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Los cazadores de la Sabana que entrenaban monos para montar jabalíes y dirigirlos hacia sus redes

Esta técnica utilizada por cazadores de Mozambique debe ser la más original que he visto, en mucho tiempo. Para la misma empleaban papiones (en el video se mencionan los babuinos. No obstante están hablando de los papiones y no de los babuinos gigantes, ambos miembros de la familia de los Cercopithecinae) los cuales muy habilmente como el mejor cowboy montaban jabalíes para cansarlos y redirigirlos hacia los cazadores.


Si bien la cacería suele despertar comprensibles emociones de frustración, debemos recordar que estos hombres vivían en contacto con la naturaleza, y respetaban a la misma. No debemos compararlos con los cazadores furtivos que actualmente desangran África con sus rifles de alto poder y vehículos 4X4.

Cazando pitones con el cuerpo como cebo

En la que debe ser la más escalofriante técnica de caza en el mundo, capturada por las cámaras del documental Les Chasseurs de Pythons, vemos como cazadores furtivos de pitones en África utilizan una técnica tradicional para sacar a una pitón de varios metros de su escondite. Para el mismo se prepara un ungüento de raíces y luego se envuelve un pierna, que será el cebo, en tela. Tras introducir la pierna en el nido, con una serie de movimientos se ceba al reptil para que ataque y devore la pierna. Tras esto, el hombre es jalado y la pierna es removida del interior de la pitón cortando a la serpiente longitudinalmente.

La serpiente en cuestión puede verse en detalle en la imagen cabecera, y se trata de una pitón africana de roca, las cuales, si bien no son venenosas, crecen en gran tamaño y son una de las especies de serpiente más agresivas que se conoce. Suele encontrarse en el oeste y el centro de la África Sub-sahariana.

Como la codicia y la ignorancia humana acabaron con el mayor espectáculo natural de los cielos de América del norte

Palomas pasajerasCubrían todo el cielo a tal punto que el horizonte se convertía en un espectáculo único, donde el ruido de los interminables aleteos y los gorjeos llamándose unas a otras brindaban una experiencia fuera de lo común; un mar orgánico de millones de aves. Lo anterior no es una exageración, ya que las palomas pasajeras no sólo eran la especie de aves más abundante de Norteamérica, sino que se estima lo eran también del mundo entero. Sus bandadas migratorias eran un fenómeno sin igual, en el cual todas migraban al mismo tiempo, cubriendo todo el cielo como un río de aves. Muchas veces, como puede leerse en las memorias de Simon Pokagon, uno de los pioneros de los derechos civiles en los Estados Unidos, el pasar de las bandadas llevaba horas, y el cielo se cubría con millones de palomas. Sólo en cuatro condados del estado de Wisconsin había 136 millones de palomas pasajeras adultas a mediados del siglo XVIII, según calculó posteriormente el naturalista Arlie W. Schorger.

Cacería de la paloma pasajera

Desafortunadamente, debido a la codicia y la ignorancia humana fueron llevadas a la extinción en menos de un siglo. Desde miles de personas que al avistar las bandadas no tenían mejor idea que sacar sus rifles, pistolas y resorteras y comenzar a disparar (muchas veces matando a varias de un solo disparo debido a la densidad de cada bandada) hasta comerciantes inescrupulosos que, sabiendo los recorridos habituales de las palomas, montaban gigantescas redes capturando a varias miles en cuestión de horas; las cuales luego vendían a los criaderos de cerdos para ser utilizadas como alimento para dichos animales.

Redes para cazar palomas pasajerasPeor aun, las cerealeras las acusaban de destruir la siembra y los cargamentos de grano, algo falso, ya que la dieta de éstos plumíferos se basaba en insectos y principalmente en bellotas y castañas silvestres, frutos muy comunes y abundante en el sureste de los Estados Unidos. Sin embargo, esto causó la histeria entre los flamantes campesinos de La Frontera (nombre que se les daba a las tierras que se iban anexando con la expansión hacia el sur y el oeste de los territorios Estado Unidenses). Esto llevo a que incluso en el siglo XVII un religioso excomunique a las aves.

Tributo a la paloma pasajera.

Walton Ford, Falling bough. Tributo a la paloma pasajera.

El declive estrepitoso de su población comenzó al rededor de 1850, cuando los ferrocarriles permitieron la comercialización industrial por barril de la carne procesada de paloma pasajera con fines agrícolas. Sabemos gracias a los meticulosos registros de S. S. MeDuffie, un agente ferroviario, que cada barril contenía la carne de 25 docenas de palomas en salmuera, y cada carro transportaba cientos de barriles con decenas de carros por locomotora. Sólo el, en ese entonces, pequeño pueblo neoyorquino de Watertown recibía trenes transportando 11 toneladas de carne de paloma regularmente, lugar en el cual distintos frigoríficos parcelaban y luego congelaban dicha materia orgánica para su envío hacia el oeste de los Estados Unidos. El comercio de carne de paloma fue tan redituable que campesinos de Wisconsin, Chicago y Milwaukee dejaban de trabajar la tierra para dedicarse exclusivamente a cazar furtivamente, cada uno, miles de palomas por semana. Incluso la industria hotelera trabajaba exclusivamente para los cazadores.

MarthaEs así, que tristemente, la codicia y la ignorancia de quienes creían que al ser tan numerosas eran también inagotables, acabaron con las palomas pasajeras, y el 1 de septiembre de 1914 moría tras 29 años en cautiverio en el Zoológico de Cincinnati, Ohio, la solitaria Martha, la última de su especie. A pesar de los desesperados intentos por parte de los veterinarios por hacerla reproducirse, Martha nunca fue capaz de poner un huevo fértil.

Capturando pirañas y los mortales safaris de Roosevelt

Si bien éstos peces no son ni siquiera tan temibles ni tan destructivos como su fama los presenta, debemos culpar a un film homónimo a la especie de los 70s y a Theodore Roosevelt por su mala reputación hoy en día. En efecto, los safaris y viajes de Roosevelt fueron extensivos y numerosos, y en su gran mayoría absolutamente reprochables y destructivos, de ésto hablaremos en unos momentos. En su popular libro de 1913, el cual fue bestseller durante meses, el ex-presidente fundó los cimientos de todos los mitos actuales sobre las pirañas

“Son el pez más feroz del mundo. Incluso los peces más formidables, como los tiburones o las barracudas, usualmente atacan cosas más pequeñas que ellos. Pero las pirañas habitualmente atacan cosas mucho más grandes que ellas. Rebanarán un dedo de una mano deslizándose en el agua descuidadamente; mutilan nadadores —en cada río de Paraguay hay hombres que han sido mutilados; desgarrarán y devorarán a cualquier hombre o bestia heridos”

Peligrosas, quizás no tanto; feroces, eso sí…

Sin embargo, su ferocidad no es un mito, y en las amazonas se las suele atrapar utilizando una pieza de carne. En sólo unos minutos pueden recolectarse docenas de pirañas.



Un personaje que “amaba a los animales” tanto que no podía dejar de matarlos

El safari de RooseveltLa expedición fue pagada por el Museo Smithsonian, y tenía como objetivo recolectar especímenes africanos para la colección de taxidermia del museo y darle el gusto de vivir una aventura a un flamante ex-presidente y ser despreciable, famoso por su pensamiento racista y que consideraba que “amar a la naturaleza” era ir de safari y matar a todo lo se le cruzase por delante de su rifle bajo la tutela de otro personaje nefasto, el cazador furtivo R. J. Cunninghame.

En un tiempo, el cual por fortuna terminó y ahora es parte del pasado, donde los zoólogos, naturalistas y biólogos creían que ir y matar a miles de animales para llenar colecciones de museos era una práctica El safari de Rooseveltaceptable, Roosevelt, partidario de la eugenesia, de la esterilización forzada de personas, y quien llegara además a decir que deseaba matar a 9 de cada 10 aborígenes para así “mejorar la raza”de los Estados Unidos, terminó con la vida de 11.400 animales, la gran mayoría de éstos El safari de Rooseveltgrandes animales como elefantes, rinocerontes, leones, etc. 512 fueron exterminados directamente por el y su hijo, mientras que el resto fueron exterminados por las casi 80 personas que integraban el grupo de cazadores y sirvientes que escoltaban a alguien que sólo es valiente cuando tiene un rifle en mano y docenas de guardaespaldas.

En efecto, mató tantos animales durante el año que duró la expedición que le llevó más de ocho años a los expertos del museo catalogar los especímenes.

El safari de Roosevelt El safari de Roosevelt El safari de Roosevelt

Luchando con una anaconda de seis metros bajo el agua

El siguiente video, y debo decir uno de mis videos vintage favoritos, se basa a partir de un episodio ocurrido a comienzo de los años sesenta en el Ross Allen Reptile Institute, cuando una enorme anaconda de seis metros logra “escapar” de su área de contención (si es que bote puede considerarse como un área de contención, pero bueno, mantengamos la tensión del relato) y el famoso herpetólogo Ross Allen, con la ayuda presencial de su hijo Tom, decide recapturar a la fugitiva serpiente. Toda una hazaña temeraria si tenemos en cuenta que justamente el agua es el territorio por exelencia de éstos reptiles.


Porque Tarzan no es el único con el derecho a luchar bajo el agua contra enormes reptiles,

Tiburón Vs Pulpo

En el imaginario popular el tiburón parece ser el rey indiscutido de las profundidades. Sin embargo, no hay nada más alejado de la realidad. El video a continuación dejó perplejos especialistas del mundo entero. Fue filmado en el acuario de Seattle como medida de seguridad tras las reiteradas “desapariciones” de tiburones en el tanque principal. Tanque en el que, entre otros animales, habitaba un pulpo gigante del Pacifico Norte. Este tipo de animales presenta una combinación muy peligrosa: inteligencia aguda y fuerza bruta, de las cuales se vale para atrapar enormes víctimas desprevenidas sin darles oportunidad alguna de escape.

La cacería sin cuartel del búfalo que casi lo lleva a su extinción

El bufalo americano -que en realidad es un bisonte- es un magnánimo bovino de porte y aspecto sorprendentes. Desgraciadamente su carne y pelaje más allá de protegerlo de los crudos inviernos lo convirtieron en la presa predilecta de cazadores inescrupulosos. Se lo persiguió a tal punto que estuvo a punto de extinguirse tanto en Europa como en América.

De todas maneras, es muy difícil, a causa de lo limitado de nuestros cerebros, comprender cuantitativamente qué significa “se lo cazó hasta casi extinguirse”… Afortunadamente existen las imágenes para ayudarnos a comprender. La siguiente imagen fue tomada a mediados de 1870 y es literalmente una montaña de cráneos de bisontes. Montañas como esta se juntaban una vez por semana y luego eran trituradas para ser utilizadas como fertilizantes.