Category Archives: Artistas y escritores

Sabrina y Lucrecia, las huérfanas utilizadas en un experimento para crear a “la esposa perfecta”

Thomas Day fue un afamado escritor británico que luchó a través de su obra contra la esclavitud. Sus libros y artículos inspiraron a decenas de miles de personas en el mundo angloparlante a tomar una posición en contra del comercio de seres humanos en el Atlántico, y es por esta razón que se lo recuerda generalmente de manera positiva. No obstante, Day tuvo un pasado siniestro. Preocupado por no poder encontrar a su “esposa perfecta” e inspirado en el tratado de Rousseau denominado Emilio, o De la educación, este hombre, icono de la lucha contra la esclavitud, irónicamente decidiría adoptar a dos niñas huérfanas y criarlas como sirvientes sujetas a un riguroso programa de entrenamiento con el fin de convertirlas en el prototipo de la “esposa perfecta”.

Debido a su alta posición social Day envió en 1769 a uno de sus amigos, John Bicknell, a recorrer los asilos de huérfanos y hospitales de niños ingleses con el fin de encontrar a dos niñas “sanas y bellas”, quienes al igual que el Emilio de Rousseau debían ser huérfanas y no presentar impedimentos físicos ni intelectuales. Bicknell escogería a Sabrina Sydney, y otra niña llamada Lucrecia para luego entregárselas al escritor y así comenzar con el macabro y abusivo experimento. Experimento que planeó junto a su colega, el escritor y hombre de ciencia Richard Lovell Edgeworth, durante más de un año de manera meticulosa y organizada.

Day llevaría a las niñas a Paris para comenzar con su “proceso de educación” enteramente basado en el tratado anteriormente mencionado de Rousseau según su propia interpretación de la obra. El proceso incluía remover del entorno de las niñas cualquier “frivolidad” así como un desprecio general a los lujos excesivos por lo que las comidas y los cuartos de las chicas eran extremadamente austeros y su educación severa e intensiva. El experimento además requería que estas viviesen de manera aislada de la sociedad, sólo teniendo contacto con sus tutores, por lo que de hecho Day eligió sirvientes que sólo hablaran en francés, con el fin de evitar que las niñas pudiesen comunicarse con estos. El escritor era desmedidamente abusivo, empleando castigos tales como quemar las manos de las niñas con cera de velas, arrojarlas a un lago cercano durante el invierno e incluso disparar armas de fuego cargadas con cartuchos de fogueo hacia las mismas. Su extrema riqueza, la cual había heredado a una temprana edad, le permitió comprar los favores de las autoridades y otras personas de poder por lo que este se pudo mover constantemente al margen de la ley.

El hombre volvió a Inglaterra sólo con Sabrina, ya que, según las cartas que este le envió a su amigo y confidente Edgeworth, “Lucrecia era estúpida y una pérdida de tiempo”. Al cabo de unos años, con Sabrina ya siendo una adolescente, Edgeworth imploró a Day permitirle llevar a la joven una vida normal e incluso aprender un oficio. Day aceptó este cambio, pero no pasaría mucho tiempo hasta que este ordenara su regreso para así proponer a la misma una “oferta matrimonial”. Si bien la joven en un principio aceptó la oferta, muy posiblemente movida por el miedo, Day canceló de manera violenta y brusca la boda tras que lo ofendiera al entablar una conversación con una pareja de extraños.

Por fortuna para Sabrina la joven pudo alejarse del escritor, y encontrar refugió y un oficio como aprendiz de costurera. Años más tarde el mismo Bicknell, quien se sentía culpable y con remordimiento por lo ocurrido, le ofreció matrimonio en 1783 y juntos tuvieron dos hijos. Si bien durante los primeros años del siglo XIX la memoria y el legado de Day intentaron ser protegidos por la escritora Anna Seward y Richard Lovell Edgeworth en dos libros que describían a Day como un hombre amable que trató a las niñas con cariño como si fuesen sus propias hijas, fue Sabrina quien tuvo la palabra final al describir de manera detallada y contundente los abusos sufridos por ella y Lucrecia, tildando a Thomas Day de ser un abusador y haberlas criado prácticamente como esclavas al servicio de sus perversiones.

La avenida principal de San Francisco filmada cuatro días antes y una semana después del terremoto de 1906

Antes del terremoto
El 14 de abril de 1906, cuatro días antes de que el devastador terremoto de magnitud 7,5 que destruyó la ciudad de San Francisco tuviese lugar, los cuatro hermanos Miles, Harry, Herbert, Earle y Joe Miles, tomaron su cámara Bell & Howell accionada a manivela, la montaron en un tranvía y filmaron un vídeo capturando el trayecto entre su estudio, el Miles Studio, y el edificio central del ferry, el emblemático San Francisco Ferry Building al cual se llegaba a través de la Market Street. Ésta era la avenida principal de la ciudad, y donde se concentraba la mayor cantidad de tránsito tanto de vehículos como de peatones ya que conducía del puerto al centro de la ciudad.

La absoluta mayoría de los edificios vistos en el vídeo serían destruidos durante el terremoto y posterior gran incendio, el cual durante tres días ardió quemando la mayoría de los edificios de madera en estilo victoriano que definían el carácter antiguo de la ciudad. De hecho, los hermanos Miles se encontraban de viaje rumbo a Nueva York ese mismo día, al volver descubrirían que su estudio y gran parte de su material de trabajo había quedado hecho cenizas.

Después del terremoto
El siguiente video fue filmado una semana después de la tragedia, con los fuegos ya extintos y la ciudad en ruinas. El mismo comienza en una ubicación más alejada, pero cerca del minuto 4:00 ya vemos que se encuentra en la Market Street y podemos distinguir la silueta del San Francisco Ferry Building en el fondo.

En el silgo XXI
El siguiente video es un homenaje al primer vídeo, filmado exactamente en el mismo trayecto utilizado por los hermanos Miles y sobre las mismas vías de tranvía.

Acuapaisajes, el arte de recrear bosques sumergidos dentro de peceras

En el pasado habíamos hablado de los jardines inmortales de Marc Quinn, los cuales mediante el uso de químicos y flores sumergidas en silicona líquida a -80ºC lograban mantener varias plantas en flor indefinidamente con su color y brillo intactos. Pero ésta obra, sin embargo, carece quizás de lo más importante, la vida en si misma, y es que ese es sin lugar alguno a dudas el aspecto más importante de las plantas, flores y árboles.

Es por esto que los acuapaisajes me fascinan, a pesar de que todos mis intentos terminaron estrepitosos fracasos, porque no sólo logran capturar la vida, sino que lo hacen de una manera vibrante.

Hay infinidad de estilos, generalmente las competencias de acuapisajes se basan en quien puede recrear, bajo el agua, un paisaje que se asemeja lo más posible a un bosque miniatura, un jungla o un valle montañoso.

Como es de imaginar su creación es tanto un arte como una técnica. Además de la selección del diseño general debemos tener en cuenta aspectos como los estratos utilizados, las especies de plantas acuáticas a utilizar los musgos marinos que darán la ilusión de pasto e hierbas, y sobretodo las especies de peces a utilizar, ya que estos serán nuestros mayores aliados a la hora de limpiar la pecera de residuos orgánicos, algas y hongos. Por ejemplo, el pez payaso, también conocido como limpiafondos, es una especie que se alimenta con los deshechos orgánicos en el fondo de la pecera, el plecos es un voraz devorador de algas y el pez gato es una especie excelente ya que devora los restos de comida y desperdicios dejados por los otros peces.

Enlaces relacionados
Un bosque sumergido en el Pacífico.
El mundo sumergido de Jason de Caires Taylor.

El coro de canarios de Dawson capturado en vídeo

En el pasado ya habíamos hablado sobre Dawson y su asombroso coro de carios, el Musical Dawson’s famous choir y cómo éste industrioso hombre invirtió varios años entrenando canarios para que los mismos reconociesen piezas de música clásia y piaran sobre las mismas siguiendo el ritmo. Dawson también intento entrenar un grupo de monos para que tocasen el acompañamiento, pero nunca pudo lograrlo.

En fin, en ese entonces sólo teníamos una dañada grabación del coro de canarios, hoy, gracias al archivo British Pathé podemos contar con un vídeo de Dawson y sus canarios en 1938 actuando en todo su esplendor.

Una década más tarde, en 1948, Dawson perfeccionó su técnica, e incluso entrenó a Sandy, un canario tenor.

El asistente de laboratorio novato que destruyó por error el mejor archivo fotográfico del Día D

Robert Capa, de origen húngaro, es reconocido como uno de los mejores fotógrafos y corresponsales de guerra del siglo XX. Desde la Guerra Civil Española, donde capturó la “Muerte de un miliciano”, pasando por la guerra Segunda guerra sino-japonesa, la Guerra árabe-israelí de 1948, hasta la destrucción de Berlin entre otros. Es muy posible que sin saberlo hayas visto su obra cientos de veces, ya que tomó algunas de las fotografías más emblemáticas e icónicas de la Historia.

Su talento y su valor eran tales, de hecho Chttps://www.meneame.net/m/cultura/asistente-laboratorio-novato-destruyo-error-mejor-archivo-dia-dapa se metía entre los soldados en medio del combate, que el Comando Aliado lo autorizó para tomar las fotografías del desembarco en Omaha, durante la Batalla de Normandía. A ver, para que entendamos la dimensión de esto, era húngaro, y Hungría era parte del Eje, por lo que para el mando aliado y a pesar de ser judío y perseguido por los nazis Capa era ante todas las cosas un “ciudadano enemigo”, y la invasión a Normandía era crítica y se mantenía en el máximo secreto. No obstante, su talento y coraje eran tales que así y todo lo enviaron a capturar con su cámara el desembarco cómo fotógrafo para la revista LIFE. Después de todo, su lema era “Si tus fotos no son buenas, es que no estás cerca”

Y así lo hizo, el valiente fotógrafo se subió a una de las lanchas de desembarco, sobrevivió a la artillería que destruyo a varias de las lanchas antes de que toquen tierra en la Playa de Omaha, sobrevivió a las ráfagas de ametralladora que venían desde los búnkers alemanes, a las minas, al fuego de morteros y a los francotiradores alemanes todo mientras tomaba fotografías con sus dos cámaras Contax II y lentes de 50 mm de la acción aconteciendo a su alrededor. En total tomaría 106 fotografías. Si bien hubo otros fotógrafos, la importancia de Capa es que éste desembarcó con la primer ola junto a la Compañía E del Regimiento de Infantería 16 de la 1ra División, lo que le permitió capturar el momento más intenso y cruento de la batalla. En comparación, ninguno de los fotógrafos de la Agencia AP pudo desembarcar con la primer ola, y el otro fotógrafo de LIFE, Bob Landry, desembarcaría en una playa no muy defendida. Los fotógrafos restantes irían con el General Patton o con la fuerza aérea.

Pero lo peor, incluso peor que las balas y granadas alemanas pasando a centímetros de su cuerpo durante el Día D, llegaría más tarde, cuando un asistente de laboratorio de sólo 15 años de edad llamado Dennis Banks contratado por la revista Life por unos pocos dólares en Londres tomara tres y medio de los cuatro rollos entregados por Capa, configurara mal el secador de la plancha de negativos derritiendo los mismos en el proceso. Sólo 11 fotografías sobrevivieron, este juego fotografico se conoce hoy con “Las Once Magníficas”. Curiosamente, Capa se apiadó del joven y nunca le dijo nada a sus jefes en Londres.

Algunas fotografías de Capa
Sperlinga, 1943.

La muerte de un miliciano, 1936.

El día en que a Hungría se le ocurrió forzar a la gente a sonreír para terminar con los suicidios

El club de la sonrisaUna década y media tras la primer guerra mundial en Budapest, Hungría, un grupo de investigadores estudiando varios datos estadísticos sobre la población y el desarrollo de la misma tras la posguerra, detectó algo que preocupó inmensamente a los gobernantes de dicho país: la cantidad de suicidios se había disparado de manera alarmante, eran los años 30 y los suicidios eran incluso superiores a los registrados durante la guerra en si misma. Si bien hoy sabemos que las olas de suicidio no son nada raro, y de hecho, por ejemplo en países como el Japón ocurren de manera periódica, por ejemplo todos los primeros de septiembre suelen ser mortales para los estudiantes ya que es el día en que finalizan las vacaciones y muchos estudiantes con problemas de stress o angustia no pueden sobrellevarlo, en la década del 30 estos fenómenos sociales eran completamente desconocidos; por lo que, en vez de buscar soluciones efectivas, como por ejemplo las desarrolladas en Japón, que buscan atacar las causas y amortiguar el stress y la angustia, en Hungría idearon una de las soluciones más extrañas alguna vez concebidas: forzar a la población a sonreír.

El club de la sonrisa
No sólo la solución fue extraña, las causas que se teorizaron también lo fueron, ya que se culpó de manera unilateral a la canción Gloomy Sunday, altamente melancólica y de tonos tristes. Canción cantada por Billie Holiday compuesta por el pianista húngaro Rezső Seress, una tarde lluviosa y nublada de domingo en El club de la sonrisaParís, mientras el músico lamentaba el reciente suicidio de su novia. La leyenda urbana sobre la “canción del suicidio”, la cual créase o no continúa hasta el día de hoy, creció de tal manera que llevó a que la canción fuese prohibida tanto en Hungría como en los Estados Unidos y varios otros países, e incluso se llegara a multar fuertemente a las radios que la pasaran. Hoy sabemos que la canción no tuvo que ver, y que la ola de suicidios estuvo relacionada con los efectos económicos y el tenso clima que se vivía en la Hungría próxima a los inicios de la segunda guerra mundial, con fascistas linchando gente por las calles y comunistas actuando para acorralar al país dentro del régimen soviético. El mismo Seress sufriría un destino trágico, primero perseguido por los nazis a causa de su religión y luego por los comunistas ya que sus canciones fueron consideradas “contrarevolucionarias”.

La ciudad de las sonrisas
El club de la sonrisaPara solucionar los suicidios se crearían las “escuelas de la sonrisa” agrupaciones en las cuales se le enseñaría a la gente a sonreír, muchas veces copiando las sonrisas de personajes famosos, como por ejemplo Roosevelt, o de obras de arte famosas, como la Mona Lisa.

Estas “escuelas de la risa” tenían profesores de la sonrisa, los cuales contaban con todo tipo de material que enumeraba los distintos tipos y estilos de sonrisa y sus efectos en los demás. Esto último, por cierto, fue considerado como muy importante ya que se consideraba que la sonrisa se “transmitía”, por lo que a la gente triste, a la cual le costaba sonreír, se le proporcionaban “máscaras de la sonrisa”. Además de todo lo anteriormente mencionado, existían máscaras de entrenamiento de la sonrisa, en la cual se fijaba por horas la boca en posición de sonrisa.

Además de dichas escuelas, ejércitos de payasos salieron a las calles para alegrar a los transeúntes. La movida probaría ser inútil, y prontamente el gobierno húngaro, azotado por las creciente e inevitable amenaza en el horizonte de una nueva guerra mundial, cerró las escuelas de la risa las escuelas y enfocó sus esfuerzos en adiestrar a la población para una resistencia de combate urbano y supervivencia. Curiosamente, los suicidios bajaron.

La antropometría y el ingeniero que parametrizó al ser humano para que las acciones y la interacción con los objetos resulten más simples

Hombre de vitruvioDefinir la altura estándar de una puerta parece algo muy simple: hacerla lo suficientemente alta como para que pasen por la misma las personas más altas dentro de un rango razonable que acapare al 99% de la población, pero lo suficientemente baja para que sea práctica estructuralmente. Eso resulta simple de comprender; pero qué acerca de, por ejemplo, la altura de una silla en relación a un escritorio y sus cajones, ciertamente debe existir una relación matemático estadística que enlace y determine los tamaños y distancias para que dichos elementos sean cómodos como para que el promedio de los seres humanos, y sus rangos de variaciones, puedan realizar una escritura confortable sobre la superficie del escritorio como a su vez poseer un fácil y rápido acceso a los cajones del mismo sin necesidad de mover el tronco de su cuerpo, todo perfectamente al alcance de nuestros brazos; o tal vez cuando nos sentamos en un automóvil, y simplemente con un movimiento de brazos podemos tomar el ojal del cinturón de seguridad e insertarlo en la traba con un simple movimiento que tampoco requiere mover el tronco del cuerpo para la absoluta mayoría de la población adulta.

Todo esto hoy lo damos por sentado y resulta tan básico, tan elemental y dado por hecho que nunca pensamos que esto, en realidad, es el producto de siglos de mediciones y estudios. Primero desde el saber común con tablas de medidas para ciertos objetos, y luego, con la llegada de la modernidad, del diseño industrial y el estudio científico de la biomecánica humana.

Los pioneros
Tabla de medidasPrimeramente ésta ciencia empezó como una técnica, midiendo la disposición y distancia de los elementos, por ejemplo, Hipócrates dio gran importancia en la cirugía al acceso y distancia del instrumental, Taylor durante la revolución industrial presto principal atención a mecanizar movimientos cortos, simples y prácticos durante el trabajo, y ciertamente infinidad de gremios a lo largo de los siglos desarrollaron sus propias “tablas de medidas” como la que puede verse hacia la derecha, utilizada por carpinteros del mundo angloparlante para determinar el tamaño y la distancia óptimos de distintos muebles para que estos sean prácticos y convenientes.

EL ModulorNo obstante, no fue hasta la llegada del arquitecto Charles-Édouard Jeanneret-Gris, mejor conocido como Le Corbusier, en que las dimensiones y movimientos humanos se comenzaron a considerar como relaciones matemáticas aplicables. Para esto creó el Modulor, una serie de escalas antropométricas que harmonizaban las dimensiones humanas con la arquitectura. Con éste, se podían dimensionar objetos tanto arquitectónicos como mobiliarios de manera tal que posean una mayor armonía con las dimensiones y movimientos humanos. El mismo empleaba fuertemente las series de Fibonacci y, a grosso modo, el sistema partía desde la mano levantada del hombre (226cm) y desde su ombligo (113cm). A partir de la primer dimensión se suma y se resta sucesivamente en relación a la sección áurea y se obtiene la serie azul; con el mismo proceso, pero a partir de la segunda medida, se obtiene la serie roja. Esto permite obtener miles de combinaciones aplicables tanto a un simple mueble como a un edificio entero.
EL Modulor

El hombre que parametrizó al ser humano
Estudios de Henry DreyfussEl problema con el Modulor es que si bien fue un adelanto no era un estudio científico, y se preocupaba más por la estética y el arte que el rigor matemático. No obstante, esto lo solucionaría el industrial Henry Dreyfuss a mediados del siglo XX. Con éste fin publicaría en 1960 una influyente obra denominada Measure of Man: Human Factors in Design (La medida del hombre: Factores humanos en el diseño), una obra culmine del diseño industrial; en la que se interpretan las relaciones ergonómicas como si se tratase de “ingeniería humana”. La antropometría deja de ser el paradigma principal siendo reemplazada por la ergonomía, es decir, las medidas en si dejaban de importar y las relaciones de movimientos y posiciones eran los factores determinantes

Estudios de Henry Dreyfuss
Estudios de Henry DreyfussDreyfuss crearía dos modelos estandarizados Joe y Josephine, todas sus medidas no estarían determinadas por valores absolutos sino que representarían porcentajes interrelacionados, por lo que al ajustar ciertas variables los modelos podían representar personas de distintos tamaños, así como niños, personas con distintos índices de masa corporal e incluso personas en sillas de ruedas. La biomecánica jugaba un rol fundamental en dichos modelos, con las articulaciones y sus rangos de acción definidos en arcos proyectantes de gran información visual para quien emplee el modelo.

Estudios de Henry DreyfussLas dimensiones, los rangos de movimiento y rotación del cuerpo dejan de ser valores individuales y pasan a representar relaciones interdependientes, jerarquizadas. Un movimiento de la rodillas alterará los valores asignados a su respectivo pie, así como el área de acción del modelo. Más importante aun es la tabulación de valores aplicables a distintas acciones. Tablas para el modelo sentado, tablas para el modelo estático, tablas para el modelo en movimiento, etc.

Estudios de Henry Dreyfuss

Esta obra marcó un antes y un después, y ciertamente dejó por sentado que en el diseño industrial se deben adaptar los objetos a la persona y no la persona a los objetos, dando paso a los diseños altamente ergonómicos que disfrutamos hoy en día.

La película muda que usó a un falso Charles Chaplin

Eran finales de la década del 10, y Charles Chaplin se convertía en una de las proto-celebridades del cine. Al igual que muchos nombres actuales, la gente sólo iba al cine acarreada por el peso del nombre del tan emblemático humorista.

Billy WestEs así que ni lento ni perezoso el dueño, director y productor de la King Bee Company, Arvid E. Gillstrom contrató al que era considerado uno de los mejores “Chaplinistas”, Billy West.

King Bee Co. era conocida en la industria cinematográfica, ya que era común que copiase, muchas veces escena por escena, varias de las películas más populares. No obstante, nunca antes habían copiado literalmente a un actor, y quizás la mayor celebridad del cine mudo en ese entonces. Peor aun, no sólo copiaron a Chaplin, sino que emplearon los talentos de Ethel Cassidy, una joven chica que, por una de esas “casualidades”, era muy parecida a Edna Purviance, quizás una de las mayores estrellas femeninas del cine mudo.


La película en cuestión se llamó The Candy Kid, y se filmó y estrenó en 1917, y debido a lo laxas que eran las leyes de la época al respecto, Keystone y Essanay, los estudios que solían producir y promocionar al verdadero Chaplin, sólo podían protestar.

Los “Chaplinistas” no eran nada nuevo, y lo hacían muy bien. Recordemos que Chaplin en 1915 había literalmente perdido un concurso de “imitadores de Charles Chaplin”. La diferencia, es que nunca antes nadie se había atrevido a semejante atropello con tal de promocionar su película.

El ‘boicot’ que dio origen a la Capilla Sixtina

El techo de la capilla SixtinaA principios del siglo XVI un joven escultor y arquitecto llamado Miguel Ángel cuyo nombre comenzaba a estar en boca de todos, era al mismo tiempo envidiado al punto de que varios de sus colegas comenzaban a verlo con el mismo grado de rencor y admiración.

Razón por la cual, y ciertamente no con la intención de destruir su carrera sino que más bien la de bajarlo a Tierra, Rafael, quien no necesita introducción, y el famoso arquitecto Donato Bramante, quién diera vida, entre otras grandes obras, a la Capilla Sixtina en si misma, convencieron al Papa Julio II para que comisionase a Miguel Ángel con la monumental obra de decorar y pintar el interior de la capilla. Miguel Ángel, quien era principalmente un escultor y no se consideraba a si mismo como un gran pintor, se opuso vehementemente en un principio. Pero presionado ante la figura del Papa terminaría aceptando. La intención de Rafael y Bramante era clara, abrumar al joven artista con una épica obra de tanta dimensión que Miguel Ángel termina dándose por vencido y así manchar su nombre.

Una tenacidad inacabable
Pero lo esperado por los rivales de Miguel Ángel, por fortuna, no ocurrió, y el famoso escultor, ahora en su rol de pintor, emplearía cuatro años de su vida creando una de las obras artísticas más bellas y reconocibles de la historia, todo un tesoro cultural. Tanta era su dedicación que incluso llegó a poner en riesgo su propia salud, ya que Miguel Ángel pintó el techo de la capilla con tanta tenacidad que llegó a dañar su espalda a causa de la incomoda posición que requería esta tarea. Razón por la cual, tras sufrir fuertes y hasta insoportables dolores, creó un sistema de andamiajes que le permitieron recostarse y pintar a la vez, ya que quedaba a escasos centímetros del techo.

Rafael y Bramante volverían a las andanzas
La Escuela de AtenasComo buen perfeccionista no permitió a nadie observar su obra a medio finalizar, ya bastante le molestaba que el Papa visitara la capilla regularmente y se pusiera a darle consejos sobre ciertos aspectos de la obra. Pero esta molestia no sería nada comparada con el odio y rencor que le causara el enterarse que Bramante, utilizando su conocimiento de la estructura, y tras pedirle permiso al Papa en persona, ingresara a Rafael en la misma, quien tras estudiar detenidamente los frescos a medio terminar llegó a quedar tan asombrado y maravillado que, al volver a la obra en la que se encontraba trabajando, la famosa Escuela de Atenas en la Stanza della Segnatura, dio tributo a Miguel Ángel incluyéndolo como pieza central en la obra. En la imagen de la derecha podemos ver la obra en cuestión, siendo Miguel Ángel el hombre sentado que sostiene su cabeza con su puño mientras toma notas.

Al día de hoy todavía se discute si a partir de esta visita, además, Rafael tomaría ‘prestados’ aspectos y la pose del Isaías de Miguel Ángel para su propia versión de Isaías en la iglesia de San Agostino.

A diferencia del carismático Rafael, Miguel Ángel no poseía una personalidad encantadora, todo lo contrario, razón por la cual contaba con pocos amigos y mecenas. Es muy interesante por esto mismo la biografía del famoso artista realizada por uno de sus discípulos, Ascanio Condivi, quien presenciara en directo las excentricidades y berrinches del consagrado pintor.

El mundo sumergido de Jason de Caires Taylor

Escultura sumergidaLa obra del artista y buzo profesional Jason de Caires Taylor además de ser extremadamente original y rara es bellísima. Se trata de una galería de esculturas sumergidas en el país caribeño de Granada que, con el paso de los años, crearán un coral artificial.

Desde una ronda de personas hasta un oficinista son algunas de las figuras que completan esta obra. Realmente un concepto muy interesante y quizás sólo rivalizado en belleza por el cementerio subacuático de estatuas soviéticas, las cuales fueron arrojadas hacia las profundidades como acto simbólico de liberación por ciudadanos ucranianos tras que estos lograran liberarse del dominio soviético (les enviarán a Iván Drago, que en mi opinión, en un encuentro real hubiera triturado a Rocky).

Más allá de lo anterior, y como opinión real sobre la obra de Taylor, realmente me gusta el concepto y la manera con la cual el mismo se une a la naturaleza que lo rodea aunque termine siendo devorado y consumida por esta con el pasar de los años.

Ciclista de las profundidades Ronda Oficinista
Rostro sumergido

Hadji Ali la fuente humana

El artista egipcio Hadji Ali fue una de las más peculiares estrellas de actos circenses de la segunda década del siglo XX. Su acto, por el cual fue aclamado tanto en Oriente como en Occidente, se basaba a partir de su impresionante capacidad para tragar y luego regurgitar distintos objetos exactamente en el orden pedido por el público. Siendo quizás su acto más popular entre las distintas audiencias de todo el mundo el de convertirse en “fuente humana.” Acto para el cual consumía varios litros de agua que luego largaba a manera de fuente.

Hadji Ali no fue el único actor en representar actos circenses relacionados con regurgitar objetos en los tantos espectáculos de cabaret y salones de principios del siglo XX. Sin embargo, se volvería el más famoso de todos en parte gracias a su vestimenta y la temática con la cual decoraba y orientaba sus actos. Algo que le daba una apariencia muy exótica que cautivaba a los espectadores en una época donde las aventuras y los grandes viajes a Oriente estaban muy a la moda tanto en la literatura como en el naciente cine. Visto en un comentario realizado en Reddit

Todo tranquilo en el frente canino

The Dogway Melody y So Quiet on the Canine Front son algunas de esas obras cinematográficas que, si bien muy bizarras y olvidadas por la historia, han quedado grabadas a fuego en muchos corazones como solo esas grandes piezas de culto de principios del siglo XX pudieron lograrlo. Estos cortos de 1930, que junto a otros del mismo estilo forman la serie Dogville shorts de la MGM, recrean varias escenas de dramas muy populares en las primeras dos décadas del siglo pasado -en especial “The Broadway Melody” en el caso de la primera y “All Quiet on the Western Front” en el de la segunda-. La diferencia con las originales, por cierto, radica en que en vez de ser representadas por personas las mismas son actuadas por singulares perros que caminan en dos patas.

La escena mostrada en el video de la derecha es “Queenie in Trouble” -Reinita en problemas- en la cual Reinita, una preciosa y pequeña perra, es pretendida por un alcoholizado bravucón que no aceptará un no por respuesta. Les recomiendo sobretodo “A Big House” (la escena en la que le cambian el pañal al cachorro es impagable)

Por cierto, para encontrar más de estos cortos de culto simplemente ingresando “Dogville shorts” en el buscador de Youtube.

Cruithne y la segunda “luna terrestre”

3753 CruithneNo queriendo causar falsas ilusiones en algunos de mis lectores romperé la ‘noticia’ rápidamente. No. 3753 Cruithne, un asteroide de aproximadamente cinco kilómetros de diámetro, no es la segunda luna terrestre ya que el mismo órbita al Sol y no a la Tierra -aunque en ciertos períodos de cercanía la gravedad terrestre perturba la órbita de Cruithne.- No obstante, desde su descubrimiento en 1983 su particular órbita de 364 días y su relativa cercanía con la Tierra durante, especialmente todos los meses de noviembre, hizo que se apodase informalmente a este asteroide como la “segunda luna terrestre.” Esto más que nada por la confusión que causó durante los primeros años de conocida su existencia hasta que se pudo saber correctamente su órbita y a manera broma.

Por desgracia deberemos de conformarnos con nuestros satélites artificiales y la siempre creciente chatarra espacial. Que a este ritmo, seguro en algunos cuantos siglos seremos exitosos en crear una luna de basura -Futurama ha sido visionaria-

La segunda luna terrestre
Proyectil lunarHallarle una segunda luna a la Tierra fue prácticamente una obsesión para varios astrónomos de siglos pasados, sobretodo en los del siglo XIX. Esto llevó a que varios prestigiosos observadores del cosmos se apresuraran a sacar conclusiones sin antes verificarlas del todo. Como por ejemplo Frédéric Petit, director del observador de Tolouse, quien con bombos y platillos anunciara haber descubierto la segunda luna terrestre en 1846. Prontamente el descubrimiento de Petit fue declarado como erróneo y la reputación de este prestigioso hombre se vio afectada considerablemente. No obstante, de esto se enteraría el legendario escritor Julio Verne, quien cautivado por la idea, escribió sobre una pequeña y diminuta segunda luna terrestre. Casi sesenta años más tarde el astrónomo Georg Waltemath, tras estudiar perturbaciones gravitatorias en la órbita lunar, creyó estar seguro de haber encontrado una segunda luna de unos 700 kilómetros de diámetro a poco más de un millón de kilómetros de la Tierra, llegando a anunciar muy orgullosamente que durante algunas noches podía vérsela brillar durante una hora o poco más.

Curiosamente el descubrimiento de Waltemath, que era errado, sería “confirmado” no por un astrónomo sino por un astrólogo, Walter Gornold, quien incluso fue tan lejos como ponerle un nombre: Lilith.