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Encendiendo bengalas dentro de cavernas glaciares, un espectáculo único

Encender una bengala dentro de una caverna de hielo debe ser uno de los espectáculos visuales más impresionantes en la tierra. La luz de las mismas, constantemente variando en intensidad, es refractada a través de las varias capas de hielo ricas en minerales y cuyas densidades varían a medida que las mismas se hacen más antiguas, formando así un verdadero paisaje de otro mundo.

Las cavernas de Alaska

Las siguientes imágenes fueron realizadas como parte de un proyecto fotográfico durante el 2012 en una caverna de hielo en Alaska formada en el 2010, es decir una caverna en pleno proceso de formación. Algo peligroso ya que la misma está formada a partir de “hielo nuevo” y carece de capas compactadas. Su estabilidad estructural es un acertijo ya que es un proceso en formación.

Eslovenia
Las cavernas de hielo de Eslovenia son particularmente limpias. Es decir, el hielo que las forma no posee una concentración de minerales elevada, por lo que su color es un azul puro e intenso.

Islandia

Esta es la misma fotografía utilizada en el cabezal de la entrada. La misma fue tomada en las cavernas de hielo de Islandia por el fotógrafo y naturalista Brynjar Agústsson. Las cavernas glaciales de Islandia son particularmente interesantes debido a su antigüedad y la cantidad de minerales atrapados en el hielo producto de las varias y densas erupciones volcánicas que azotaron a esta isla al borde del ártico a lo largo de los milenios.

Rusia
Las Cavernas Arcoiris en Rusia, llamadas de esta manera debido a los distintos colores que poseen sus hielos a causa de los depósitos minerales que los componen, son otro de los lugares espectaculares y relativamente desconocidos del planeta tierra debido a su extremadamente difícil acceso en el este de Russia. Durante cientos de miles de años estas cavernas acumularon los minerales expulsados por el volcán Mutnovsky en Kamchatka.

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El lugar de la tierra donde no llueve desde hace 2 millones de años

Los Valles secos ubicados en el sector oeste de McMurdo, Antártida, son uno de los lugares más extremos y singulares del planeta, no sólo por sus bajas temperaturas y mortales vientos, sino porque esta región de 4800Km² es además el único lugar del planeta a cielo abierto sin precipitaciones.

Durante varias décadas su difícil acceso hizo de su estudio una tarea casi imposible, pero que finalmente se logró entender gracias al arduo trabajo de varios equipos de geólogos y climatólogos que realizaron expediciones al Lago Bonney, cuya superficie se congeló hace cientos de miles de años y desde el cual se alimentan de manera subterránea las espectaculares cascadas de sangre (cascadas que se tornan de color rojo sangre intenso debido a su altísimo contenido de hierro y el cual es además contrastado fuertemente por el blanco del glaciar, dando la ilusión que la tierra se está desangrando), y el Río Ónix, alimentado por múltiples glaciares con origen en el Valle de Wright y fin en el Lago Vanda, el cual es además una rareza en el planeta tierra ya que no tiene desemboque físico alguno, sino que su nivel de agua se mantiene relativamente constante mediante evaporación.

Uno de los mayores misterios, sin embargo, fue el hecho que esta región es el único lugar a cielo abierto del planeta donde no llueve, no desde hace mil, ni cien mil sino desde hace más de 2 millones de años. Tras décadas de investigación se logró determinar el por qué, y esto es básicamente una combinación de factores geográficos y meteorológicos. Los valles están rodeados por cadenas montañosas y glaciares que forman una especie de olla con éstos en el medio, las bajas temperaturas, la lenta evaporación y los vientos catabáticos que arrastran la humedad en el aire hacen el resto.

Dichos vientos se originan en los puntos más altos de los glaciares durante la noche, cuando el suelo se enfría y al entrar en contacto con éste el aire se enfría por radiación llevando a que las partículas de humedad que acarrea se cristalicen volviéndose así mucho más denso. Esto conlleva a que entonces ese aire más denso descienda por la montaña a gran velocidad. Como durante el descenso el viento permanece en contacto con el suelo glaciar, a pesar de que aumenta la presión y se genera cierto calor por compresión, la perdida neta de calor sigue siendo mayor a la ganancia, por lo que las partículas que acarrea permanecen cristalizadas. Es un proceso es enteramente adiabático (es decir, no intercambia calor con el medio) lo que lleva a que el movimiento del aire continué a través del valle hasta desembocar en los llanos aledaños y no se estanque o retenga en este, como puede llegar a ocurrir en los valles de montaña en el resto del planeta tierra.

Gracias a Rachel Valletta y su equipo de investigadores de la Universidad de Pensilvania que estudiaron los restos de berilio-10 en varias muestras sedimentarias tomadas a lo largo de los Valles Secos, isotopo que es arrastrado desde la atmósfera hacia la superficie por la lluvia, sabemos que en dichos valles no ha llovido desde hace más de 2 millones de años.

Enviando drones dentro de volcanes, cuevas submarinas y cavernas glaciares

Drones y glaciares

Drones y volcanes
El siguiente video de drone extremo fue tomado en Vanuatu, este bello territorio del Pacífico está plagado de volcanes activos, y es uno de los mejores lugares para captar este tipo de imágenes.

Drones y cuevas submarinas

Albania, además de ser el país con más búnkers por kilómetro cuadrado del mundo, posee algunas de las cuevas submarinas más espectaculares del planeta tierra. La cueva en cuestión es la Cueva Viroit, cuya profundidad varía entre los 270 y los 300 metros de profundidad. Técnicamente no están utilizando un drone sino un equipo de inmersión profunda y propulsión asistida. No obstante, es uno de los equipos de buceo más espectaculares que he visto.

Jökulsárlón una playa invadida por gigantescos hielos

Jökulsárlón Jökulsárlón, Islandia, es uno de los lagos glaciares más bellos del mundo y curiosamente su existencia se debe en gran parte al calentamiento global. Con una superficie de sólo 7.9 km² en 1975 el lago iría creciendo hasta llegar, actualmente, a ocupar unos 18 km² de superficie a medida que el hielo se fue derritiendo en el Parque nacional de Skaftafell. El lago además tiene unos 200 metros de profundidad en su punto más hondo.

No obstante, lo más espectacular de este lago es que el mismo se encuentra plagado de icebergs y témpanos de hielo cuyos fragmentos son regularmente depositados en la playa por la marea. Fragmentos que muchas veces llegan a superar incluso el tamaño de una persona. Si bien el paisaje es hermoso y ver una costa llena de hielos es simplemente fuera de este mundo, no obstante, este fenómeno es producto del calentamiento global, que lenta pero incansablemente devora y consume los hielos islandeses. Por desgracia la resolución del lago visto desde Google Maps no es muy buena. Pero alcanza para ver los singulares fragmentos de hielo flotando en el mismo y, desde la barra izquierda, podemos clickear en varias de las fotografías tomadas por los visitantes.

Jökulsárlón

Jökulsárlón Jökulsárlón Jökulsárlón

Mil tonos de blanco


El siguiente “documental” -en realidad es sólo un video con escenas de la naturaleza- contiene algunas de las escenas más bellas de los fiordos de Groenlandia que pude ver en un video que no sea de la NG, realmente todo un mérito fílmico. El mismo fue realizado en el 2006 durante un viaje de estudios para investigar el cambio climático por participantes del Reino Unido y los Países Bajos.

Descendiendo al corazón glaciar de Groenlandia

Durante más de una década los montanistas de elite Janot y Janice Lamberton realizaron algunas de las exploraciones espeleológicas más asombrosas alguna vez registradas. No obstante, en 1996 junto a un grupo de científicos auspiciados por Air Greenland, y con el fin de estudiar cómo los cursos de agua semi-líquidos de las entrañas glaciares logran salir al exterior, descenderían 173 metros en uno de los glaciares más activos del mundo. Rompiendo todo récord y experiencia previamente registrada.

Al llegar la primavera el helado corazón de Groenlandia, y uno de los verdaderos hielos continentales del mundo junto al campo de hielo patagonico, abre varias compuertas hacia sus helados abismos. Decenas de fracturas y grietas quedan expuestas a lo largo y ancho de la gran variedad de glaciares que componen dichos hielos continentales. Aproximadamente unos magnánimos 1,8 millones de Km2 de superficie helada cuya profundidad, en sus lugares más gruesos durante el invierno, puede alcanzar los 3 de kilómetros -nota: aunque, a causa del calentamiento global, estas cifras están descendiendo estrepitosamente-.

No obstante, a pesar de estar congelada, la zona es una de las más activas del mundo. De hecho, como ejemplo, el glaciar Jakobshavn Isbræ puede llegar a moverse de unos 25 a 35 metros diarios y resultar en la formación de 20 mil millones de toneladas de icebergs -algunos tan masivos que llegan a tener 1 kilómetro de altura-. Abriendo nuevas grietas y cerrando otras en el proceso.

De la expedición, y solo sostenida por una cuerda y la ayuda de los expertos desde la superficie, sería la bióloga danesa Anette Grønnegaard quien lograra bajar por una de las grietas heladas a 173 metros de profundidad.

Arquitectura natural: Columnas de hielo del Canal Lemaire

Las Columnas del Canal de Lemaire, mejor conocido como conocido como “el cementerio de glaciares” a causa de su acción en el derretimiento de los mismos, son una de las formaciones más espectaculares del mundo. No es para menos ya que este canal es un arquitecto natural cuyas corrientes, al igual que cinceladas, no tienen nada que envidiarle a los arquitectos corintios y sus magnánimos columnas.

El proceso es tan interesante como único. Los enormes fragmentos de glaciar que quedan “atrapados” en este canal son lentamente desintegrados por el incesable accionar de las corrientes. No obstante, las singulares formas adquiridas se dan ya que el proceso tiene una matemática uniforme tras de si. Según el oceanografo polar Mark Brandon, esto se da ya que el agua profunda, al estar más caliente que la hallada en la superficie, derrite el hielo a un ritmo más acelerado. Esta perdida de masa lleva a que lentamente el fragmento de glaciar vaya saliendo uniformemente a flote, exponiendo de esta manera sus partes más altas a la superficie, donde el aire frío se encarga de mantener la forma de las mismas. Combinado con los cambios concéntricos de las corrientes del canal, se forman así los arcos y columnas uniformes que son generalmente avistadas con enorme asombro por los intrepidos viajeros que se animan a llegar hasta esta maravilla de la naturaleza.