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21 de Agosto de 1911, el día en que robaron a la Mona Lisa

Tiempo atrás la Mona Lisa no gozaba de la popularidad que hoy la acompaña, de hecho, a principios del siglo XX la misma ocupaba un un salón compartido con otras pinturas, no como pieza central, sino como una obra más de la exhibición.

El robo de la Mona LisaEste era el salón Carré, en el cual se exponía arte del Renacimiento. La seguridad era tan laxa en el mismo que tras ser robada, debería pasar un día corrido hasta que el pintor Louis Béroud, quien iba solamente de visita al museo, notara un faltante en la pared. Acongojado, el pintor se dirigiría hacia los guardias de seguridad, donde informaría que un robo había tenido lugar. El guardia con un tono relajado y un tanto despreocupado, le replicó que la misma seguramente se encontraba siendo fotografía para utilizar su imagen en los folletos de publicidad del museo. Béroud, a quien le resultó extraño el procedimiento, se dirigió a buscar información con uno de los superiores del museo, quien le confirmó su temor, efectivamente, la sonriente dama había sido sustraída ilegalmente.

Théophile Homolle, curador del ala egipcia, encargado del museo ya que el director del Louvre estaba de vacaciones, llamaría a la Policía de Paris. Al llegar los oficiales, rápidamente implementarían un cerrojo y el museo cerraría sus puertas durante 7 días y medio, donde una frenética búsqueda se desarrollaría con el fin de encontrar la pintura. Búsqueda que resultaría inútil, ya que la misma no apareció, sólo su marco descartado.

Decididos a marcar un ejemplo los investigadores confeccionaron una larga lista de sospechosos, entre ellos Picasso, a quien lo citaron a declarar. Pero ninguno de los entrevistados parecía ser el culpable. En efecto, la Mona Lisa parecía haberse perdido para siempre.

No tardarían en aparecer todo tipo de conspiraciones y teorías del por qué del robo. Entre las más graves estaba la que sostenía que el robo fue organizado por el gobierno alemán para deshonrar a Francia. Tal sería la fuerza que tomaría la misma que un incidente internacional casi ocurre cuando los alemanes comenzaron a decir que era todo un complot francés.

Miles ven la Mona Lisa en su gira por ItaliaMiles de personas acuden a verla en Italia antes de ser retornada a Francia

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Pasarían dos años y el comprador italiano de arte Alfredo Geri recibiría una carta ofreciéndole la pintura robada. Aunque incrédulo, Geri, que no quería problemas, daría aviso a uno de los administradores del museo Uffizi, quien le recomendó responder la carta. Este acataría el consejo y arreglaría con el misterioso vendedor una cita en Milan. Quien, tras presentarse bajo el seudónimo de Leonardo Vincenzo, comentó que quería vender la obra a un museo italiano por medio millón de liras en un acto patriótico de devolver a Italia los tesoros robados por Napoleón -curioso, ya que fue el mismo Leonardo quien llevó su obra a Francia y la vendió al Rey Francis I por varios cientos de onzas de oro-. Tras reconocer la obra como original, y dar aviso a la Policía, el hombre cuyo nombre real era Vincenzo Perugia y trabajaba como carpintero en el Louvre, sería apresado.

Sin embargo, a Perugia se le daría sólo una condena simbólica, ya que la gente lo alentaba como todo un patriota. La pintura recorrería por toda Italia antes de ser devulta al gobierno francés, y curiosamente, en un vuelco del destino, el incidente sería el primer escalón hacia la fama que goza actualmente.

Curiosidad 1: Una de las ironías es que la razón por la que Beróud fue a ver la pintura es porque éste quería unirse a la protesta de varios artistas por la colocación de cristales protectores frente a las obras más importantes, que según éstos, quitaban de la experiencia artística. Su intención era ver a la Mona Lisa y pintar a una mujer parecida arreglándose el cabello mientras utilizaba el reflejo del cristal protector como espejo.

Curiosidad 2: Posteriormente se sabría que Perugia no estaba sólo, y este había sido prácticamente convencido por un estafador argentino de nombre Eduardo Valfiemo. Valfiemo trabajaría junto al copista Chaudron durante los años en los que la pintura estuvo desaparecida vendiendo copias muy hechas de la obra maestra.

Para seguir leyendo
Sobre la sonrisa de la Mona Lisa
Extenso texto sobre el robo (en inglés pero con varias imágenes)
Info técnica sobre el cuadro y algunas curiosidades sobre su conservación