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El bosque peor contaminado del mundo, donde los árboles se tornaron de color rojo

El desastre de Chernobyl fue una de las mayores tragedias ecológicas del siglo XX. El daño fue tal que una ciudad entera debió ser evacuada permanentemente, pero no sólo las ciudades se vieron afectadas. La naturaleza circundante a la planta sufrió un daño irreparable.

Si pensáramos que en el mundo existe un bosque de pinos en el cual, y a causa de la intensa contaminación, sus árboles se tornaron de color rojo, inmediatamente creeríamos que es una historia de ficción o un cuento. Pero no, el Bosque Rojo es algo tristemente muy real. Ubicado en el centro de la planta nuclear de Chernobyl, el mismo es un parche de 10 km2 cuyos árboles, tras absorber una intensa dosis de radiación, se tornaron de color rojizo y amarillento. El problema no fue causado por el desastre original, sino porque en el mismo se enterraron parte de los restos de la planta nuclear y desechos altamente contaminados de la zona. Estos desechos, gradualmente inutilizaron las napas subterráneas, y tornaron el área natural en el que es hoy en día considerado como el bosque peor contaminado del mundo.

No obstante, no solo el color de las plantas es anormal. Sino que varias de las mismas germinan con mutaciones y formas realmente llamativas. El mayor de éstos problemas es el gigantismo, por lo que es posible observar pinos doblados y casi derribados cuyas ramas son incluso más gruesas que su tronco principal.

Hoy en día el nivel de radiación, en las zonas peor contaminadas, puede calcularse entre 0,9 y 1,1 röentgen por hora -unas 100000 veces el nivel de radiación hallado en una ciudad como New York.- No obstante, y como ya hemos mencionado, el problema no esta en la superficie, sino en el suelo, donde los niveles de radiación en las napas llegan a ser fatales para los humanos.

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Cactus dome, el basurero nuclear peor contaminado

Ubicado en la isla de Runit, la cual forma parte del atolón de Enewetak en las Islas Marshall, se encuentra una asombrosa estructura de concreto, plomo y acero que es el legado vivo de la peligrosidad de las pruebas atómicas a gran escala: El Cactus dome, como su nombre en inglés lo indica, es un domo que hoy día sirve de contenedor a la enorme cantidad de desechos radiactivos generados a causa de la serie de pruebas atómicas llevadas a cabo en las islas de la zona -principalmente en los atolones de Bikini y Rongelap-. La gran ironía es que el enorme pozo que cubre el domo, de unos nueve metros de profundidad por 107 de ancho, es el cráter producido por la masiva explosión atómica que tuvo lugar el 5 de Mayo de 1958 conocida como el “Cactus test”.

El domo, construido conjuntamente por la Comisión de Energía Atómica, la Agencia de Defensa Nuclear y la Guardia Costera de los Estados Unidos, entre 1977 y 1980 a un costo de 239 millones de dólares. Guarda aproximadamente 85 mil metros cúbicos de desperdicios radiactivos, entre los que podemos encontrar restos de barcos y estructuras hasta el suelo mismo del hipocentro de las explosiones. -de hecho una idea visual de su gran tamaño la obtenemos al darnos cuentas que esos “puntitos” que aparecen en la imagen sobre su superficie son seres humanos-

El siguiente video fue producido por la Agencia de Defensa Nuclear de los Estados Unidos. En el se muestran las operaciones de limpieza en Enewetak. En el video puede escucharse un comentario sobre los estudios de radiactividad realizados en la zona, mediante los cuales se llegó a la conclusión de que la contaminación resultó ser tan extensa que la posibilidad de vida animal o vegetal en las islas se había vuelto imposible. Por esta razón se decidió remover el suelo de las zonas más contaminadas y enterrarlo junto a otros desperdicios en uno de los cráteres.

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Los lugares más contaminados del mundo

Linfen, la ciudad peor contaminada

China se lleva todos los “honores” con respecto a la contaminación ya que posee, según la intensiva investigación del Banco Mundial, 16 de las 20 ciudades más contaminadas del mundo. Ocupando el primer lugar se encuentra la ciudad de Linfen en la provincia de Shanxi la cual permanece los 365 días del año cubierta por una niebla de smog que solo permite ver a unos pocos cientos de metros de distancia. Esta tragedia tiene origen en la zona industrial de la ciudad, la cual descarga sus contenidos directamente sobre el río convirtiéndolo en una especie de pasta densa imposible de beber o utilizar. Como si desechar los restos químicos y orgánicos de cientos de fábricas en el río no fuera poco también están las cientos de chimeneas encontradas incluso en zonas urbanas, las cuales han logrado que las copas de los árboles estén cubiertas por copos, solo que no de nieve sino de cenizas.

Citarum, un río sobre el que se puede caminar

Aunque cueste creerlo hay un río más contaminado que el que cruza a Linfen. Este es Citarum en Indonesia el cual hace unos años era un río de pescadores, sin embargo hoy en día es el tiradero público de 9 millones de personas y gran cantidad de fábricas. Pero qué tan contaminado puede estar, bueno la respuesta es simple y gráfica: en algunas partes es tan denso que puede caminarse sobre su superficie sin problemas. Incluso visto desde la orilla, como pueden observar en las imágenes, es imposible saber que debajo de toda esa enorme cantidad de basura se pueda encontrar agua. Agua que los pobladores utilizan para cocinar y beber…

Dzerzinsk:
La región de Dzerzinsk tuvo la desgraciada suerte de ser huésped de una planta soviética de producción de armas químicas denominada “Himmash”. En esta región habitada por más de 300 mil personas es normal, aun hoy en día, encontrar enterrados contenedores del mortal gas VX, gas Sarin, gas mostaza y decenas de químicos orgánicamente persistentes. Esto ha causado un “genocidio silencioso” ya que los habitantes de Dzerzinsk viven en promedio unos 42 años en el caso de los hombres y unos 47 en el caso de las mujeres. Esta trágica estadística no es de extrañar ya que un análisis realizado por la Organización Mundial de la Salud ha revelado que en ciertas zonas de la región la cantidad de químicos peligrosos supera unas 17 millones de veces el nivel considerado como “seguro”.

Mailuu-Suu
Esta región de Kirguistán fue durante varios años el centro de una base de refinamiento de uranio de la Unión Soviética. Si bien al día de hoy la planta está en desuso unos aterradores 1,96 millones de metros cúbicos de uranio permanecen enterrados en distintas partes del densamente poblado Valle de Ferghana. La falta de preocupación por parte de los políticos de la URSS llevó a que la planta se construya sin un sistema de almacenamiento de uranio eficiente ni un mecanismo de contención de desechos seguro, por lo que al día de hoy siguen ocurriendo accidentes como el reportado por el periódico Obschestvenny Reiting en Abril del 2006 cuando más de 300 mil metros cúbicos de material radioactivo se mezclaron con las aguas del río más importante de la región. Según la rama para Oriente Próximo de la Cruz Roja la cantidad de casos de cáncer en la región está “fuera de escala” comparado al resto del mundo ya que por lo general los campesinos no tienen otra salida que utilizar el agua altamente irradiada de los ríos para regar sus cosechas.

Norilsk

La ciudad de Norilsk es quizás la más aterradora de todas ya que fue fundada en 1935 en Siberia con el solo propósito de servir como campo de trabajos forzados para enemigos polítcos. Debido a que ser prisionero de un gulag equivalía a estar sentenciado a muerte, las autoridades nunca pusieron mucha atención a las normas de seguridad y al bienestar de los trabajadores, razón por la que al día de hoy decenas de metales pesados, isótopos radioactivos, y contenedores con gases venenosos se encuentran en la región ya sea flotando en los ríos o enterrados en las napas subterráneas. Desafortunadamente en el presente 134 mil personas que habitan el área sufren el nefasto legado de las operaciones mineras en Norilsk durante la Guerra Fría. Según la Organización Mundial de la Salud al día de hoy Norilsk produce mayor cantidad de recién nacidos con deformidades que Hiroshima dos décadas después de la bomba nuclear. Como puede verse desde Google Maps la zona es prácticamente carente de vegetación y las zonas con agua varían en su coloración del negro al verde.

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Más allá de la extinción, las advertencias de lso basureros nucleares

El miedo a la extinción propia del hombre no es solo territorio de las películas de ciencia ficción. Preocupados por esto muchos científicos comenzaron a investigar como evitarlo, otros, y aquí viene lo interesante, comenzaron a pensar qué soluciones, o mejor dicho qué hacer, en caso de que inevitablemente la extinción de la humanidad producto del fuego nuclear golpeara la puerta. Es así que un grupo de especialistas en semiótica (ciencia que dedica a estudiar los signos,sus relaciones y su significado) comenzó a desarrollar un lenguaje iconográfico para advertir a seres inteligentes el significado de un peligro inminente (como residuos nucleares, o algo dañino). El mayor problema se planteó desde la perspectiva que la simbología actual, natural y familiar a la humanidad, así como la utilización del lenguaje sería inútil.

Después de todo éstos seres podían ser o bien sobrevivientes humanos reducidos a un estado neolítico, que perdieran todo contacto con los lenguajes actuales; o una nueva especie inteligente que evolucionara en la Tierra tras la extinción de la humanidad. Luego de una intensa investigación se desarrollo un gráfico cuya función es la de comunicar el peligro de la radiación a un ser inteligente. Estos símbolos se encuentran distribuidos por todos los basureros nucleares de Estados Unidos.