Tag Archives: Hollywood

Ormer Locklear, el piloto que reparaba las alas de su avión en pleno vuelo

Ormer Locklear es uno de los personajes más interesantes del siglo XX. Carpintero desde temprana edad quedó fascinado cuando vio como un piloto aterrizaba su avión cerca de su hogar en 1911, por lo que sin perder tiempo junto a su hermano utilizó sus conocimientos en carpintería para construir su propio planeador ultra liviano. Fue en ese momento en el cual descubrió que la aviación era su mayor pasión, y abandonando su oficio se lanzó por su cuenta al mundo de la aviación circense, muy popular a principios del siglo XX. Fue así que al estallar la Primera Guerra Mundial el ejercito de los Estados Unidos, en ese entonces la fuerza aérea todavía no había sido creada, lo reclutó como piloto de combate. Durante su tiempo como piloto militar Locklear se volvió famoso entre los demás pilotos por su habilidad para reparar su avión en pleno vuelo. En efecto, cuando alguna de sus alas era dañada, éste trababa el mando del avión, se trepaba por la cabina y utilizando las habilidades que desarrolló durante su tiempo como piloto de acrobacias y equilibrista en el aire caminaba a través del ala dañada hasta llegar al orificio y aplicar un parche sobre el mismo.

Al terminar la guerra volvió por unos meses a su hogar y creó el Locklear Flying Circus con el cual comenzó a recorrer todos los Estados Unidos. Rápidamente sería avistado y contratado por distintos estudios de Hollywood para realizar acrobacias aéreas de riesgo durante las sesiones de filmación. La siguiente imagen pertenece a una de éstas películas: The Skywayman, para la cual Locklear debió volar rasante a un edificio, tocar con la cola de su avión la cúpula del mismo, la cual fue oportunamente ensamblada sin clavos para que ésta se destruya fácilmente, y aterrizar su avión con la cola destruida.

Si prestamos atención notaremos a dos hombres en caída libre, éstos también eran dobles de riesgo los cuales caerían sobre una red. El menor error hubiese terminado en catástrofe, pero el habilidoso piloto de riesgo logro realizar la maniobra a la perfección. Sólo se conservan algunas fotografías de la película, ya que el material fílmico fue destruido por el pasar del tiempo.

Por desgracia éstas tomas de riesgo muchas veces terminaban en tragedia sin importar la habilidad del piloto, y éste perdió su vida en su ley durante una toma nocturna. Anunciada por el mismo estudio con fines publicitarios la noche del 2 de agosto de 1920 reunió una multitud considerable en el aeródromo DeMille con el fin de observar la filmación. Tristemente el accidente no se debió a un error de vuelo en si, sino que los operadores de los focos de luz que apuntaban al avión para que sea captado por las cámaras debían apagar sus equipos cuando éste se acercara a las torres de extracción de petroleo cercanas al aeródromo. Pero éstos no lo hicieron, y sin referencia del suelo debido a la oscuridad Ormer Locklear se estrelló en una de éstas torres provocando su muerte y la de su acompañante.

Barnstorming
Si bien puede parecer extremo el que una de las tomas incluyera chocar contra un edificio, ya que es potencialmente mortal, debemos recordar que a principios del siglo XX la mentalidad sobre la “seguridad personal” era algo distinta. De hecho, una de las pruebas de riesgo más populares de la época era el barnstorming, básicamente chocar contra establos y otros edificios.

El embaucador de Los Angeles

Christopher Rocancourt, o “el ambaucador de Los Angeles”, fue el hijo de una prostituta y un alcohólico que prontamente como era de esperar terminó en un orfanato a los cinco años. Tras varios años internado en la institución y luego de algunos años de rondar por las calles como un criminal de poca monta, escapó con rumbo a Paris donde comenzó a trabajar como botones. Gracias a su trabajo aprendió y practicó los gestos y el lenguaje de la alta sociedad, y tras robar algunos trajes y algo de dinero comenzó a visitar distintos bares de alto poder adquisitivo pretendiendo ser miembro de la familia Rockefeller. De fiesta en fiesta entre la alta sociedad y consiguiendo gran cantidad de préstamos y favores de gente que confiaba ciegamente en él gracias al prestigio del apellido que pretendía poseer, Rocancourt logró hacerse de varios contactos y socios comerciales. Llegando incluso a falsificar el título de una mansión y venderla por un millón y medio de dólares.

Pasado el tiempo comenzaría a ser reconocido en Francia, por lo que decide escapar con rumbo a los Estados Unidos. En el nuevo mundo no terminaría su historial delictivo, incluso, y sorprendentemente, se haría más sonante. Falsificando ser una estrella de cine, un boxeador campeón o un exitoso empresario se hizo pasar por el hijo de Sofía Loren o el sobrino de Dino de Laurentiis, logrando así asociarse comercialmente a varias celebridades de Hollywood. Contraería matrimonio con la conejita de Playboy Pía Reyes y consiguió que Mickey Rourke le preste su casa.

Su ego lo llevó a escribir un libro sobre sus “hazañas” y ésto sería la mecha para que una investigación Federal lo condene alegando estafas superiores a 40 millones de dólares, solo en Estados Unidos.

Artículos relacionados
Viktor Lustig, el hombre que vendió la Torre Eiffel.
El morboso vendedor de inmortalidad.
La Sirena de Fiji.
Wilhelm Voigt un estafador con estatua propia.
La madre de los conejos.