La Belladona

La búsqueda de la belleza femenina, que existe desde que el mundo es mundo, llevó a que muchas mujeres italianas del siglo pasado, siguiendo la moda de poseer sus pupilas dilatadas, algo considerado de muy buen gusto y exquisitamente atractivo en la época, ingirieran una planta denominada belladona, que provocaba este efecto.

No obstante, la belladona, del Italiano mujer bella, es una planta de la familia de las solanáceas, y la misma posee un agente químico denominado antropina que es extremadamente tóxico. Justamente, la dilatación de las pupilas, era producto de uno de los efectos secundarios de este veneno que tarde o temprano llevaba a la locura o la muerte. En pocas palabras, al igual que la nébeda con los gatos, la belladona posee un agente químico con gran cantidad de efectos secundarios.

La belladona era, por quienes conocían sus efectos nocivos, utilizada como un veneno sigiloso, ya que la acción de la misma es extremadamente lenta por lo que descubrir el envenenamiento y determinar la causa de muerte era extremadamente difícil.

Por esta razón el veneno de la misma era utilizado por personas con acceso regular a la víctima como parejas, mayordomos o familiares. Uno de los tantos elementos extraños empleados por los asesinos a lo largo de la historia.

En el caso de la belladona, debido a los efectos de locura temprana causados por la antropina, muchas personas deseosas de no matar pero sí declarar como insano a un familiar al cual le querían robar sus bienes o fortuna utilizaban fuertes dosis de belladona con este fin.

Ilustración de una flor de belladonna
Ilustración de una flor de belladona.

Curas, remedios y cosméticos del pasado

En el pasado la gente se volcaba a todo tipo de curas extrañas, panaceas y elixires con el fin de curar sus males o intentar reinvigorarse. Por ejemplo, en el pasado ya habíamos hablado sobre un ritual amoroso en el medioevo que involucraba una de las acciones más extrañas que se puedan describir.

Otras de las curas y reinvigorantes extraños del pasado eran la plata coloidal, la cual tiene la particular efecto de azular la piel de las personas. El ejemplo más extremo de este caso es Paul el Azul, un hombre de los Estados Unidos que se volvió completamente azul.