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Alfred Redl, el peor traidor en la Historia

A principio del siglo XX el Imperio austrohúngaro comenzó a preocuparse por las nuevas tecnologías utilizadas en el espionaje, las cuales iban desde cámaras hasta micrófonos ocultos. Decididos a actuar contra éste flagelo se modifica la que antiguamente era la oficina de contraespionaje, la cual estaba pensada para contrarrestar la acción de espías convencionales, convirtiéndola en una oficina de contrainteligencia en la cual también se intentaba actuar contra medios de espionaje no tradicionales.

Es en 1907 que Alfred Redl, un singular personajes famoso por su carácter innovador, es elegido como el jefe de la oficina de contrainteligencia. El trabajo de Redl era intachable, no sólo logró capturar a varios espías enemigos utilizando agentes dobles, sino que además fue pionero en la utilización de micrófonos ocultos y otros tipos de medios tecnológicos. Fue además todo un pionero en el empleo de la información misma como medio de inteligencia militar, creando una de las primeras bases de datos relacionales utilizadas para rastrear personas sospechadas de ser agentes enemigos.

Redl era el oficial modelo, tanto que por sus logros fue ascendido a coronel y condecorado por sus méritos. Pero había algo nefasto detrás de ese ejemplo de oficial, Redl era en realidad un doble agente ruso incluso desde hacía ya varios años antes de hacerse cargo de la oficina de contrainteligencia, y serían sus propias innovaciones tecnológicas las que llevarían a su captura. Según el historiador Robert Asprey, quien estudió varios documentos militares de la época y la correspondencia entre el oficial y sus pares, el jefe de los espías rusos Nikolai Batyushin utilizó a varios agentes para acercarse a Redl de manera indirecta. Una vez hecho el contacto fue incriminado con un amante, y ésto obligó a Redl a comenzar a pasar inteligencia militar a Rusia, de lo contrario su vida personal y carrera se verían destruidas.

El daño causado
La inteligencia pasada a los rusos fue devastadora para los austrohúngaros, incluso tras la muerte de Redl seguiría causando daños severos. Entre los documentos más importantes se encuentran:

Una copia completa de los planes del general von Gieslingen para ir a la guerra con Rusia.

Una copia completa del Plan III, los planes e información estratégica para invadir Serbia. Los rusos pasaron ésta información a los serbios entre 1911 y 1912 y cuando el Imperio austrohúngaro finalmente invadió Serbia en el 1914 utilizaron una estrategia muy similar, sufriendo una colosal derrota y perdiendo alrededor de 270 mil hombres.

Las identidades de los espías en territorio ruso.

Los planos e información de destacamentos de algunos de los fuertes clave en territorio austriaco, permitiendo su pronta captura por parte de los rusos.

La captura de algunos espías rusos con información falsa en su poder, lo que llevó a los jefes militares a invertir gran cantidad de recursos y reforzar aéreas que no eran importantes a la estrategia rusa.

En total se estima que fue responsable directo por la muerte de más de medio millón de soldados y agentes austrohúngaros.

La captura
Quizás lo más curioso de ésta historia es que fue a causa de su propio éxito y eficiencia que Redl terminó siendo expuesto. En 1912 el general von Gieslingen lo promueve a un cargo de mayor importancia, llevando a que tenga que entregar el liderazgo de la oficina de contrainteligencia a manos de Maximilian Ronge. Ronge, discípulo de Redl, expandió la búsqueda de anomalías a la ofician de correos, buscando cartas que contuviesen dinero o información militar sospechosa. Meses más tarde los agentes comenzaron a encontrar cartas con dinero e información codificada, siendo además sobres designados para ser retirados en persona por la oficina de correos. Según la historia oficial dada por las autoridades, con el fin de capturar al destinatario de dichos sobres, dos integrantes del servicio de espías plantaron guardia en el correo durante varios días. Finalmente en mayo de 1913 una persona pasó a retirar los sobres sospechosos, pero durante el seguimiento le perdieron el rastro cuando éste se subió a un taxi. Utilizando el número de serie del taxi pudieron hallar al conductor y hacer que éste los lleve hacia la ubicación en la cual el conductor dejó previamente al sospechoso, el hotel Klomser. Durante el viaje también encontraron un abrecartas en el asiento del taxi, por lo que esperaron en la recepción y cuando una persona bajo a preguntar por un abrecartas lo aprehendieron, llevándose la gran sorpresa de estar aprendiendo a su antiguo jefe.

Ahora, la anterior es una historia digna de una película, por lo que algunos historiadores no le dan mucho crédito, asumiendo que lo que en realidad ocurrió es que otro agente doble delató a Redl y luego el gobierno austrohúngaro confeccionó la historia de su captura para salvarse de la humillación. Redl se suicidaría ese mismo día con un arma cargada con una sola bala dejada por Conrad von Hötzendorf para que éste “muestre algo de honor”.

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El hombre que pensó distinto a todos y logró traducir los jeroglíficos egipcios

Piedra de RosettaUn 15 de Julio de 1799 un grupo de soldados Franceses se encontraban reparando los muros del Fuerte Julien, un fuerte originalmente Otomano capturado por los franceses. Sin saberlo realizarían uno de los hallazgos más importantes de los siglos XVIII y XIX. Al reforzar una de las paredes, corrieron una gran piedra utilizada como cimiento por los Otomanos durante la construcción del fuerte, fue prontamente el capitán e ingeniero Pierre-François Bouchard, que se encontraba guiando los trabajos de reparación, quien se dio cuenta que esa roca que los Otamanos habían enterrado como si fuese una piedra más tenía en realidad un gran valor arqueológico. Si algo hicieron los soldados franceses fue toparse con reliquia perdida tras reliquia.

La piedra contenía el mismo texto en tres lenguajes distintos: el egipcio antiguo, el demótico y el Griego antiguo. El demótico era una versión simple del egipcio antiguo con origen entre las clases populares del Delta del Nilo, de aquí su nombre en griego dimotika (habla popular). Los escribas de menor rango e incluso las clases populares podían dejar su legado escrito en demótico, a diferencia de los jeroglíficos sólo utilizados por los escribas de alto rango.

El mismo Napoleón poseía un gran interés por la cultura del Egipto antiguo, por lo que ordenó a sus soldados recolectar cualquier reliquia que hallasen, muchas de estas semi enterradas o completamente descuidadas. Algo común tras la caída de un gran imperio, recordemos como las finísimas losas de mármol del Foro Romano y tantos otros edificios fueron destripadas de sus edificios para crear paredes de chiqueros en la Roma medieval.

Oficial napoléonico en Egipto

La importancia de la piedra fue notada desde un principio y varias copias de la misma fueron realizadas y enviadas a varios museos, si bien el artefacto se estudió intensivamente durante más de dos décadas no fue hasta 1822 que Jean-François Champollion logró traducirla y crear el primer diccionario de jeroglíficos. Todos sus antecesores consideraban al egipcio como un lenguaje simple, primitivo, cuyos símbolos representaban simples alegorías. Traducirlo, creían, requería entender las alegorías de los símbolos. Tanto los contemporáneos a Champollion como los del pasado, sólo Ibn Wahshiyya llegó a sugerir que podían llegar a formar un alfabeto, no obstante falló en su intento.

Presentación de la piedra de Rosetta
(Presentación de la piedra)

Piedra RosettaPero Champollion pensó distinto, el no creía que esos hombres que erigieron las pirámides escribiesen con simples alegorías gráficas (algo que mucha gente todavía cree), y así comenzó a buscar patrones, series de repetición, familiaridades ente grupos de símbolos e incluso frecuencias entre los distintos símbolos. Eventualmente descubrió algo sorprendente, no se trataba de un sistema puro de escritura como el alfabético sino que era un complejísimo sistema mixto de morfemas logográficos que servía para representar, en efecto, de manera alegórica ideas pero que además incluía 24 caracteres de consonantes simples cuya función se asemejaba a la de un alfabeto y se complementaba incluso con glifos fonéticos.

Jean-François ChampollionLo más sorprenderte es cómo Champollion comenzó a desenmarañar el problema. Primero se dio cuenta que los egipcios encerraban ciertos nombres y palabras en cartuchos (una especie de borde ovalado), por lo que buscó en monumentos los jeroglíficos que representaban los nombres de los personajes honrados en dichas obras, especialmente el de Cleopatra en el Templo de File. Es así que llegó a una conclusión fascinante: los jeroglíficos también contenían un componente alfabético, algo que no era obvio a priori ya que como se mencionó anteriormente era un sistema de escritura mixto en el cual convivían ciertos símbolos logográficos que permitían resumir conceptos o palabras comunes en simples símbolos alegóricos y un sistema alfabético.

Piedra de Rosetta

Pero no terminaba allí, además de lo anterior descubriría que poseía un sistema de redundancia fonética mediante complementos fonéticos, similar a los vistos el lenguaje escrito Maya o en el kanji japonés. Una misma palabra podía escribirse de manera distinta si se le adicionaba su componente fonético

Curiosamente Champollion debió trabajar con copias, ya que no tuvo acceso a la piedra original (tras la derrota de Napoleón en Waterloo los Británicos tomaron posesión de la piedra y la enviaron al Museo Británico).

Y qué decía la piedra
El texto en la misma hace al Decreto de Menfis, y la Piedra de Rosetta no fue única, sino que cientos de estas fueron realizadas y expuestas en plazas y mercados para comunicar el decreto. En efecto, como se aprecia en las imágenes la Piedra de Rosetta estaba dañada y su texto incompleto, gracias al hallazgo de otras de estas piedras, como la estela de Noubarya, se pudo completar el texto entero

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El rey de la caída libre

Joseph Kittinger es uno de esos pocos aventureros en el lugar y el momento justos para hacer historia. Comandante de la USAF, veterano de Vietnam y prisionero de guerra, durante toda su carrera volaría en cientos de misiones aéreas. Completando exitosamente todo tipo de tareas tanto de combate como experimentaciones que aumentarían el conocimiento humano sobre la aerodinámica y la capacidad de los aviones con propulsión a jet.

Esto lo llevaría a trabajar en conjunto con personajes como el gran Paul Stapp, de quien ya hemos hablados, sirviendo de observador aéreo en su viaje récord en los que alcanzara los 1,017 km/h en su tren-cohete.

No obstante, la hora dorada de Kittinger llegaría en 1957, cuando recomendado por el mismo Stapp, como “un gran hombre y un magnífico piloto,” para formar parte del programa médico de la USAF que buscaba investigar la capacidad corporal y salud humana en el espacio.

El trabajo de Kittinger sería muy arriesgado, como miembro de los proyectos Man High y Excelsior, se elevaría hasta la atmósfera en cápsulas presurizadas, como la vista en la imagen, utilizando balones atmosféricos para así estudiar el efecto de los rayos cósmicos en el cuerpo humano.

Si bien participaría en varios saltos, serían los más importantes el Man High I, donde saltaría de 29500 metros de altitud, y el Excelsior III, en los que alcanzaría los 31300 metros de altitud. Tras saltar al vacio, Kittinger descendería en caída libre por 4 minutos y 26 segundos, alcanzando una increíble velocidad de 988,3 Kilómetros por hora. A poco más de 5500 metros de altitud abriría su enorme paracaídas. Si bien saldría ileso, una falla en su guante le haría sufrir una veloz despresurización, hinchando su mano a casi el doble de su tamaño.

1199-4.jpg1199-2.jpg1199-3.jpg1199-1.jpg

Kittinger aun mantiene el récord de ser el humano en viajar a mayor velocidad sin un vehículo, el salto a mayor altura, el récord en caída libre y el récord de vuelo englobo a mayor altura.

Cómo reconocer a una leyenda

1129-1.jpgHay un dicho muy cierto que dice que las verdaderas leyendas de la historia no son solamente quienes son recordadas por su propio pueblo, sino quienes además son respetados por sus enemigos. Pocas personas pueden ostentar este título, una de ellas fue Manfred Albrecht Freiherr von Richthofen, mejor conocido como el Barón Rojo, una de las mayores leyendas en la historia de la aviación de combate.

Habiéndose enfrentado a infinidad de enemigos en el aire, y, confirmados, habiendo derribado a más de 80, cuando la aviación era realmente algo artesanal, Manfred no solo sembraría el temor en sus enemigos, sino que también, gracias a su caballerosidad y código de conducta, se ganaría su respeto. Este respeto sería demostrado tras su muerte, cuando el Escuadrón Aéreo Nro. 3 de la AFC, sus enemigos en el aire, y encargado de recuperar su cadáver, decidiera brindarle un último adiós realizando un funeral con honores reservado a héroes de guerra.

El funeral tendría lugar en Amiens, en el cementerio de Bertangles, participarían una banda, escoltas y el ataúd sería cargado por 6 capitanes del Escuadrón Aéreo Australiano. No sólo eso, sino que incluso la RAF, casa madre de sus más acérrimos enemigos en el aire, enviaría arreglos florales con los colores del país del piloto caído y su insignia.

1129-2.jpgEn la imagen a la derecha puede verse un avión Fokker de 3 cuerpos, como el utilizado por el Barón Rojo. Es curioso notar que en aquel tiempo cada piloto Jagdstaffeln -escuadrones altamente especializados de Alemania durante la Primer Guerra Mundial, el BR pertenecía al Jasta 11- podía elegir como pintar su propio avión. Manfred elegiría el rojo, un color muy visible, ya que su intención era que el enemigo pudiese ver de lejos contra quien se iba a enfrentar. Muchos decidían huir al verlo. Sin embargo, su accionar se volvería tan famoso, que la mayoría de los pilotos comenzarían a pintar sus naves de rojo.

El fantasma del castillo Colditz

1126-1.jpgLo asombroso de esta historia, no es que se trate de un fantasma en si, sino que es una de las más asombrosas historias de supervivencia que se puedan imaginar. Un piloto de la RAF capturado en plena SGM, encerrado en un castillo medieval convertido en prisión por los alemanes que, tras escapar de su celda y convertirse en un “fantasma” para los guardias germanos, construiría a escondidas con elementos robados por las noches un planeador que, si la situación se le complicaba, le permitiese escapar del castillo.

Oflag IV-C
Con la llegada de la Segunda Guerra Mundial, el Tercer Reich convertiría a Colditz en una elaborada prisión VIP, renombrado, a causa de su organizado accionar, como Oflag IV-C -Oflag, “campo de oficiales”.- Prontamente las habitaciones se irían convirtiendo en celdas, y los salones en patios. Si bien crear prisiones en castillos era muy eficiente ya que las instalaciones eran óptimas para dificultar el rescate externo, la razón principal era más bien psicológica y propagandística.

Rápidamente oficiales polacos, franceses y británicos irían poblando las celdas. Múltiples intentos de escape terminarían frustrados, y sólo 30 personas lograrían escapar del castillo sin ser recapturadas. No obstante, nadie podría imaginar la voluntad y astucia de Jack Best, un teniente de vuelo británico que sería protagonista, junto a unos pocos compañeros, del mejor plan de escape de todos los tiempos.

1126-2.jpgCapturado en el 41, tras quedarse sin combustible en África, Best sería ubicado primeramente en la famosa prisión Stalag Luft III. Ingenioso, lograría escapar junto a Bill Goldfinch, para ser recapturados en Polonia tras una vertiginosa carrera contra los perros de seguridad. Así ambos serían transferidos a Colditz, donde se esperaba que las altas paredes de piedra les impidiesen volver a intentarlo.

No obstante, Best aprovecharía una distracción de los guardias, y el 5 de abril de 1943 escaparía, no del castillo, sino de su celda. Así pasaría días y semanas, hasta más de un año, escondido entre los incontables armarios, habitaciones y pisos falsos del gigante de piedra. A pesar de los rigurosos rastreos, los guardias nunca pudieron hallarlo, y Best prontamente sería apodado como “El fantasma de Colditz”. Sabio por su anterior experiencia, sabía que un escape a pie sería fútil, por lo que valiéndose de su carrera como piloto decidiría construir un planeador a escondidas en una de las torres del castillo.

No lo haría sólo. Primeramente ayudaría a escapar a su amigo, Goldfinch, y a varios otros más. Juntos buscarían la ubicación ideal, y rápidamente iniciarían la construcción del planeador. Esta sería una alta torre central abandonada. El esfuerzo daría sus frutos, y tras un riguroso trabajo, una rústica bestia alada de 9.7 metros de envergadura, apodada “Lucy” por Goldfinch, nacería a partir de hierro de los barrotes de las ventanas del castillo, madera de los bancos, tela de las cortinas e infinidad de partes de un antiguo fonógrafo que serviría para construir el mando de la nave. Para su despegue, una improvisada catapulta hecha con una bañera -que serviría de contrapeso impulsor- y una serie de sogas serían empleadas. El impulso sería suficiente como para llegar al río Mulde, y de ahí a una vía de ferrocarril que les permitiese escapar hacia Suiza.


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Orenburg, el Hiroshima secreto

Durante la Guerra Fría, la Unión Soviética y Estados Unidos realizaron todo tipo de experimentos para conocer la capacidad de operación de sus ejércitos tras una guerra nuclear. Estados Unidos los realizaría en el desierto de Nevada, utilizando soldados a los cuales nunca se les dijo bien a que se enfrentaban; por su lado, la Unión Soviética, en un experimento similar pero aun más descabellado, el 14 de Septiembre de 1954 arrojaría una bomba cerca del pueblo de Orenburg -cercano al rango de Totskoe-, la cual, tras detonar a unos 350 metros de altura a las 9:33 de la mañana, desparramaría una lluvia radioactiva sobre la población civil. Al mismo tiempo, tras una orden del mariscal Georgi Zhukov, el mismo que tras la Segunda Guerra ordenara la violación en masa de cientos de miles de mujeres alemanas y polacas con el fin de “avasallar su orgullo”, 1200 tanques y vehículos de combate así como 320 aviones avanzarían hacia el hipocentro con el fin de realizar simulacros de combate.

Miles de personas se verían afectadas y cientos perderían sus vidas. En el caso de la URSS se calcula que 45 mil civiles y soldados de la región de Totskoe murieron indirectamente como resultado del experimento. Entre las víctimas se encontraban el piloto del Tu-4 que arrojó la bomba quien murió de leucemia y su copiloto quien falleció de cáncer de médula. Hoy en día la cantidad de casos registrados de cáncer en Orenburg duplica a los encontrados en Chernobyl y es comparable con los niveles detectados en Hiroshima y Nagasaki.

Sólo una pequeña cantidad de imágenes de estos experimentos se ha filtrado, todas, tan aterradoras como asombrosas.

El experimento de Orenburg

Las imágenes de este experimento quizás no son tan chocantes como las de Nevada, ya que el duro filtro impuesto por la Unión Soviética impidió su difusión. En la primer imagen vemos a Zhukov junto a Malyshev revisando los últimos detalles del ejercicio; en la segunda imagen podemos ver una de las únicas imágenes publicadas de la detonación, es escalofriante pensar que 350 metros más abajo había 70 mil personas esparcidas en un área de 10 kilómetros.

Las mejores réplicas de la historia

Durante una gala Lady Astor le comentó a Winston Churchill, a causa de su carácter: “si fuera mi esposo, le habría envenenado su café”. Churchill, la mira y le responde: “Si usted fuera mi esposa, lo tomaría”.

Benjamin Disraeli, Primer Ministro británico durante el s. XIX, tenía un contrincante a muerte, William Gladstone, con el que discutía constantemente. En una oportunidad le preguntaron la diferencia entre algo calamitoso y algo desafortunado. Y respondió: “Si Gladstone se cayera al Támesis seria desafortunado, pero si alguien lo sacara sería una calamidad”.

En una reunión social Marilyn Monroe se cruzó con Albert Einstein, ésta le sugirió lo siguiente: “Que dice profesor, deberíamos casarnos y tener un hijo juntos. ¿Se imagina un bebe con mi belleza y su inteligencia?”, Einstein muy seriamente le respondió: “Desafortunadamente temo que el experimento salga a la inversa y terminemos con un hijo con mi belleza y su inteligencia”.

Al morir Napoleón un mensajero le llevó una carta con la noticia a Jorge IV. La carta contenía el siguiente mensaje: “Su Majestad, su peor enemigo ha fallecido”, Jorge IV se levantó y dijo: “Qué le ha pasado a mi esposa”.

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Napoleón y sus escritos sobre la guerra y el cambio

Julio César y Napoleón fueron dos de los más grandes generales de la historia y ambos escribieron en detalle cómo la guerra no se mantiene igual, sino que la misma varía y se adapta a las nuevas reglas del juego constantemente, incluso durante una misma batalla. Napoleón, ciertamente, tuvo un rol muy grande en la estrategia militar moderna ya que fue el padre de una nueva generación de guerra. Sus tácticas hicieron que se abandone el asedio, modalidad predilecta durante milenios y se adopte el encuentro relámpago de tropas en el campo de batalla.

Napoleón además de general era un gran estudioso y en sus estudios los escritos y observaciones realizadas por Julio César tuvieron un lugar predominante. En su obra maestra La Guerra de las Galias César relata los acontecimientos históricos del conflicto bélico entre Roma y los Galos. Napoleón, por su parte, realizó una serie de comentarios de la obra. El siguiente es un comentario donde justamente explica el por qué se abandonó el asedio por el enfrentamiento relámpago

3. Cicerón defendió durante más de un mes con 5.000 hombres, contra un ejército diez veces más fuerte, un campo atrincherado ocupado por él desde hacia quince días. ¿Sería posible conseguir en nuestros días un resultado semejante? Los brazos de nuestros soldados carecen de la fuerza y robustez de los de los antiguos romanos; nuestros útiles para el trabajo son los mismos, pero nosotros tenemos un agente más: la pólvora. Podemos, pues, levantar murallas, abrir fosos, cortar árboles, construir torres en tan breve tiempo y tan bien como ellos, pero las armas ofensivas de hoy poseen un poder muy diferente de las de los antiguos, como diferentes son sus efectos. Los romanos deben la persistencia de sus triunfos a un método que no abandonaron jamás y que consiste en acampar invariablemente por las noches en un campamento fortificado, en no dar nunca una batalla sin tener a sus espaldas un campo atrincherado que les sirviese de refugio y donde encerrar sus víveres, sus bagajes y sus heridos. La naturaleza de las armas en esos tiempos era tal, que en tales campamentos se sentían no sólo al abrigo de los ataques de un ejército igual, sino incluso superior; eran dueños de combatir o de esperar una ocasión favorable. Mario es atacado por una nube de cinabrios y teutones; se encierra en campamento y permanece en él hasta el día en que la ocasión se le presenta favorable; cuando sale de allí lo hace ya precedido por la victoria. César llega a las cercanías del campamento de Cicerón; los galos abandonan a éste y marchan al encuentro del primero; su número es cuatro veces superior. César toma en pocas horas posición; atrinchera su campamento y soporta pacientemente los insultos y las provocaciones de un enemigo a quien no quiere aún atacar; pero la espléndida ocasión no tarda en presentarse; sale entonces por todas las puertas; los galos son vencidos. Continue reading Napoleón y sus escritos sobre la guerra y el cambio