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Ford Nucleon, el auto nuclear

A finales de los 50 y durante la mayoría de los años 60 la tecnología nuclear era vista con temor, pero curiosamente, a la vez, era considerada como el futuro y prosperidad de la humanidad. Cualquiera que haya visto una película de la época, habrá notado como se presentaban distintos aparatos de índole “cuasi-mágica” que permitían realizar todo tipo de tareas tediosas en cuestión de segundos gracias al poder del átomo. No obstante, estos aparatos no eran territorio exclusivo de la ciencia ficción. Sino que varias empresas intentaron diseñarlos. Una de ellas fue Ford, y su prototipo de auto atómico: el Ford Nucleon.

Varias horas de trabajo y diseño se pusieron a cuestas de este prototipo presentado en 1958. Prototipo cuya mayor curiosidad era que reemplazaba el motor de combustión por uno nuclear. La celda con los materiales radiactivos se ubicaba en la extensa parte trasera del auto, aislada y fuertemente reforzada para evitar cualquier tipo de escape o fuga. Si bien la celda de poder estaba pensada para venir en distintos tipos de tamaño, el rendimiento promedio se calculaba en 8 mil kilómetros por recarga.

Si bien el proyecto nunca pasó de prototipo conceptual, quedó en la historia como el primer y único intento serio de diseñar un automóvil nuclear por parte de una de las principales automotrices del mundo.

El Ford Volante
No se ustedes, pero si a mi me dieran a elegir uno de los “protipos alocados” de la Ford elegiría el Ford Volante X-2000, uno de los “auto cohetes” más extravagantes de la historia. Incluso se rumorea que Henry Ford intentó sobornar a varios congresistas para que se le permitiera utilizar tecnología clasificada en la construcción de un prototipo -que desgraciadamente nunca llegó a ser-.

El experimento TFTR, la mayor temperatura alguna vez alcanzada

Cueste creerlo o no la mayor temperatura alguna vez registrada ocurrió en la superficie terrestre. Esto se logró gracias a la utilización de un reactor de fusión experimental el cual, en 1995, llegó a generar 30 veces la temperatura del núcleo solar.

Construido con un fin meramente experimental el TFTR, o Tokamak Fusion Test Reactor, por el laboratorio encargado de estudiar e investigar el plasma en la Universidad de Princeton, el Reactor Experimental de tipo Tokamak trajo a la luz nuevas ideas y amplió en gran medida el conocimiento del plasma y las partículas en condiciones extremas. El experimento corrió desde 1982 hasta 1997 y no solo generó temperaturas y presiones récord, sino que además entre otras cosas permitió a los físicos del laboratorio corroborar varias teorías que se creían improbables.

Sin embargo, a nosotros nos interesa el récord de temperatura. En su primer corrida, ejecutada en 1985, el reactor generó unos asombrosos 100 millones de grados Celsius. De todas maneras este récord sería aplastado en 1995 cuando se llegó a generar la monstruosa temperatura de 510 millones de grados Celsius, lo que sería el equivalente a unas 30 veces la temperatura hallada en el núcleo de nuestro Sol.

Actualización
Desde la escritura de éste artículo hasta la fecha se ha realizado un experimento que ha alcanzado una temperatura miles de veces mayor en el LHC. Hemos hablado sobre ésto en el artículo: Cuán lejos está la estrella más caliente del universo de la mayor temperatura físicamente posible.

la temperatura más alta alguna vez generada ocurrió en la tierra, en el LHC, Gran colisionador de hadrones, más precisamente en el detector ALICE diseñado para estudiar colisiones que producen plasma de quarks-gluones. El experimento en cuestión tuvo lugar en el 2010 cuando los científicos del acelerador de partículas colisionaron los núcleos de átomos de oro. La temperatura alcanzada fue de unos 5,5×1012 K

Enlaces relacionados
– Un simulador del reactor en la web de Princeton

Artículos relacionados
La temperatura natural registrada en la Tierra.

La marca de tiza de los $10 mil dólares

Nacido en Breslau, 1865. Fue matemático, inventor e ingeniero, de origen alemán, cuyo nombre original era Karl August Rudolf Steinmetz. De baja estatura, tenía una deformidad física congénita (era jorobado). Estudió en la Universidad de Breslau, pero tuvo que huir de Alemania debido a sus ideas socialistas, y en 1888 se trasladó a Zurich, pasando a los Estados Unidos en 1889. Trabajó en la empresa de electricidad de Rudolf Eickemeyer, que en 1893 fue comprada por la General Electric. En 1892 descubrió la histéresis magnética, el fenómeno en virtud del cual los electroimanes cuyo núcleo es un material ferromagnético (como el hierro) no se magnetizan al mismo ritmo que la corriente variable que pasa por sus espiras, sino que existe un retardo. Cuando el campo magnetizante es nulo, el núcleo mantiene una densidad de flujo magnético remanente. Este fenómeno da lugar a pérdidas de energía, que se disipa en forma de calor. En 1893 desarrolló una teoría matemática aplicable al cálculo de circuitos en corriente alterna, lo que facilitó el cambio de las líneas de energía eléctrica, que inicialmente eran de corriente continua. Posteriormente investigó las corrientes transitorias que surgen en los circuitos cuando se conecta o se desconecta la fuente de alimentación, que sólo duran hasta que se establece el régimen permanente, pero que pueden causar daños importantes.

La siguiente anécdota fue publicada en la sección de cartas en la revista Life (1965):

Señores, en su articulo sobre Steinmetz (23 de abril) mencionaban una entrevista con Henry Ford. Mi padre, Burt Scott, empleado de Henry Ford desde hacia años, me relato ese encuentro. Se había planteado dificultades tecnicas en un generador de nuevo diseño en la planta Ford de River Rouge y sus ingenieros no eran capaces de resolverla, de manera que Ford solicitó la ayuda de Steinmetz. Cuando el ¨pequeño gigante¨ llego a la planta, rechazo toda asistencia, pidiendo solamente un cuaderno, un lápiz y un camastro. Durante dos días y dos noches vigilo el generador e hizo gran cantidad de cálculos. Entonces pidió una escalera , una cinta de medir y un trozo de tiza. Trepo laboriosamente por la escalera , realizo mediciones cuidadosas e hizo una marca con la tiza en un lateral del generador. Descendió y ordeno a su escéptica audiencia que quitaran una placa del generador y eliminasen 16 espiras de la bobina a esa altura. Se hicieron las correcciones y generador funcionó perfectamente. Mas tarde, Ford recibió una factura de la GE por un monto de U$S10.000 firmada por Steinmetz.

Ford la devolvió agradeciendo el buen trabajo realizado y pidiéndole respetuosamente una factura detallada . Steinmetz replico como sigue:

* Hacer una marca con la tiza U$S 1,00
* Saber donde hacerla U$S 9.999
* Total a pagar U$S 10.000.