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Cómo se recolectó la roca lunar más grande traída a la tierra

Sample 61016Era la misión Apolo 16, en ella viajaba a la luna uno de los mejores astronautas en la historia, Charles Duke. Su pasión por la ciencia era (y es) gigantesca. Ingeniero aeronáutico, capitán de la fuerza aérea (retirándose como brigadier general), piloto de pruebas de prototipos secretos y astronauta, básicamente uno de esos hombres con lo correcto, para ir a la luna.

Una vez en la superficie lunar Duke realizaría algunas de las pruebas más icónicas del programa, entre ellas, recolectar la muestra lunar más grande traída a la tierra: Sample 61016, o “Big Mulley” como fue apodada en honor a Duke.

South RayLa roca fue recolectada en el lado este del cráter Plum, en las Tierras Altas de Descartes. De unos 1.8 millones de años de antigüedad su origen ha sido determinado como el producto de la expulsión de material tras que un asteroide impacte con la luna. Más precisamente se ha rastreado su punto de origen al cráter South Ray, a unos 3,9 kilómetros del sitio de alunizaje del módulo lunar del Apolo 16.

La llegada a la luna
La llegada a la Luna fue quizás la mayor hazaña en la historia de la humanidad, y negar el que se llegó, como está tan de moda últimamente, es ser tan necio y ciego como negar la selección natural, básicamente cegarse a todas las pruebas y confirmaciones optando por creer las charlatanerías de gente ignorante a la ciencia y la ingeniería detrás del Programa Apolo.

En el pasado he escrito un artículo estableciendo el por qué negar la llegada a la Luna es un acto de ignorancia sobre las pruebas tanto científicas como ingenieriles y hasta las confirmaciones por parte de los soviéticos de la llegada.

La ventana espacial

La ventana espacialCuriosamente la ventana más interesante del mundo, al menos para quien escribe, no ofrece ninguna vista, ya que ésta es una vidriera en la catedral de Washington realizada a partir de cristales de colores, obviamente, y fragmentos de la Luna. Sí, así es, la misma es la única pieza de arquitectura en el mundo construida, aunque sea en una muy pequeña parte, con materiales traídos por seres humanos directamente desde otro cuerpo celeste. La ventana es denominada como la Ventana Lunar y su pieza principal es una pequeña roca lunar entregada en persona por miembros de la misión Apolo XI. Si bien ésta catedral es famosa por tener todo tipo de objetos referentes a hechos relacionados con la historia y cultura de los Estados Unidos, entre ellos el más gracioso es una gárgola con el casco de Darth Vader, la Ventana lunar es ciertamente la pieza más exótica de todas, aunque debido a que es una más de las doscientas vidrieras presentes en la catedral es difícil hallarla. La misma fue diseñada por el joyero y artista del vidrio Rodney Winfield. Para orientarnos, la piedra se encuentra dentro del pequeño círculo blanco dentro del gran círculo rojo. En ésta otra imagen pueden verla desde el lado exterior de la catedral.

Literalmente
CupolaNo obstante, si tenemos que hablar literalmente de ventanas espaciales la más espectacular de todas es la Cupola, el módulo diseñado para la ESA por distintas empresas europeas e instalado en la Estación espacial internacional durante la misión STS-130, la cual tuvo lugar durante febrero del 2010. Como es evidente por la fotografía la misma ofrece una vista única, hasta podríamos decir que es fuera de este mundo. El artículo de Wikipedia sobre la misma es bastante pobre, por lo que también pueden ir a la página oficial del módulo en el sitio de la ESA.

Cruithne y la segunda “luna terrestre”

3753 CruithneNo queriendo causar falsas ilusiones en algunos de mis lectores romperé la ‘noticia’ rápidamente. No. 3753 Cruithne, un asteroide de aproximadamente cinco kilómetros de diámetro, no es la segunda luna terrestre ya que el mismo órbita al Sol y no a la Tierra -aunque en ciertos períodos de cercanía la gravedad terrestre perturba la órbita de Cruithne.- No obstante, desde su descubrimiento en 1983 su particular órbita de 364 días y su relativa cercanía con la Tierra durante, especialmente todos los meses de noviembre, hizo que se apodase informalmente a este asteroide como la “segunda luna terrestre.” Esto más que nada por la confusión que causó durante los primeros años de conocida su existencia hasta que se pudo saber correctamente su órbita y a manera broma.

Por desgracia deberemos de conformarnos con nuestros satélites artificiales y la siempre creciente chatarra espacial. Que a este ritmo, seguro en algunos cuantos siglos seremos exitosos en crear una luna de basura -Futurama ha sido visionaria-

La segunda luna terrestre
Proyectil lunarHallarle una segunda luna a la Tierra fue prácticamente una obsesión para varios astrónomos de siglos pasados, sobretodo en los del siglo XIX. Esto llevó a que varios prestigiosos observadores del cosmos se apresuraran a sacar conclusiones sin antes verificarlas del todo. Como por ejemplo Frédéric Petit, director del observador de Tolouse, quien con bombos y platillos anunciara haber descubierto la segunda luna terrestre en 1846. Prontamente el descubrimiento de Petit fue declarado como erróneo y la reputación de este prestigioso hombre se vio afectada considerablemente. No obstante, de esto se enteraría el legendario escritor Julio Verne, quien cautivado por la idea, escribió sobre una pequeña y diminuta segunda luna terrestre. Casi sesenta años más tarde el astrónomo Georg Waltemath, tras estudiar perturbaciones gravitatorias en la órbita lunar, creyó estar seguro de haber encontrado una segunda luna de unos 700 kilómetros de diámetro a poco más de un millón de kilómetros de la Tierra, llegando a anunciar muy orgullosamente que durante algunas noches podía vérsela brillar durante una hora o poco más.

Curiosamente el descubrimiento de Waltemath, que era errado, sería “confirmado” no por un astrónomo sino por un astrólogo, Walter Gornold, quien incluso fue tan lejos como ponerle un nombre: Lilith.

55 Cancri, el primo cercano del Sistema Solar

55 CancriAl ser una estrella más vieja y por ende menos brillante que nuestro Sol, 55 Cancri permite órbitas más cercanas en su zona de habitabilidad.Si de buscar vida más allá de la Tierra se trata, no solo el planeta viable debe ser tenido en cuenta, sino el sistema planetario en en el que se encuentra. Afortunadamente, para la vida claro, la Tierra habita un vecindario VIP. La misma se encuentra a una distancia óptima de una estrella enana amarilla bastante estable, ideal para la existencia de agua líquida, y sus gigantescos vecinos gaseosos, en vez de amenazarla con devorarla con cada órbita, son lo suficientemente corteses como para atraer y desviar con sus masivas gravedades miles de asteroides de gran tamaño.

En los últimos años, la búsqueda de exoplanetas, es decir planetas que orbitan otros soles, ha sido una de las actividades más provechosas de la astronomía moderna. Búsqueda que está a punto de comenzar una edad dorada gracias al reciente lanzamiento del KEPLER, un telescopio espacial especialmente diseñado para este fin. Como no es de extrañar, la búsqueda se centra en estrellas similares a la nuestra (al rededor del 10% de las estrellas de la Vía Láctea son enanas amarillas, y de las cuales solo unas pocas son consideradas análogas solares) con la esperanza de poder hallar un sistema planetario, no casualmente, parecido al nuestro.

La buena noticia es que ya se a encontrado uno bastante parecido gracias al incesante trabajo del Carnegie Planet Search Team. Este sistema solar, a unos 41 años luz del nuestro (rumbo a la constelación de Cáncer) es el único sistema planetario, además del Sistema Solar claro, del que se sabe hay cinco o más planetas. No solo eso, sino que la configuración de los planetas, como podemos ver en las gráficas, se asemeja bastante a la nuestra. Contando con un gigante gaseoso, llamado 55 Cancri b, devorador de asteroides y una serie de planetas más cercanos a la estrella dentro de la denominada “zona de habitabilidad” -es decir zona del sistema planetario capaz de dar las condiciones para la vida tal y como la conocemos.- Uno de estos planetas, 55 Cancri f, con la mitad de la masa de Saturno, si bien se cree incapaz de albergar vida, puede llegar a poseer lunas capaces de mantener, como mínimo, vida microbiológica.

55 Cancri
Planetas del sistema 55 Cancri

La búsqueda continua ciertamente, y durante los próximos años se espera hallar sistemas planetarios aun más similares a nuestro propio Sistema Solar. Sobretodo, como ya hemos dicho, ahora que el KEPLER espiará durante 3 años y medio con su agudo ojo una porción definida del espacio plagada de estrellas. Estrellas cuya antigua historia y secretos viajan desde hace millones de años por el espacio a manera de fotones.

Nota curiosa: 55 posee 2 estrellas, la principal enana amarilla y una muy pequeña enana roja alejada del sistema principal a unas mil veces la distancia entre el Sol y la Tierra, que si mi cuenta rápida no falla, equivale aproximadamente a 0,0158 años luz…

55 Cancri, ocupa el puesto 63 en la lista de sistemas planetarios de interés.

La Odisea del longevo satélite ISEE-3/ICE

1452-2.jpgSi hay una prueba de las capacidades de reciclar, reutilizar y re-implementar con las que cuenta la NASA es el satélite ISEE-3/ICE. Lanzado a finales del 78 bajo la denominación ISEE-3 -International Sun-Earth Explorer- su función sería estudiar la magnetosfera terrestre y su interacción con los vientos solares. Pero terminada esta tarea, el satélite permanecía en perfecto estado, por lo que en el 83, utilizando la gravedad lunar como impulso, se lanzaría a su nueva misión. Bajo un nuevo nombre, ICE -International Cometary Explorer,- tras dos años de viaje el complejo aparato llegaría a unos 7.800 kilómetros del cometa Giacobini-Zinner, posicionándose en su cola y obteniendo valiosos datos sobre el mismo.

El éxito de la misión haría que un año después, tras acercarse lo suficiente, comenzara un estudio del famoso cometa Halley, siendo el primer satélite en estudiar dos cometas. Tras esto, su instrumental sería configurado para tomar una órbita solar e inmediatamente quedar en modo de espera y ahorro de energía apagando sus 13 instrumentos de análisis científico. Dormido en el mar celestial pasarían así los años y las décadas, olvidado por sus creadores, y siendo ocasionalmente, cada varios años, saludado por la Tierra con la única intención de comprobar si aun funcionaba.

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El gráfico anterior muestra la intrincada Odisea del satélite ISEE-3/ICE hasta el 2012. Todavía le quedan más viajes que recorrer a lo largo de la década del 10.

Pero nuestro pequeño viajero resultaría ser más eficiente y durable de lo que cualquier persona imaginaba al momento de ser construido, y tras 22 años de haberse ido a “dormir”, sería contactado por el Jet Propulsion Lab a través de la Deep Space Network con una nueva misión. Seguir su órbita actual, la cual lo acercará a la Tierra, y volver a la Luna para el 2014, punto de partida desde el que iniciaría su caza de cometas 25 años atrás con el fin de nuevamente lanzarse a cazar cometas. Si todo sale bien, nuevamente volverá a encontrarse con cometas, aun no definidos por la NASA, en los años 2017 y 2018. Rompiendo nuevamente todos los récords unos 40 años después de haber abandonado la Tierra.

Enlaces relacionados
Excelente artículo con preguntas a uno de los responsables del proyecto por la Planetary Society (en ingles).
Galería del ISEE-3/ICE oficial de la NASA.

Los mensajes del Apolo

A unos pocos centímetros del lugar del alunizaje del módulo lunar de la Misión Apolo 11 existe una particular bolsa blanca de tela. En la misma se encuentra uno de los menos conocidos y más emotivos recuerdos dejados por los astronautas tras el histórico día. Selectos regalos para las generaciones futuras de exploradores. Los mismos consisten en distintas medallas conmemorativas, una rama de olivo de oro y, en lo que aquí nos percata, un diminuto disco de silicio del tamaño de una moneda. Que a pesar de su pequeño tamaño, posee un enorme significado.

1106-1.jpgEn el mismo, pequeñas letras, solo legibles con la ayuda de una lente óptica, tallan 73 emotivos mensajes de varios líderes de estado mundiales para las generaciones futuras. Si bien la NASA declararía a la prensa la existencia de este disco, nunca haría pública la totalidad de los mensajes, y seria tras varias decadas del suceso que Tahir Rahman, un médico de Kansas e historiador, descubriese el resto de los mensajes por pura casualidad.

Era Junio del 69, y a sólo un mes del lanzamiento, la NASA decidiría encargar a la Sprague Electric Company, responsable de 50 mil partes electrónicas halladas en el Apolo, con la monumental tarea de guardar la información de manera tal que, no sólo perdurara en la Luna, sino que además ocuparara el menor espacio posible. Sprague, tras una intensa serie de diseños, crearía un sistema de impresión totalmente electrónica, que no solo les permitiría plasmar texto, sino que además era capaz de grabar ilustraciones, como la enviada por el Papa Pablo VI.

Curiosamente, Aldrin, el astronauta encargado con el deposito de la pequeña bolsa en la superficie lunar, olvidó la tarea, y fue el mismo Neil Armstrong, quien recordara a Aldrin la tarea mientras se encontraba subiendo al módulo para iniciar los preparativos para volver a la Tierra.

Fuente, el genial Robert Pearlman para SPACE.com

Enlaces relacionados
– En la Wikipedia Inglesa podrán encontrar una lista con todos los mensajes dejados y sus autores así como la procedencia de los mismos. Teniendo en cuenta la fecha, son más que interesantes los mensajes dejados por países como Vietnam y los integrantes del bloque soviético. Como por ejemplo Polonia, que deja bien claro en su inicio “Aunque no estamos sugiriendo ningún mensaje de la Cabeza de Estado de Polaca […]”

Toda una tradición
1106-2.jpgEsta grata costumbre afortunadamente ha encontrado otros nichos en la misión Voyager, las sondas Viking y, más recientemente, en la Mars Phoenix Lander. Quienes hayan seguido las noticias de la misión, habrán notado un diminuto disco sobre la carcasa del Phoenix. Este es un mini-DVD, compilado por la Planetary Society, el cual contiene una considerable colección de imágenes y literatura sobre Marte. Desde La Guerra de los Mundos de Wells hasta Las Crónicas Marcianas de Bradbury. No obstante, lo más interesante de la compilación es una serie de mensajes dejados para futuros colonizadores del Planeta Roja.

El disco, teniendo en cuenta las duras condiciones marcianas, es protegido por una resistente capa que permitirá resistir intacto durante varios siglos en su paciente espera.

La Luna, vista por las películas

El archivo George Eastman House es una colección fotográfica denominada “The Moon – for real & in fiction” -La Luna – Real y en ficción-. Es un interesante y pictórico paseo por 90 fotografías de la Luna representada en distintos trabajos de ficción, desde la película de Wells donde no era más que una pelota arrugada hasta las exactas recreaciones de hoy en día.

No se a ustedes pero a mi me resulta de mucha curiosidad que algo que prácticamente ha sido visto por todos y cada uno de los seres humanos que han habitado este planeta a lo largo de la historia pueda ser a veces tan mal interpretado y recreado.

Galileo, Kepler, los anagramas y la casualidad

En el siglo XVII Galileo anunciaría una serie de descubrimientos valiéndose de crípticos anagramas para evitar que estos cayeran en las manos erradas. Este sería el principio de una serie de casualidades que llevarían a Kepler a tratar de resolverlos, fallando en todos sus intentos. Sin embargo, de manera extramadamente curiosa y casual, a pesar de haber estado errado en el contenido real de los anagramas y haber decodificado por error algo completamente diferente a lo que escribió Galileo originalmente, Kepler “descubriría” las dos lunas de Marte y la mancha de Júpiter.

Al descubrir algo que le era imposible de explicar Galileo enviaría una carta al embajador toscano en Praga en agosto de 1610 cuyo contenido se constituía de un texto muy extraño: SMAISMRMILMEPOETALEUMIBUNENUGTTAUIRAS. Su destinatario, al leer el mensaje, quedó perplejo ante la extrañes del mismo. Razón suficiente por la que lo enviaría a una persona cuya genialidad y fama de decodificador eran mundiales, ni mas ni menos que Kepler.

Al recibir el mensaje Kepler inmediatamente descubrió una secuencia en latín a la que, debida su pobre gramática, denominaría “un bárbaro verso latino”. Este decía: Salve umbistineum geminatum Martia proles -Salve, ardientes gemelos hijos de Marte-. Al instante, y más aun ya que estaba en acordancia con sus ideas geométricas del universo, Kepler creyó que Galileo había descubierto dos satélites marcianos. Infortunadamente esa no era la solución del mensaje, pero en una gran casualidad de la historia la interpretación de Kepler no estaba errada… ya que siglos después se descubrirían Deimos y Fobos.

Viendo que el mensaje permanecía volando por el éter sin solución Galileo unos meses después decide revelarle el contenido al Emperador Rodolfo. Este era: Altissimum planetam tergeminum observavi -He observador el planeta más alto en triple forma-. Anunciando de esta manera el descubrimiento de los anillos de Júpiter.

El otro anagrama, Kepler vuelve a estar correctamente errado
Pasado unos meses Galileo envía otro anagrama, esta vez a Julián de Médicis, con el texto: Haec immatura a me jam frustra legunturoy. Kepler, decidido a resolverlo por una cuestión de honor, tras un tiempo piensa haber descubierto el siguiente mensaje: Macula rufa in Jove est gyratur mathem, etc -en Júpiter hay una mancha roja que gira matemáticamente-. Otra vez Kepler vuelve a estar errado en la resolución del mensaje… sin embargo dos siglos después se descubriría que de hecho Júpiter posee una gran mancha roja giratoria.

Al no ser resuelto Galileo revela el contenido real del mensaje: Cynthiae figuras aemulatur mater amorum -La madre del amor emula la forma de Cynthia-. Galileo anunciaba con este mensaje haber observado que Venus presentaba fases como la Luna, confirmado de esta manera que dicho planeta gira alrededor del Sol.

Edward “ojos de águila” Barnard, un astrónomo con buena vista

Considerado por sus colegas como el astrónomo con la vista más aguda en la historia, Edward Emerson Barnard utilizó su don natural, en un tiempo en el que las computadoras no existían, para analizar placas fotográficas obtenidas por observatorios y descubrir infinidad de cuerpos celestes y fenómenos astronómicos.

Nacido en 1857 su padre había fallecido unos meses antes de su nacimiento, por lo que su madre quedó sola y desde muy joven debió buscar todo tipo de empleos para ayudarla económicamente. Interesado en la tecnología y la ciencia en general quedó fascinado con la fotografía por lo que prontamente buscó trabajo como aprendiz de fotógrafo.

Enterado de la organización fundada por el filántropo H. Warner, el cual donaba 200 dólares a cada cometa americano que fuese descubierto -tengamos en cuenta que 200 dólares en esta época era mucho dinero-, logró tras varios intentos conseguir un telescopio de 120 mm de abertura y comenzar su cacería de cometas en 1881 poco antes de cumplir los 20 años.

Su búsqueda comenzó a dar frutos y el talentoso astrónomo se convirtió en el descubridor de un total de 16 cometas, que además de aliviarles la vida económicamente a él y a su madre le granjearon gran reputación en la comunidad astronómica por lo fue becado para asistir a la universidad y en 1887 trabajar en el observatorio Lick de California.

Barnard comenzó a combinar sus conocimientos en fotografía y astronomía y se convirtió en la primer persona en descubrir un cometa en una placa fotográfica, y en 1892, ya trabajando para el observatorio de Yerkes, tras dirigir el telescopio hacia Júpiter, descubrió a Amaltea, el último satélite natural hallado a simple vista y sin la ayuda de fotografías.

Tras esto continuó su trabajo publicando algunos de los más precisos catálogos de nebulosas y comprobó definitivamente que sí existía gas y polvo entre las estrellas. Sin embargo, su mayor descubrimiento llegó en 1916 cuando tras comparar fotografías de la constelación de Ofiuco de su año con unas tomada hacía 22 descubrió una estrella fuera de su lugar, hoy llamada Estrella de Barnard, la cual es la estrella con el más elevado movimiento propio de todas las que se conocen.

Enlaces relacionados
Listado de los descubrimientos de Barnard. También contiene fotografías de los observatorios en los que Barnard trabajó.

La literatura y sus predicciones sobre el viaje a la Luna

Cyrano

Von Braun confesó que la idea de los cohetes de 3 fases sería adoptada ni más ni menos que de un libro: El viaje a la Luna, escrito por Cyrano de Bergerac hacía más de 300 años antes. Cyrano no sólo menciona un cohete de fases sino que sería la primer obra relatando el viaje en un cohete tripulado.

Lester del Rey
Otra asombrosa casualidad se encuentra en una novela de Lester del Rey escrita en el año 1953. En ésta su primer párrafo dice: “La primera nave espacial aterrizó en la Luna y el comandante Armstrong salió de ella…”.

Julio Verne
Sin embargo, como hemos mencionado fue Julio Verne el más destacado de todos los escritores al predecir no sólo el lugar de donde despegaría la nave sino que lograría acertar que la nave descendería en el agua. Sorprendentemente en su novela la nave de los viajeros toca el agua a unos pocos kilómetros de donde lo hizo la nave de Armstrong y componía.

Arthur C. Clarke
Si bien Arthur C. Clarke en 1940 predijo la llegada a la Luna en el año 2000, no haciéndolo merecedor de una “predicción”, su escrito fue tan alentador y revelador que el mismo Armstrong diría, tras volver de la Luna: “Clarke nos proveyó con la influencia intelectual esencial que nos empujó a llegar a la Luna”.

Edgar Allan Poe
Incluso Edgar Allan Poe en su obra Las inimitables aventuras de Hans Pfaal describe, en cierta medida, los problemas del reingreso atmosférico.

Alexandre Dumas
Alexandre Dumas en su obra Voyage à la Lune describe un singular método de llegar a la Luna utilizando la misma “repulsión de la Tierra” como medio de impulso. Algo llamativamente similar a la manera en que hoy los satélites y naves son impulsados utilizando la gravedad de los astros.

Vendiendo la Luna

En si esto no es nada nuevo, ya desde tiempos inmemorables los amantes se prometían, bajo la luz de las estrellas, trozos celestiales para si mismos en nombre de su amor. Pero el hecho de declarar estas tierras extraterrestres como propiedad privada y comercializarlas, sí es algo flamante y brillante. Parezca raro o no el comercio de parcelas lunares y lotes marcianos es un negocio que mueve bastante dinero a nivel mundial y, amparado en agujeros legales, se dispersa cada día más.

El primer registro histórico que se tiene nace de la declaración realizada por A. Lindsay sobre su posición de poseedor de “Todos los planetas, islas espaciales y otra materia”; pero sería en 1980 cuando Dennis Hope empezara su propio negocio comercial, utilizando agujeros legales en leyes internacionales como amparo, para comenzar a vender títulos de parcelas lunares a personajes tales como Tom Hanks, Tom Cruise, Nicole Kidman y Meg Ryan, así como dos ex-presidentes y unos de 25 diputados estadounidenses.

De aquí en más se iniciaría una pseudo industria que movería, y mueve, cientos de miles de dólares anuales. más bizarro aun es que la NASA hasta el momento ya ha recibido dos demandas judiciales, una en 1997 y otra en 2005, por amartizar en el primer caso y atemplizar en el segundo, naves en “territorios privados”. Irónicamente las Naciones Unidas se vio en la necesidad de crear una oficina enfocada al Espacio Exterior, la UNOOSA -United Nations Office for Outer Space Affairs-. De todas maneras el más original y bizarro es el sitio de Buy Uranus, compra Urano, -que en Inglés se da el juego de palabras: “Compra tuano”-.