Tag Archives: Calendarios

1712, el único año en la historia que tuvo un 30 de Febrero

Generalmente, cuando nos dicen una fecha exacta, hacen falta el día, el mes y el año para ubicarnos temporalmente. Salvo, que nos digan el 30 de Febrero, ya que hubo un solo día en la historia de la humanidad en el cual este mes alcanzó las tres decenas.

Cuando el papa Gregorio XIII ordenó el cambio del calendario juliano al gregoriano, para así solucionar los problemas de desfase temporal con respecto a las temporadas del primero, los países católicos los hicieron inmediatamente. Esto se logró bruscamente al quitar 10 días al mes de octubre de 1582 -y ya hablamos del lío que se armó cuando varios campesinos confundidos creyeron que se les había “robado” diez días de vida. No obstante, no todos los países de Europa acatarían el mandato. Los países protestantes, por ejemplo, se negaron a quitar los 10 días sobrantes de golpe aduciendo que esto traería perjuicios en los contratos y acuerdos. Pero ante la necesidad real de adoptar el nuevo y más certero calendario, comenzarían a buscar soluciones para hacer un cambio más gradual. Varios de estos países decidieron hacerlo en el 1600, aprovechando el cambio de siglo -algo que no sería así y la discusión se ampliaría por muchos años más-. Si bien los distintos territorios idearon sus propios planes de migración al nuevo sistema, fue Suecia la que peor lo pasó. Su idea consistía en saltarse los próximos 11 años bisiestos. De esta manera, creían, no tendrían que quitar los 10 días de golpe, y como resultado, para el 1740, estarían utilizando el nuevo calendario.

Fue así que tras varias idas y vueltas casi todos los países protestantes terminaron adoptando el nuevo almanaque, salvo Suecia quien se mofaba del resto comentando las maravillas de su plan. Pero para su desgracia, el festejo les duraría muy poco, ya que prontamente se encontraron abandonando la idea de saltear los años bisiestos al darse cuenta del severo error matemático de su plan: ahora se encontraban un día desfasados con respecto a los países que seguían utilizando el juliano y diez con respecto a los que utilizaban el gregoriano. Esto trajo un caos comercial y político -ya que se hacía difícil fechar los tratados y contratos con el exterior-

Más allá de solucionar su situación, ahora tenían un nuevo problema: cómo quitar ese día de más. Es así que en 1712 decidieron hacer algo que nunca más se repetiría en la historia, darle 30 días a Febrero. Por lo tanto, el 30 de Febrero siempre será el de 1712.

Artículos relacionados
El origen del nombre de los días y meses del año.
El día que se eliminaron 10 días del calendario y la gente medieval pensó se les había quitado 10 días de vida.

El origen de los nombres de los días y meses del año

Los días
Domingo
Dies SolisLlamado originalmente dies Solis por los romanos, representando al Sol, e iniciando la semana romana, luego, con la llegada del Cristianismo fue renombrado a die Domini, día del Señor. Sin embargo, el nombre no fue el unico cambio. Primero se eligió este día como die Domini ya que era representado por el Sol, el astro más grande del firmamento. Y segundo, para ser coherente con los escritos de la Biblia, en los que Dios descansa en el séptimo día, el Domingo fue movido a la última posición de la semana. Por esta razón los países de Europa del Norte, los cuales adoptaron el Crsitianismo muchisimo más tarde que los de Europa del Sur, siguen marcando al Domingo como el primer día de la semana y no como el último, y quienes de hecho, siguen llamándolo Sunday -día del Sol-.

Lunes
Llamado dies Lunae -días de Lunas- por los romanos honraba a la Diosa Selena. Era ubicado tras los dies Solis conmemorando el eterno ciclo de persecución y de amor y odio entre el Sol y la Luna.

Martes
Dies Martis, dedicados a Marte, el Dios de la Guerra.

Miércoles
Dies Mercurii, dedicados a Mercurio, el Dios mensajero. Era muy normal que en este día se anunciaran decisiones y problemas a la familia.

Jueves
Este día era conocido por los romanos como dies Jovis y representaba al Dios Juevo. Tras la instauración del Cristianismo en Roma y el cambio de nombre dies Solis por el die Domini, muchos romanos aferrados a la antigua religión renombraron este día al día de Júpiter, máximo Dios de la religión pagana, ya que era el día en el que el astro más grande se hacía visible.

Viernes
dies Veneris los cuales eran dedicados a la Diosa del amor Venus. Era normal que en este día se dieran propuestas de casamiento y juramentos de amor eterno.

Sabado
Dies Saturni, día en honor al Dios Saturno -Cronos para los griegos-. Al ser Saturno el Dios del tiempo su día era ubicado al final de la semana romana, ya que representaba con esto el paso y el final del tiempo.

NOTA: La ubicación de los días, sin embargo, fue variando siendo la de: dies Iovis, dies Lunae, dies Martis, dies Mercurii, dies Saturni, dies Solis y dies Veneris la más popular hoy en día entre los historiadores. El conjunto de los siete días era considerado como dies hebdomadis.

Los meses
Originalmente el calendario romano solo tenía nueve y luego diez meses y estos, salvo algunas excepciones, eran nombrados según su orden numérico. De aquí que el último mes del año, a pesar de ser el mes número 12, se llame Diciembre -de DECEMBRIS, el décimo mes-.

Fasti romano
Calendario romano, suaulmente se pintaban sobre las paredes. En los Fasti -calendarios romanos- podemos ver los nombres originales de los meses -En especial los de QVINTILIS (QVI) y SEXTILIS (SEX), etc.

Enero – IANVARIVS
Este mes tiene más significancia en los lenguajes germánicos donde el empieza con “Jan”. Toma su nombre del Dios bicéfalo Janus. Este era el Dios de las puertas, portones, principios y finales -razón por la cual se lo ve representado en tantas puertas-. Como Enero es el mes que abre el año se honró a dicho Dios nombrando al mes que abre el año.

Febrero – FEBRVUARIVS
Proviene de la palabra en Latín “Februare”, la cual nace de Februo, que significa “limpiarse”. Este mes fue nombrado de esta manera ya que en Febrero los romanos realizaban ciertos ritos religiosos, dedicados a Plutón, que tenian una finalidad de conseguir pureza.

Marzo – MARTIVS
Marzo era el primer mes del Calendario Romano antiguo y era nombrado en honor a Marte el Dios de la Guerra. Esto era porque en este mes se planeaban todas las campañas militares que tendrían lugar tras el transcurso del año.

Abril – APRILIS
Proviene de “aperio”, que significa abrir. Se dio este nombre a dicho mes ya que en Abril es cuando las plantas comienzan a florecer -ubicándonos en la geografía de Italia-. Si bien un gran número de estudiosos señala que también puede estar tomado de los griegos que lo dedicaban a la diosa Afrodita.

Mayo – MAIVS
Proviene de la diosa Maia, una de las diosas más ancianas de Roma que también era la diosa de la primavera. Los sacrificios a Maia, madre, Tierra, se ofrecían el primero de Mayo.

Junio – IVNONIVS
Nombrado en honor a a la Diosa Juno, Diosa del matrimonio y una de las más poderosas figuras del Olimpo.

Julio – QUINTILIS y luejo IVLIVS
Primeramente conocido como Quintilis, debido a que este era el quinto mes. Luego ya con el calendario Juliano fue renombrado en honor a Julio César por ser este el mes de su nacimiento. Julius y Augustus no fueron aceptados rápidamente entre la población. Esto se puede notar en varios escritos Medievales donde Quintilis y Sextilis eran aun utilizados.

Agosto – SEXTILIS y luego AVGVSTVS
Como con Quintilis este mes primeramente tenia un sentido numerico, Sextilis el sexto mes, pero fue luego renombrado a Augustus en honor a un emperador -en mi humilde opinión el más grande y sabio de todos-. El mes originalmente tenía 30 días pero fue aumentado a 31 para “no ser menos” que Julio.

Septiembre – SEPTEMBRI
Semptembris proviene de septem, siete. Esto es porque contando desde Marzo, mes que iniciaba el año para los romanos. Septiembre caía en el séptimo lugar entre los meses.

Octubre – OCTOBRI

Otro de los meses que retuvo su origen numérico. Octo, ocho en Latín. Recuerden siempre ubicarse en Marzo como referencia de principio de año o mes base.

Noviembre – NOVEMBRIS
De novem, nueve en Latín.

Diciembre – DECEMBRIS
De Decem, diez en Latín.

Artículos relacionados
El día que se eliminaron 10 días del calendario y la gente medieval pensó se les había quitado 10 días de vida
1712, el único año en la historia que tuvo un 30 de Febrero.

PD: Y por supuesto no olvides visitar mi página sobre Roma 😀

La astronomía en las civilizaciones antiguas

He decidido realizar un texto resumido y conciso sobre como las diferentes civilizaciones veían y estudiaban el firmamento que las rodeaba. Es impresionante ver como el estudio del cielo varía y se transforma con la esencia de cada pueblo. Desde los supersticiosos Hebreos quienes atribuían todos los fenómenos a los deseos de un dios, pasando por los Egipcios quienes se debatían entre la razón y la religión, culminando con los Griegos para quienes la razón y la lógica, de la mano de las matemáticas, se convertía en la herramienta perfecta para develar los misterios del cosmos.

Mesopotamia
Tableta babilónicaDentro de la Mesopotamia los Babilónicos estaban tecnológicamente mucho más avanzados que sus competidores. De hecho su avance tecnológico era tan elevado que la calidad y complejidad de los equipos utilizados por éstos hacía rivalidad a los empleados mucho tiempo después por los Griegos, con equipos muy similares al gnomon, la clepsidra, y el polos.

Llamativamente su estudio de los cielos era empírico, realizando anotaciones matemáticas de todo lo observado -matemática que heredaron y continuaron de los sumerios-, y su realizando varios análisis extremadamente analíticos -lo que los separaba de sus extremadamente supersticiosos vecinos-. Gran énfasis se encuentra en sus estudios sobre la erraticidad del movimiento planetario. Efectivamente, su mayor área de investigación, consistía en poder predecir la periocidad del desaparecer de los astros en el cielo y establecer las estaciones planetarias -muy posiblemente con el fin de construir mejores horóscopos-. Tanto avanzaron en éste campo que fueron la primer civilización en poder predecir la ubicación de un planeta a futuro matemáticamente. De hecho, el estudio de las tablas de arcilla de escritura cuneiforme que legaron, permite saber que pudieron solucionar los problemas de alteración del movimiento en ciertos astros erráticos.

La Tierra estaba representada con una gran montaña rodeada por agua y cubierta por la bóveda celeste. La bóveda no estaba formada por aíre, sino que era sólida y los picos más altos de la Tierra la sostenían.

Egipto
La principal utilización de la astronomía en Egipto se basaba en la división del tiempo. Ya desde el año 3000 AC dividían el año en 360 días el cual, a su vez, se dividía en 3 estaciones que se repartían en 12 meses de 30 días. Para solucionar los problemas de desfase, por las diferencias entre el Sol y la Luna, de las estaciones con respecto al calendario, 5 días “aparte” eran agregados periódicamente. Los decanos, constelaciones que servían para dividir el tiempo, dividían el año en 36 décadas -no décadas de 10 años sino que éstos eran períodos similares a las casas astrológicas de los demás calendarios-. Es notable como la esencia de una civilización influye en su astronomía. Los Egipcios magnos pero más preocupados por el arte y el esplendor visual, quedarían ampliamente relegados por sus vecinos quienes tratarían de hacer un análisis más exacto y matemático del firmamento.

Astronomía egipcia

Si bien el legado escrito no es muy amplio el arquitectónico nos deja una clara idea de que su astronomía estaba extremadamente avanzada. Las pirámides, por ejemplo, cuyas caras se orientan cada una a los cuatro puntos cardinales, los palacios que apuntan a constelaciones especificas, etc etc.

Su estudio primordial se basaba en comprender algunos fenómenos como el crecimiento del Nilo, río en el cual habían notado una periocidad en sus desbordes. Esto les permitía coordinar sus cosechas y abandonar el área antes de que se produjera dicha catastrofe. Los escribas, principalmente, eran los astrónomos encargados de anotar todo tipo de avistamientos y observaciones estelares. Sabemos que para ayudarse utilizaban un merkhet, una especie de compás estelar que permitía observar las estrellas y determinar la hora de noche. Esto era muy importante ya que requerían una gran precisión para saber cuándo, y cuándo no, realizar su gran cantidad de rituales. Para representaban a las deidades en diferentes constelaciones, las cuales al ocupar un vasto territorio, se movían por el firmamento anunciando cuando cierto ritual debía ser practicado. No obstante, el gran tamaño asignado a cada constelación dificultaba inmensamente su medición. Siendo esta la principal diferencia entre la medición matemática de sus contemporáneos Sumerios y la medición errónea e inexacta de los Egipcios.

Algo llamativo es que mientras que los cielos representaban a distintos Dioses -Nut, era la Diosa que formaba el cielo, Shu el aíre y el Sol y la Luna navegaban en una barca a espaldas de Nut- la Tierra no representaba el cuerpo de ningún Dios -aunque algunas anotaciones traen conflictos mencionando a Qeb como el que daba forma a la Tierra-. Por ende no tenían ninguna teoría que relacionara a los planetas con el resto del firmamento. La Tierra era vista como un montón de rocas rodeadas de una gran masa de agua.
Continue reading La astronomía en las civilizaciones antiguas

El día que se eliminaron 10 días del calendario y la gente medieval pensó se les había quitado 10 días de vida

Históricamente a la iglesia Católica se la acusó de muchas cosas, pero la más original y bizarra de todas las acusaciones nace en la edad media cuando la gente creyó erróneamente que la iglesia les había robado parte del tiempo de sus vidas.

Dada la diferencia entre el año solar y el año lunar existió desde siempre, en las civilizaciones que utilizan estos astros como referencia, un problema de desincronización entre las estaciones y el calendario. Ya los Romanos debían introducir cada tanto un mes intercalar para “re-sincronizar” el desfasaje de tiempo que producían éstos días de “menos” en el año lunar con respecto al solar. Sin embargo, la mala implementación de estos días compensatorios llevó a que las estaciones del año y los meses del calendario no concordaran en lo más mínimo. Obligando a Julio César a encomendarle la tarea de diseñar un nuevo calendario a un astrólogo griego -puede leer más sobre el Calendario Romano haciendo click aquí-. Así nace el Calendario Juliano que es la base del que usamos hoy en día. De todas maneras, e incluso con las modificaciones y mejoras del nuevo calendario, el tiempo seguía desincronizándose constantemente con respecto a las estaciones del año. Esto llevó al Papa Gregorio XIII (1582) a encomendar la creación de un nuevo calendario: el Calendario Gregoriano, que corregía los errores que llevaban al desfasaje temporal en el Calendario Juliano. Una de las medidas fue quitarle diez días al año en curso para así hacer coincidir a Marzo 21 con el equinoccio. Por esta razon, el 4 de Octubre de 1582, fue el último día del Calendario Juliano y el próximo día, eliminando de la numeración 10 días debido al ajuste, pasó a ser el 15 de Octubre del calendario Gregoriano. La población, en su gran mayoría granjeros y gente de pensamiento rústico, no comprendió que esto era sólo un ajuste y, de hecho, pensó que la iglesia les había robado 10 días de su vida. Razón suficiente para que una explosión de ira y terror asaltara los poblados de toda Europa (de las partes que aceptaron de primera el ajuste, ya varios paises lo rechazaron). La gente comenzó a salir a las calles y rebelarse exigiendo la devolución del tiempo robado, incluso bajo la amenaza de elevarse contra sus líderes.

Aloysius Lilius, el científico a cargo de estudiar el nuevo calendario, sugirió añadir el día de más del año bisiesto, con lo que en 40 años quedaría solucionado el problema. Sin embargo, al Papa le pareció la solución demasiado lenta, y prefirió afrontar la situación de tan brusca forma.

Fueron muchos países los que se negaron al cambio de hora, aunque poco a poco fueron adaptándose a él, hasta el punto de que en Grecia no actualizaron el calendario hasta 1923. Estos desajustes de fechas son muy delicados, y hace que estudiar la cronología de la época en que se produjo dicho cambio de lugar a grandes errores. El caso más famoso es el de la muerte de Shakespeare y Cervantes, que sucedió en ambos casos el 23 de Abril, pero en el calendario de Shakespeare no habían incluido la modificación, luego serían días distintos. Por el simbolismo se ha preferido mantener esa fecha, aunque la correcta hubiera sido el 13 de Abril.

Artículos relacionados
El origen del nombre de los días y meses del año.
1712, el único año en la historia que tuvo un 30 de Febrero.