Esta es la segunda parte de La historia de los dibujos Animados. Para ver la primera puedes seguir el siguiente enlace.

El Praxinoscopio

Ilustraicón de un praxinoscopio de proyección.
Ilustraicón de un praxinoscopio de proyección.

En 1876, decidió crear un juguete óptico para el deleite de los niños, estudiando y mejorando el Fenantiscopio y el Zootropo (ver parte I), en diciembre de 1877 patentó el Praxinoscopio. Este aparato consistía de un cilindro con una banda de imágenes a color colocadas en su interior, un tambor central de espejos estaba puesto equidistantemente entre el eje del juguete y el cilindro (en muchos casos el eje era una lámpara para facilitar la iluminación de las imágenes).

Cuando se hacía girar el cilindro, las imágenes aparecían reflejadas de manera estacionaria en el tambor de espejos, creando una animación más clara y brillante que las de otros juguetes ópticos, además de ser el primer juguete óptico que no generaba interrupciones en la animación. Gracias a estas innovaciones (y a la comercialización del aparato), Charles-Émile Reynaud Reynaud recibió una mención honorífica por su trabajo en la Exposición universal de París de 1878.

La evolución de Praxinoscopio

Al año siguiente, Reynaud desarrolló nuevos suplementos para el aparato: Adhirió al Praxinoscopio una caja de madera que contenía un escenario desmontable y una pequeña abertura cubierta con un vidrio diseñada para ver la animación., cuando la tapa se levantaba y se hacía girar el cilindro, las imágenes reflejadas en el tambor de espejos, aparecían moviéndose del otro lado del escenario, dando una “función teatral en miniatura”.

Reynaud llamó a al nuevo Praxinoscopio perfeccionado “Praxinoscopio-Teatro”. En la década de los 1880, Reynaud desarrolló el Praxinoscopio de Proyección que consistía en un Praxinoscopio más grande, el cual que utilizaba una serie de imágenes trasparentes en láminas de cristal en su tambor, una lámpara de aceite iluminaba las imágenes animadas y un espejo las reflejaba directo a un lente que apuntaba a una pantalla, proyectando las imágenes a gran escala.

Fotografía de un praxinoscopio Teatro antiguo.
Praxinoscopio Teatro.

El Teatro Óptico y las “Pantomimas Luminosas”

En 1888, Reynaud patentó el Teatro Óptico, el primer aparato capaz de mostrar animaciones no cíclicas, gracias a las bandas prolongadas de imágenes, las cuales eran colocadas en diversos tambores, además de la intrincada red de linternas, espejos y lentes que permitían que este aparato proyectara en una pantalla las animaciones.

Este praxinoscopio de enorme tamaño, fue diseñado específicamente para ofrecer funciones públicas, por lo que no se comercializó como los anteriores praxinoscopios. El 28 de Octubre de1892, gracias a las negociaciones hechas con el museo de cera Grévin en Paris, Reynaud proyectó sus “Pantomimas Luminosas” (como bautizó a sus animaciones) ante el público francés. En esa función se proyectaron 3 animaciones: Pauvre Pierrot! (¡Pobre Pierrot!), Clown et ses chiens (El payaso y sus perros) y Un bon bock (Un buen café), las cuales fueron musicalizadas en vivo por el pianista y compositor Gaston Paulin.

Ilustración de Charles-Émile Reynaud proyectando dibujos animados ante una audiencia.
Charles-Émile Reynaud demostrando su Praxinoscopio de tipo Teatro Óptico ante una asombrada audiencia del siglo XIX.

Estas animaciones constaban por lo general de 500 a 700 diapositivas, las cuales eran hechas a mano en cintas transparentes, similares a las del celuloide moderno. Gracias a su intrincada red de tambores, Reynaud podía rebobinar y adelantar las secuencias animadas de tal manera que podía prolongar la función por hasta 15 minutos.

Luego de una breve temporada de descanso en 1894, las Pantomimas Luminosas volvieron a proyectarse en el Museo Grévin con 2 nuevas animaciones: Autour d’une cabine (Alrededor de una caseta de baño) y Rêve au coin du feu (Un sueño junto al fuego). Desde su estreno en 1892 hasta su última función en 1900, las Pantomimas Luminosas fueron vistas por más de 500 000 personas.

El Final de una Época.

Sin embargo, con la intrusión del cinematógrafo de los hermanos Lumiére, el Kinetoscopio de Edison y las producciones fílmicas con efectos especiales de George Mélies, el Teatro Óptico estaba condenado a la desaparición. En 1896, Reynaud inició la producción de sus películas propias y en 1897 se vio forzado a introducir producciones cinematográficas en las funciones del Teatro Óptico. Para la última función del Teatro Óptico, el 28 de febrero de 1900, el interés por estas animaciones había desaparecido.

Ilustración de un antiguo stereo cinema.
Ilustración de un antiguo stereo cinema.

Uno de los principales factores de la muerte de este aparato fue el costo, tanto temporal como monetario, de elaboración de las animaciones. Entre 1903 y 1907, Reynaud trabajó en el Stereo Cinema, que consistía en dos praxinoscopios colocados de manera vertical para generar secuencias estereoscópicas de movimiento, este fue su último intento para crear juguetes ópticos. Emile Reynaud murió el 18 de enero de 1918, sumido en la miseria y el olvido, poco antes de morir y en medio de un ataque de depresión, destruyó su Teatro Óptico a martillazos y lo tiró junto con todas sus animaciones al río Sena.

Solo Pauvre Pierrot! y Autour d’une cabine se salvaron de este ataque, actualmente, Reynaud es reconocido como el verdadero padre de los dibujos animados y las dos producciones que dejó se siguen viendo en festivales de cine en todo el mundo. Pese a que para 1900 el cine representó el final de las Pantomimas Luminosas, no fue así para los dibujos animados, los cuales ingresaron al celuloide gracias a las aportaciones de James Stuart Blackton y la Edison Film Company, pero eso lo veremos en la tercera parte de esta serie…

Este excelente artículo ha sido contribuido por Beat Boy.

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