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Prometeo y la Caja de Pandora

La mitología Greco-romana fue la primer novela dramática de la historia, y es justamente eso lo que la hace tan apasionante, los dioses no eran seres perfectos ni inmutables sino que al contrario eran apasionados, vengativos y tan despechados que no eran extrañas las disputas constantes. Aunque no es del todo necesario saberlo para entender la historia a continuación, no esta de mas saber cómo se crearon el Universo, Gaia -la Tierra- y los Dioses olímpicos de antemano.

Prometo y el fuego del conocimiento
Tras haber sido creada Gaia Eros -el amor- decidió que haría de ésta un ser realmente hermoso, por lo que tensando su arco con la fuerza de su corazón clavó una flecha en el seno de la joven Tierra e inmediatamente comenzaron a surgir cientos de animales, plantas y árboles que rápidamente se distribuyeron de manera muy desordenada por su superficie. Ofuscado por tanto desorden y negándose a realizar la monumental tarea de ordenar la vida del planeta Eros mandó a llamar a los dos hijos pequeños de Japeto, Prometeo y Epimeteo dos titanes jóvenes que a pesar de ser hermanos eran muy distintos uno del otro. Al presentarse estos dos Eros les comunicó que deseaba no solo que acomodasen a todas las criaturas vivientes de forma ordenada a lo largo y ancho de la superficie de Gaia, sino que además les ordenaba con la tarea de crear un ser superior a los animales y menor a los dioses al que deberían llamar Homo -hombre-. Este pedido no fue algo filantrópico, sino todo contrario, los dioses solo deseaban un animal mas que les ayudase con sus tareas.

Atenea dotando a la humanidad con un alma
(Atenea dotando a la humanidad con un alma.)

Como los dos hermanos no tenían ni la más remota idea sobre cómo crear a Homo, Prometeo, el más sabio y cuerdo de ambos, decidió tomarse un tiempo para dilucidar cómo es que realizarían tan magna tarea. Luego de un tiempo y de unas breves peleas de palabras entre ambos, éstos decidieron crear un ser de arcilla similar en forma a los dioses. Pero algo estaba mal, si bien le dieron una forma muy formidable por alguna razón sus arduos intentos de dotarlo con vida no resultaron satisfactorios razón por lo que inmediatamente se dirigieron a pedirle ayuda a los dioses mayores. Tras negarse en un primer momento éstos, de muy mala gana, decidieron ayudar, después de todo Homo realizaría las tareas indignas para los dioses. Al llegar al lugar Eros exhaló profundamente y así le dio el espíritu de la vida, mientras que Atenea -llamada Minerva por los romanos- respiró sobre su pecho dándole el alma.

PrometeoInmediatamente tras el respiro de Minerva Homo abrió sus ojos y se encontró con la belleza de Gaia, por vez primera sentía a Brisa acariciar su piel y a Rocío gratificarlo con sus suaves gotas. Es así que tras prontamente ser abandonado por sus soberbios creadores Homo comenzó a recorrer sus nuevos dominios, tan agresivos y ásperos que tuvo la impresión de que esa dulzura que había sentido al momento de su creación no volvería a aparecer nunca más. Pasarían así los años y el número de Homos -humanos- se iría expandiendo por toda Gaia, no obstante éstos sufrían la merced de los Elementos quienes se reían a carcajadas mientras los ahogaban y arruinaban sus alimentos; el rigor sádico de las Pestes que los azotaban sólo por diversión y la fatalidad de los Vientos que disfrutaban al separar familias para siempre y hacer volar a las Ilusiones.

Prometeo miraba con inmensa pena a los humanos sufrir, morir y ser torturados en un juego nefasto en el cual no eran más que los esclavos de turno para los quehaceres indignos de los dioses. Decidido a acabar con esta situación se arriesgaría a costas de sufrir el castigo más severo de todos con el fin de dotar a los humanos con una herramienta que les permitiese sobreponerse a cualquier obstáculo: la Llama del Conocimiento. Ardua tarea ya que ésta era una de las posesiones más preciadas de los Dioses Olímpicos, teniéndola custodiada en el mismo Olimpo bajo varias llaves. Tras planear cuidadosamente como lo haría se dirigió a hurtadillas hasta el Olimpo mientras los dioses dormían o descansaban tras un monumental banquete. Al acercarse a la Llama del Conocimiento miró hacia todos lados, nervioso, sabiendo las consecuencias del castigo que le esperaría, sin embargo su corazón noble le impedía no arriesgarse, debía, bajo cualquier medio, darle una herramienta a los humanos para que éstos se sobrepusieran a las inclemencias de su destino como esclavos de los dioses. Por lo que asiendo una tea robó parte de la llama y la escondió en su pecho para huir rápidamente acto seguido.

AteneaAl llegar a la Tierra Prometeo reunió a los humanos mostrándoles la llama, al verla sus ojos comenzaron a brillar con un nuevo ardor, algo cambio en ellos, ya no veían el mundo como un ente inmutable sino que lo estudiaban, lo comprendían y hasta descifraban su significado. Prontamente se sobrepusieron a la maldad de Frío desarrollando ropa y a la crueldad de Hambre criando animales y cultivando vegetales así, una a una, fueron siendo todas las inclemencias superadas. Tras despertarse Zeus -el más poderoso de todos los seres del Universo- se sentó en su trono olímpico, y entre bostezos y remolones sus ojos quedaron clavados en algo inusual, cientos de pequeñas llamas brillaban en el cuerpo de Gaia -la Tierra-. Inmediatamente se dio cuenta de lo ocurrido: los humanos ya no eran más animales de corral, se habían liberado de las cadenas de la ignorancia y ahora eran dueños de su propio destino. Esto hizo estallar de la rabia a Zeus quien inmediatamente reunió al resto de los Dioses Olímpicos para jurar solemnemente que castigaría a Prometeo con el mayor rigor. Tras realizar dicha promesa se esfumó para aparecer directamente por detrás de Prometeo, este al notar al mismísimo Rey de los Dioses rompiendo en furias a sus espaldas no intentaría resistirse, no por darse por vencido sino porque Prometeo era un ser inteligente y sabía que nada podría hacer ante el ser más poderoso.

El castigo de Prometo

Es así que Zeus llevó a Prometeo hasta los Montes Caucásicos, lugar donde recibiría el castigo divino por el único crimen de haber sido bondadoso. Tras buscar la roca más áspera, Zeus apuntó a Helios -el Sol- para que brillara eternamente en esta con la mayor inclemencia, mientras que simultáneamente ataba a Prometeo con cadenas irrompibles forjadas por el mismo Vulcano -Hefesto- a dicha piedra. Tras sujetarlo en una posición incomoda y con una tensión digna de su poder, mandó a llamar a un buitre de voracidad infinita el cual comenzó desesperadamente a desgarrar a Prometeo con su filoso pico y sus inclementes garras hasta dejarlo en a jirones y devorar su hígado. Sin embargo, esta no era una tortura pasajera ya que cada vez que el cuervo terminaba de devorar el hígado de Prometeo este órgano se regeneraba comenzando la tortura una y otra vez. Durante días, semanas, años y siglos el lamento de Prometeo resonaría con una aguda tristeza plagada de lamentos y llantos producto del dolor más desgarrante, pero no eran lamentos de arrepentimiento ya que éste nunca se arrepentiría de haber ayudado a los humanos.

Pandora abre la cajaPasarían muchos siglos de sufrimiento y sería sólo tras un gran caudal de dolor el que la casualidad cruzara a Hércules con Prometeo. Al ver el héroe tan cruel castigo lucharía con el cuervo asesinándolo en el combate y utilizando su fuerza sobrehumana destruiría las cadenas liberando al sufrido titán. Prometeo volvería con su hermano, sin embargo los dioses planearían una estratagema con el fin devengarse otra vez de Prometeo y castigar a los humanos al mismo tiempo… Pero esta historia entrará en el próximo artículo….

Continuara en dos dias con la Caja de Pandora -el castigo de los dioses a la humanidad por aceptar el conocimiento-

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La Creación del Mundo y el Universo: Países Nórdicos

Los cantos de Vala

Prestad atención,
Todos ustedes de razas divinas,
!Mayores y pequeños
Hijos de Heimdal!
Voy a narrar
Las maravillosas hazañas de Valfodr,
Los más antiguos relatos de los hombres,
Los primeros que yo recuerde.

Alegorías

No sólo es textual sino alegórico el mito creacionista nórdico. Por ejemplo Ymer -Aurgelmer- (arcilla blanda), es padre de Bergelmer (arcilla sólida), quien a su vez es padre de Thrudgelmer (roca). Vemos, en el endurecimiento gradual de la materia con el pasar de las generaciones, una muestra de como la materia caótica, amorfa de la arcilla blanda (Ymer representado por el mal) va endureciéndose y mejorando con el pasar de las generaciones. Los gigantes son suplantados por la vaca (un animal más noble) que al final termina dando paso a Bure, ya un hombre que representa lo opuesto a la maldad de los gigantes. Entonces los gigantes son destruidos en pos de un mundo mejor. Sin embargo un pequeño grupo logra sobrevivir, éste grupo posteriormente representará la corrupción en el mundo.

Así empieza la Voluspa, el primer canto de la Primer Edda, de la boca de la Profetisa Delirante, la majestuosa Vala. Salvo en la religión Celta todas las religiones concuerdan en algo: antes de la creación todo estaba en la nada, nada existía de la manera en que lo conocemos y todo era puro caos. Pero enfoquémonos en qué se creía: En el principio, mucho antes de que existiese la Tierra, existian, separados por Ginugagap -un abismo oscuro profundo-, un mundo al Norte: Niflheim -el mundo niebla- y otro mundo al Sur llamado Muspelheim -el mundo fuego-. Ambos poseían características únicas. Niflheim contaba con un majestuoso manantial -Hvergelmer- del que surgían 12 maravillosos ríos y era el lugar en el que habita el temible dragón Nidhug; Muspelheim, el otro mundo, era custodiado por Surt, una entidad regente de sus territorios, que protegía armado de una imponente espada de fuego.

Un día, de los ríos que brotan del manantial Hvergelmer, el veneno que fluía por ellos comenzó a endurecerse misteriosamente y se transformó en hielo. Quizás por la casualidad o quizás por el poder de un ser misterioso que estaba aburrido del universo vacio, nadie lo sabe. Congelado pasaría este mortal río hasta que luego de un tiempo, del que no se tiene registro, del hielo, ya reposante, comenzaran a surgir unos vapores que terminaron extendiéndose más allá del mundo del Norte. Pero prontamente el vapor se convierte en escarcha y fluye libremente por el Ginugagap, volviéndose a congelar dentro del abismo. Como producto de esto la parte Norte del abismo queda congelada. No obstante, de su parte Sur, chispas y calor provenían amenazantes de los flameantes territorios de Muspelheim. El hielo del Norte y el fuego del Sur, entonces, comienzan a competir el uno con el otro. Helados vapores del Norte chocan contra las ardientes bocanadas calcinantes del Sur, convirtiéndose en gotas de agua que caían dentro del abismo al igual que los guerreros alcanzados por la espada enemiga caen en el campo de batalla. Por deseo del ser supremo, tomarían vida en la forma de un gigante: Ymer. Este gigante frío y malvado recorrería los abismos junto a su raza de gigantes sin la menor piedad. Un día, cansado, se tira a dormir un sueño profundo. Curiosamente algo maravillo e inesperadamente ocurre: de su axila izquierda nacen un hombre y una mujer (no humanos). Mientras que sus pies, uno con otro, engendran un hijo -Thrudgelmer- del que posteriormente descienden los gigantes del frío -Rhimthurs-. El canto de Vafthrudner dice:

Del seno de innumerables inviernos
Antes de que la Tierra fuese formada
Nació Bergelmer:
Thrudgelmer era su padre,
Su abuelo Aurgelmer -Ymer-

Del seno de Eligavar
Manaban gotas de verano
Que crecieron hasta que se convirtieron en un gigante;
Pero unas chispas escapaban
Del mundo meridional:
El hielo sustituyó al fuego.

Vimos crecer bajo la axila
de Rhimthurs -Ymer-, se dice,
Juntos una chica y un chico;
El sabio gigante
Pie con pié engendró
Un hijo de seis cabezas.

El nacimiento de los Dioses, la llegada de Odín

Odin y la cacería. Pintada por Arbo 1872.El gigante Ymer se alimentaba de la leche de la Vaca Audihumbla, la cual fue creada de las mismas gotas de las que él mismo fue creado. La vaca, hambrienta la mayor parte del tiempo, se saciaba lamiendo las rocas salinas de las profundidades del Ginungagap. El primer día que lamió estas rocas salió el cabello de un hombre, el segundo su cabeza y el tercero un hombre mismo. Fornido y enorme, de apuesto semblante, éste hombre se llamaba Bure. Bure engendraría un hijo llamado Bor y Bor al unirse con Bestla, la hija del gigante Bolthorn, tendría tres hijos que dominarían el cielo y la Tierra: Vile, Ve y Odín. (tengamos en cuenta que éstos son hombres inmortales, Dioses, todavía no son creados los humanos)

Los mundos
Los Dioses dieron a los humanos Midgard. Sin embargo, en el universo existían nueve mundos separados por niveles. Midgard se encontraba en el medio. Niflheim, el mundo de las tinieblas era el más bajo; otros mundos como Asaheim, el mundo de los Dioses, estaban muy elevados sobre Midgard.

No pasaría mucho tiempo hasta que Odín y su familia entraran en conflicto con el malvado gigante Ymer, conflicto que rápidamente terminaría cuando los Dioses logran asesinar al déspota y sabio gigante. Una oscura sorpresa atraparía a los tres hermanos cuando de las venas de Ymer, abiertas por las heridas del combate, comenzara a manar tanta sangre que prontamente el mundo comienza a inundarse en un océano caliente. Todos los gigantes, salvo Belgemer quien astutamente logra llegar a su barco con su esposa, mueren ahogados en la sangre de Ymer.

Muy decididos Odín, Vile y Ve aprovechan el cuerpo de Ymer para crear la Tierra: De su sangre los mares y océanos; de sus huesos las altas montañas; de sus cabellos los bosques frondosos; y con sus dientes y fragmentos rotos de huesos las piedras y primeras vasijas; de su cerebro las nubes. La Tierra, recientemente formada, flotaba entonces en medio de un océano impasable. Sin embargo, al ver que su trabajo no estaba completo, retiraron el cráneo de Ymer y con este, rodeando la Tierra, formaron la bóveda celeste. Para guiar el flamante mundo tomaron cuatro sabios enanos: Norte, Sur, Este y Oeste cuya misión sería mantener al mundo en su curso. Los gigantes sobrevivientes, rodeando la nueva Tierra, serían mantenidos a raya por una gran muralla, creada de las cejas de Ymer, denominada Midgard.

El surgimiento de los cuerpos celestes, el viento, el arco iris y el tiempo
Como hemos mencionado anteriormente los Dioses no crearon por ellos mismos los cuerpos celestes ni las estrellas, sino que solamente se limitaron a colocarlas en su lugar. Por ejemplo, las estrellas provenían de las chispas del fuego de Muspelheim mientras que las aguas de la sangre de Ymer. Algo que queda definitivamente aclarado en la Primer Edda:

El Sol no conocía
Su propia esfera;
Las estrellas no conocían
Su propio lugar:
La Luna no conocía
Donde estaba su posición.

Es decir: todo ya existía, simplemente que se encontraba perdido y extraviado en la inmensidad del universo. Gracias a los Dioses, quienes les dictaron su función y causa, éstos comenzaron a comportarse tal cual como los humanos los conocerían posteriormente al ser creados.

El Sol y la Luna
En los idiomas germánicos el Sol y la Luna tienen los géneros invertidos. El Sol es femenino y la Luna es masculino. Cuenta la historia que un ser llamado Mundilfare llegó a tener dos hijos muy hermosos: Un niño llamado Maane -Luna-; y una niña llamada Sol. Al ver que su hija era tan hermosa y perfecta, cometió la osadía de casarla con lo brillante. Los Dioses, al ver semejante falta de respeto, deciden entonces quitarle a sus bellos hijos. Sin embargo, al observar la hermosura de éstos dos, deciden que con su belleza deleiten al universo, por lo que los ubican en el cielo a la vista de todos. Sol conduciría dos caballos Aavark y Alsvinn y portaría un escudo denominado Svalin -frescura- que por si alguna razón caía al suelo todo ardería por siempre. Maane sería el encargado de controlar la Luna y las mareas.
Sin embargo, más allá de su tarea como regentes, una razón muy preocupante obliga al Sol y la Luna a correr constantemente sin parar uno detrás de otro. Dos lobos salvajes, Skoll y Hate hrodvitneson, respectivamente, fueron enviados por el malvado gigante cuya morada existe en Harnved -el bosque de hierro- para devorarlos. Este lugar, el bosque de Hierro, existe al Este de Midgard y es gobernado por una raza de malvadas hechiceras. Un día los lobos alcanzaran por fin a los hermanos, y ese mismo día será el fin del mundo.

La noche y el tiempo
Bitfrost, el puente a los Dioses.Nott -noche- era la hija de un oscuro gigante llamado Norve quien vivía en la lejana región de Jotunheim. Nott, quien tuvo una vida muy agitada en su juventud, contrae tres matrimonios con el pasar de los años. De estas uniones tendría un hijo de cada una: de su matrimonio con Naglfare nacería Aud; de su matrimonio con Annar nacería su hija Joerd -Tierra-; y de su matrimonio con Delling -amanecer- tendría un hijo brillante y claro llamado Dagr -Día-.

El fios supremo, siempre presente y atento, decidió dotar a Noche y Día con dos carros tan majestuosos como hermosos. Junto a estos carros también les daría la misión de llevar la oscuridad y la claridad al mundo ordenadamente. Después de todo, nada podría funcionar correctamente si no se tenía seguridad de cuando el mundo sería un lugar oscuro y cuando un lugar claro. Por lo que Noche y Día, ayudados por sus bellos corceles: Hrimfaxe y Skinfaxe, comenzarían a llevar el brillo, la oscuridad y la escarcha al mundo de forma periódica.

Sin embargo, los Dioses debieron crear estaciones y tiempos para que los hombres pudieran contar el paso de las épocas y de sus días. Por lo que se valieron de una majestuosa progenie de inmortales: Svasud -suave- es el padre del verano, un hombre muy amable y cálido siempre dispuesto a ayudar. Vindsval -frescura- es el padre del invierno y éste a su vez es el hijo de Vasud -el que trae la nieve-. Ambos pertenecientes a una raza oscura y fría, de aliento congelante.

El viento
Al Norte del cielo existe la morada del siniestro gigante Hraesvelger -el comedor de muertos-. Este gigante, tiene un poderoso traje repleto de plumas de águila. Cuando decide levantar vuelo, su tamaño y la gran cantidad de plumas, logran que debajo suyo se formen grandes corrientes de aíre. Corrientes tan poderosas que mueven océanos y derrumban casas a su paso. Es así que los vientos recorren el mismo camino destructivo de éste malvado gigante.

El Arco Iris
Los Dioses, atentos a que muchos mortales quizás podrían requerir su consulta, construyeron un puente hacia el cielo del que todos podrían ser testigos pero sólo los héroes con el coraje necesario podrían encontrar. Este puente se denomina Bifrost -camino que vibra- y es tan hermoso y digno de sus dueños celestiales que está compuesto por miles de colores.
Si bien es una de las estructuras más solidas y fuertes que existen, cuenta la leyenda que cuando los hijos de Muspel cabalguen en rumbo al gran combate del fin y lo atraviesen, Bifrost será derrumbado y los hombres perderan el contacto con los Dioses. Tal vez sólo un gran héroe inesperado pueda detenerlos.

Los seres
Infinidad de seres habitan la Mitología Nórdica: Desde gigantes de hielo hasta dragones, desde dioses a humanos pasando por enanos, trolls, hulders, hechiceras, necks, nisses, etc. Todos con sus respectivas e identificables características recorren los diferentes mundos y entran en contacto con los varios héroes.

Odín, muy atareado en sus esfuerzos por darle forma al mundo, decidió crear un grupo de ayudantes que le asistieran en su tarea de gobernar el destino de los hombres. No como Reyes sino como Jueces de sus acciones. Para llegar a un acuerdo se reúnen en Idavold, más específicamente en la sagrada estancia de Asgard. Aquí comenzarían a construir el más bello de todos los palacios: Gladsheim, lugar repleto de paredes de oro y finísimas terminaciones.

Para servir como ayudantes menores, de los gusanos de Ymer, los Dioses deciden crear a los enanos. Estos seres, estaban dotados de una fuerza muscular muy grande y de una elevada habilidad como herreros y constructores. Además de sostener el cielo, otra de sus misiones sería la de suministrar al mundo con herramientas y construcciones.
Sin embargo, un mundo ya formado necesitaba de habitantes. Por esta razón los Dioses decidieron crear a los humanos: De dos hermosos árboles crearon a un hombre y a una mujer llamados Ask y Embla. Sería un trabajo tan majestuoso que los Dioses darían lo mejor de si: Odín les daría la vida y el espíritu; Hoener la inteligencia y la gracia; y Loder la sangre y los sentidos. Como regalo, les permitirían vivir en las tierras de Midgard. De éstos dos seres humanos, descenderían todas las familias de humanos que habitarían el mundo posteriormente.

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De todas las mitologías de creación, a mi parecer, la grecorromana es la más hermosa. Esto es sin duda alguna porque, a diferencia de la Creación Judeo-Cristiana, con los griegos, y por extensión los romanos, nunca existió un canon a seguir. La creación del mundo según Grecia y Roma podemos definirla como una Wiki histórica, donde cada autor diferente enriquecía la historia y la ampliaba. En ella participaron poetas, escritores y filósofos que, movidos por un ansia de explicarlo todo, crearon una novela donde los amoríos, celos y rencores entre los Dioses dieron origen a todo lo que conocemos.

La creación de la Tierra
En el principio… todo era una masa amorfa y confusa, de hecho nada de lo que conocemos hoy en día sean océanos o bosques existía. En ése mundo, regido por la carencia de todo lo conocido, reinaba Caos, un Dios totalmente indiferente, junto a su Diosa Nyx -Noche- la cual traía un manto de oscuridad perpetua al mundo que negaba la visión de todo y de todos. Pasarían millones de años y tanto Caos como Nyx comenzarían a aburrirse en su mundo amorfo por lo que irían hasta su hijo, Erebo -Oscuridad- y solicitarían ayuda. No obstante, éste traicionaría a su padre y lo destronaría; poseyendo a su madre como esposa en el proceso. De manera comprensible Nyx, quien estaba aburrida de su marido indiferente y alejado, no tendría problema alguno en tomar como amante a su propio hijo y así éstos, madre e hijo, esposa y esposo, reinarían juntos por mucho tiempo.

De todas maneras el paso de los años, y tal vez la casualidad, lograría que, curiosamente, de padres tan oscuros y siniestros, nazcan dos hijas hermosas y radiantes: Éter -Luz- y Hemera -Día- quienes, por vez primera en la historia, traerían luz a un Universo reinado por la oscuridad absoluta. Prontamente Éter y Hemera verían que el mundo era algo horrible, plagado de veneno e inexistencia, y frustradas de vivir en un lugar tan desagradable, destronarían a sus incestuosos padres proclamándose Reinas. Así, por primera vez, la Luz se extendería acariciando todos los rincones del Universo y tanto Éter como Hemera, al ver lo triste de su mundo, deciden convertirlo en algo bello y majestuoso.

Ante semejante tarea, crear un mundo hermoso no era nada fácil, pidieron ayuda a Eros -Amor- y tras un gran esfuerzo crearon a Pontus -el Mar- y a Gaea -la Tierra- dos seres tan unicos como increibles. Sin embargo, ésta primera Tierra era algo pálido, vacio y aburrido: los árboles no tenían hojas que se movieran jugando al ritmo del viento; no existían pájaros que llenaran el campo de suaves melodías con sus cantos, ni tampoco existían las flores que perfumaran los montes con su aroma. Sencillamente la Tierra no era ese lugar hermoso que se habían propuesto crear. Eros triste y desolado, sintiendo que no podía existir amor en un mundo pálido, repasaba por su cabeza una y otra vez cómo es que los seres se irían a buscar unos a otros si no existía nada que los motivara a hacerlo, o cómo los amantes se declararían su amor sin una omnipresente Luna testigo fiel de su acto. Afortunadamente siendo Eros el amor, y qué más fuerte que el amor para empujar a alguien a hacer cosas imposibles con tal de lograr su cometido, decide terminar con la tristeza reinante y crear la belleza. Entonces, tensando su arco con la fuerza de su corazón, dio un certero flechazo en el pecho de la tierra, y una estampida de colores y aromas gratificantes comenzaron a surgir del seno de ésta. No solo colores y aromas saldrían de su interior; sino que múltiples animales, aves y flores: miles de hermosos y coloridos pájaros; cientos de tipos de peces sabrosos y majestuosos e incluso las flores más bellas jamás vistas. Serían entonces los nuevos habitantes que adornarían la Tierra con una gracia inimaginable. Gaea, quien toma vida repentinamente tras este acto, abriría sus ojos para quedar maravillada con tan majestuoso paisaje. Sin embargo, al elevar su vista vería solo una masa negra, aburrida y amorfa en las alturas. Deseosa de que su vista fuera perfecta decide entonces crear un ser majestuoso y hermoso que habitara estos lugares, es así que crea a Urano -Cielo-.

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