Tag Archives: Victoriano

Fred Dibnah, el señor de las alturas

Fred Dibnah fue desde siempre uno de mis héroes personales. Amante de tiempos más simples y cálidos, se especializó en el antiguo y olvidado arte de la construcción en altura victoriana, y así pasó el resto de su vida escalando altísimas chimeneas y torres, reparandolas y enseñándole a nuevas generaciones como los steeplejack victorianos escalaban y construían en las alturas semejantes obras monumentales utilizando cuerdas y escaleras de madera que ellos mismos cargaban en sus hombros.

Por fortuna, Fred ha dejado un museo y varios manuales plasmando gran parte de su conocimiento para las generaciones futuras. Ciertamente, su sueño era que ésta técnica y arte no mueran con el pasar de los años.

Postales de un futuro que nunca fue

Postal futurista
(El texto a mano dice, creo: “How is this for the future”)

Postal futuristaEs en parte una pena que el desarrollo tecnológico y científico se diera de la manera que se dio y no de la manera en la que soñaban los victorianos. Me fascinaría ir a mi trabajo no en automóvil sino en un globo a turbina; salir de paseo en mi bicicleta alada e ir a visitar a mi dentista que, con una máquina grande como un edificio y plagada de mecanismos internos accionados a vapor, es capaz de curar mi dolor de muelas en segundos. Estas dos postales, las cuales, dada su paleta de colores y estilo calculo son de finales del siglo XIX, representan dos ciudades: New York y Atlantic city. Por alguna razón un futuro en el cual un marinero gigante sobrevuela el muelle de Atlantic City en su submarino volador mientras hondea una bandera holandesa. Las maravillas de la tecnología.

Flatland, la película

Flatland -traducida como Planilandia en castellano- es una de las mejores obras matemático-literarias alguna vez escritas. Si bien el libro, escrito en 1884 por Edwin Abbott Abbott, tiene el furtivo fin de ser una crítica de la rígida y muchas veces terca sociedad Victoriana, el mismo, en palabras de Asimov es “la mejor introducción que se puede hallar sobre la manera en que se perciben las dimensiones”.


Y no es para menos. Flatland nos cuenta la historia de un simple cuadrado que habita un mundo bidimensional y cuyo sueño es el de visitar la tierra unidimensional de Lineland. Al lograrlo, y tras recorrer esta singular existencia, se encuentra con la épica tarea de explicar cómo es realmente existir en dos dimensiones al monarca de Lineland. A quien termina considerando como un ignorante cerrado. No obstante, tiempo después, Cuadrado es visitado por Esfera, una habitante del mundo tridimensional quien, ante la inquisitiva, intenta transmitirle a Cuadrado cómo es existir en un mundo tridimensional, ciertamente con el mismo nivel de frustración que Cuadrado sintió tiempo antes al intentar explicar su mundo al monarca unidimensional. Hasta este punto, nos hacen gracia la sorpresa e incapacidad de imaginar mundos con más dimensiones de éstos seres. Pero todo cambia para el lector cuando el viaje nos lleva a existencias con más de tres dimensiones.

En fin, para gran sorpresa y satisfacción mía a alguien se le ocurrió adaptar este magnífico clásico en una película. Siguiendo este enlace pueden descargar el libro -que estimo ya es dominio público,- y siguiendo éste otro enlace pueden visitar la página de la película.

Como nota curiosa, el Cuadrado representa al autor, algo obvio cuando tenemos en cuenta que sus colegas solían bromear al escribir sus iniciales como E.A2.

Actualización, aparentemente hay otra adaptación cinematográfica de Flatland.

Actualización 2: Nuevo enlace directo al libro.

Un cementerio victoriano de mascotas oculto en Londres

Hyde ParkQuizás uno de los lugares más excéntricos y raros de Londres sea el cementerio victoriano de mascotas oculto en el Hyde Park, uno de los últimos pulmones verdes en una ciudad cuya belleza natural ha sido prácticamente destruida a medida que se fue poblando cada vez más de edificios de metal y vidrio durante la última mitad del siglo XX -es entristecedor el solo pensar en la cantidad de parques y plazas que han desaparecido de Londres en pos del “progreso urbano”-

Cerrado al público y oculto detrás de la Victoria Gate, el mismo tuvo origen a finales del 1880, cuando una pequeña terrier llamado Cherry fuese enterrada por sus amos quienes, además, dejaron una pequeña placa conmemorativa. Poco más de 10 años después, las pequeñas tumbas superaban las tres decenas, y para su cierre, en 1967, cientos de pequeñas tumbas recordando a las fieles mascotas podían ser halladas por todo el predio.

Hyde Park Hyde Park Hyde Park

Reloj cámara para espías victorianos

Hace unos días apareció en mis feeds un interesantísimo artículo del Daily Mail sobre gadgets antiguos. Por alguna razón me vino a la mente lo complicado que sería el trabajo de un James Bond de dicha era. Sin embargo, y tras buscar un poco, descubrí que incluso en aquella época, los espías estaban al último grito tecnológico

Es difícil servir a la Corona Británica si no se cuenta con un aparato capaz de grabar documentos sensibles del enemigo, y peor aun, ser capaz de ocultarse cómodamente. Todas estas características son reunidas por el reloj Lancaster de damos producido entre 1886 y 1890 el cual, gracias a su diminuto mecanismo interno, basado en un sistema de aumento óptico y un funcionamiento similar al de una camara obscura -en español cámara oscura-.

1137-1.jpg

Si bien el reloj requería largos tiempos de exposición y un manejo experto para lograr resultados legibles, era capaz de capturar exitosamente la información de un documento, mapa o plano. Al día de hoy sólo sobreviven cuatro modelos originales.

1137-2.jpg1137-3.jpg

Fuente, el geníal Watchismo. Por lejos, el mejor blog sobre relojería de la red.
 

Y si hay que escapar
Es así que nuestra Nikita victoriana logró seducir al general enemigo, fotografías los planos o documentos sensibles con su cámara reloj, y darse al escape con la valiosa información. Pero ningún escape es efectivo si no se cuenta con los medios necesarios para sortear cualquier contratiempo. Es así que se creó el revólver anillo para damas nombrado, apropiadamente, como Femme Fatale. Oculto en un fino bolso de mano, y producido en la séptima década del siglo XIX, este llamativo anillo de 1,6 pulgadas es capaz de disparar balas calibre .06. No las más mortales del mundo, pero útiles para sacarse un enemigo desprevenido de encima rápidamente.

1137-5.jpg1137-4.jpg1137-6.jpg

La tercer imagen, por su parte, pertenece a una alternativa: el encendedor pistola. Solo se debía esperar a que la víctima nos pidiese lumbre.

Puedes ver más imágenes y una descripción ampliada en éste sitio.

Artículos relacionados
Alfred Redl, el peor traidor en la Historia.
El Sr. Richebourg, un espia particular.
La paloma cámara, un drone versión 1903.

El Telectroscopio, un dispositivo único

Ví­a el “top-ten” de Digg llego a esta más que interesante nota de la CNN sobre el Telectroscope.

1081-1.jpgEste dispositivo de 11,2 metros de largo por 3,3 metros de alto había sido primeramente visionado por el ingeniero victoriano Alexander Stanhope St. George, quien enumeró varias teorías sobre un aparato capaz de permitirle a las personas ver de un lado a otro del Atlántico.

Si bien Alexander Stanhope St. George nunca concretó su sueño, serí­a uno de sus descendientes, Paul St. George, quien lo concretara, al menos simbólicamente. A diferencia de la versión original, la imagen no se proyecta a través de un túnel fí­sico, como lo deseaba Alexander, sino que lo hace mediante una conexión de fibra óptica y cámaras de alta definición. El punto de partida se encuentra cerca del emblemático Tower Bridge del Támesis, mientras que el punto de llegada en el Brooklyn Bridge de Nueva york.

Debido a que es un proyecto artí­stico y no una excavación real, Paul St. George decidió montar un pequeño espectáculo a ambos lados del atlántico en el cual varios taladros emergian hacia la superficie en el día de inaguración -más que nada como un homenaje a su antepasado-

1081-2.jpg1081-3.jpg

Curiosamente el nombre original del dispositivo deberí­a haber sido “Electroscope”, sin embargo, un reportero cometería un error tipográfico que alterarí­a, para bien o mal, el nombre original al de “Telectroscope”.

Si bien el dispositivo no funciona de la manera en la que fue originalmente pensado, el mismo si cumple la tarea perfectamente, ya que la conexión de fibra óptica transmite una señal de video en tiempo real a ambos lados del Atlántico, permitiéndo que personas a miles de kilómetros de distancia puedan verse unas a otras como si se tratase de una ventana.

Suena divertido:

Pero qué es lo mejor de todo, absolutamente que el miembro original de la familia St. George en pensar la idea no sólo la pensó, sino que durante años intentó llevarla a cabo. Una historia que merce un artículo para si misma.

Los Telectroscopios
Multitud de dispositivos compartieron esta nomenclatura durante los siglos 18 y 19, incluido uno de los primeros prototipos de un aparato de televisión conocido. El diseñado por el inventor alemán-polaco Paul Nipkow.

Enlaces relacionados
Video de la construcción del aparato.