Category Archives: Personajes

Sabrina y Lucrecia, las huérfanas utilizadas en un experimento para crear a “la esposa perfecta”

Thomas Day fue un afamado escritor británico que luchó a través de su obra contra la esclavitud. Sus libros y artículos inspiraron a decenas de miles de personas en el mundo angloparlante a tomar una posición en contra del comercio de seres humanos en el Atlántico, y es por esta razón que se lo recuerda generalmente de manera positiva. No obstante, Day tuvo un pasado siniestro. Preocupado por no poder encontrar a su “esposa perfecta” e inspirado en el tratado de Rousseau denominado Emilio, o De la educación, este hombre, icono de la lucha contra la esclavitud, irónicamente decidiría adoptar a dos niñas huérfanas y criarlas como sirvientes sujetas a un riguroso programa de entrenamiento con el fin de convertirlas en el prototipo de la “esposa perfecta”.

Debido a su alta posición social Day envió en 1769 a uno de sus amigos, John Bicknell, a recorrer los asilos de huérfanos y hospitales de niños ingleses con el fin de encontrar a dos niñas “sanas y bellas”, quienes al igual que el Emilio de Rousseau debían ser huérfanas y no presentar impedimentos físicos ni intelectuales. Bicknell escogería a Sabrina Sydney, y otra niña llamada Lucrecia para luego entregárselas al escritor y así comenzar con el macabro y abusivo experimento. Experimento que planeó junto a su colega, el escritor y hombre de ciencia Richard Lovell Edgeworth, durante más de un año de manera meticulosa y organizada.

Day llevaría a las niñas a Paris para comenzar con su “proceso de educación” enteramente basado en el tratado anteriormente mencionado de Rousseau según su propia interpretación de la obra. El proceso incluía remover del entorno de las niñas cualquier “frivolidad” así como un desprecio general a los lujos excesivos por lo que las comidas y los cuartos de las chicas eran extremadamente austeros y su educación severa e intensiva. El experimento además requería que estas viviesen de manera aislada de la sociedad, sólo teniendo contacto con sus tutores, por lo que de hecho Day eligió sirvientes que sólo hablaran en francés, con el fin de evitar que las niñas pudiesen comunicarse con estos. El escritor era desmedidamente abusivo, empleando castigos tales como quemar las manos de las niñas con cera de velas, arrojarlas a un lago cercano durante el invierno e incluso disparar armas de fuego cargadas con cartuchos de fogueo hacia las mismas. Su extrema riqueza, la cual había heredado a una temprana edad, le permitió comprar los favores de las autoridades y otras personas de poder por lo que este se pudo mover constantemente al margen de la ley.

El hombre volvió a Inglaterra sólo con Sabrina, ya que, según las cartas que este le envió a su amigo y confidente Edgeworth, “Lucrecia era estúpida y una pérdida de tiempo”. Al cabo de unos años, con Sabrina ya siendo una adolescente, Edgeworth imploró a Day permitirle llevar a la joven una vida normal e incluso aprender un oficio. Day aceptó este cambio, pero no pasaría mucho tiempo hasta que este ordenara su regreso para así proponer a la misma una “oferta matrimonial”. Si bien la joven en un principio aceptó la oferta, muy posiblemente movida por el miedo, Day canceló de manera violenta y brusca la boda tras que lo ofendiera al entablar una conversación con una pareja de extraños.

Por fortuna para Sabrina la joven pudo alejarse del escritor, y encontrar refugió y un oficio como aprendiz de costurera. Años más tarde el mismo Bicknell, quien se sentía culpable y con remordimiento por lo ocurrido, le ofreció matrimonio en 1783 y juntos tuvieron dos hijos. Si bien durante los primeros años del siglo XIX la memoria y el legado de Day intentaron ser protegidos por la escritora Anna Seward y Richard Lovell Edgeworth en dos libros que describían a Day como un hombre amable que trató a las niñas con cariño como si fuesen sus propias hijas, fue Sabrina quien tuvo la palabra final al describir de manera detallada y contundente los abusos sufridos por ella y Lucrecia, tildando a Thomas Day de ser un abusador y haberlas criado prácticamente como esclavas al servicio de sus perversiones.

Giuseppe Ferlini, el mercenario italiano que demolió 40 pirámides

En muchas de las tumbas egipcias y de las culturas del Nilo, como el Reino de Kush, generalmente se solían dejar tesoros y alimentos para ser utilizados por la fuerza vital que al morir abandonaba el cuerpo, fuerza que en Egipto se solía denominar como el ka. Además del ka también existía el ba, la cual era la esencia de la persona y permanecía unida al cuerpo físico (el khat) tras la muerte. Muchos de los ritos funerarios de las culturas del Nilo estaban orientados a liberar el ba para que este se una con el ka y así formar el akh. Si lo anterior no se cumplía entonces el difunto entraba en un estado de se-akh, un fantasma perdido entre dos mundos. Si bien lo anterior variaba de cultura en cultura, la influencia y el dominio egipcio a través de los siglos llevó a que esta fuese la creencia reinante a lo largo y ancho del de las culturas del Nilo.

En un principio se creía que sólo el faraón, o el rey en el caso de los cushitas, tenían un ba, pero esto luego se extendió a casi toda la población. El concepto de akh ayudó a preservar las tumbas y pirámides, ya que los ladrones de tumbas temían perturbar el proceso y enfurecer a un se-akh.

(Vemos la gran cantidad de pirámides con sus partes superiores demolidas.)

Por supuesto que nada de lo anterior le interesaba a Giuseppe Ferlini, un cirujano militar boloñés de la primer mitad del siglo XIX devenido en profanador de tumbas. Si bien en Anfrix ya habíamos hablado de un sultán que intento destruir varias pirámides, la diferencia con Ferlini es que este poseía explosivos.

El médico no era alguien ya de por si con mucho honor, en un principio se había asociado como mercenario al ejército de Egipto durante la Conquista de Sudán, y tras conocer a un mercader y traficante de reliquias albanés llamado Antonio Stefani desertó en 1834 para organizar una expedición hacia la necrópolis de Meroe. Un sitio arqueológico al norte de Sudán a unos 100 kilómetros de las orillas Nilo y rico en reliquias de las últimas dinastías del Reino de Kush, las cuales debido a la influencia egipcia seguían en gran parte los mismos ritos funerarios y creencias de los egipcios. En total en el sitio se hallaban unas 255 pirámides cushitas, fácil de diferenciar de las egipcias debido a sus proporciones más alargadas.

Al llegar a Meroe el daño causado por el mercenario en busca de tesoros fue irreparable. Ferlini no eligió las pirámides a demoler al azar, sino que se basó en un catalogo realizado por el arqueólogo Frédéric Cailliaud en el que se enumeraban las pirámides en mejores condiciones. Según su lógica, si la pirámide se encontraba relativamente intacta entonces eso incrementaba las posibilidades de hallar un tesoro encerrado dentro de la estructura de la misma.

El saquedor no estaba equivocado, y esto lo verificaría cuando en el cementerio norte demolió la pirámide número 6 que era una de las más grandes e intactas de todas. En primer lugar detonó con una carga pequeña el tetraedro superior, y así con cargas más pequeñas, para evitar destruir el tesoro, fue abriendo camino a través de la estructura hasta hallar la cámara donde encontró joyas y piezas de oro y plata. Ferlini pasó los siguientes dos años demoliendo pirámides, el tesoro que fue acumulando le permitió contratar un pequeño grupo de mercenarios para su protección y volver a Italia en 1836 donde se anunció como un exitoso explorador y arqueólogo ante la sociedad.

Por fortuna, si bien la pérdida arquitectónica fue colosal, las joyas de oro y plata fueron adquiridas en 1838 por Luis I de Baviera y hoy se encuentran resguardadas en el Museo Egipcio de Berlín.

Crocky, el as de las cartas que arruinó a la aristocracia británica y se convirtió en el hombre más rico de Londres

William Crockford era el hijo de una humilde familia de pescaderos establecidos en uno de los sectores trabajadores del oeste Londres a finales del siglo XVIII. Si bien se esperaba que William siga el oficio familiar, este prefirió buscarse la vida jugando a las cartas por dinero y realizando todo tipo de apuestas. A pesar de no poseer una educación formal su talento mental para los números y su memoria privilegiada lo llevaron a convertirse en uno de los mejores jugadores de cartas en los barrios bajos. Su prestigio ganado a fuerza de victorias consecutivas tanto en las cartas como las carreras de caballos le aseguraron la en ese entonces rara oportunidad de movilidad social, y “Crocky”, como lo conocían en el mundo de las apuestas, comenzó a jugar en los establecimientos de clase media de Piccadilly.

Fue en el año 1805 que Crocky dio el gran salto. Ese mismo año un caballero de la aristocracia, dueño del matadero más grande de Londres, con problemas de alcoholismo y que solía frecuentar los establecimientos de Piccadilly decidió reafirmar su orgullo desafiando al prodigioso jugador que “a veces perdía”. Crockford, cuyas derrotas eran casi siempre planeadas, ganaría esa misma noche el equivalente a 300 mil libras actuales y con ese dinero, más allá de retirarse del juego, comenzó su propia casa de apuestas. Si bien en el principio servía a jugadores de clase media y comerciantes, los juegos de dados como el hazard y las apuestas de considerables sumas de dinero contra la casa hicieron que el hijo de pescaderos genere una envidiable fortuna con el tiempo. Es así que a mediados de 1820 se asoció al Watier’s Club, un club que atendía a personajes de la alta sociedad entre los que se encontraban figuras tales como Lord Byron y John FitzGibbon.

La sociedad con el Watier’s Club duraría poco, su dueño, Josiah Taylor, no podía soportar ver a Crocky moviéndose cada noche entre los aristócratas de Londres con la mayor impunidad, como si las divisiones sociales no le importasen y estos, empujados por el alcohol y el juego desmedido, reían con él como si fuese uno más de ellos. La sociedad se rompería en 1827, y meses más tarde, en enero de 1828, Crocky abriría su propio club, el Crockford’s Club a metros del Watier’s Club.

Aristócratas, embajadores, e incluso miembros de la realeza comenzaron a visitar Crockford’s. Además de abrir mesas de juegos que existían en los clubes de clase trabajadora, como las mesas hazard, Crocky había creado el primer club temático de Londres. El mismo era en simultáneo un antro de juego y alcoholismo, pero la decoración era opulenta, la fachada al mejor estilo embajada e incluso el personal estaba siempre exquisitamente vestido. El club otorgaba la combinación perfecta entre los vicios y juegos de las clases más bajas con el confort y el lujo de la aristocracia. Se puede decir que Crockford creó el primer casino moderno, ya que incluyó el acto de bandas musicales y contrató los servicios de Eustache Ude, el más afamado chef francés, para manejar la cocina del establecimiento. Fomentando así una atmósfera festiva y de excesos dentro del club, en el cual se conseguían los mejores vinos y además ofrecía un exclusivo servicio de hotel para quien se encuentre agotado tras horas de juego.

El club fue un éxito gigantesco, movía durante los fines de semana más dinero que el puerto de Londres, y Crocky sólo se dignaba a jugar si la apuesta era millonaria, llegando a ganar tierras y mansiones en unas pocas manos de naipes. El Duque de Wellington, que en el pasado había derrotado a Napoleón en Waterloo, no pudo con el club y perdió una fortuna en sus mesas. Lo mismo ocurrió con Lord Rivers y el conde de Sefton quienes asumieron deudas millonarias. Prontamente, gran parte de la aristocracia británica no sólo había malgastado una fortuna en Crockford’s, sino que además le debía dinero a Crockford, quien oportunamente permitía jugar a cuenta. El conde de Linkwood, por ejemplo, se fue una noche del club habiendo perdido toda su fortuna.

Para 1840, William Crockford, hijo de pescaderos en el oeste trabajador de Londres, era el hombre no perteneciente a la familia real más rico de Inglaterra.

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La mian, la técnica milenaria china para crear miles de fideos en minutos sólo utilizando las manos

Hay algo fascinante en la cocina asiática, y es el desarrollo de técnicas a lo largo de los siglos para realizar tareas sin la necesidad de utensilios ni máquinas valiéndose sólo de la habilidad manual del cocinero. La técnica que ejemplifica esto a la perfección son los fideos la mian (fideos estirados), una manera de crear miles de fideos del mismo grosor en cuestión de minutos utilizando sólo las manos. Los pasos son simples: torcer, estirar, cubrir, doblar, repetir y repetir. Cada repetición doblará el número de fideos y reducirá a la mitad su grosor. Perfeccionar la técnica, no obstante, requiere de meses y hasta años de práctica. Siendo famosos los cocineros capaces de crear fideos del groso de un cabello y metro y medio de largo.

En el video el chef Kin Jing Mark realiza 12 repeticiones para crear 4096 fideos (212), los cuales al ser cortados en 3 secciones dan un total de 12288 fideos)

Los fideos son una parte fundamental de la dieta China y el resto del sudeste asiático, y una tradición que se remonta a miles de años en el pasado. De hecho, en el año 2000 un grupo de arqueólogos trabajando en las excavaciones del sitio en arquológico de Laija, en la provincia de Qinghai, encontró un tarro de sopa de fideos con los fideos dentro del mismo solidificados. Lo interesante es que estos estaban hechos a partir de mijo y no de harina de trigo, el ingrediente más común en el presente y el cual se usa según sabemos desde al menos la Dinastía Han, hace unos 2200 años aproximadamente.

Sno-cats los vehículos capaces de cruzar por tierra la Antártida

Existe una fotografía que representa de manera perfecta las condiciones extremas y los peligros experimentados durante las expediciones antárticas. La misma fue tomada durante la Expedición Trans-antártica 57/58, el primer cruce exitoso de la Antártida por tierra a través del Polo Sur. Comandada por dos leyendas vivientes: Sir Edmund Hillary, famoso por ser miembro de la primer expedición que llegó a la cima del Everest (aunque existe el misterio de Mallory e Irvine) y Sir Vivian “Bunny” Fuchs, un veterano y temerario explorador. Los primeros equipos llegaron al continente blanco a finales de 1955 y durante todo 1956 se realizarían los preparativos y el entrenamiento para la misión, debiendo pasar todo un año en el cual sufrieron una tragicómica serie de percances y problemas que pusieron en riesgo a la expedición en si misma. En 1957 los 12 integrantes partirían en su aventura histórica.

La travesía en si fue toda una odisea, partiendo desde el Mar de Weddell y llegando a McMurdo, uniendo así las bases Shackleton y Scott y pasando por el Polo Sur (segunda visita al Polo Sur en 46 años, tras que Robert Falcon Scott plantara bandera en el mismo en 1912). Se recorrió un total de 3473 km en 98 días y se sortearon tormentas de nieve, hielos quebradizos así como precipicios y pozos ocultos tapados por la nieve. Tras concretarse la expedición, deberían pasar más de dos décadas para verse nuevamente una travesía exitosa a través del Polo Sur, la expedición de Ranulph Fiennes en 1981 con equipos y vehículos mucho más modernos.

La estrella de la fotografía que mencionábamos al principio de este artículo, y la cual se encuentra en el cabezal de la entrada, es sin lugar a dudas uno de los seis vehículos todo terreno que salvaron a la expedición del fracaso en incontables oportunidades: un Tucker Sno-Cat 743, denominado como Sno-Cat “B”, al cual puede vérselo en todo su esplendor sorteando el traicionero y extremadamente hostil territorio antártico. Los otros cinco vehículos eran 2 Sno-cats, 2 M29 Weasel y 1 tractor Muskeg. De todos los vehículos los más importantes fueron los Sno-cats ya que permitían realizar las tareas de exploración y además transportar toneladas de provisiones, equipamiento científico, antenas e incluso llegando a tener que remolcar a los M29 en varias oportunidades. Originalmente se iban a utilizar 4 Sno-cats, pero durante los preparativos para la misión uno sufrió daños severos en su motor debido a una impericia mecánica.

(El siguiente video es muy recomendable)

Los Sno-Cat son verdaderas joyas de la ingeniería. Con cuatro orugas independientes capaces de funcionar de manera diferencial entre ellas y en distintos ángulos, con las delanteras capaces de funcionar en ángulos superiores a los 90°, estos vehículos pueden cruzar cualquier tipo de terreno. El modelo 743 poseía una velocidad máxima de 25 km/h, y estaban provistos de un motor Chrysler de 134 kW que consumía 70 litros de combustible cada 100 km. Además de ser capaces de sortear terrenos con hielo blando e hielo duro, además de terrenos irregulares y rocosos, esta bestia todo terreno era capaz de llevar una carga de 2,7 toneladas y arrastrar varias más en los denominados “trenes de trineo”.

Los vehículos utilizados por la expedición permanecerían varios años en la Base Scott, para luego ser llevados a distintos museos entre los que se encuentran el Museo Canterbury en Nueva Zelanda y el Museo de Ciencias de Londres.

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El día en que un grupo de veteranos de Vietnam protestando contra la guerra capturó la Estatua de la Libertad y cubrió su rostro

Todo ocurrió el 26 de diciembre de 1971, un grupo de 14 veteranos de guerra pertenecientes al VVAW (siglas en inglés del Veteranos de Vietnam Contra la Guerra) decidieron realizar una acción de protesta contra la guerra la cual no iba a ser ignorada por los medios. Debemos recordar que los veteranos protestando contra la guerra era uno de los mensajes anti-guerra que tenía más impacto y peso en el público estadounidense, por lo que el gobierno y los medios de comunicación intetaban constantemente disminuir su alcance.

La toma se denominó “Operación paz en la tierra” y fue planeada en Filadelfia a partir de la frustración causada por la falta de cobertura de prensa durante una de las protestas más grandes realizadas por la VVAW en Maryland. La operación ocurrió de manera fluida. Al ser el día después de navidad (en los Estados Unidos se festeja el 25), la estatua estaba relativamente vacía de turistas. Ayudados por su entrenamiento militar, en primer lugar cuatro hombres se dividieron en grupos de dos e ingresaron a la misma con la intención de forzar de manera sigilosa las rejas que daban acceso al brazo erigido y cortar sus candados; un grupo distraía a los guardias mientras el otro actuaba. Una vez cumplido lo anterior se esconderían para esperar al resto: 10 veteranos más y un reportero que decidió unirse a la causa.

El resto de los protestantes llegó a la isla en la última enbarcación, en el interior de la estatua se encontraba un guardia al cual rápidamente le comunicaron que se retire ya que su intención era “traer a nuestros hermanos de vuelta a casa”. Una de las primeras acciones fue bloquear los accesos inferiores y dirigirse hacia la corona de la estatua para plantar una bandera estadounidense invertida en la misma. Una bandera invertida tiene un significado muy antiguo en la cultura estadounidense que se remonta a los tiempos de la guerra revolucionara, y la misma se utilizaba en fortificaciones para indicar que estaban en problemas. Es considerada una señal de angustia.

La policía de Nueva York y Nueva Jersey, ambas con jurisdicción en la Liberty Island rápidamente llegaron al lugar y enviaron dos helicópteros a sobrevolar el área. Es así que una odisea de negociaciones que duraría dos días comenzó a tener lugar, todo mientras los hombres aprovechaban para diseminar su mensaje a la infinidad de medios de prensa que se hicieron presentes en el lugar. Sus pedidos iban desde terminar la guerra, la injusticia que los civiles de Vietnam estaban sufriendo y el pedido de incrementar la ayuda social y médica para los miles de veteranos que vivían en las calles.

Tras terminar la protesta, la cual era justa, y sobretodo el hecho de que se trataba de veteranos de guerra, el gobierno federal decidió no presentar cargos y los veteranos recibieron penas simbólicas.

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Amezaiku, los caramelos esculpidos de Japón que parecen adornos de cristal

Amezaiku

La técnica llegó a Japón a través de China durante el Período Edo, donde se la perfeccionó y expandió para crear formas mucho más complejas. Si bien en un principio se utilizaba para crear adornos de azúcar de manera similar al soplado de vidrio, una vez en Japón se modificó para que los mismos sean a la vez comestibles. Para la creación de cada pieza se utiliza una mezcla especial, un par de pequeñas pequeñas tijeras de artesano y una bomba de aire. La mezcla utilizada se mantuvo relativamente idéntica a la utilizada en China, y se realiza a partir de un jarabe producido con azúcar y almidón el cual es derretido y mezclado durante varios minutos para luego introducirlo en un contenedor caliente que la mantendrá a la temperatura justa para que se maleable y al mismo tiempo lo suficientemente fría para poder trabajarla con las manos descubiertas. Tras extraer una porción del contenedor el artesano tendrá solo tres minutos para crear la figura antes de que se enfríe y pierda su maleabilidad. Una vez que la pieza se enfría, se la pinta con colorantes vegetales.

Gente de azúcar
El proceso es similar al soplado de cristales para la creación de adornos (recomendado sobre el tema es el documental holandés Glas, el cual dura 15 minutos y ganó un Oscar debido a su belleza). La tradición comenzó en China hace varios siglos entre los campesinos, quienes al no poder costear decoraciones de cristal creaban figuras en azúcar denominadas 糖人 “gente de azúcar”, curioso nombre ya que las figuras de animales son las más populares.

La técnica consta en derretir un jarabe similar al ya mencionado. Esta mezcla produce un gel viscoso y maleable, el cual se pellizca y se estira para crear un filamento por el cual el artesano soplará inflando la pieza. Luego, la técnica en si no varía mucho del soplado de vidrio, sólo que el objeto se puede agarrar y manipular con las manos, algo imposible en el soplado de vidrio.

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Los dos gladiadores enemistados a muerte que hicieron las paces en la arena y el emperador les otorgó la libertad

Cuando un gladiador comenzaba a salir triunfante este a su vez comenzaba a ganar una gran cantidad de seguidores y admiradores, los cuales apoyaban a su gladiador favorito con una pasión inquebrantable. Muy similar a las estrellas del fútbol en el presente.

Un caso ejemplar es el de Flamma, un adolescente que llegó a Roma siendo no más que un simple esclavo capturado en Siria. Mal alimentado y exhausto tras haber sido expuesto a los elementos durante semanas, el joven fue enviado a la arena como carne de cañón para que fuese rápidamente despachado por los gladiadores más famosos. Pero para sorpresa de todos Flamma poseía experiencia y destreza en combate, y no sólo venció a los gladiadores que lo enfrentaron en su primer encuentro, sino que además gradualmente fue entrenando y luchando hasta convertirse en la mayor leyenda gladiadora en la historia romana. Cuando Flamma luchaba la ciudad entera se paraba y sólo se hablaba del encuentro; ganador de varios torneos, experto en varios tipos de combate y cuatro veces ganador del rudius, la ansiada espada de madera que le otorgaba a un gladiador su libertad tras un duelo memorable, la cual rechazó en cuatro oportunidades ya que disfrutaba de la admiración extrema que los romanos sentían por el.

No todos los combates eran a muerte. Si un gladiador demostraba valentía o talento y a la vez este creía que no podía ganar o continuar luchando debido a una herida, el guerrero entonces solicitaba munerarius, si la autoridad máxima en la arena aceptaba la solicitud (y esto era muy común) entonces se declaraba como missus y el gladiador derrotado podía volver de manera honorable a las barracas para luchar otro día, de lo contrario el gladiador victorioso debía matar al perdedor. Si se luchó con valentía realizar la solicitud no era considerado como vergonzoso, incluso el mismo Flamma solicitó munerarius en cuatro oportunidades distintas. Lo anterior es compresible incluso desde un punto de vista meramente comercial, una vez que dos gladiadores ganaban fama, seguidores y prestigio enviarlos indefectiblemente a morir en la arena no era bueno para los organizadores.

No obstante, cuando se inauguró el Coliseo a finales del siglo I durante la primer batalla ocurriría algo simplemente espectacular. Para la inauguración no se reparó en ningún tipo de gastos. Vespasiano, el emperador que construyó el coliseo, había muerto un año antes y su heredero e hijo Tito utilizó el evento como un festejo de varios días tanto en su honor como para cimentar su posición. La inauguración fue algo nunca antes visto en la tierra, miles de soldados desfilaron por las calles, más de 9000 animales exóticos fueron masacrados en distintos eventos, cientos de esclavos cayeron ante las espadas de los gladiadores y varios duelos entre gladiadores veteranos tuvieron lugar. Sin embargo, el público esperaba con ansias un duelo en particular. Un duelo entre dos gladiadores veteranos, con varias victorias sobre sus hombros. Estos no eran dos gladiadores cualquiera, sino que se trataba de Priscus y Verus, dos hombres que pertenecían a dos facciones de gladiadores distintas y se tenían un gran odio entre si. El público esperaba por supuesto una batalla violenta y brutal, alimentada no sólo por el instinto de supervivencia sino que además enardecida por el odio mutuo.

Así fue que ambos hombres se enfrentaron en la arena. Si bien poco se sabe de la vida de ambos, salvo que Priscus era un esclavo celta y Verus un gladiador veterano y famoso, su duelo ha sido uno de los mejores documentados existiendo menciones al mismo en poemas laudatorios e incluso inmortalizados por el poeta Marco Valerio Marcial. El combate duró un largo tiempo, ambos hombres mostraron extrema valentía y destreza. A medida que el enfrentamiento continuaba y se prolongaba en el tiempo, el público maravillado con el espectáculo de destreza comenzó a pedir la libertad para ambos. Pero Tito permanecía atento al combate ya que ninguno de ellos apuntaba un dedo al aire o arrojaba su arma al suelo (las dos maneras de pedir munerarius). Es aquí donde algo increíble ocurriría, ambos guerreros se miraron a los ojos y decidieron dejar de luchar. Priscus y Verus clavaron sus espadas en la tierra y miraron al emperador. El público presente explotó en clamores hacia el emperador pidiendo por la libertad de ambos y este así lo hizo. Ambos hombres fueron declarados como victoriosos y recibieron las palmas de la victoria y el rudius que les otorgaba la libertad.

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Espeleo buceo, la exploración de estrechas cavidades sumergidas

La espeleología, actividad que se basa en la exploración y el estudio de cavidades subterráneas muchas veces las cuales no son más que estrechas aberturas verticales, es ya de por si una de las actividades más peligrosas y físicamente demandantes que se pueda practicar. Si a eso le agregamos lugares sumergidos el peligro se incrementa de forma exponencial. El espeleo buceo es la exploración de cavidades sumergidas, muchas veces tan estrechas que los buzos no tienen más remedio que quitarse las botellas para poder avanzar por pasajes y pequeñas aberturas. De hecho, la actividad es tan peligrosa que en varios lugares del mundo existen carteles de advertencia sumergidos en las entradas a las cavernas.

El siguiente vídeo fue filmado en la caverna Castle Rock en Fennimore, estado de Wisconsin. El buzo en varios tramos debe quitarse las botellas e incluso el casco para poder continuar avanzando. En inglés la técnica de llevar las botellas por delante se suele denominar como “no mount diving” (buceo desmontado), y generalmente se combina con otras técnicas como la denominada “sidemount diving” (buceo de montaje lateral) en la cual las botellas se ubican a un costado para reducir el perfil vertical. El mismo fue filmado por el fotógrafo submarino Richard Dreher quien capturo las maniobras de su compañero en cámara.

Otro ejemplo de espeleo buceo desmontado, esta vez en la Florida. En ambos vídeos vemos la utilización de cuerdas. Estas sirven para marcar el camino de regreso.

El pánico, el peor enemigo
Tanto para el espeleo común como para el espeleo buceo, el peor enemigo y la mayor causa de muertes son los ataques de pánico, sobretodo al quedarse atascados en un punto. El pánico domina todas las acciones, se pierde energía, el forcejeo y los golpes hinchan las partes del cuerpo haciendo contacto y se respira de manera incorrecta generalmente a temperaturas que superan los 40°C. El siguiente vídeo es incluso peor, ya que muestra un ataque de pánico dentro de una cavidad con agua fluyendo por debajo. Esto tuvo lugar en la caverna Lost John en Lancashire, Reino Unido.

Las estatuas parlantes de Roma, un medio para descargar el descontento popular con origen en el siglo XVI

En Roma existen seis estatuas las cuales se han vuelto un símbolo y emblema de la protesta y el enojo popular. Estas se denominan como las statue parlanti di Roma, o estatuas parlantes de Roma, y permitieron a lo largo de los siglos, incluso durante las épocas de mayor represión ideológica y política de la ciudad, que los habitantes de la misma peguen o cuelguen carteles ya sea con epigramas o poemas comentando y enumerando sus descontentos y criticas hacia las autoridades o la situación social del país siempre con un tono cínico o ácido y a la vez con mucho humor.

La tradición no es nada nueva, y se remonta hacia varios siglos en el pasado llegando a haber desatado la ira de las figuras de poder más importantes de Roma a causa de los mordaces y ácidos mensajes dejados por los protestantes de manera anónima. De hecho, una las más famosas estatuas parlantes, Il Pasquino, irritó a tal punto al Papa Adriano VI en el siglo XVI que este quiso arrojarla al río. No obstante, como la misma es una estatua que se remonta a la época final del Imperio Romano y las autoridades católicas de la época no estaban seguras si se trataba de un hombre cualquiera o uno de los primeros santos ya que la estatua había sido desenterrada de pura casualidad mientras se renovaba un camino de la ciudad; el irascible Papa no pudo salirse con la suya, debiendo de conformarse con ordenar la presencia de una guardia militar permanente junto a la misma para evitar así que los sagaces críticos siguiesen dejando mensajes con críticas a la iglesia y burlas contra su persona. Hoy en día se sabe que la obra en realidad representa al rey espartano Menelao, uno de los protagonistas de La Iliada. Il Pasquino fue la primera de todas las estatuas parlantes, y con ella se inició una tradición centenaria, la cual, irónicamente, quizás nunca se hubiese popularizado si Adriano VI hubiese sabido soportar de manera más adulta las críticas.

Cada una de estas estatuas tiene generalmente un tópico en el cual se especializan. Por ejemplo, otra de las estatuas parlantes, la estatua de Madama Lucrezia, la amante del rey de Nápoles, generalmente suele sostener carteles mencionando las varias infidelidades y desfachatadas aventuras de algunos políticos italianos. Con Berlusconi Lucrezia ciertamente se hacía un festín. Así mismo, se encuentra también la estatua del Abate Luigi, también de la época final del Imperio Romano y caracterizada por sus constantes mudanzas, ya que la misma fue cambiada de lugar una docena de veces. Durante una de estas mudanzas uno de los trabajadores perdió el equilibrio y la estatua cayó al piso de cabeza, pulverizando la misma en el proceso. Desconcertados, las autoridades de la ciudad ordenaron a uno de los museos a remplazar la cabeza original de la estatua por alguna otra en su colección que no tuviese cuerpo. Por dicha razón se considera que la estatua “perdió la cabeza” y generalmente se deja en ella mensajes relacionados a la locura y problemas de juicio.

Si bien se las denomina conjuntamente a las seis como estatuas, algunas son fuentes. En total estas son: Pasquino, en la Plaza de Pasquino; Madama Lucrezia, en la Plaza San Marco; Marforio en los Museos Capitolinos; la Fontana del Babuino, en la vía del Babuino; la Fontana del Facchino, en la vía Lata y la estatua del Abate Luigi, en la Plaza Vidoni.

El museo sumergido de Tarkhankut

En el pasado habíamos hablado en Anfrix sobre como inmediatamente tras derrumbarse la Unión Soviética en varias de las repúblicas que la conformaban miles de personas tomaron las calles destruyendo monumentos y arrancando estatuas y bustos de sus pedestales. En una de estas naciones, más precisamente en Ucrania, dichos bustos y estatuas fueron arrojados al mar, creando así varios “museos sumergido” como testamentos mudos del periodo soviético.

No obstante, de lo anterior nacieron varios proyectos para crear museos sumergidos por toda Ucrania. Entre los más famosos se encuentran los ubicados en las regiones de Odesa, Tarkhankut y la impronunciable Dnepropetrovsk. Entre los planes se encontraba el de construir otro museo bajo el agua en la región de Kerch, Crimea, famosa por ser parte de la Ruta de la Seda y poseer varias reliquias arqueológicas sumergidas. Sin embargo, el reciente conflicto con Rusia ha imposibilitado la concreción el proyecto, el cual iba a representar una reproducción a escala de la histórica ciudad de Acre.

De los tres anteriormente mencionados es el museo hallado en Tarkhankut el más espectacular de todos. El mismo se encuentra ubicado en el Mar Negro a unos 12 metros de profundidad y 110 metros de la costa, y fue creado en 1992 por un grupo de buceadores quienes en un principio comenzaron a organizar algunas de las estatuas arrojadas al agua de manera artística, como si se tratase de un museo en si mismo, pero rápidamente el “museo” convirtió en un museo propiamente dicho cuando distintas obras a ser exhibidas fueron creadas para el mismo. Desde recreaciones de obras arquitectónicas como la Torre Eiffel hasta recreaciones de obras artísticas famosas.

Con sus dos “salas”de exhibición que separan las piezas soviéticas de las más modernas realizadas para el museo, gran cantidad de visitantes solían bucear a través del mismo. No obstante, el conflicto anteriormente mencionado entre Rusia y Ucrania ha puesto al museo dentro de la zona en conflicto, por lo que en los últimos dos años la asistencia al mismo se ha visto reducida.

La diferencia entre la ingeniería china y la sueca en dos vídeos

Hay algo interesante en los dos vídeos a continuación, algo que demuestra la diferencia entre los paradigmas de ingeniería a gran escala entre entre China, la reina de la economía de escala, y un país tecnológicamente avanzado como Suecia. En el primer video, filmado en Dalian, China, vemos el trabajo de los obreros de la Wilop Forge and Foundry (como muchas otras compañías chinas dedicadas enteramente a la exportación poseen un nombre en inglés más amistoso al comercio internacional) trabajan para convertir un lingote de hierro en una pieza industrial.

En el mismo vemos el proceso de forja de una brida de hierro de tipo cara con resalto, muy posiblemente a ser utilizada en un conducto de bombeo ya que este tipo de bridas se utilizan cuando se requieren uniones que soporten presiones altas. El proceso es rudimentario, utilizando técnicas de más de 100 años y con obreros que si bien puede observarse a simple vista poseen una gran habilidad en su trabajo, carecen de todo tipo de protección auditiva y física.

En el segundo video vemos un trabajo similar realizado en la planta sueca Kihlberg Steel AB especializada en la creación de piezas de hierro y acero para maquinarías industriales utilizando herramientas y estándares de seguridad avanzados.

Claramente vemos la diferencia en tecnología y métodos de producción entre China y Suecia, y si bien en los últimos años China se ha ido armando de varios complejos industriales de alta tecnología y complejidad, Foxconn de hecho ha creado el parque robótico más grande del mundo, la realidad es que los centros de producción rudimentarios como los vistos en el primer vídeo existen de a miles, dejando cualquier ventaja tecnológica y de calidad que una industria como la sueca pueda ofrecer como un factor mucho menos atractivo ante el costo de lo producido en China.

Los cosmonautas que quedaron varados durante meses en la Mir tras la disolución de la Unión Soviética

Son conocidas las historias de personas que quedan varadas en aeropuertos tras que el estado al cual pertenecían entra en conflicto o simplemente desaparece debido a colapsos geopolíticos, guerras u otros problemas. Incluso existe una película protagonizada por Tom Hanks, The Terminal, la cual está basada en la larga estadía del refugiado iraní Mehran Karimi Nasseri en el aeropuerto Charles de Gaulle.

Si bien las historias anteriores son interesantes, lo que ocurrió a principios de la década del 90 en la estación espacial Mir es simplemente espectacular. Todo tuvo lugar el 26 de diciembre de 1991 cuando la Declaración 142-Н, la cual formalizaba lo pactado en el Tratado de Belavezha, puso fin formal a la Unión Soviética como nación. En la estación espacial Mir se encontraban el comandante Alexander Volkov y Sergei Krikalev, ingeniero mecánico prodigio y cosmonauta veterano quien entrenó para volar en el proyecto Buran (el transbordador soviético) y quien ya había realizado varias misiones a la Mir durante finales de los años 80, incluidas largas actividades extravehículares con el fin de instalar módulos extra en la estación.

El comandante recibió ese mismo día la orden, de “mantenerse alerta ante cambios repentinos”. Todo era pleno desconcierto ya que el programa espacial soviético no estaba centralizado, sino que por el contrario varias de sus instalaciones y talento humano así como depósitos, estaciones de control e incluso fábricas y cosmódromos se encontraban distribuidas en muchas de las 11 repúblicas que formaban la que fue la Unión Soviética. El control de la estación se encontraba en Rusia, pero el cosmódromo al cual retornaban las naves Soyuz desde la estación, el cosmódromo de Baikonur, estaba en Kazajistán. Peor aún, las fábricas y depósitos de los motores de cohetes estaban en su mayor parte ubicadas en Ucrania. Traer a los cosmonautas de vuelta probó ser un verdadero laberinto diplomático.

Krikalev había llegado a la estación en la misión TM-12 la cual tuvo lugar en mayo de 1991. Si bien debió volver en julio de ese mismo año, la inestabilidad política que la Unión Soviética se encontraba experimentando llevó a que se cancelen vuelos, por lo que el cosmonauta debió quedarse hasta octubre mientras que sus compañeros de la TM-12, considerados como personal no-crítico, retornaron a tierra. En teoría su reemplazo debió llegar durante la misión TM-13 comandada por Alexander Volkov. No obstante, el ingeniero de la TM-13, Toktar Aubakirov, fue enviado específicamente a reparar un subsistema de la estación sobre el cual era experto, pero éste no había sido entrenado para permanecer en el espacio durante períodos prolongados de tiempo por lo que pocos días más tarde la nave de retorno partió de la estación llevando a los cosmonautas de la TM-13 a la tierra y dejando a Volkov y a Krikalev en la estación, en efecto, ahora se encontraban solos en la estación y sin saber a ciencia cierta qué estaba ocurriendo en tierra y el alboroto político que acontecía a lo largo y ancho de la en unos meses sería la ex-Unión Soviética. Ni siquiera sabían exactamente qué país los debía rescatar, ya que Volkov era ucraniano y Krikalev ruso.

Tras recibir en diciembre el comunicado de disolución y durante los siguiente tres meses de incertidumbre, ambos realizaron varias misiones de mantenimiento de emergencia, incluidas varias caminatas espaciales y reparaciones improvisadas. Lo más interesante durante éste tiempo tuvo lugar cuando rompieron el protocolo varias veces para utilizar la radio de la estación y comunicarse con radioaficionados en tierra para obtener noticias ya que el control de la misión no les daba información alguna de lo que estaba ocurriendo.

Ambos cosmonautas finalmente lograron retornar a la tierra el 25 de marzo de 1992, Krikalev nunca se cansó del espacio, y meses más tarde ya se encontraba entrenando para las misiones de cooperación entre la NASA y la Federación Rusa, incluidas varias misiones de transbordador y la histórica Expedición 1, la primer misión a la Estación Espacial Internacional.