y fue una de las mega explosiones con los motivos y justificaciones más extraños de la historia, ya que tuvo lugar tras que en 1947 un grupo de ingenieros militares británicos intentara hacer desaparecer una isla llenándola de explosivos y provocando su destrucción.

La isla en cuestión era Heligoland, formación utilizada por los alemanes durante la Segunda Guerra básicamente como un fuerte flotante, plagada de búnkers, depósitos de explosivos y baterías anti-aéreas que le complicaron la vida a la RAF inmensamente y sirvió como una perfecta base de operaciones navales. En caso de un conflicto futuro, era obvio para los estrategas del Reino Unido que la isla podía ser un problema si era recapturada.

HeligolandLa Marina Británica dio como motivo el “destruir las toneladas de explosivos abandonados en la isla” pero la verdadera razón fue negar a los alemanes ese punto estratégico en un futuro, y probar cómo toneladas de explosivos podían alterar y hasta desaparecer formaciones naturales, de hecho, entre los cálculos manejados en un principio se creía que se podía llegar a eliminar como mínimo la parte expuesta de la isla.

6.700 toneladas de explosivos fueron empleados y detonados, y si bien en un principio, como ya hemos mencionado, creyeron que sería suficiente para hacer desaparecer la isla, la explosión sólo logró alterar permanentemente la forma y base de la formación.

Bombas sobre Corea

Bombardeos en la Guerra de Corea.

La imagen anterior, en la cual vemos miles de fundas protectoras de obuses siendo apilados por oficiales artilleros, es realmente un claro ejemplo visual de lo intensa y cruenta que fue la guerra de Corea, sin duda alguna una de las guerras más sangrientas y violentas de la historia. En menos de tres años más de dos millones y medio de civiles perdieron sus vidas ya sea tanto en alguno de los intensos bombardeos o los múltiples enfrentamientos armados y ataques de artillería. Una de las características quizás más macabras de la misma fue la cantidad de bombas y ataques de artillería empleados contra blancos que muchas veces no eran lo suficientemente importantes como para ameritar semejante respuesta, algo que solamente es estratégicamente comprensible si lo vemos desde la perspectiva de la Guerra Fría, donde “enviarle el mensaje a la otra potencia” era muchas veces más importante que los resultados mismos de un ataque. Para darnos una idea, en dicha guerra lamente los Estados Unidos arrojarían más de 177 mil toneladas de bombas y más de 272 mil cohetes sólo desde aviones. Estremecedor.
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El día que la Tierra tuvo otro sol

Hemos hablado varias veces sobre pruebas atómicas, e incluso sobre pruebas atómicas atmosféricas. No obstante, hoy es el turno de una de estas pruebas a gran altura que, debo decir no sorpresivamente, es visualmente tan bella como aterradora. Se trata de la prueba nuclear a gran altura Sunset -Puesta del Sol- perteneciente a la serie pruebas nucleares código Dominic. La misma tuvo lugar el 10 de Julio de 1962 cuando una bomba atómica del tipo Mk-15 Mod 2 fuera arrojada a casi un kilómetro y medio de altura en las cercanías de la isla Navidad y la cual, tras detonar, generó un gigantesco y extremadamente brillante hongo naranja que se elevaría unos 18 kilómetros casi alcanzando el límite de la tropósfera terrestre.

Impresionados con tan irreal y espectacular paisaje los líderes a cargo de la prueba decidirían renombrarla bajo el nombre código de Sunset, ya que durante varios minutos, literalmente, pareció que la Tierra poseía un nuevo sol.

El meteorito que creó un dios

ThorHace unos tres mil años un meteorito con una masa que rondaba entre las 30 y 80 toneladas métricas sería atraído por la gravedad terrestre y, tras ingresar en la atmósfera, dejaría una estela de fuego vista en casi toda Europa del norte y central. Al poco tiempo, se fragmentaría y separaría en nueve partes, impactando en la isla de Saaremaa (actual Estonia) y generando una explosión de 20 kilotones. Instantáneamente se incineraría un radio de seis kilómetros de bosques, creando una columna de humo y polvo que cubriría el sol completamente por varios días y la cual podía ser vista incluso desde el Mar del Norte. El cráter principal crearía un lago de 22 metros de profundidad y 110 de diámetro.

No es de extrañar que a partir de esto el fuego no sólo iluminara la fría noche de las tierras nórdicas, sino también las mentes y corazones de miles de personas a lo largo de cientos de kilómetros que, ante tan única vista, 2899-2 sólo podían explicar lo sucedido a partir de una intervención divina. Fue así que infinidad de leyendas comenzaron a formarse a partir del suceso, dando origen a varias de las religiones nórdicas y bálticas y logrando qué, no de manera sorpresiva, el fuego, el hierro y los martillos que golpeaban la Tierra sin clemencia, se convirtieran en un tópico recurrente en las historias épicas y heroicas del a región. Para los finlandeses, la malvada Louhi, reina de las míticas tierras heladas de Pohjola, robaría el sol obligando al heroico Ukko a crear un nuevo sol a partir de una enorme chispa, pero la chispa cae por acción maligna a la Tierra generando destrucción y fuego en el proceso, razón por la cual durante siglos al cráter principal se lo consideraba como el lugar donde el sol mismo chocó contra la Tierra. No obstante, es interesante ver las ramificaciones y las conexiones que el meteorito tuvo con la formación de la leyenda de Þōrr, Thor en español, dios del trueno que con su poderoso martillo, el Mjöllnir sacudía la tierra, y quien viajaba por los cielos en una carroza de fuego que llega a enceguecer.

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Sin embargo, lo más interesante es que del meteorito se extraería hierro para construir espadas, razón por la cual, y por causas que aun los historiadores aun no han podido esclarecer, algún grupo, quizás por motivos religiosos o evitar que se roben fragmentos del meteorito, intentó preservar el meteorito construyendo una gran pared circular encerrando al cráter. Hoy de esta solamente quedan vestigios.

Recordando Hiroshima y Nagasaki

Museo Comercial de HiroshimaA 64 años de uno de los eventos más tristes en la historia, hablaremos de un edificio icónico. El Domo de la Bomba Atómica. Abierto al público a principios de la década del 20, este edificio, diseñado por el arquitecto checo Jan Letzel, tendría como objetivo primero ser un museo y un centro de exhibiciones. Pero el destino lo llevaría a convertirse en icóno y símbolo de uno de los actos más atroces de la historia: el bombardeo con armamento nuclear de una ciudad sin mucha importancia estratégica ni instalaciones militares con el simple objetivo de lograr la rendición de un país.

La razón por la cual este edificio pasaría a formar la pieza principal del Parque para la Memoria de Hiroshima no es menor, el domo, sería el único edificio de la ciudad en permanecer en pie tras el bombardeo.

En la imagen de la derecha -click para expandir- vemos al domo antes de la bomba, cuando aun servía como museo comercial para la prefectura de Hiroshima.

El Domo de la Bomba Atómica El Domo al poco tiempo de la bomba atómica El Museo por la Memoria de Hiroshima

2472-1Los ocho afortunados
Entrada que relata la increíble historia de las únicas ocho personas que sobrevivieron tanto a la bomba sobre Hiroshima como la de Nagasaki. Estas personas serían denominadas como Nijū Hibakusha -doblemente bombardeadas-, y si bien se calcula que pudieron llegar a ser 160 en un principio, esta entrada relata la historia de Tsutomu Yamaguchi y las otras siete personas que lograron dejar legado de sus experiencias para la posteridad. – Ir al artículo

2472-2Nagasaki antes y después
Si bien esta entrada relata lo ocurrido posteriormente en Nagasaki, es realmente un testimonio único sobre el poder devastador de la bomba atómica. Estremece pensar que hoy una mark VI tiene miles de veces el poder destructivo de Fat Man y Little Boy, como se llamaría a las bombas arrojadas sobre Japón. En el caso de Nagasaki, ciudad sobre la que caería Fat Man, la explosión tendría un poder total de 21 kilotones. – Ir al artículo

2472-3Hosen-Ji, el árbol que sobrevivió a la bomba de Hiroshima
No sólo un edificio sobreviviría al poder del átomo. Un simple y humilde árbol ginkgo que logró sobrevivir, hasta el día de hoy, triunfante a la bomba. Lo apasionante de la historia es que el ginko no sobrevivió por pura suerte, sino que gracias a su singular biología. Los ginkos son fósiles vivientes cuya evolución tuvo lugar cuando la atmósfera terrestre no brindaba las condiciones actuales de vida. – Ir al artículo

2472-8Videos del bombardeo de Dresde e Hiroshima a color
Es un hecho el que la historia es escrita por los triunfadores. Razón por la cual los crímenes de guerra cometidos por los Aliados y sobretodo por Estados Unidos y el Reino Unido han sido prácticamente enterrados en las polvorientas páginas de la caótica historia moderna ya hablamos del primer campo de concentración industrializado que se implementó. Por esta razón, los siguientes testimonios son realmente un legado de la crueldad humana. – Ir al artículo

Videos del bombardeo de Dresde e Hiroshima a color

Un documento histórico
Hiroshima y Nagasaki, creo que en este caso no hace falta introducción alguna. Uno de los más barbáricos y desafortunados actos de la historia de la humanidad. Decenas de miles de muertos directos y centenas de miles, sino millones, indirectos. No obstante, si bien dichos sucesos son muy conocidos, por obvias razones los visualizamos en tonos de grises. Es por esto que realmente me ha chocado el siguiente documental: Hiroshima a color:


 

El bombardeo de Dresde
Hiroshima, Nagasaki y el bombardeo de Dresde fueron tres de las acciones más cuestionadas de los Aliados occidentales. Ataques devastadores sobre poblaciones civiles con el fin de plantar un mensaje político al mundo. De los tres últimos, el de Dresde es el menos conocido, ya que en el mismo no se utilizaron armas nucleares. No obstante, a pesar de no haberse utilizado armamento nuclear sobre la misma, esta ciudad fue literalmente arrasada por completo. Más controvertido aun, fue en el que en ella se habían reubicado durante los últimos meses de la Segunda Guerra a decenas de miles de civiles y heridos, por lo que la ciudad se encontraba abarrotada de población civil -según el prestigioso historiador británico Anthony Beevor, se habían reubicado más de 300 mil civiles en Dresde antes del bombardeo-.

La excusa oficial ofrecida por la RAF y la USAF -fuerzas aéreas del Reino Unido y Estados Unidos respectivamente– radicaría en que el bombardeo era necesario para distraer a los alemanes y debilitar sus líneas de suministros en el oeste, limitando a la vez la capacidad industrial alemana, para así facilitar el ingreso a territorio alemán de los soviéticos por el este. Sin embargo, el poder de fuego empleado sería tal, y sobretodo en una Alemania casi de rodillas y derrotada, que los mismos círculos oficiales de Gran Bretaña y los Estados Unidos se horrorizarían. El bombardeo tendría lugar del 13 al 15 de Febrero de 1945, y en el mismo participarían 1300 bombarderos pesados que arrojarían alrededor de 3900 toneladas de explosivos de alto poder y material incendiario.

El resultado sería devastador. No sólo la histórica capital la ciudad, de arquitectura barroca, sería destruida totalmente -Dresde era considerada como “La Florencia del Elba” por su fina cultura arquitectónica-, sino que 34 km2 de la ciudad serían arrasados causando la muerte de 30 mil a 40 mil civiles -Hiroshima costó las vidas de 60 a 70 mil civiles-.

La misma BBC, desafiando al gobierno, llegaría a tildar el acto de insensible y radical. incluso el mismo Wiston Churchill definiría el bombardeo como un “Acto de terror” -calificativo que retiraría por cuestiones políticas al poco tiempo cuando el AOC de la RAF, Arthur Harris, se quejara expresamente-.

Este documental producido por la televisión Rusa y subtitulado al inglés posee alguans de las imágenes más espectaculares que he visto del tema. Realmente recomendado. Si no entienden el inglés, igualmente vale la pena verlo, ya que las imágenes son sorprendentes.

(Parte 2 del documental, parte 3)

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Nagasaki e Hiroshima”>

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Fotografías del resultado de los ataques nucleares en Nagasaki e Hiroshima

Sekaiichi Yonshakudama: El fuego artificial más colosal la historia

Mega coheteSeñoras y señores, levántense para recibir a Yonshakudama el fuego artifical más grande de la historia. 450kgs, 120 centímetros de alto, 120 centímetros de ancho. El mismo fue lanzado en el festival de Katakai-Matsuri, y tras elevarse a unos 850 metros de altura realizó una explosión múltiple cuyo diámetro alcanzó los 800 metros de extensión.

El texto impreso sobre la bomba de colores y formaciones florales diche: Sekaiichi Yonshakudama -el fuego artificial más grande dle mundo-

Pueden ver una completa galería de imágenes siguiendo este enlace.

Otras particularidades pirotécnicas
1013-canon_chino.JPGLos fuegos artificiales tuvieron su origen en la religiosidad. Inventados en China, los mismos se utilizaban para ahuyentar los malos espíritus. Si bien la mención escrita más antigua de los mismos pertenecen a un escrito del siglo XII, Joseph Needham, experto en historia de la ciencia en China, y miembro de la Royal Society, asegura que su utilización muy probablemente se remonte incluso más allá del siglo IX. Prontamente encontrarían lecho en la industria de la guerra, y para el siglo XIV, eran utilizados como armas para amedrentar al enemigo. A la derecha podemos ver una captura del Huolongjing, uno de los primeros tratados militares en describir armas de pólvora.

Es justamente de China y del arte de realizar fuegos artificiales de donde proviene uno de mis ídolos personales. Wan Hú, quien en el s. XVI intentara volar mediante la utilización de una silla cohete. Desafortunadamente, según los reportes de la época, tras accionar su silla cohete y producir una gran humareda, desapareció por completo y nunca más se supo nada de él -quizás los restos de tripas encontrados en las cercanías sean un mal indicador de su destino-.

Y el espectáculo de fuegos artificiales más grande del mundo
En Portugal se toman el Año Nuevo muy en serio. Tanto, que le dan la bienvenida con el mayor espectáculo de juegos artificiales del mundo. Festejado en Madeira, el mismo emplea más de 17 toneladas de pólvora. El realizado durante el 2007, sin embargo, batió todos los récords habidos y por haber. Según se calcula ocurrieron 660.300 detonaciones -sólo contando las del espectaculo oficial, a estas hay que agregarle las realizadas por particulares-.

El siguiente video pertenece a los festejos del 2007. Pero esto no es nada, según los organizadores, en el 2008 intentarán duplicar la cantidad de explosiones.

El accidente aeroespacial más espectacular de todos los tiempos

Uno de los accidentes más increíbles de la historia aeroespacial tuvo lugar en el cabo Cañaveral durante la misión para poner en órbita el satélite de posicionamiento global GPS2R. Para dicha misión se utilizaría un cohete no tripulado Boeing Delta II, el cual, a pocos segundos del lanzamiento, una serie de desperfectos técnicos causaría una explosión muy superior a la calculada como posible maximo en el diseño de la nave. Causando literalmente una lluvia de fuego sobre el cabo. Casi al instante 250 toneladas de combustible de cohete y chatarra ardiendo se desparramarían creando, literalmente, una lluvia de fuego sobre los edificios del complejo.

Si bien los cohetes Delta II tienen una extraña tendencia a volar por los aires, razón por la cual la zona de despegue elegida siempre es la más remota posible, en este incidente en particular distintos factores se conjugaron entre si, haciendo de la explosión algo mucho peor a lo esperado. Primero fue la causa de la misma, una fisura en una de las salidas de los propulsores, llevando a que el material entre los tanques se funda y la explosión del combustible sea casi total, y no parcial como comúnmente ocurre. Esto, combinado con los fuertes vientos, y la poca altura a la que ocurrió el siniestro, lograrían que varios fragmentos ardiendo llegasen a áreas ocupadas por personal técnico del complejo.

Los fragmentos no solo destruirían varios coches y equipo, sino que además llegarían a causar una serie de incendios de poca magnitud en la vegetación circundante al cabo.

La bomba soviética

No obstante, el peor accidente aeroespacial en escala y magnitud ocurrió durante los 60s en la Unión Soviética. De hecho fue tan grande y costoso que hundió de una vez por todas las ambiciones Soviéticas sobre la Luna. La serie de cohetes N1 era la respuesta soviética a los Saturn V utilizados por Estados Unidos para llegar a la Luna. Con 105 metros de alto y 5 etapas, solo su primer serie de motores era capaz de alcanzar unos 5.130.000 kilogramos fuerza. La nave, a su vez, era alimentada con kerosén de cohete ultra refinado. Si bien era ineficiente e inestable comparada con su contraparte americana, la cual utilizaba una combinación de RP-1 -kerosén ultra refinado- e hidrógeno líquido para las etapas posteriores, la misma poseía mayor fuerza de despegue.

La explosión del 3 de Julio de 1969 sería, de hecho, la mayor explosión en la historia de la cohetería, y su origen tuvo lugar a partir de una pieza floja que terminó en una de las bocas de combustible, llevando a que el control automático de la nave apague 29 de los 30 motores. A solo 23 segundos del despegue la nave ya había perdido su aceleración y se encontraba en caída libre con una inclinación de 45º. Al impactar contra la plataforma de lanzamiento 110, se produciría una masiva explosión que no solo destruiría la nave, sino que además prácticamente desintegró la torre de control y destruyó gran parte del centro de despegue así como los hangares de reserva. A causa de la Cortina de Hierro nunca se supo exactamente le número de muertes. La reparación de las instalaciones llevaría más de 18 meses de trabajo por parte de dos equipos completos de ingenieros del ejército.

Este cohete, hecho a las apuradas con el fin de limitar la superioridad americana en el área, llevó a que el diseño presente infinidad de accidentes y contratiempos prácticamente de magnitud epica. En el siguiente sitio puedes encontrar un resumen de la historia y problemas de la nave. De hecho era tan inestable que desde la NASA lo apodaron como “la bomba soviética”.

Orenburg, el Hiroshima secreto

Durante la Guerra Fría, la Unión Soviética y Estados Unidos realizaron todo tipo de experimentos para conocer la capacidad de operación de sus ejércitos tras una guerra nuclear. Estados Unidos los realizaría en el desierto de Nevada, utilizando soldados a los cuales nunca se les dijo bien a que se enfrentaban; por su lado, la Unión Soviética, en un experimento similar pero aun más descabellado, el 14 de Septiembre de 1954 arrojaría una bomba cerca del pueblo de Orenburg -cercano al rango de Totskoe-, la cual, tras detonar a unos 350 metros de altura a las 9:33 de la mañana, desparramaría una lluvia radioactiva sobre la población civil. Al mismo tiempo, tras una orden del mariscal Georgi Zhukov, el mismo que tras la Segunda Guerra ordenara la violación en masa de cientos de miles de mujeres alemanas y polacas con el fin de “avasallar su orgullo”, 1200 tanques y vehículos de combate así como 320 aviones avanzarían hacia el hipocentro con el fin de realizar simulacros de combate.

Miles de personas se verían afectadas y cientos perderían sus vidas. En el caso de la URSS se calcula que 45 mil civiles y soldados de la región de Totskoe murieron indirectamente como resultado del experimento. Entre las víctimas se encontraban el piloto del Tu-4 que arrojó la bomba quien murió de leucemia y su copiloto quien falleció de cáncer de médula. Hoy en día la cantidad de casos registrados de cáncer en Orenburg duplica a los encontrados en Chernobyl y es comparable con los niveles detectados en Hiroshima y Nagasaki.

Sólo una pequeña cantidad de imágenes de estos experimentos se ha filtrado, todas, tan aterradoras como asombrosas.

El experimento de Orenburg

Las imágenes de este experimento quizás no son tan chocantes como las de Nevada, ya que el duro filtro impuesto por la Unión Soviética impidió su difusión. En la primer imagen vemos a Zhukov junto a Malyshev revisando los últimos detalles del ejercicio; en la segunda imagen podemos ver una de las únicas imágenes publicadas de la detonación, es escalofriante pensar que 350 metros más abajo había 70 mil personas esparcidas en un área de 10 kilómetros.

El Evento de Toba, el día que la humanidad casi se extingue

La inmensa mayoría de los antropólogos concuerda que el momento de mayor peligro para la humanidad fue la erupción del Monte Toba, hace aproximadamente unos 71.500 a 40.000 años atrás, y cuyo “invierno volcánico”, de unos 6 años de duración, no sólo causó una extinción masiva de especies sino que redujo a la humanidad a un número de entre 1.000 a 10.000 pares de reproducción, la cantidad de población más baja desde la existencia de los Homo Sapiens.

Las dimensiones del evento son imposibles de imaginar ya que fue la única explosión volcánica de magnitud 8 o “Mega Colosal” desde la existencia del Homo Sapiens, y es además considerado como la mayor explosión volcánica de los últimos 25 millones de años. La cantidad de material expulsado superó los 2800 kilómetros cúbicos llegando a cubrir regiones con una capa de hasta 9 metros de ceniza (Para darnos una idea de la magnitud de la explosión podemos compararla con la famosa erupción del Monte Saint Helens, la cual en 1980 con sólo unos 1.2 Km de material expulsado derrumbó la ladera norte del monte y dejó un cráter de varios kilómetros). No obstante, el mayor problema fueron las aproximadamente mil toneladas métricas de ácido sulfúrico arrojadas a la atmósfera, causando durante varios años algunas de las peores lluvias ácidas de las que se tengan constancia en la Tierra.

De todas maneras, la erupción fue solo el principio de la catástrofe, ya que el invierno volcánico generado por la obstrucción de los rayos solares a causa de la gran cantidad de ceniza arrojada a la atmósfera produjo un desbalance térmico que hizo decrecer la temperatura global de la Tierra de unos 3 a unos 3,5 grados Celsius durante varios años. La extinción de varias especies fue masiva y desafortunadamente la humanidad se encontraba aun concentrada en la “zona de riesgo”. Esto pudo corroborarse con estudios de ADN Mitocondrial -el ADN que solo es heredado por vía materna por lo que es ideal para rastrear grupos poblacionales- los cuales sugieren que la cantidad de diversidad genética en la población humana sobreviviente a la catástrofe fue tan baja que el riesgo de extinción a causa de virus y otros tipos de factores reductores de población se incrementó a niveles realmente alarmantes.

El mayor experto en el tema es Stanley Ambrose de la Universidad de Illinois, quien dedicó toda su carrera a estudiar la catástrofe y es además el creador de la Teoría de la Catástrofe de Toba, la cual hoy es fuertemente apoyada por la comunidad científica y que establece que la cantidad de parejas humanas restantes tras el desastre varió solo de 1.000 a 10.000 mil pares con capacidad de reproducción, cantidad lo suficientemente reducida como para haber considerado a la humanidad, según los estándares utilizados hoy en día para catalogar a las especies animales, bajo la denominación de “especie en peligro de extinción”.

Mezvan agrega en un comentario:

“Pero, hace pocos días, una investigación llevada a cabo por Muchael Petraglia, de la Universidad de Cambridge, ha descubierto toda una serie de artefactos de piedra en un yacimiento del sur de la India que sugiere que las poblaciones locales permanecieron en la región después de la erupción. Las herramientas, que fueron encontradas en capas sedimentarias que hacían ’sandwich’ a una capa de ceniza producida por la erupción de Toba, muestran una ligera evolución a través de dicha capa, pero en general son bastante similares.

Según los investigadores, los hallazgos pueden ayudar a clarificar algunos aspectos de las migraciones humanas durante ese periodo, dado que la sofisticación de las herramientas encontradas sugiere que fueron hechas por humanos modernos, en lugar de por sus parientes más primitivos.”

http://www.elmundo.es/elmundo/2007/07/05/ciencia/1183654115.html

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La única persona enterrada fuera de la Tierra

En Anfrix ya habíamos hablado del único monumento en la Luna, ahora es el turno de hablar de la única tumba que existe en otro cuerpo celeste. Eugene Merle Shoemaker es considerado hoy en día como uno de los padres de la ciencia planetaria. Experto en asteroides y fundador del Programa de Astrogeología de la USGS, sus aportes variaron desde el entrenamiento de astronautas hasta el descubrimiento de algunos de los asteroides más singulares e interesantes del sistema solar -entre ellos el famoso Shoemaker-Levy 9 el cual impactó en 1994 contra Júpiter causando una liberación de energía de unos 6 millones de megatones (unas 750 veces el arsenal nuclear completo de la Tierra) y que dio la oportunidad única a la ciencia de estudiar por vez primera un impacto planetario de semejante magnitud-

Desafortunadamente tras sufrir un accidente automovilístico en julio de 1997 Shoemaker perdió su vida. Atónitos y dolidos por la noticia la NASA decidió honrarlo de una manera única, dándole el privilegio de ser el único ser humano enterrado fuera de la Tierra. Es así que medio año más tarde, en Enero de 1998, sus cenizas serían cargadas en la sonda Lunar Prospector la cual tras 19 meses de investigación tendría como objetivo final estrellarse en un cráter cercano al polo sur lunar enterrando los restos de Shoemaker en el proceso. No casualmente el nombre del cráter era Shoemaker, crater que durante su juventud Eugene habia estudiado y catalogado intensivamente.

Increíble video de la Tsar Bomba

Hace varios meses hablamos sobre la bomba nuclear más poderosa alguna vez lanzada: La Tsar Bomba (Reina de las bombas) también apodada como “El Gran Ivan”. De un poder total de 100 megatones, pero reducida a unos 50 a último momento por temor a destruir parte de la atmósfera con el calor generado, su onda expansiva recorrió 3 veces la superficie terrestre y llegó a romper vidrios en Finlandia, Suecia y Noruega.