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Amezaiku, los caramelos esculpidos de Japón que parecen adornos de cristal

Amezaiku

La técnica llegó a Japón a través de China durante el Período Edo, donde se la perfeccionó y expandió para crear formas mucho más complejas. Si bien en un principio se utilizaba para crear adornos de azúcar de manera similar al soplado de vidrio, una vez en Japón se modificó para que los mismos sean a la vez comestibles. Para la creación de cada pieza se utiliza una mezcla especial, un par de pequeñas pequeñas tijeras de artesano y una bomba de aire. La mezcla utilizada se mantuvo relativamente idéntica a la utilizada en China, y se realiza a partir de un jarabe producido con azúcar y almidón el cual es derretido y mezclado durante varios minutos para luego introducirlo en un contenedor caliente que la mantendrá a la temperatura justa para que se maleable y al mismo tiempo lo suficientemente fría para poder trabajarla con las manos descubiertas. Tras extraer una porción del contenedor el artesano tendrá solo tres minutos para crear la figura antes de que se enfríe y pierda su maleabilidad. Una vez que la pieza se enfría, se la pinta con colorantes vegetales.

Gente de azúcar
El proceso es similar al soplado de cristales para la creación de adornos (recomendado sobre el tema es el documental holandés Glas, el cual dura 15 minutos y ganó un Oscar debido a su belleza). La tradición comenzó en China hace varios siglos entre los campesinos, quienes al no poder costear decoraciones de cristal creaban figuras en azúcar denominadas 糖人 “gente de azúcar”, curioso nombre ya que las figuras de animales son las más populares.

La técnica consta en derretir un jarabe similar al ya mencionado. Esta mezcla produce un gel viscoso y maleable, el cual se pellizca y se estira para crear un filamento por el cual el artesano soplará inflando la pieza. Luego, la técnica en si no varía mucho del soplado de vidrio, sólo que el objeto se puede agarrar y manipular con las manos, algo imposible en el soplado de vidrio.

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Koyosegi, los asombrosos rompecabezas mecánicos de madera japoneses

Los koyosegi son la mezcla perfecta entre el arte y la ingeniería. Éstas cajas, que pueden ser tanto rompecabezas mecánicos como combinaciones y series de trabas, obtienen parte de su nombre del yosegui, una antigua técnica de carpintería en la cual se unen distintos tipos de madera para formar patrones de formas y colores. Luego, mediante la utilización de garlopas, se extraen finas capas de cada patrón creando así delgadas láminas de madera decorativa que se utilizan para cubrir cajas u otros adornos.

Los mecanismos llenan la mayor parte del volumen interior de las cajas, y sólo tras descubrir la manera de accionar casa uno se podrá ir accediendo de manera secuencial a los niveles más altos. Generalmente el objetivo de éstas cajas radica en ir resolviendo los rompecabezas hasta llegar a un compartimiento final, el cual puede contener una sorpresa o un premio.

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El corto sobre los sopladores de vidrio en Holanda que ganó un oscar

Hace un tiempo atrás vía Reddit me topé con Glas, es un corto holandés filmado en 1958 con cámaras especiales para atrapar de manera tenue la luz emitida por los cristales recién sacados de los hornos. Bert Haanstra, el director y productor del mismo, pasó más de tres meses ajustando sus equipos, y el resultado es un material fílmico único y exquisito. El corto, que documenta el trabajo de los artesanos en la Royal Leerdam Glass Factory ganó un Oscar en 1959 debido a su belleza visual.

Los mecanismos de hueso de la familia Bronnikov

1104-2.jpgA principios del siglo XIX la familia de artesanos Bronnikov crearía algunos de los mecanismos artesanales más espectaculares de todos los tiempos. Ubicados en la región rusa de Viatka, el patriarca de la familia comenzó a preocuparse por como, ante la gran cantidad de conflictos, estatuas y otro tipo de piezas artísticas hechas en metal, sobretodo en bronce y otros metales preciosos, eran fundidas con el fin de construir cañones y solventar los esfuerzos bélicos. Aunque ironicamente Viatka fue un centro de extracción y procesamiento de metales durante los Zares, esta preocupación lo llevó a pensar en la utiliz -aunque también existe la anécdota de que todo empezó como un hobby-ación de materiales que, dada su naturaleza, no hicieran a sus creaciones correr un destino tan nefasto. Pasarían los años, e Ivan Bronnikov descubriría que sus creaciones se habían vuelto un objeto de deseo entre la realeza. Es así que, efectivamente, dedicaría su trabajo casi por completo a la construcción de relojes de madera, hueso y marfil.

De todos los producidos, su mejor creación sería un reloj enteramente de hueso de oso fabricado entre 1865 y 1866, tras la muerte de Iván, por su hijo, Semyon, quen poseía un enorme talento. Con sus 50 mm de diámetro, esta exquisita creación llevaría un trabajo monumental, ya que incluso las pequeñas 1104-1.jpgcadenas y ruedas del mecanismo serían talladas a partir de este material. Afortunadamente, se ha mantenido intacto, junto con aproximadamente otras 200 piezas producidas por esta familia de artesanos.

Enlaces relacionados
– Gracias a Watchismo por las imágenes. En dicho sitio podrán encontrar info técnica (inglés) de las piezas más famosas de la colección.
– Información sobre algunas de las piezas y leyendas sobre la familia de artesanos (en francés)

La ciudad miniatura de Madurodam

1082-7.jpgEl Museo Holandés de Madurodam, ubicado en La Haya, posee una de las exhibiciones más llamativas y únicas de todo el mundo. Una ciudad miniatura en la cual pueden encontrarse exactas réplicas de algunos de los edificios más importantes de Holanda.

Sólo abierto entre los meses de Mayo y Septiembre, por razones climáticas, el mismo no solo es una colección de pequeños edificios. Sino que forma una pequeña ciudad con vida propia. Desde un puerto hasta un centro urbano, la ciudad, cuenta además con un sistema de iluminación. Por la noche, miles de diminutas luces se encienden en las farolas de la calle y las ventanas de las casas y edificios. A su vez, un sistema electrónico hace que algunas luces se prendan o apaguen al azar, dando una etera sensación de vida al lugar.

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Edificios que van desde históricos como son el Palacio Real -Orange Nassau-, pasando por el emblemático Binnehof hasta construcciones modernas. Como por ejemplo el estadio de Eindhoven o el aeropuerto de Schipol. Este último da uno de los espectáculos más elaborados de todo el recorrido, ya que posee diminutos aviones, réplicas exactas de aviones de aerolíneas mundiales. Si bien no se hace más por cuestiones de seguridad, hace algunos años el aeropuerto contaba con tráfico aéreo, ya que pequeños jumbo-jets a control remoto aterrizaban y despegaban del mismo.

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Otra mención especial es la réplica del puerto con el mayor tráfico del mundo. El puerto de Rotterdam, el cual posee docenas y docenas de embarcaciones miniatura recorriendo sus diques.

Las imágenes no permiten apreciar lasdimensiones del lugar. Por eso les recomiendo ver el sguiente video:

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Computadoras muy personales

Me gusta la tecnología, y especialmente me fascinan las computadoras. Por suerte, a causa de mi trabajo, tengo la excusa perfecta para siempre estar al “último grito” y no quedar como un obsesivo en el proceso. No obstante, lo reconozco, hay gente que me deja bien atrás en lo que a este hobby respecta. Gente cuyo talento y conocimientos les han permitido no comprar, sino construir su propia computadora.

Harry Porter
Que más podemos esperar de alguien cuyo nombre es llamativamente muy parecido al de cierto mago de la literatura contemporánea, que el hacer magia con la electrónica. Harry Porter ha pasado los últimos años decidido a construir una computadora a medida. Si bien la misma ocupa una habitación entera, para darnos una idea, su poder de computo no supera al hallado en una calculadora de bolsillo. Esto es debido a que Harry está construyendo su máquina de la manera tradicional, completamente a mano y utilizando relais e interruptores para realizar la lógica. Todo un trabajo monumental:

En su sitio, además de fotografías detalladas podrán encontrar información técnica sobre la misma y su construcción.

La computadora Tinkertoy
1056-2.jpgTinkertoy es un juego didáctico basado a partir de ruedas, discos y barras interconectables con el fin de estimular la imaginación y la inteligencia en los niños. Sin embargo, el mismo, dada su naturaleza, permite la creación de intrincados mecanismos. Valiéndose de varios sets de este juego, durante los 80s un grupo de estudiantes del MIT diseñaron una computadora de lógica digital capaz de “jugar agresivamente al tres en línea”. Si bien su objetivo es realmente simple, intentar ganarle un juego de tres en línea a un humano, su funcionamiento interno es relativamente muy complejo, en este sitio, no obstante, pueden leer un detallado ensayo sobre el mismo (en ingles, pero con varios diagramas).

Agua programable
1056-3.jpgUna computadora casera es ya algo admirable. Pero una computadora casera cuya lógica es realizada a través del control del flujo del agua, es ya otro tema. Este proyecto también nace del MIT y su objetivo principal no es el de crear la computadora en si, sino desmitificar a las mismas permitiéndole a la gente comprender su funcionamiento. Para esto, las complejas partes electrónicas son dejadas de lado, y un sistema de interruptores accionados por agua es utilizado. De esta manera, el proceso se transforma en un juego. No obstante, el diseño de la misma no fue un juego, y resultó ser una tarea realmente desafiante, requiriendo cientos de horas tanto en su construcción pero sobretodo en su diseño. En este sitio pueden ver bastantes imágenes y leer un entrevista a su creador.

Enlaces relacionados
Otros proyectos muy interesantes son también:
Bill Buzbee’s HomebrewCPU
La máquina diferencial hecha a parir de piezas de Mecano.
Un procsdor de 25MHz casero.

El delta de las petroesferas

Las esferas de piedra fueron primeramente descubiertas en la década del 40 en el delta del río Térraba -también conocido como el Diquis- por trabajadores de la nefasta UFC -United Fruit Company. Sí, sí, la misma componía de frutas que tenía su propio ejército y responsable de la Matanza de las bananeras quienes se encontraban realizando una serie de excavaciones. De tamaño variable, que va de unos pocos centímetros a 16 toneladas y dos metros de diámetro, las mismas fueron un misterio tan grande tras ser descubiertas que durante las décadas subsiguientes todo tipo de “teorías extraterrestres” comenzaron a surgir. No obstante, y como de costumbre, lo anterior no puede estar más alejado de la realidad, y hoy en día el proceso artesanal con el que los aborígenes de la región lograron construir dichas esferas es más asombroso que cualquier teoría loca o conspiración paranormal.

Hechas a partir de una roca de la familia del granito, la granodiorita, y construidas entre el 200 AC y el siglo XVIII, según Samuel Lothrop, arqueólogo especializado en culturas precolombinas, quien censó las piedras durante la década del sesenta y cuyas estimaciones se confirmaron posteriormente gracias a estudios de datación química, las mismas fueron realizadas por los antepasados de los pueblos Boruca y Guaymí. Para su realización, según el arqueólogo de la Universidad de Kansas John Hoopes, se utilizó una ardua técnica artesanal en el cual a la roca a redondear primero se le da una forma lo más esférica posible con fracturas controladas y tallado a mano. Posteriormente, puede perfeccionarse con la utilización de carbones calientes y el posterior enfriamiento repentino con agua fría. Una vez lograda una forma esférica aceptable las mismas eran pulidas a mano utilizando herramientas hechas con la misma piedra.

Por desgracia la rareza de las piedras hizo que sean extraídas y vendidas de sus locaciones originales, por lo que muy pocas aun se conservan donde fueron encontradas.

El binocular más grande del mundo

Si bien aun se encuentra en construcción el Binoscope 400mm es una maravilla de la ingeniería. Con lentes primarias de 400mm y focales de 1900mm, el aparato posee un ingenioso sistema de ajuste de lentes que permite adaptar las mismas a distintas personas. Si bien la magnificación es de “sólo” 100x lo asombroso está en que la misma se produce en un arco de 50 minutos. Dándole al usuario una experiencia totalmente inmersiva. El aparato pesa unos 200 kilogramos y posee una serie de motores que ayudan a girar y levantar el mecanismo sin necesidad de realizar un gran esfuerzo o despegar los ojos de las lentes.

Lo mejor de todo es que es un trabajo enteramente artesanal. Siguiendo este enlace pueden ver un video del pulido de las lentes.

Visto en el blog de la grandiosa revista MAKE

Ciudades de otro mundo

La ciudad de galletas
Seattle hecha con galletas.El armar ciudades o edificios con comida es una tradición muy antigua en China, de hecho se remonta a la época de los mongoles. En la que en los banquetes ciertos platos se servían con formas reconocibles del lugar donde se encontraban. Si bien la tradición con el tiempo se perdió, basándose en la misma, el artista chino Song Dong diseño en Inglaterra más precisamente en el centro comercial Selfridges, una ciudad a escala hecha con docenas de miles de galletas, dos puentes colgantes y un castillo.

Para ver más imágenes y el relato de un visitante, click aquí

La ciudad de tres millones de fósforos
En Iowa, Estados Unidos, existe un pueblo miniatura construido enteramente con fósforos (cerillas, diablillos, etc). Desde una catedral, pasando por una catedral similar a Notre Dame, un enorme castillo  hasta un capitolio construido con medio millón de fósforos, son algunas de las maravillas que habitan este reducido pero singular y único pueblo.

La ciudad tambaleante
Ciudad de naipesBryan Berg tiene uno de los hobbies más excéntricos de los que yo haya escuchado: construir enormes castillos de naipes, y cuando digo enormes, no me refiero a una casita, sino a edificios enteros que superan los tres metros de alto, compuestos por varias torres, puentes, entradas y hasta salones. A sus 33 años entró en el libro de récords Guinness al construir el castillo de cartas más grande del mundo, el cual se alzaba a poco más de 7,7 metros.

Su talento es tal que vive de esto, y distintas convenciones en países como Alemania, Dinamarca y Japón lo contratan para que éste construya, con naipes, edificios emblemáticos de dichos países. Su estilo de construcción es también muy interesante, ya que utiliza geometría repetitiva (como la vista en los panales de abejas) para ir construyendo los edificios por secciones y celdas. Así mismo, debe buscar la manera de ir combinando la masa de las distintas estructuras para lograr que su construcción posea una integridad suficiente como para soportar varios kilos de cartas en las estructuras superiores.  Puedes visitar su página para ver más videos e imágenes haciendo click aquí.

Los autómatas sirvientes del Japón en el Siglo XVIII

Existen desde hace varios siglos una gama de dispositivos mecánicos denominados Karakuri ningyo cuya función era la de servir el té y actuar en los festivales. Su traducción más cercana al español podría ser “Persona mecánica para tomar a alguien por sorpresa”* y justamente se los utilizaba con la intención de agasajar invitados mostrando algo novedoso y llamativo, un símbolo de estatus social y riqueza.

Estos autómatas estaban basados en un simple mecanismo que les permitía moverse limitadamente cargando una taza de té de un punto a otro. Si bien sus mecanismos eran relativamente similares existen diferentes modelos. Entre los más importantes se encuentran los Zashiki Karakuri, de gran tamaño y generalmente utilizados en teatros y salones; los Dashi Karakuri utilizados para representar dioses en festivales religiosos; y los Zashiki Karakuri diminutos, del tamaño de un perro pequeño, utilizados dentro de las casas para sorprender a los invitados. Esta versión funcionaba de la siguiente manera: Cuando una taza de té era puesta en su bandeja, el peso accionaba el disparador del mecanismo, y el autómata comenzaba entonces a caminar en línea recta hacia el invitado. Al llegar éste tomaba la taza y el autómata inmediatamente quedaba inactivo a su lado. Cuando terminaba de tomar el té, el invitado entonces ponía nuevamente la taza en la bandeja haciendo que el mecanismo de una vuelta en U y vuelva al dueño de la casa con la taza vacía.

Ademas de servir el té las versiones de tamaño real utilizadas en teatros y festivales poseen complejos sistemas de movimiento que les permitían hacer gestos o rutinas especiales, ya que generalmente se utilizaban como actores mecánicos para representar a dioses o personajes históricos.

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Enlaces relacioandos
Sitio especialmente dedicado a éstos autómatas -en inglés-
Imágenes del interior de un Karakuri