La niebla canadiense

Canadá tiene algunas de las regiones del mundo con los mayores niveles e intensidad de niebla y neblina, desde la colosal niebla que desciende a las praderas de Terranova, hasta la increíble niebla que paralizan a la ciudad de Vancouver. Hoy hablaremos de esta última.

Quizás uno de los fenómenos más espectaculares de la ciudad canadiense de Vancouver no es su moderna infraestructura ni sus altos rascacielos de acero y vidrio, tampoco su verde primaveral o sus inviernos blancos y nevados. Sino, y curiosamente, uno de sus aspectos más interesantes y llamativos es su intensa, densa y omnipresente niebla

Una Vanvouver devorada por la niebla:

La ciudad de Vancouver cubierta por una intensa niebla.
La ciudad de Vancouver cubierta por una intensa niebla.

Niebla que da la apariencia visual de ver a las nubes caer desde el mismo cielo y envolver tanto a los rascacielos para luego caer sobre la ciudad y cubrir a las ocupadas calles con un denso manto blanco. Este bello espectáculo natural puede llegar hasta asombrarnos debido a su escala y velocidad.

Según las personas que visitan Vancouver durante la época pico de niebla por primera vez, esto no es una exageración. Muchas personas aseguran quedar desorientada por el correr de la espesa niebla que invade la ciudad, algo que aseguran incluso personas que la visitan desde Londres, ciudad famosa por su intensa y omnipresente niebla matutina y personas a las que ya se les ha hecho un hábito el convivir con la neblina y las lluvias constantes, como si éstas fuesen dos vecinos más de la poblada y gris ciudad inglesa.

La niebla y el humo de Londres: en el pasado la ciudad de Londres no solo sufría de intensas nieblas y neblinas, sino que además a veces era cubierta por el humo. Uno de estos episodios, hoy conocido como el Gran Smog, cubrió a la ciudad con un intenso humo mezclado con neblina a tal punto que la ciudad en si misma quedo colapsada.

La niebla de Vancouver capturada por un fotógrafo

No obstante, y como dice el adagio, «una imagen vale más que mil palabras», veremos a continuación una imagen de lo aquí descrito tomada por un fotógrafo especializado en la fotografía de las ciudades del mundo y paisajes urbanos, quien se encontraba en Vancouver durante una de las más intensas neblinas en su historia.

La siguiente imagen fue tomada por Adrian Eden. Vemos a los altos rascacielos de la ciudad canadiense penetrar las nubes, como si estos se elevaran al mismo cielo y lograran atravesarlas. En efecto, una experiencia que toda persona debería vivir en algún punto de su vida. Muchos tours turísticos se basan en esperar la llegada de la niebla en la cima de algunos de estos edificios, viendo como la misma desciende y se mueve por la ciudad para luego quedar justo por debajo de las terrazas más altas de los edificios.

Rascacielos de la ciudad canadiense de Vancouver penetrar las nubes,
La torre más alta es el Vancouver Lookout, y la misma posee unos 177 metros de altura en su punto más alto.

Para darnos una idea sobre la intensidad de la niebla presente en la imagen de Adrian Eden, la torre de punta circular e iluminación ámbar es el Vancouver Lookout en el Harbour Centre, y la misma posee unos 177 metros de altura en su punto más alto.

Por cierto, la niebla y la neblina muchas veces son una pesadilla sin parangón durante las campañas militares. Esto lo supieron mejor que nadie los ejércitos canadienses y estadounidenses, cuando en la Segunda Guerra Mundial invadieron una isla vacía y así y todo perdieron 300 hombres debido principalmente al curiosamente denominado como «fuego amigo».