Category Archives: Vehiculos espaciales

Los cosmonautas que quedaron varados durante meses en la Mir tras la disolución de la Unión Soviética

Son conocidas las historias de personas que quedan varadas en aeropuertos tras que el estado al cual pertenecían entra en conflicto o simplemente desaparece debido a colapsos geopolíticos, guerras u otros problemas. Incluso existe una película protagonizada por Tom Hanks, The Terminal, la cual está basada en la larga estadía del refugiado iraní Mehran Karimi Nasseri en el aeropuerto Charles de Gaulle.

Si bien las historias anteriores son interesantes, lo que ocurrió a principios de la década del 90 en la estación espacial Mir es simplemente espectacular. Todo tuvo lugar el 26 de diciembre de 1991 cuando la Declaración 142-Н, la cual formalizaba lo pactado en el Tratado de Belavezha, puso fin formal a la Unión Soviética como nación. En la estación espacial Mir se encontraban el comandante Alexander Volkov y Sergei Krikalev, ingeniero mecánico prodigio y cosmonauta veterano quien entrenó para volar en el proyecto Buran (el transbordador soviético) y quien ya había realizado varias misiones a la Mir durante finales de los años 80, incluidas largas actividades extravehículares con el fin de instalar módulos extra en la estación.

El comandante recibió ese mismo día la orden, de “mantenerse alerta ante cambios repentinos”. Todo era pleno desconcierto ya que el programa espacial soviético no estaba centralizado, sino que por el contrario varias de sus instalaciones y talento humano así como depósitos, estaciones de control e incluso fábricas y cosmódromos se encontraban distribuidas en muchas de las 11 repúblicas que formaban la que fue la Unión Soviética. El control de la estación se encontraba en Rusia, pero el cosmódromo al cual retornaban las naves Soyuz desde la estación, el cosmódromo de Baikonur, estaba en Kazajistán. Peor aún, las fábricas y depósitos de los motores de cohetes estaban en su mayor parte ubicadas en Ucrania. Traer a los cosmonautas de vuelta probó ser un verdadero laberinto diplomático.

Krikalev había llegado a la estación en la misión TM-12 la cual tuvo lugar en mayo de 1991. Si bien debió volver en julio de ese mismo año, la inestabilidad política que la Unión Soviética se encontraba experimentando llevó a que se cancelen vuelos, por lo que el cosmonauta debió quedarse hasta octubre mientras que sus compañeros de la TM-12, considerados como personal no-crítico, retornaron a tierra. En teoría su reemplazo debió llegar durante la misión TM-13 comandada por Alexander Volkov. No obstante, el ingeniero de la TM-13, Toktar Aubakirov, fue enviado específicamente a reparar un subsistema de la estación sobre el cual era experto, pero éste no había sido entrenado para permanecer en el espacio durante períodos prolongados de tiempo por lo que pocos días más tarde la nave de retorno partió de la estación llevando a los cosmonautas de la TM-13 a la tierra y dejando a Volkov y a Krikalev en la estación, en efecto, ahora se encontraban solos en la estación y sin saber a ciencia cierta qué estaba ocurriendo en tierra y el alboroto político que acontecía a lo largo y ancho de la en unos meses sería la ex-Unión Soviética. Ni siquiera sabían exactamente qué país los debía rescatar, ya que Volkov era ucraniano y Krikalev ruso.

Tras recibir en diciembre el comunicado de disolución y durante los siguiente tres meses de incertidumbre, ambos realizaron varias misiones de mantenimiento de emergencia, incluidas varias caminatas espaciales y reparaciones improvisadas. Lo más interesante durante éste tiempo tuvo lugar cuando rompieron el protocolo varias veces para utilizar la radio de la estación y comunicarse con radioaficionados en tierra para obtener noticias ya que el control de la misión no les daba información alguna de lo que estaba ocurriendo.

Ambos cosmonautas finalmente lograron retornar a la tierra el 25 de marzo de 1992, Krikalev nunca se cansó del espacio, y meses más tarde ya se encontraba entrenando para las misiones de cooperación entre la NASA y la Federación Rusa, incluidas varias misiones de transbordador y la histórica Expedición 1, la primer misión a la Estación Espacial Internacional.

La prueba nuclear espacial que destruyó tres satélites y dañó otros tres por error

Durante la Guerra Fría las súperpotencias militares buscaron utilizar su armamento nuclear en todo tipo de estrategias y escenarios, intentando implementar desde minas nucleares hasta demolición nuclear. Muy rápidamente se darían cuenta que, a diferencia de los escenarios de destrucción total, podían utilizar los efectos secundarios de las explosiones nucleares a gran altura para bloquear en un área considerable las comunicaciones tanto de radio como satelitales del bando contrario. Es así que la Unión Soviética y los Estados Unidos comenzaron a detonar bombas nucleares cada vez a mayor altura. La mayoría de estas pruebas tuvo lugar entre 1958 y 1962, y si bien en un principio se trató de pruebas atmosféricas, rápidamente comenzaron a detonarse armas nucleares en el espacio para determinar su utilidad en la destrucción de satélites. Una de estas pruebas fue la Starfish Prime, llevada a cabo en julio de 1962 por los Estados Unidos, en la cual un misil Thor transportó una bomba termonuclear W49 a 400 kilómetros de altura sobre la isla de Johnston en el océano pacífico y detonó el dispositivo con un rendimiento de 1,4 megatones.

La anterior fue la prueba nuclear más poderosa alguna vez llevada a cabo en el espacio, la misma causó la destrucción de dispositivos electrónicos en varias islas del océano Pacífico, sobretodo en Hawaii, desactivando el sistema telefónico de las islas, destruyendo cientos de lámparas del alumbrado público y miles de televisores. Sin embargo, los daños más costosos ocurrirían tiempo más tarde, ya que Starfish Prime creó un cinturón artificial de radiación mucho más intenso de lo esperado y el cual cruzaba las órbitas de los satélites Ariel, TRAAC, y Transit 4B, los cuales quedaron inoperables, y los satélites Cosmos V, Injun I y Telstar 1 los cuales sufrieron varios tipos de daños menores. Según los estudios del físico de la NASA Wilmot Hess el cinturón duró unos cinco años antes de ser disipado por el campo magnético terrestre, y la razón por la cual la explosión tuvo dicho efecto inesperado fue el que nadie pudo prever que electrones de alta energía podían quedar atrapados en la termopausa, el límite superior de la termosfera terrestre. Debemos tener en cuenta que lo anterior tuvo lugar en 1962, cuando la cantidad de satélites en órbita era muy reducida, de hecho el satélite de la Bell Labs dañado a causa de ésta prueba, el Telstar 1, fue el primer satélite de telecomunicaciones comercial en existencia. Si Starfish Prime hubiese sido llevada a cabo en los últimos veinte o treinta años los daños económicos y políticos hubiesen sido catastróficos e irrecuperables. Peor aun si tenemos en cuenta que la Estación Espacial Internacional y su tripulación se encuentra a ~410 Km de altura.

En el caso de los Estados Unidos sabemos que se hicieron 3 detonaciones a gran altura durante el programa Operation Argus, el cual buscaba crear cinturones de radiación para impedir las telecomunicaciones rivales; y 31 detonaciones a gran altura, 5 de éstas espaciales, como parte del programa Operation Dominic el cual se subdividió en subprogramas específicos como Operation Fishbowl (todas éstas pruebas espaciales).

Por fortuna las pruebas también tuvieron un efecto positivo, ya que ambas súperpotencias se dieron cuenta de que no podían continuar desafiándose unas a otras con detonaciones nucleares espaciales sin llegar a sufrir un efecto colateral no deseado y muy costoso en el futuro. Ésto llevó a que se firme el Tratado de prohibición parcial de ensayos nucleares en 1963, poniendo un fin a éste tipo de ensayos.

El efecto pecera
La razón por la cual la operación Fishbowl (pecera) se llamó de dicha manera no es aleatoria. Sino que se debe al fenómeno por el cual las explosiones nucleares forman esferas en el espacio. De ésto ya hemos hablado anteriormente.

Cómo se recolectó la roca lunar más grande traída a la tierra

Sample 61016Era la misión Apolo 16, en ella viajaba a la luna uno de los mejores astronautas en la historia, Charles Duke. Su pasión por la ciencia era (y es) gigantesca. Ingeniero aeronáutico, capitán de la fuerza aérea (retirándose como brigadier general), piloto de pruebas de prototipos secretos y astronauta, básicamente uno de esos hombres con lo correcto, para ir a la luna.

Una vez en la superficie lunar Duke realizaría algunas de las pruebas más icónicas del programa, entre ellas, recolectar la muestra lunar más grande traída a la tierra: Sample 61016, o “Big Mulley” como fue apodada en honor a Duke.

South RayLa roca fue recolectada en el lado este del cráter Plum, en las Tierras Altas de Descartes. De unos 1.8 millones de años de antigüedad su origen ha sido determinado como el producto de la expulsión de material tras que un asteroide impacte con la luna. Más precisamente se ha rastreado su punto de origen al cráter South Ray, a unos 3,9 kilómetros del sitio de alunizaje del módulo lunar del Apolo 16.

La llegada a la luna
La llegada a la Luna fue quizás la mayor hazaña en la historia de la humanidad, y negar el que se llegó, como está tan de moda últimamente, es ser tan necio y ciego como negar la selección natural, básicamente cegarse a todas las pruebas y confirmaciones optando por creer las charlatanerías de gente ignorante a la ciencia y la ingeniería detrás del Programa Apolo.

En el pasado he escrito un artículo estableciendo el por qué negar la llegada a la Luna es un acto de ignorancia sobre las pruebas tanto científicas como ingenieriles y hasta las confirmaciones por parte de los soviéticos de la llegada.

La ventana espacial

La ventana espacialCuriosamente la ventana más interesante del mundo, al menos para quien escribe, no ofrece ninguna vista, ya que ésta es una vidriera en la catedral de Washington realizada a partir de cristales de colores, obviamente, y fragmentos de la Luna. Sí, así es, la misma es la única pieza de arquitectura en el mundo construida, aunque sea en una muy pequeña parte, con materiales traídos por seres humanos directamente desde otro cuerpo celeste. La ventana es denominada como la Ventana Lunar y su pieza principal es una pequeña roca lunar entregada en persona por miembros de la misión Apolo XI. Si bien ésta catedral es famosa por tener todo tipo de objetos referentes a hechos relacionados con la historia y cultura de los Estados Unidos, entre ellos el más gracioso es una gárgola con el casco de Darth Vader, la Ventana lunar es ciertamente la pieza más exótica de todas, aunque debido a que es una más de las doscientas vidrieras presentes en la catedral es difícil hallarla. La misma fue diseñada por el joyero y artista del vidrio Rodney Winfield. Para orientarnos, la piedra se encuentra dentro del pequeño círculo blanco dentro del gran círculo rojo. En ésta otra imagen pueden verla desde el lado exterior de la catedral.

Literalmente
CupolaNo obstante, si tenemos que hablar literalmente de ventanas espaciales la más espectacular de todas es la Cupola, el módulo diseñado para la ESA por distintas empresas europeas e instalado en la Estación espacial internacional durante la misión STS-130, la cual tuvo lugar durante febrero del 2010. Como es evidente por la fotografía la misma ofrece una vista única, hasta podríamos decir que es fuera de este mundo. El artículo de Wikipedia sobre la misma es bastante pobre, por lo que también pueden ir a la página oficial del módulo en el sitio de la ESA.

Von Braun y su atrevido plan para llegar a Marte en 1982

Wernher von BraunWernher von Braun fue ciertamente una de las pocas personas en la historia de la humanidad a las cuales el calificativo de genio le queda corto. Padre de la cohetería moderna y cuyo trabajo no sólo permitió poner a más de una decena de hombres en la Luna, sino además a partir de quien continúan basándose prácticamente todos los diseños de sistemas modernos capaces de poner personas en órbita -recordarán como Sergey Korolyov, otro genio absoluto de la ingeniería, debió de estudiar los planos alemanes capturados por los soviéticos durante la Segunda Guerra mientras se encontraba cautivo viviendo en condiciones infrahumanas en Sharashka, la prisión para genios de la Unión Soviética, y desde la cual comenzó a imaginar su histórica Soyuz. Nave de la cual, tras el inminente retiro del transbordador, dependerá por completo la Estación Espacial Internacional-

Plan de cuatro etapas
(Aquí vemos detalladas las etapas de lanzamiento y ensamble de las fases)

Si bien von Braun entendía perfectamente que tras la llegada a la Luna la carrera espacial se enfriaría y aletargaría considerablemente como mencionó en varias oportunidades, nunca imaginó que la misma, que supo inspirar a decenas de millones de personas en el mundo a interesarse por la ciencia y la ingeniería y de la cual se desprenden gran parte de los avances tecnológicos modernos, sería reducida por el gobierno estadounidense al nivel de un mero gasto público más cuyo presupuesto se aprueba año a año cada vez con mayor renuencia. Razón por la cual incluso antes de finalizar con el Programa Apolo el ingeniero pródigo ya se encontraba trabajando en un plan para llegar a Marte. Plan que resumiría en un libro: Project MARS: A Technical Tale -el cual pueden conseguir en cualquier tienda en-línea de venta de libros.

El módulo de exploraciónSu ilusión sobre la posibilidad de tal proyecto pareció convertirse en realidad cuando Spiro Agnew, entonces vice-presidente de los Estados Unidos, le encomendara realizar en treinta días una presentación sobre una posible misión a Marte para 1982/86 a ser presentada durante la reunión de la Space Task Group el 4 de agosto de 1969. Reunión en la que se reunirían científicos e ingenieros con senadores, congresistas y el mismo presidente de los Estados Unidos, Richard Nixon, para discutir sobre la viabilidad del proyecto. Emocionado con esto, von Braun rápidamente volcaría sus ideas, ya mucho más avanzadas que las sugeridas en Poject MARS, asistido a su vez por William Lucas, Ron Harris y Gene Austin -todos legendarios miembros de la NASA- en una serie de diapositivas describiendo el proyecto de la manera más simple posible.

Sus nuevos diseños eran mucho más avanzados no sólo estructuralmente, sino que ahora los cohetes estarían compuestos por cuatro etapas alimentadas por energía nuclear que, debido a su colosal tamaño, debían ser lanzadas por separado y luego unidas en órbita antes de comenzar el viaje. Esto, obviamente, un requerimiento de la misión ya que debido a la distancia del Planeta rojo y el tiempo de viaje requerido los astronautas no pasarían sólo unas horas en la superficie marciana como durante los viajes a la Luna, sino que deberían permanecer durante meses hasta que las posiciones orbitales de Marte y la Tierra sean las adecuadas para emprender el viaje de regreso.

Interior de la nave

El Programa Integrado
El Plan Integrado a largo plazoLa genialidad de este programa no era la nave ni los módulos en si mismos, sino su exhaustiva visión y extensión. Von Braun y sus colaboradores vieron el talón de Aquiles del Programa Apolo: si bien una maravilla de la ingeniería, era un proyecto condenado por su aislamiento. Una vez cumplida la misión, y como es que efectivamente ocurrió, todo terminaba. Para solucionar esto, y así comenzar no sólo una misión para llegar a Marte sino formalizar un programa espacial verdadero, exhaustivo y a largo plazo, crean el Programa Integrado. Éste programa además de intentar poner seres naves del Programa Integrado de von Braunhumanos en Marte integraba tanto la creación de toda una infraestructura, tanto terrestre como espacial, junto a la creación de subprogramas científico-tecnológicos para lanzar así a la humanidad a una nueva era de exploración y avance científico continuo. Desde misiones robóticas hasta bases y centros de investigación inter-relacionados iban a permitir, de haberse escuchado a éstos científicos, una tasa de cién misiones anuales para 1980 y una población permanente de más de 250 personas trabajando en alguna de las bases y naves entre la Tierra, la Luna y Marte para 1990. Si bien en el devaluado 2010 esto parece un número astronómico, el programa también comprendía el subsecuente abaratamiento de costos y la mayor disponibilidad de partes y nuevas tecnologías producto no sólo de los grandes números de misiones sino además del provecho económico y científico traído por las mismas.

Desafortunadamente, y si bien durante esa reunión hubo grandes discursos y varias promesas, la patética falta de visión y el poco interés por el progreso científico por parte de los políticos pudo más, y hoy, más de cuarenta años después, debemos agradecer que al menos se puede tener una estación espacial con una tripulación de menos de diez personas y un futuro muy incierto orbitando nuestro frágil planeta azul.

El astronauta que atrapaba satélites

Westar 6

Revisando mis feeds por la mañana pude encontrar una entrada publicada en el genial sitio de la NASA Astronomy Picture of the Day, el cual ya he recomendado en varias oportunidades. Si bien es común el que las imágenes publicadas por este excelente sitio sean realmente fascinantes, la de hoy supera con creces al promedio. Se trata de la hazaña realizada por el astronauta Dale A.
Gardner
ocurrida en 1984, cuando en una maniobra realmente intrépida utilizara su Unidad de Maniobra Tripulada (MMU) para alcanzar y aferrarse al defectuoso satélite Westar 6. Un satélite de telecomunicaciones que había fallado en alcanzar su órbita sincrónica tras un problema de propulsión. La arriesgada maniobra valdría la pena, ya que el Westar 6 sería almacenado en el transbordador espacial y retornado a Tierra para su reparación.

Pero las andanzas de Gardner no eran nada nuevas ya que durante esa misma misión el astronauta había capturado el satélite Palapa B-2, en la siguiente imagen lo vemos sosteniendo un cartel que dice “A la venta” mientras vemos de fondo los dos satélites almacenados en la bahía de carga del transbordador.

Westar 6

Sergei Avdeyev, el cosmonauta que viajó 0,02 segundos al futuro

Sergei AvdeyevA partir de un comentario de Letopo me entero de un dato fascinante y sorprendente. Se trata del singular récord poseído por Sergei Avdeyev, cosmonauta de la Unión Soviética quien, durante la era de la estación espacial MIR permaneció un total de 748 días, divididos en tres viajes, orbitando la Tierra a 27 mil kilómetros por hora constantemente y por consecuencia “viajando,” relativamente a los humanos en tierra, 0,02 segundos al futuro.

Según la teoría de la Relatividad Especial, la ralentización relativa del tiempo es posible. Es decir, para un observador dado (en este caso las personas en la Tierra), el tiempo pasará más lentamente que para un cuerpo que se mueve a una velocidad más rápida relativamente al observador. Mientras mayor sea la velocidad, mayor será la diferencia de tiempo entre el observador y el objeto en movimiento -Para más información leer sobre la paradoja de los gemelos (nunca supe por qué se la llama ‘paradoja’ si no es una paradoja en lo absoluto, pero ese es otro tema)-

Esto, de hecho, no es sólo una teoría sino que fue comprobado en octubre de 1971 por los científicos J.C. Hafele y R.E. Keating, quienes utilizando aviones comerciales equipados con relojes atómicos de cesio, extremadamente precisos, lograron contrastar la información obtenida por los relojes en los aviones con la información suministrada por un reloj atómico ubicado en el Observatorio Naval de los Estados Unidos y verificar de esta manera que, de hecho, el tiempo en los aviones transcurrió más lentamente. La diferencia fue ínfima e imperceptible, de hecho, para notar una diferencia cuantiosa deberíamos movernos a velocidades cercanas a la de la luz.

No obstante, los más de dos años que Avdeyev pasó moviéndose a 27 mil kilómetros por hora constantemente, le sirvieron para “viajar” (según el Museo de Historia Natural de los Estados Unidos) unos 0,02 segundos al futuro con respecto al resto de la población terrestre. Es por esta razón que Avdeyev hoy puede considerarse como todo un viajero del tiempo.

La verdad es que la cantidad de experimentos que se realizaron en la MIR es tan variada como sorprendente. Quizás porque la agencia espacial soviética no tenía tantos tapujos como la NASA, pero por lo que sea, los aportes realizados, que van desde el sexo en el espacio hasta como crear un buen sauna espacial, han dejado un gran legado a la humanidad. Prontamente le dedicaremos un artículo a esta gran estación.

Video desde la cabina de un U-2 volando a 21 kilómetros de altura

Simplemente, uno de los videos más bellos que he visto. El mismo mismo documenta el reciente viaje de entrenamiento del “piloto” James May, quien en sus ratos libres conduce Top Gear 🙂 , y su acompañante utilizando un legendario U-2 “Dragon Lady” de la USAF con base en California -en este caso la versión del avión utilizado en el video es su variante de entrenamiento, denominada como TU-2.- Los U-2 eran utilizados como “punto de partida” para los pilotos que luego volarían los míticos SR-71 sobre la Unión Soviética. Aviones tan veloces y capaces de volar a tanta altura que muchas veces, los mismos misiles, eran incapaces de alcanzarlos.

Si bien el avión espía SR-71 ya supera tranquilamente los 50 años desde su diseño y fabricación sigue siendo aun uno de los aviones más veloces y resistentes que existen, superando incluso, al F22 Raptor -el sólo hecho de pensar que fue diseñado en planos de papel y con ingenieros haciendo los cálculos “a mano” me provoca una admiración indescriptible.-

The Right Stuff

The Right StuffDesafortunadamente durante el 40ta aniversario del gran acontecimiento que fue la llegada del hombre a la Luna me encontraba tan ocupado y atareado que no pude crear una entrada celebrando este evento histórico. No obstante, y porque mejor tarde que nunca, aprovecho esta conmemoración para acercarles la mejor película sobre la carrera espacial alguna vez creada: The Right Stuff

y si bien la misma no trata sobre el Programa Apollo, sino que relata la historia de los primeros astronautas, los “space cowboys” del proyecto Mercury, The Right Stuff es realmente una oda que simboliza el esfuerzo y sacrificio que costó la llegada a la Luna. Y por sobretodo, un gran homenaje a ésos intrépidos que arriesgaron sus vidas sentándose, literalmente, arriba de un tubo metálico lleno de combustible explosivo con el fin de avanzar el conocimiento humano.

Por cierto, y el hecho de tener que tratar esto realmente me entristece, pero es necesario. Últimamente ganó popularidad el mito infundado que dice que “el hombre no pisó la Luna,” y que todo se trató todo de una pantomima política filmada en un estudio de televisión. Esto último es casi tan ridículo como defender al “diseño inteligente” o decir que la actividad humana no es, en parte, responsable por el cambio climático. Realmente una ridiculez. En el Programa Apollo se vieron involucradas infinidad de personas de más de cincuenta países, y gracias al mismo se crearon infinidad de tecnologías que hoy utilizamos cotidianamente. No obstante, y por sobretodo, existen pruebas irrefutables y tangibles de la veracidad de la llegada del hombre a la Luna. Esto último ya lo he tratado en un artículo hace un tiempo en el cual se presentan enumeradas todas las pruebas de la veracidad del hecho. Desde la confirmación del éxito de la misión Apollo por el jefe de ingenieros del Programa Espacial Soviético, las pruebas físicas de la llegada, hasta los recuentos de los radio-astrónomos independientes que siguieron a los módulos hasta la Luna con su propio equipo.
The Right Stuff

RAD6000, el ordenador de 33 MHz que cuesta 300 mil dólares

RAD750Computadores costosos los hay de todo tipo, pero el RAD6000 se lleva todos los laureles. Creado para soportar las más arduas condiciones a las que una nave o sonda espacial puede encontrar en el espacio exterior, el mismo, diseñado por IBM Federal Systems -ahora parte de BAE- para la USAF durante los 90s, posee una velocidad de proceso no superior a los 35 MIPS así como una frecuencia máxima de reloj de 33MHZ y unos modestos 128 megas de ECC RAM. Todo, operado desde un sistema operativo en tiempo real llamado VxWorks. La razón de su costo, como lo habrán notado, no es precisamente su velocidad, sino su capacidad para soportar las inclementes temperaturas del espacio y, como su nombre lo indica, resistir altos niveles de radiación. Si bien resulta poco comparado con “simples” ordenadores de escritorio actuales, el RAD6000 alcanza y sobra como para servir de computadora de vuelo en todo tipo de naves.

Si bien el RAD6000 tiene un sucesor, el RAD750, con un precio similar y prestaciones un poco más elevadas, el RAD6000 es ciertamente la estrella indiscutible del espacio, encontrándose en al menos 200 satélites y naves de todo tipo, entre los que se incluyen los históricos vehículos Spirit y Opportunity y la sonda Mars Phoenix Lander. Solo 10 naves utilizan el modelo 750, entre ellas, la más famosa es la sonda Mars Reconnaissance Orbiter.

Enlaces relacionados
Una entrevista a Peter Gluck de la NASA (en inglés) sobre el RAD6000 y su uso en el MPL.
Las distintas naves espaciales, incluido el transbordador espacial, y los procesadores que utilizan. Muchos podrán sorprenderse al observar que una vehículo tan espectacular como el transbordador utiliza un software de control que no supera el mega y el cual es ejecutado desde un procesador 80386. Pero, en un medio donde lo reducido y lo eficiente reina, esto es la regla.

El accidente aeroespacial más espectacular de todos los tiempos

Uno de los accidentes más increíbles de la historia aeroespacial tuvo lugar en el cabo Cañaveral durante la misión para poner en órbita el satélite de posicionamiento global GPS2R. Para dicha misión se utilizaría un cohete no tripulado Boeing Delta II, el cual, a pocos segundos del lanzamiento, una serie de desperfectos técnicos causaría una explosión muy superior a la calculada como posible maximo en el diseño de la nave. Causando literalmente una lluvia de fuego sobre el cabo. Casi al instante 250 toneladas de combustible de cohete y chatarra ardiendo se desparramarían creando, literalmente, una lluvia de fuego sobre los edificios del complejo.

Si bien los cohetes Delta II tienen una extraña tendencia a volar por los aires, razón por la cual la zona de despegue elegida siempre es la más remota posible, en este incidente en particular distintos factores se conjugaron entre si, haciendo de la explosión algo mucho peor a lo esperado. Primero fue la causa de la misma, una fisura en una de las salidas de los propulsores, llevando a que el material entre los tanques se funda y la explosión del combustible sea casi total, y no parcial como comúnmente ocurre. Esto, combinado con los fuertes vientos, y la poca altura a la que ocurrió el siniestro, lograrían que varios fragmentos ardiendo llegasen a áreas ocupadas por personal técnico del complejo.

Los fragmentos no solo destruirían varios coches y equipo, sino que además llegarían a causar una serie de incendios de poca magnitud en la vegetación circundante al cabo.

La bomba soviética

No obstante, el peor accidente aeroespacial en escala y magnitud ocurrió durante los 60s en la Unión Soviética. De hecho fue tan grande y costoso que hundió de una vez por todas las ambiciones Soviéticas sobre la Luna. La serie de cohetes N1 era la respuesta soviética a los Saturn V utilizados por Estados Unidos para llegar a la Luna. Con 105 metros de alto y 5 etapas, solo su primer serie de motores era capaz de alcanzar unos 5.130.000 kilogramos fuerza. La nave, a su vez, era alimentada con kerosén de cohete ultra refinado. Si bien era ineficiente e inestable comparada con su contraparte americana, la cual utilizaba una combinación de RP-1 -kerosén ultra refinado- e hidrógeno líquido para las etapas posteriores, la misma poseía mayor fuerza de despegue.

La explosión del 3 de Julio de 1969 sería, de hecho, la mayor explosión en la historia de la cohetería, y su origen tuvo lugar a partir de una pieza floja que terminó en una de las bocas de combustible, llevando a que el control automático de la nave apague 29 de los 30 motores. A solo 23 segundos del despegue la nave ya había perdido su aceleración y se encontraba en caída libre con una inclinación de 45º. Al impactar contra la plataforma de lanzamiento 110, se produciría una masiva explosión que no solo destruiría la nave, sino que además prácticamente desintegró la torre de control y destruyó gran parte del centro de despegue así como los hangares de reserva. A causa de la Cortina de Hierro nunca se supo exactamente le número de muertes. La reparación de las instalaciones llevaría más de 18 meses de trabajo por parte de dos equipos completos de ingenieros del ejército.

Este cohete, hecho a las apuradas con el fin de limitar la superioridad americana en el área, llevó a que el diseño presente infinidad de accidentes y contratiempos prácticamente de magnitud epica. En el siguiente sitio puedes encontrar un resumen de la historia y problemas de la nave. De hecho era tan inestable que desde la NASA lo apodaron como “la bomba soviética”.

La única persona enterrada fuera de la Tierra

En Anfrix ya habíamos hablado del único monumento en la Luna, ahora es el turno de hablar de la única tumba que existe en otro cuerpo celeste. Eugene Merle Shoemaker es considerado hoy en día como uno de los padres de la ciencia planetaria. Experto en asteroides y fundador del Programa de Astrogeología de la USGS, sus aportes variaron desde el entrenamiento de astronautas hasta el descubrimiento de algunos de los asteroides más singulares e interesantes del sistema solar -entre ellos el famoso Shoemaker-Levy 9 el cual impactó en 1994 contra Júpiter causando una liberación de energía de unos 6 millones de megatones (unas 750 veces el arsenal nuclear completo de la Tierra) y que dio la oportunidad única a la ciencia de estudiar por vez primera un impacto planetario de semejante magnitud-

Desafortunadamente tras sufrir un accidente automovilístico en julio de 1997 Shoemaker perdió su vida. Atónitos y dolidos por la noticia la NASA decidió honrarlo de una manera única, dándole el privilegio de ser el único ser humano enterrado fuera de la Tierra. Es así que medio año más tarde, en Enero de 1998, sus cenizas serían cargadas en la sonda Lunar Prospector la cual tras 19 meses de investigación tendría como objetivo final estrellarse en un cráter cercano al polo sur lunar enterrando los restos de Shoemaker en el proceso. No casualmente el nombre del cráter era Shoemaker, crater que durante su juventud Eugene habia estudiado y catalogado intensivamente.

El hombre SI llegó a la Luna, he aquí las pruebas

¿Por qué nunca se volvió a ir a la Luna pasados los 60s y 70s?
Emblema ApolloPor una simple razón: no era práctico. Poner un ser humano en la Luna no era una búsqueda científica ni mucho menos algo útil, todo lo contrario, era simplemente una demostración de poder durante la Guerra Fría, un acto simbólico. Una vez alcanzado esto ya no tenía más sentido enviar seres humanos ya que la gran mayoría de las tareas podía ser completada perfectamente y a una fracción del costo utilizando sondas y robots.

De todas maneras, ahora que se piensa volver a la Luna e ir a Marte se utilizarán las mismas tecnologías, pero mejoradas y modernizadas, de las Misiones Apolo. El programa se llama Back To The Moon y aprovecha la tecnología probada y útil de las Misiones Apolo. Artículo sobre el reciclaje de la tecnología Apolo.

¿Existe alguna evidencia tangible de la llegada?
Sí, absolutamente.

Los retroflectores
Apollo 11 LRRRLas misiones Apolo 11, 14 y 15 instalaron en la Luna distintos conjuntos de retroflectores, complejos “espejos” utilizados para reflejar rayos láser desde tierra los cuales sirven para infinidad de experimentos. Dada la complejidad en la calibración e instalación de éstos “espejos” su colocación era imposible para robots de la época, por lo que habilidad y pericia humana eran necesarias. Durante las misiones Lunokhod 1 y Lunokhod 2 los soviéticos intentaron instalar retroflectores utilizando robots, sin embargo la tarea resultó ser imposible de ser realizada por máquinas y los “espejos” terminaron siendo mucho menos precisos y útiles que los instalados manualmente por la NASA -de hecho el Lunokhod 1 directamente quedó perdido-.

Los fragmentos de la Surveyor 3 devultos a la Tierra
Surveyor 3Más importante aun, la Misión Apolo 12 trajo a Tierra fragmentos de la histórica sonda lunar Surveyor 3 (aproximadamente 10 kg de la misma), de los cuales varias investigaciones internacionales entre ellas de la Agencia Espacial Japonesa (JAXA) y de la Agencia Espacial Europea (ESA) confirmaron los fragmentos como verdaderamente pertenecientes a la Surveyor 3 y de haber estado expuestos a condiciones lunares. Dada la tecnología de la época el haber recolectado esos fragmentos con robots hubiese sido prácticamente imposible, ya que para extraer la cámara vidicon de 100mm hallada en la misma, los astronautas no solo debieron de desatornillar los pequeños remaches de su carcaza, sino que además debieron cortar el cableado en lugares muy específicos. Hoy dichos fragmentos se encuentran expuestos en el Smithsonian Air and Space Museum.

¿Alguna fuente independiente confirmó las Misiones Apolo?
N1Cientos de radio-operadores y astrónomos lograron rastrear las misiones y seguir su fuente hasta la Luna, de hecho hasta se observaron los restos de los módulos lunares en la superficie del satélite y más importante aun el jefe del Programa Espacial Soviético felicitó en privado al jefe de la NASA tras que una de las Misiones Luna de la Unión Soviética captara los restos del Módulo Lunar en el Mar de la Tranquilidad. Por otra parte gracias al jefe de ingenieros de la Agencia Espacial Soviética Vasali Mishin y su libro “The Moon Programme That Faltered” sabemos que la URSS utilizó la última tecnología de inteligencia militar para rastrear al Apolo 11 e interceptar sus comunicaciones, y que tras confirmar el éxito del alunizaje del Apolo 11 el Programa Lunar Soviético se derrumbó por completo.

Algunas de las confirmaciones más importantes:
Heinz Kaminski encargado del observatorio Bochum confirmó la veracidad del alunizaje del Apolo 11 utilizando la Honeysuckle Creek Tracking Station para capturar el audio enviado desde el módulo lunar Eagle hacia la Tierra. Haciendo click aquí puedes acceder a los resultados de la investigación y escuchar un mp3 con el audio. Kaminski además se valió de múltiples fuentes tanto de la NASA como Soviéticas.

Observatorio Bochum

El investigador astronómico Paul Maley, experto en cápsulas y reentradas atmosféricas, logró identificar gracias a extensas observaciones los restos de los módulos de la Misiones Apolo 12 y 13 (ésta última al reingresar en la atm terrestre tras el accidente). Haciendo click aquí se puede acceder a un extenso y detallado documento donde se explica la investigación y su resultado afirmativo.

El Apolo 11 también fue rastreado por el poderoso telescopio del observatorio Jodrell Bank en Gran Bretaña. Haciendo click aquí puedes leer una transcripción de sus responsables.

Lanzamientos del saturno V

¡¡Pero yo vi un documental donde mostraban “pruebas”!!
Esos documentales como el de la FOX y “What really happened on the Moon” no son más que circo amarillista y las “pruebas” presentadas ya fueron refutadas por científicos e ingenieros de todo el mundo. Para darse una idea del nivel de ignorancia de los productores de éstos “documentales” podemos observar la falta de investigación y de conocimientos con la que desarrollaron sus “argumentos”. Por ejemplo una de las “pruebas” principales que intentaba apoyar la teoría de conspiración del montaje era que “las huellas del rover lunar dan giros de casi 90º” (sic)… si se hubiesen preocupado por leer el manual técnico del rover lunar antes de filmar esa payasada hubieran sabido que el rover tenía un sistema de tracción horizontal para facilitarle la maniobrabilidad en un espacio reducido a los astronautas (click aquí para ver un dibujo técnico del rover donde se destaca el sistema de tracción horizontal). Otro monumental error que señala la ignorancia y la falta de documentación de estos “productores” -léase estafadores mentirosos- fue el señalar que la bandera estadounidense estaba “muy recta para ser natural”, ¡claro! nunca se preocuparon en investigar y ver que el mástil tenía un soporte metálico perpendicular, justamente para mantener la bandera recta para las fotografías.

Para informarse más sobre las mentiras y errores de éstos estafadores pueden leer los siguientes artículos escritos por verdaderos científicos e ingenieros donde desmienten una a una éstas mentiras y además ponen en evidencia el nivel de ignorancia de los realizadores de estos “documentales”.

Los viajes a la Luna NO fueron falsos
Debunking MoonHoax (en Inglés)
La respuesta de la NASA