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Flatland, la película

Flatland -traducida como Planilandia en castellano- es una de las mejores obras matemático-literarias alguna vez escritas. Si bien el libro, escrito en 1884 por Edwin Abbott Abbott, tiene el furtivo fin de ser una crítica de la rígida y muchas veces terca sociedad Victoriana, el mismo, en palabras de Asimov es “la mejor introducción que se puede hallar sobre la manera en que se perciben las dimensiones”.


Y no es para menos. Flatland nos cuenta la historia de un simple cuadrado que habita un mundo bidimensional y cuyo sueño es el de visitar la tierra unidimensional de Lineland. Al lograrlo, y tras recorrer esta singular existencia, se encuentra con la épica tarea de explicar cómo es realmente existir en dos dimensiones al monarca de Lineland. A quien termina considerando como un ignorante cerrado. No obstante, tiempo después, Cuadrado es visitado por Esfera, una habitante del mundo tridimensional quien, ante la inquisitiva, intenta transmitirle a Cuadrado cómo es existir en un mundo tridimensional, ciertamente con el mismo nivel de frustración que Cuadrado sintió tiempo antes al intentar explicar su mundo al monarca unidimensional. Hasta este punto, nos hacen gracia la sorpresa e incapacidad de imaginar mundos con más dimensiones de éstos seres. Pero todo cambia para el lector cuando el viaje nos lleva a existencias con más de tres dimensiones.

En fin, para gran sorpresa y satisfacción mía a alguien se le ocurrió adaptar este magnífico clásico en una película. Siguiendo este enlace pueden descargar el libro -que estimo ya es dominio público,- y siguiendo éste otro enlace pueden visitar la página de la película.

Como nota curiosa, el Cuadrado representa al autor, algo obvio cuando tenemos en cuenta que sus colegas solían bromear al escribir sus iniciales como E.A2.

Actualización, aparentemente hay otra adaptación cinematográfica de Flatland.

Actualización 2: Nuevo enlace directo al libro.

Los microbios de vidrio de Leopold Blaschka

Microbio de vidrioEl siglo XIX, impulsado por la inmensa prosperidad que la Reina Victoria trajo al Reino Unido, vio algunos de los mayores avances científicos de la historia. Pero por sobretodo, fue artífice de una reforma académica que dio nacimiento a la ciencia moderna. Rigurosa, y extremadamente metódica, la enseñanza en las mayores universidades de Europa, y sobre todo las británicas, comenzaría a requerir de herramientas de aprendizaje capaces de transmitir ideas de manera visual.

Es así que se dio inicio a todo un arte en si mismo, las esculturas de vidrio y cerámica anatómicamente correctas. Esculturas que representaban desde tejidos hasta organismos microscópicos en magnífico detalle. Si bien el utilizar esculturas en la enseñanza provenía de mucho antes, los griegos y romanos utilizaban figurillas de barro para describir ciertos animales u órganos, fue en esta época en la que las mismas comenzaron a fabricarse de manera rigurosa y precisa para ser utilizadas en los salones de enseñanza mismos.

CelesiasPulpo de vidrioArgonautas

No obstante de todas estas, fueron las realizadas por Leopoldo y Rodolfo Blaschka, padre e hijo, las más espectaculares e impresionantes alguna vez hechas. Denominados a si mismos como artistas de la historia natural, se especializaron en fabricar microbios y animales marinos, creando coloridas bestias de vidrio capaces de asombras a cualquiera. Su trabajo sería encargado por instituciones y museos, y si bien se especializaban en reproducir seres microscópicos, realizarían varias esculturas de medusas, crustáceos, y otros seres marinos.
Escultura de vidrioOrganismo de vidrioMicrobio de vidrio

Enlaces relacionados
Los marinos invertebrados de vidrio en la Universidad de Cornell
Varias fotografáis sobre criaturas marinas de vidrio
El hallazgo de la colección perdida de criaturas de vidrio fabricadas por los Blaschka en el Madison Zoological Museum.

Del Gran Apestamiento a la Gran Peste

Los problemas de una metrópolis sobrepoblada e industriosa como era el Londres Victoriano fueron y son la suciedad. Si bien en el presente se han creado leyes y se ha concientizado a “no ensuciar” en el pasado esto no era así, y desde fábricas hasta personas e incluso los barcos arrojaban todos sus desperdicios al río. Gradualmente el Thames se convirtió en una gran cloaca y los olores eran realmente insoportable. Todo esto llevó a que en el año 1858 el calor del verano comenzara a largar un vaho insoportable, los miembros del Parlamento abandonaban las seciones vomitando y el Primer Ministro Disraeli debió salir corriendo de su despacho con un pañuelo en la nariz al no soportar la hediondez de su presente en el mismo. Con el fin de solucionar el problema se comisionó al legendario ingeniero Joseph Bazalgette para construir un colosal sistema de cloacas que administrara los desechos de la ciudad. Desgraciadamente Bazalgette nunca podría haber imaginado que el solucionar el “Gran Apestamiento de Londres de 1858” sería el trampolín para “La Gran Peste de Londres de 1892”, en la cual millones de ratas criadas en las cloacas invadieron la ciudad, y causando una epidemia de cólera nunca antes vista.

Como resultado Bazalgette fue utilizado como chivo expiatorio y todos los políticos lo comenzaron a culpar de la peste, de hecho, y a pesar que el mismo Bazalgette y sus antepasados eran ingleses, varios políticos preferían llamarlo bajo el apodo de “el francés” a causa de su apellido con el fin de echarle la culpa a Francia. Por supuesto ninguno reconoció que en casi 40 años nunca se realizó una limpieza intensiva del sistema de cloacas, lo que dio el pie para que las ratas encontraran un ambiente propicio. De todas maneras este es un buen ejemplo de como la solución de un problema menor lleva a uno mucho mayor.

El hipo, las épocas y las curas

¿Pero qué es el hipo?
Un castigo de Júpiter para los romanos; la señal de una mentira para la Corte Real del medioevo inglés; una bendición para ciertos pueblos asiáticos; y una irritación del diafragma que resulta en una rápida e involuntaria, inhalación la cual es frenada rápidamente al cerrarse la glotis produciendo ese agudo y distintivo sonido.. para la medicina moderna.

Roma
Asustar
Un susto, sí, lo crean o no los romanos fueron los que salieron con la idea de asustar a quien tenga hipo.

Dar vuelta a la persona
En la legión, según aclara Gibbon, uno de los primeros y más grandes historiadores modernos de Roma, estaba muy difundida la cura de dar vuelta a la persona, haciéndola colgar de sus piernas, hasta que se le vaya el hipo.

Taparse los oídos
Ya desde los romanos taparse, o frotarse, los oídos es una cura popular para el hipo -Lo crean o no esto puede llegar a funcionar y ser muy eficiente, ya que si tienen suerte terminarán estimulando el nervio neumogástrico, o vago, el cual inerva en la faringe, y así indirectamente finalizar los espasmos-

Gárgaras
También fueron los que difundieron la “cura con gárgaras de agua”. -También puede llegar a funcionar ya que, con suerte, terminarán interrumpiendo el ciclo y relajando los nervios involucrados-

Foro romano.

Era Victoriana
Azúcar
Era muy normal la creencia que la gente tuviera una idea popular sobre los poderes curativos del azúcar, por lo cual siempre se le ofrecía azúcar a alguien con hipo. Muchos niños fingían tener hipo justamente por esto. -hoy en día se sigue utilizando en el Reino Unido, puede llegar a funcionar si colocan la cucharada bajo la lengua-.

Estornudar
Otra cura muy difundida era la de respirar pimienta, provocando así un fuerte e involuntario estornudo en la persona para así sacar el hipo. -Si bien podría llegar a servir el hacerlo con pimienta era un arma de doble filo, ya que si llegara a ser aspirada podría terminar irritando la zona y empeorando todo-.

Palmadas
Si bien las palmadas en la espalda fueron muy populares para calmar el hipo desde los tiempos más tempranos fue en la Era Victoriana en la que que se recomendaba como una “solución profesional”.

Berro
Era muy normal que la boca sea llenada con berro ante un ataque de hipo, ya que se sobrevaloraban las aptitudes curativas de éste vegetal.

Vinagre
Tomar una cucharada de vinagre inmediatamente luego del sonido producido por el hipo era una de las curas más populares de Escocia.

Medioevo
La manzana
En Francia, morder una manzana hasta que se vaya el hipo era una cura muy popular -por supuesto que el hipo terminaba “yéndose” naturalmente, pero el pobre diablo creía que lo había curado la manzana-.

Legumbres
Comer lentamente una legumbre era visto como algo útil para frenar el hipo -Se me ocurre que podría ser útil, ya que las legumbres contienen magnesio y el magnesio es un excelente relajante y anti-irritante-

La lengua
En Escandinavia existía muy difundida la idea sobre estirar la lengua de una persona para sacarle el hipo. Por lo que era normal que un familiar o amigo de la persona le agarrará la lengua e intentará estirarla. -Hoy en día sigue siendo utilizado-

Un pájaro
En algunas regiones de Italia se creía que si se ponía un pájaro en la boca de la persona y el ave cantaba el hipo se iría. Sinceramente me pregunto cuántos habrán muerto atragantados haciendo esto. No hace falta decir que no sirve para nada-.

No respirar
Aguantar la respiración era, y es, una cura extremadamente popular por toda Europa y el mundo.

Mirar fijo
Otra creencia difundida era la de mirar fijo a otra persona durante un minuto. Si esto se hacía sin interrupciones el hipo se iba.

Foles of Gotham

Y una curiosidad al final…
Según el libro de récords Guinness el mayor ataque de hipo de la historia duro unos 69 años y 5 meses!. Charles Osbourne (1894-1991) comenzó a tener hipo una mañana de 1920 con una espeluznante frecuencia de 1 segundo medio entre espasmos. Así de repentino como llegó se fue otra maña… pero de 1990!. Charles murió un año después.

El iridio y los asesinos

El iridio, de color blanco-amarillento, posee una de las mayores densidades de todos los elementos conocidos y a diferencia del osmio, el más denso de todos los elementos, es relativamente fácil de obtener en el mercado. El mismo fue descubierto en 1803 por el químico Smithson Tennant y es un elemento tan denso que de hecho un pequeño cubo de unos 30 cm de lado llega a pesar unos 650 kilogramos. Entre otras ventajas presenta la de ser uno de los metales más resistentes a la corrosión, pero entre sus desventajas se encuentra la de ser quebradizo a causa de los fuertes enlaces que componen su estructura molecular. Además de lo mencionado anteriormente su dureza complica su maleabilidad, por lo que es a la vez uno de los metales menos utilizados en la industria.

si bien no encontró gran uso en la industria, si lo hizo entre los asesinos profesionales del siglo XIX, quienes utilizaban pequeños y pesados bastones de iridio para matar a sus victimas de un certero golpe en la sien. Estos bastones se convertían en una muy eficiente herramienta ya que permitían matar silenciosamente de un fuerte golpe en la nuca y a su vez su relativamente pequeño tamaño los hacía fáciles de ocultar y transportar. Por supuesto que no eran matones cualquiera sino asesinos de alto rango que se dedicaban al aseinato de jueces, empresarios y políticos. Hoy en día una de las pocas barras de iridio utilizadas por asesinos que aun se conservan está siendo expuesta en el museo de Ripley.