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Y la moneda más valiosa del mundo es…

Su valor
Creada en 1961 esta moneda posee tan alto valor debido a los fuertes ingresos petroleros que recibe Kuwait. Ingresos que son diversificados con vista a futuro en distintas industrias. Si bien es uno de los países geográficamente más pequeños del mundo, Kuwait es el tercer país árabe más rico.

¿La Libra? ¿El Euro? ¿El Dólar? no, sorprendentemente la moneda más valiosa del mundo no pertenece a ninguna potencia económica, ni siquiera pertenece a un país considerado de forma unánime como de Primer Mundo. Y más sorprendentemente aun, esta moneda cuya unidad iguala a los 3,6 dólares, es la moneda de un país que tan sólo hace 20 años sufrió dos guerras y una invasión a gran escala. Esta divisa tan particular es el Dinar de Kuwait. Y la misma posee el honor de ser la unidad monetaria de valor más alto -HVCU por sus siglas en inglés-. Es decir, la divisa nacional con cuya unidad se puede adquirir más de una unidad de cualquier divisa internacional.
Si bien, no obstante, al ser Kuwait un pequeño país en una zona considerada como de riesgo y no poseer una economía del calibre de las que apoyan al dólar o al euro, esto hace que el Dinar de Kuwait no sea optado como alternativa comercial viable en bolsas bursátiles.

Curiosidades monetarias
La primera moneda
León de LidiaSi bien pequeñas piezas de metales y piedras preciosas fueron utilizadas desde tiempos inmemoriales, como por ejemplo en Egipto, donde piezas metálicas con símbolos que representaban ciertos bienes se utilizaban desde el 2000 adC, se considera como la primer moneda de curso legal al León de Lidia -actual Turquía-. Esta moneda creada por el Rey Alyattes II entre el 610 y el 600 adC fue la primer moneda en tener un valor acumulativo y estándar y en ser patrocinada por el rey como medio legal de transacción. Posteriormente el hijo y sucesor de Alyattes II, Croesus, regularía las monedas creadas por su padre introduciendo la decoración de un león y un toro (símbolos de autoridad) y definiría a su vez la aleación a utilizar. El electrum, compuesto en un 54-5% oro un 44-5% plata y un 1% de impurezas.

Rápidamente la moneda se extendería a Persia y Grecia. En esta última, la efigie de Alejandro Magno se utilizaría como método de propaganda, y así se volvería norma imprimir el rostro de un monarca o general en la “cara” de la moneda.

El primer billete
Primer billete de circulación legalLos billetes fueron un producto de la impresión por bloques en China. Aparecidos durante la dinastía Tang, serían recién institucionalizados durante la dinastía Song. A diferencia de Europa y Medio Oriente, el gobierno Chino tenía una razón de peso para fomentar el uso de la utilización del billete: las enormes distancias que el dinero del estado debía recorrer. Sea el recolectado en impuestos, o el pago a mercaderes lejanos, siempre, a mayor distancia, mayor era el peligro de ataques y robos. Al utilizar papel impreso por el gobierno, el transporte se agilizaba astronómicamente. Posteriormente, cada ciudadano podía viajar a la capital y cambiar el dinero por metales preciosos.
Por supuesto, que su inserción no fue nada fácil, y las peleas entre mercaderes y agentes del gobierno que pretendían pagar con “papel” fueron épicas.

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El cuento más viejo de la historia, la épica de Gilgamesh

Algo que debemos tener en cuenta al leer una historia épica o epopeya, es que estas no sólo eran cuentos para su pueblo, sino que además servían de enciclopedias primitivas a sus lectores. Estas obras, en las que se compilaba gran parte del conocimiento de dicha civilización, el cual iba desde recetas medicinales, hasta descripciones de pueblos vecinos, agrupaban, a manera de una historia entretenida, un compendio descriptivo de información empírica. Muchas veces también servían a la función de libros de historia. Algo patente en las épicas griegas, en las cuales los autores solían embellecer sucesos históricos a manera de relatos en tercera persona y ocurrencias mitológicas. Llegando a representar pueblos en personajes y desastres naturales o guerras a manera de monstruos y seres míticos. Gracias al relato de Teseo, por ejemplo, los historiadores pudieron armar el rompecabezas de la subyugación de la Atenas prehistórica. En el caso de Gilgamesh, varios teóricos sugieren que la epopeya es, en efecto, una crónica de los acontecimientos políticos de Uruk hace 4500 años. Por ejemplo, el profesor Andrew Ford de la Universidad de Princeton, sugiere que la amistad de Gilgamesh y Enkidu no es más que el relato poético de la alianza entre dos pueblos vecinos a manera de metáfora. Lo que si no es metáfora es la historia de Kushin, el escriba sumerio que es la persona nombrada más antigua que se conoce.

La historia de fondo

Gilgamesh existió entre el 2450 AC y el 2550 AC y fue el Rey de Uruk. Sin embargo, el poema escrito en tablillas de arcilla que lo honra, fue escrito mucho después de su muerte, y vio modificada su narrativa varias veces a lo largo de los siglos. Ciertamente, varios aspectos políticos e históricos del reinado de Gilgamesh, fueron reemplazados por metáforas mitológicas, haciendo la historia más interesante y atractiva para los lectores de la época.

Hoy en día, se acepta a la “versión estándar” como la más fiel. Esta versión nace a partir de una recopilación realizada por el Rey Asurbanipal de Nínive quien tomara gran interés en el poema. Desafortunadamente su ciudad, y su biblioteca, serían destruidas hace 2600 años y seria recién en 1845 que Austen H. Layard hallara los restos de la biblioteca y varias tablillas de arcilla guardadas en esta. Tras varios ires y venires las tablillas restantes de la biblioteca de Nínive fueron trasladadas al Museo Británico, en el cual permanecerían bajo estudio durante décadas. Recién en 1984 John Gardner y un equipo de lingüistas lograrían traducir el Poema de Gilgamesh al inglés.

Enlaces relacionados
Click aquí para leer el Poema de Gilgamesh
– Otra versión, aunque no tan famosa a causa de estar muy incompleta, es la versión Babilónica.

El experimento de Psammetichus I

¿Cuál fue el primer lenguaje? La eterna pregunta que parece no tener respuesta. Sin embargo, este no es un cuestionamiento nacido del pensamiento moderno, sino que cala muy hondo en la mente humana. Tan hondo que se remonta a los antiguos egipcios hace aproximadamente unos 2600 años cuando el faraón Psammetichus I, interesado por determinar cuál era el lenguaje originario, utilizara a dos recién nacidos en un llamativo experimento.

Heródoto de Halicarnaso, considerado uno de los padres del registro de la Historia, que el faraón Psammetichus I estaba determinado a averiguar el origen de todas las lenguas. Ardua fue la tarea de discernir la manera en cómo esto se llevaría a cabo y mucho tiempo llevó el tomar la decisión. No obstante, un día, se concluyó que si existía una lengua original esta tendría que ser natural, ya que de lo contrario cómo se aprendería un lenguaje sin saber otro previamente. A causa de esto el faraón entregaría a dos recién nacidos a dos pastores de distintas regiones, les daría dinero y ordenaría bajo amenaza de muerte que cuidaran a los niños fielmente y evitaran a toda costa que éstos escucharan palabra alguna. Junto a sus ordenes estaba la de permanecer atentos ante la primer palabra del niño y tomar registro de esta. Obedientes ante el faraón los pastores cumplieron al pie de la letra las instrucciones, hasta que un día, uno de los niños, produjo su primer palabra -o más exactamente su primer balbuceo-. “Bekos” el pastor creyó escuchar una palabra que asoció inmediatamente con el idioma frigio, en el cual un sonido parecido a “bekos” se utilizaba para referirse al pan o la comida. Inmediatamente viajó hacía el faraón y tras el encuentro le comunicó que el niño, sin haber escuchado anteriormente palabra alguna, pronunció bekos pidiéndole comida. Tras este evento los egipcios quedaron convencidos que los frigios eran los antecesores, y por ende, la gente más antigua en haber caminado por el mundo.

Durante mucho tiempo se creyó que esta era una leyenda que Heródoto había mal interpretado. Sin embargo, el hecho de que Psammetichus I sí haya estado interesado en las lenguas, y el que los egipcios creyeran a los frigios verdaderamente anteriores, le da cierto peso.