Jackie, la perra que ofendía a Hitler

Jackie, la perra que ofendía a Hitler1941 fue un año difícil para Finlandia. Al sur una guerra sin cuartel de dimensiones nunca antes vistas, y al este la amenaza de la Unión Soviética. Ésta amenaza se convertiría en un hecho cuando a mediados de ese mismo año Rusia volviese a invadir Finlandia iniciando la Guerra de Continuación, guerra que sucedería a la Guerra del Invierno, en la cual Finlandia a pesar de perder el territorio de Carelia, logró imponerse y repeler la invasión comunista de manera heroica.

Pero esta vez era distinto, la Unión Soviética estaba fortalecida, era decenas de veces más poderosa, ya que tras años de pelear en la Segunda Guerra su ejercito estaba básicamente compuesto por la mayor parte de la población masculina de Rusia y varios otros estados satélite. Decenas de miles de tanques, tecnología modernizada, aviones, y piezas de artillería de largo alcance eran parte de la maquinaria de guerra roja. Finlandia no tuvo otra opción que seguir el viejo adagio de que “los enemigos de mis enemigos son mis amigos“ y aliarse a la Alemania Nazi contra Rusia. No obstante, muchos finlandeses no estuvieron de acuerdo con esa alianza.

Uno de estos finlandeses que protestaron fue el empresario Tor Borg quien, junto con su esposa, idearon quizás la protesta más graciosa de todas: entrenar a su perra Jackie para que levantara su pata y ladrara como si estuviese dando un discurso al escuchar el nombre de Hitler, llevándola a todas las reuniones de la alta sociedad a las que asistían. Si bien esto parecía inocente, el status social de Borg hizo que los alemanes no lo tomen como algo gracioso, y en efecto catalogaran a la perra como “una ofensa contra el Führer“

Es aquí donde una casi desquiciada persecución contra la perra y su dueño comenzó a tener lugar. En principio se trató de cables formales entre el ministro de Asuntos Exteriores alemán y el gobierno finlandés, pero todo rápidamente escalaría a mayores cuando la negativa de los oficiales finlandeses de exponer a Borg llevó a que el mismo Vice Cónsul alemán, Willy Erkelenz, tomara cartas en el asunto, demandado la presencia del empresario para entrevistarlo. Finalmente Borg debió hacerse presente en la Embajada de Alemania para declarar, allí obviamente intimidado ante la dimensión que tomaron los hechos, intentó aliviar la situación aduciendo que todo se trató de una broma, algo que no contentó al personal de la embajada.

Con el fin de tomar una acción ejemplificadora, los alemanes pidieron la extradición del empresario, pero el gobierno finlandeses se negó rotundamente a esto, no una sino dos veces. Incapaces de extraditarlo, es entonces que decidieron destruir su empresa, por lo que IG Farben, quien proveía a las empresas de Borg con materia prima, rompió todos sus contratos y de manera casi instantánea dejó de suministrar al finlandés de materiales.

Años pasarían, la empresa de Borg sería llevada casi a la ruina hasta que eventualmente Finlandia no solo rompe su alianza con Alemania, sino que entra en guerra con ésta en lo que fue la Guerra de Laponia. Jackie sobrevive por varios años a la Alemania Nazi, Borg eventualmente logra reconstruir su empresa y esta con los años se convierte en el Tamro Group, una farmacéutica importante la cual, irónicamente, es comprada y absorbida en el año 2000 por la Phoenix Group, una empresa alemana…

6 thoughts on “Jackie, la perra que ofendía a Hitler”

  1. Jaja, excelente. Hay que ver que suceptibles eran los nazis, que harian en esta epocas de twitter y memes crueles…?

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