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Los cosmonautas que quedaron varados durante meses en la Mir tras la disolución de la Unión Soviética

Son conocidas las historias de personas que quedan varadas en aeropuertos tras que el estado al cual pertenecían entra en conflicto o simplemente desaparece debido a colapsos geopolíticos, guerras u otros problemas. Incluso existe una película protagonizada por Tom Hanks, The Terminal, la cual está basada en la larga estadía del refugiado iraní Mehran Karimi Nasseri en el aeropuerto Charles de Gaulle.

Si bien las historias anteriores son interesantes, lo que ocurrió a principios de la década del 90 en la estación espacial Mir es simplemente espectacular. Todo tuvo lugar el 26 de diciembre de 1991 cuando la Declaración 142-Н, la cual formalizaba lo pactado en el Tratado de Belavezha, puso fin formal a la Unión Soviética como nación. En la estación espacial Mir se encontraban el comandante Alexander Volkov y Sergei Krikalev, ingeniero mecánico prodigio y cosmonauta veterano quien entrenó para volar en el proyecto Buran (el transbordador soviético) y quien ya había realizado varias misiones a la Mir durante finales de los años 80, incluidas largas actividades extravehículares con el fin de instalar módulos extra en la estación.

El comandante recibió ese mismo día la orden, de “mantenerse alerta ante cambios repentinos”. Todo era pleno desconcierto ya que el programa espacial soviético no estaba centralizado, sino que por el contrario varias de sus instalaciones y talento humano así como depósitos, estaciones de control e incluso fábricas y cosmódromos se encontraban distribuidas en muchas de las 11 repúblicas que formaban la que fue la Unión Soviética. El control de la estación se encontraba en Rusia, pero el cosmódromo al cual retornaban las naves Soyuz desde la estación, el cosmódromo de Baikonur, estaba en Kazajistán. Peor aún, las fábricas y depósitos de los motores de cohetes estaban en su mayor parte ubicadas en Ucrania. Traer a los cosmonautas de vuelta probó ser un verdadero laberinto diplomático.

Krikalev había llegado a la estación en la misión TM-12 la cual tuvo lugar en mayo de 1991. Si bien debió volver en julio de ese mismo año, la inestabilidad política que la Unión Soviética se encontraba experimentando llevó a que se cancelen vuelos, por lo que el cosmonauta debió quedarse hasta octubre mientras que sus compañeros de la TM-12, considerados como personal no-crítico, retornaron a tierra. En teoría su reemplazo debió llegar durante la misión TM-13 comandada por Alexander Volkov. No obstante, el ingeniero de la TM-13, Toktar Aubakirov, fue enviado específicamente a reparar un subsistema de la estación sobre el cual era experto, pero éste no había sido entrenado para permanecer en el espacio durante períodos prolongados de tiempo por lo que pocos días más tarde la nave de retorno partió de la estación llevando a los cosmonautas de la TM-13 a la tierra y dejando a Volkov y a Krikalev en la estación, en efecto, ahora se encontraban solos en la estación y sin saber a ciencia cierta qué estaba ocurriendo en tierra y el alboroto político que acontecía a lo largo y ancho de la en unos meses sería la ex-Unión Soviética. Ni siquiera sabían exactamente qué país los debía rescatar, ya que Volkov era ucraniano y Krikalev ruso.

Tras recibir en diciembre el comunicado de disolución y durante los siguiente tres meses de incertidumbre, ambos realizaron varias misiones de mantenimiento de emergencia, incluidas varias caminatas espaciales y reparaciones improvisadas. Lo más interesante durante éste tiempo tuvo lugar cuando rompieron el protocolo varias veces para utilizar la radio de la estación y comunicarse con radioaficionados en tierra para obtener noticias ya que el control de la misión no les daba información alguna de lo que estaba ocurriendo.

Ambos cosmonautas finalmente lograron retornar a la tierra el 25 de marzo de 1992, Krikalev nunca se cansó del espacio, y meses más tarde ya se encontraba entrenando para las misiones de cooperación entre la NASA y la Federación Rusa, incluidas varias misiones de transbordador y la histórica Expedición 1, la primer misión a la Estación Espacial Internacional.

Cómo se recolectó la roca lunar más grande traída a la tierra

Sample 61016Era la misión Apolo 16, en ella viajaba a la luna uno de los mejores astronautas en la historia, Charles Duke. Su pasión por la ciencia era (y es) gigantesca. Ingeniero aeronáutico, capitán de la fuerza aérea (retirándose como brigadier general), piloto de pruebas de prototipos secretos y astronauta, básicamente uno de esos hombres con lo correcto, para ir a la luna.

Una vez en la superficie lunar Duke realizaría algunas de las pruebas más icónicas del programa, entre ellas, recolectar la muestra lunar más grande traída a la tierra: Sample 61016, o “Big Mulley” como fue apodada en honor a Duke.

South RayLa roca fue recolectada en el lado este del cráter Plum, en las Tierras Altas de Descartes. De unos 1.8 millones de años de antigüedad su origen ha sido determinado como el producto de la expulsión de material tras que un asteroide impacte con la luna. Más precisamente se ha rastreado su punto de origen al cráter South Ray, a unos 3,9 kilómetros del sitio de alunizaje del módulo lunar del Apolo 16.

La llegada a la luna
La llegada a la Luna fue quizás la mayor hazaña en la historia de la humanidad, y negar el que se llegó, como está tan de moda últimamente, es ser tan necio y ciego como negar la selección natural, básicamente cegarse a todas las pruebas y confirmaciones optando por creer las charlatanerías de gente ignorante a la ciencia y la ingeniería detrás del Programa Apolo.

En el pasado he escrito un artículo estableciendo el por qué negar la llegada a la Luna es un acto de ignorancia sobre las pruebas tanto científicas como ingenieriles y hasta las confirmaciones por parte de los soviéticos de la llegada.

Vikingos vs Extraterrestres

OutlanderComo ya he dicho varias veces, me fascinan las películas sobre vikingos como así también las de ciencia ficción. Por lo tanto, Outlander es una especie de sueño hecho realidad. La misma se trata de una película independiente, producida por el productor del Señor de los Anillos, en la cual una nave espacial perseguida por un ser extraterrestre viciosamente violento y poderoso, se puede decir una especie de Grendel del espacio exterior, cae en las tierras noruegas del año 709. De allí en más un grupo de guerreros deberá enfrentarse a un ser nunca antes visto a la mejor manera vikinga de resolver problemas, es decir pateando traseros de forma espectacular, .

Un detalle que realmente me ha gustado, es el que la nave del viajero se parezca al martillo de Thor, y la misma impacté contra la Tierra desde los cielos envuelta en una bola de fuego, tal cual como la mitología nórdica predice el inicio del Ragnarök (fin del mundo)

El hombre SI llegó a la Luna, he aquí las pruebas

¿Por qué nunca se volvió a ir a la Luna pasados los 60s y 70s?
Emblema ApolloPor una simple razón: no era práctico. Poner un ser humano en la Luna no era una búsqueda científica ni mucho menos algo útil, todo lo contrario, era simplemente una demostración de poder durante la Guerra Fría, un acto simbólico. Una vez alcanzado esto ya no tenía más sentido enviar seres humanos ya que la gran mayoría de las tareas podía ser completada perfectamente y a una fracción del costo utilizando sondas y robots.

De todas maneras, ahora que se piensa volver a la Luna e ir a Marte se utilizarán las mismas tecnologías, pero mejoradas y modernizadas, de las Misiones Apolo. El programa se llama Back To The Moon y aprovecha la tecnología probada y útil de las Misiones Apolo. Artículo sobre el reciclaje de la tecnología Apolo.

¿Existe alguna evidencia tangible de la llegada?
Sí, absolutamente.

Los retroflectores
Apollo 11 LRRRLas misiones Apolo 11, 14 y 15 instalaron en la Luna distintos conjuntos de retroflectores, complejos “espejos” utilizados para reflejar rayos láser desde tierra los cuales sirven para infinidad de experimentos. Dada la complejidad en la calibración e instalación de éstos “espejos” su colocación era imposible para robots de la época, por lo que habilidad y pericia humana eran necesarias. Durante las misiones Lunokhod 1 y Lunokhod 2 los soviéticos intentaron instalar retroflectores utilizando robots, sin embargo la tarea resultó ser imposible de ser realizada por máquinas y los “espejos” terminaron siendo mucho menos precisos y útiles que los instalados manualmente por la NASA -de hecho el Lunokhod 1 directamente quedó perdido-.

Los fragmentos de la Surveyor 3 devultos a la Tierra
Surveyor 3Más importante aun, la Misión Apolo 12 trajo a Tierra fragmentos de la histórica sonda lunar Surveyor 3 (aproximadamente 10 kg de la misma), de los cuales varias investigaciones internacionales entre ellas de la Agencia Espacial Japonesa (JAXA) y de la Agencia Espacial Europea (ESA) confirmaron los fragmentos como verdaderamente pertenecientes a la Surveyor 3 y de haber estado expuestos a condiciones lunares. Dada la tecnología de la época el haber recolectado esos fragmentos con robots hubiese sido prácticamente imposible, ya que para extraer la cámara vidicon de 100mm hallada en la misma, los astronautas no solo debieron de desatornillar los pequeños remaches de su carcaza, sino que además debieron cortar el cableado en lugares muy específicos. Hoy dichos fragmentos se encuentran expuestos en el Smithsonian Air and Space Museum.

¿Alguna fuente independiente confirmó las Misiones Apolo?
N1Cientos de radio-operadores y astrónomos lograron rastrear las misiones y seguir su fuente hasta la Luna, de hecho hasta se observaron los restos de los módulos lunares en la superficie del satélite y más importante aun el jefe del Programa Espacial Soviético felicitó en privado al jefe de la NASA tras que una de las Misiones Luna de la Unión Soviética captara los restos del Módulo Lunar en el Mar de la Tranquilidad. Por otra parte gracias al jefe de ingenieros de la Agencia Espacial Soviética Vasali Mishin y su libro “The Moon Programme That Faltered” sabemos que la URSS utilizó la última tecnología de inteligencia militar para rastrear al Apolo 11 e interceptar sus comunicaciones, y que tras confirmar el éxito del alunizaje del Apolo 11 el Programa Lunar Soviético se derrumbó por completo.

Algunas de las confirmaciones más importantes:
Heinz Kaminski encargado del observatorio Bochum confirmó la veracidad del alunizaje del Apolo 11 utilizando la Honeysuckle Creek Tracking Station para capturar el audio enviado desde el módulo lunar Eagle hacia la Tierra. Haciendo click aquí puedes acceder a los resultados de la investigación y escuchar un mp3 con el audio. Kaminski además se valió de múltiples fuentes tanto de la NASA como Soviéticas.

Observatorio Bochum

El investigador astronómico Paul Maley, experto en cápsulas y reentradas atmosféricas, logró identificar gracias a extensas observaciones los restos de los módulos de la Misiones Apolo 12 y 13 (ésta última al reingresar en la atm terrestre tras el accidente). Haciendo click aquí se puede acceder a un extenso y detallado documento donde se explica la investigación y su resultado afirmativo.

El Apolo 11 también fue rastreado por el poderoso telescopio del observatorio Jodrell Bank en Gran Bretaña. Haciendo click aquí puedes leer una transcripción de sus responsables.

Lanzamientos del saturno V

¡¡Pero yo vi un documental donde mostraban “pruebas”!!
Esos documentales como el de la FOX y “What really happened on the Moon” no son más que circo amarillista y las “pruebas” presentadas ya fueron refutadas por científicos e ingenieros de todo el mundo. Para darse una idea del nivel de ignorancia de los productores de éstos “documentales” podemos observar la falta de investigación y de conocimientos con la que desarrollaron sus “argumentos”. Por ejemplo una de las “pruebas” principales que intentaba apoyar la teoría de conspiración del montaje era que “las huellas del rover lunar dan giros de casi 90º” (sic)… si se hubiesen preocupado por leer el manual técnico del rover lunar antes de filmar esa payasada hubieran sabido que el rover tenía un sistema de tracción horizontal para facilitarle la maniobrabilidad en un espacio reducido a los astronautas (click aquí para ver un dibujo técnico del rover donde se destaca el sistema de tracción horizontal). Otro monumental error que señala la ignorancia y la falta de documentación de estos “productores” -léase estafadores mentirosos- fue el señalar que la bandera estadounidense estaba “muy recta para ser natural”, ¡claro! nunca se preocuparon en investigar y ver que el mástil tenía un soporte metálico perpendicular, justamente para mantener la bandera recta para las fotografías.

Para informarse más sobre las mentiras y errores de éstos estafadores pueden leer los siguientes artículos escritos por verdaderos científicos e ingenieros donde desmienten una a una éstas mentiras y además ponen en evidencia el nivel de ignorancia de los realizadores de estos “documentales”.

Los viajes a la Luna NO fueron falsos
Debunking MoonHoax (en Inglés)
La respuesta de la NASA

El sauna espacial

Energía, el organismo soviético encargado de construir la mayoría de los vehículos espaciales rusos, había buscado diferentes acercamientos para brindarle más comodidad a los cosmonautas. Uno de estos se basaba en un sistema de duchas calientes, cuyos sistemas, también podían alimentar un sauna -los saunas o bayna son extremadamente populares en Europa del Este-. La construcción se realizó sin problema alguno hasta que una vez en el espacio y tras el primer uso, el control de la misión descubrió que el sauna requería mucha más energía de la esperada ya que en Tierra solo se había probado el módulo por separado y nunca en conjunto con los demás sistemas. Desesperados ante esto le ordenaron directamente a los cosmonautas desconectar el sistema de raíz. Por supuesto que éstos se negaron y se armó una gran pelea por radio, teniendo todas las de ganar los cosmonautas permanecieron toda su misión utilizando felizmente el sauna. Meses después se envió una segunda misión con órdenes de desconectar el sistema. Al llegar la nueva misión, por supuesto, lo primero que hicieron fue probar el sauna… y tras esto radiaron a Tierra “Desconectaremos el sauna luego de completar todos los experimentos”, algo que nunca hicieron y permanecieron toda la misión utilizando el conflictivo sauna. Cansados de la situación y decididos a terminar con el problema de una buena vez en la tercer misión el Comando decidió mandar un militar con la orden directa de desconectar el sauna a cualquier precio. Al llegar a la estación el militar cumplió con sus órdenes y desconectó el sauna -averiando su sistema para impedir la reconexión-.

Buscando un poco de información en Internet logré encontrar en un foro militar el post de un integrante que dice ser el hijo de Komolov Vladimir Viktorovich -uno de los ingenieros de Energia- comentando la misma historia solo que de una manera muy graciosa ya que menciona los insultos entre Tierra y la Mir. El foro está caído puede encontrarse un cache del debate -en inglés-.

La literatura y sus predicciones sobre el viaje a la Luna

Cyrano

Von Braun confesó que la idea de los cohetes de 3 fases sería adoptada ni más ni menos que de un libro: El viaje a la Luna, escrito por Cyrano de Bergerac hacía más de 300 años antes. Cyrano no sólo menciona un cohete de fases sino que sería la primer obra relatando el viaje en un cohete tripulado.

Lester del Rey
Otra asombrosa casualidad se encuentra en una novela de Lester del Rey escrita en el año 1953. En ésta su primer párrafo dice: “La primera nave espacial aterrizó en la Luna y el comandante Armstrong salió de ella…”.

Julio Verne
Sin embargo, como hemos mencionado fue Julio Verne el más destacado de todos los escritores al predecir no sólo el lugar de donde despegaría la nave sino que lograría acertar que la nave descendería en el agua. Sorprendentemente en su novela la nave de los viajeros toca el agua a unos pocos kilómetros de donde lo hizo la nave de Armstrong y componía.

Arthur C. Clarke
Si bien Arthur C. Clarke en 1940 predijo la llegada a la Luna en el año 2000, no haciéndolo merecedor de una “predicción”, su escrito fue tan alentador y revelador que el mismo Armstrong diría, tras volver de la Luna: “Clarke nos proveyó con la influencia intelectual esencial que nos empujó a llegar a la Luna”.

Edgar Allan Poe
Incluso Edgar Allan Poe en su obra Las inimitables aventuras de Hans Pfaal describe, en cierta medida, los problemas del reingreso atmosférico.

Alexandre Dumas
Alexandre Dumas en su obra Voyage à la Lune describe un singular método de llegar a la Luna utilizando la misma “repulsión de la Tierra” como medio de impulso. Algo llamativamente similar a la manera en que hoy los satélites y naves son impulsados utilizando la gravedad de los astros.