Category Archives: Historia

Artículos de historia, eventos, y sucesos del pasado.

Vietnam y el ciempies gigante

Leyendo un libro de anécdotas de la guerra de Vietnam, recuerdo como había logrado llamarme la atención un comentario sobre “los demonios rojos” -y no, no se refería a Charly-. Estos eran, ni más ni menos, que unos gusanos gigantes que desparramaban terror entre las tropas americanas. La anécdota contaba sobre como un Coronel se mofaba de una “leyenda urbana” que recorría la base estadounidense la cual contaba como era normal que uno de estos gusanos fuera capaz de comerse vivo a un bebe. La risa y soberbia lógica del Coronel terminó cuando acostado en una misión descubrió, de la forma más aterradora posible, que esto no era una leyenda en lo más mínimo. La revelación llegó tras que un breve cosquilleo en su entrepierna viera como un gusano ciempiés de dimensiones abismales trepara velozmente sobre él.
No hay que ser muy escépticos para no creerlo. Vamos: un gusano gigante.. que devore bebes.. y asuste a un Coronel.. tiene todos los ingredientes necesarios para ser una leyenda urbana del calibre de la araña camello. Pero no es así, y desafortunadamente es algo bien real. Al igual que el Coronel estadounidense me sorprendí de igual manera al ver que era cierto -sólo que para mi felicidad fue gracias a un video y no al inimaginablemente y horrible encuentro cara a cara con uno 😀 –. La especie se denomina con el, y nada tentador, nombre de escolopendra gigantea robusta, y en su infancia suele alimentarse de ratones y otros roedores, como pueden ver en este video (advertencía, es muy gráfico) -sí, eso es una cría!! imaginen lo que es un adulto-. Investigando un poco en profundidad me encontré con un lugar donde los venden en UK. Desafortunadamente el marketing no es bueno y nos encontramos con el no muy tentador mensaje: “No mucho es sabido del Ciempíes cabeza roja Tanzanico, pero todos los ciempíes son agresivos”. Sólo me resta decir: Que acabo de encontrar el regalo para el próximo cumpleaños de Anne :D…

ATENCION: (el video anterior o este otro video pueden llegar a herir sensibilidades a personas con estómagos débiles)

La hermana no nuclear de la bomba Tsar

La explosión no nuclear más grande de la historia tuvo lugar en plena Guerra Fria, cuando tras unos serios robos de tecnología por parte de la Unión Soviética, la CIA decide tomar venganza en una operación de contra-espionaje. Utilizando la misma tecnología robada como un arma para sabotear un conjunto masivo de gasoductos de la URSS. El suceso se dio a conocer décadas después de haber ocurrido en el libro publicado T.C. Reed At the Abyss: An Insider’s History of the Cold War”, quien fuera un alto funcionario del Consejo de Seguridad Nacional durante la era del presidente Ronald Reagan. Por supuesto que nada se compara con la bomba Tsar, que era una bomba atómica de 100 megatones, no obstante, el hecho de que una explosión no nuclear generara un cráter de cientos de metros es descabellado.

Dentro de la guerra fría, la guerra económica estaba a la orden del día. Europa no era más que un satélite dividido en territorios por los que pasaba la gran puja de poder entre los Soviéticos y los Estadounidenses. Como no es de extrañarse, uno de los factores de principal importancia durante éste período era asegurarse el mercado Europeo, y no siempre se hizo de manera limpia. Los eventos que iniciaron el sabotaje comienzan cuando la Unión Soviética recurre a una fuerte red de espías para mejorar sus gasoductos intercontinentales, e incluso, a sobornos y partidismo en Europa Occidental para asegurarse así una fuerte cantidad de ingresos mediante la exportación de millones de toneladas de gas natural. Sin embargo sus anhelos económicos se vieron limitados por su ceguera intelectual, ya que el comunismo consideraba la cibernética, genética y en gran parte el diseño de “inteligencias artificiales” como “pseudo-ciencias burguesas”. Tarde se dieron cuenta de que estas areas eran fundamentales para la dominación tecnológica, por lo que Estados Unidos les sacó una ventaja más que considerable en todos éstos campos. Este retraso en sus modelos de software les obligó a tener que conseguirlo por medio de espías. Pero la CIA estaría preparada y arbitrariamente dejaría pasar un software muy particular. Particular porque muy profundo en su código contendría un mecanismo durmiente que haría un desastre absoluto en el sistema de control de los gasoductos. Reed cuenta:

“En orden de descomponer el suministo de gas Soviético, es decir sus ganancias monetarias de Occidente, y la economía interior Rusa, el software del gasoducto que debería correr las bombas, turbinas y válvulas estaba programado para enloquecerse y, después de un intervalo de tiempo decente, resetearía la velocidad de las bombas y la configuración de las válvulas produciendo una presión muy por arriba de la que las juntas de la tubería podrían soportar […]”.

La magnitud de la explosión fue tan monumental que el fuego pudo verse desde el espacio, incluso partes de las gruesas paredes del gasoducto puedieron encontrarse a mas de 80 kilometros del lugar. La onda de choque fue tal A pesar de que no se registro ninguna víctima humana el daño económico fue terrible, incluso ahora se considera una de las causas de peso que llevaron a la crisis económica Soviética. Esto no es de extrañar si tenemos en cuenta que la explosión no fue lo único que causo el daño. Sino que para cuando se dieron cuenta del software contaminado, les llegó la tétrica realización de que a ese punto les sería imposible saber que equipo, de la gran cantidad de equipos substraídos mediante espionaje, estaría contaminado y cual estaría limpio. En si toda Rusia se convirtió en una bomba de tiempo y la incertidumbre de saber que en cualquier momento una explosión similar podía volver a ocurrir.

Los modales en la mesa medieval

BanqueteEn el pasado hemos hablado de las supuestas recomendaciones de Leonardo da Vinci a la hora de comer en el Codex Romanoff. Dicho libro no es más que una humorada contemporánea escrita por un crítico de cocina, utilizando imágenes de los códices de Leonardo y dándoles otros significados. No obstante, muchas de las recomendaciones que da a la hora de los modales en la mesa, no son inventadas, sino que tienen su base en costumbres y tradiciones reales de la mesa medieval.

De todas maneras siguen estas preguntas que formulamos al principio: ¿era realmente así la mesa Medieval?, ¿tenían tan poco sentido de la estética y de la conducta éstas mismas personas? La respuesta afortunadamente es un rotundo no!, y, de hecho, era muy importante la buena conducta, al menos en los banquetes de las clases altas. Gracias a fuentes como el Menanger de Paris, publicada en el siglo XIV, obtenemos un listado con todo tipo de consejos útiles que un marido de la nobleza le recomienda a su flamante esposa plebeya para mantener el decoro en la mesa -entre estos consejos se encuentran los de: Mantener la boca cerrada mientras se mastica y no hablar con la boca llena; limpiarse la boca antes de beber de la copa; no agarrar la ración más grande de la fuente; usar prolijamente la servilleta; y así varias recomendaciones que incluso lograrían asustar a cualquier persona contemporánea por lo rigurosas y meticulosas que estas eran-.

BanqueteComo es lógico sí es cierto asumir que las costumbres variaban considerablemente dependiendo de las diferentes cortes, así como también lo es el pensar que varios aspectos se mantenían invariables del lugar. Pero dividamos las aguas: Por un lado es verdad que se utilizaban las manos para comer. Lo que no es cierto es que esto se hiciera por brutalidad. El tenedor, a pesar de ser conocido desde el siglo XI, no ganaría popularidad hasta el siglo XVI o XVIII -dependiendo de nuestra interpretación-. Si bien es llamativo y podría llevarnos a pensar cómo es que en un principio no se les ocurrió utilizarlo, la respuesta es muy simple. La utilización de algo nace con la necesidad de éste algo, en la Edad media, la utilización de las manos era tan normal que simplemente no lo necesitaban. La comida era cortada por sirvientes o nobles menores en caso de reyes y príncipes, de tal manera que las porciones eran ideales para ser agarradas con la mano sin problema alguno. Junto al plato se disponía de un tazón de agua donde los comensales podían lavar constantemente sus manos. En el caso de las clases más bajas el cuchillo era más que suficiente para cortar la comida, al ser que la carne generalmente se embutía para evitar su descomposición.

Banquete
En el caso de las reuniones también se seguían varios códigos de comportamiento. Por ejemplo cuando se realizaba una cena con invitados el cuchillo que utilizaba cada uno siempre era la daga de la misma persona, nunca se prestaba una por parte del huesped, no por una cuestión de avaricia sino de costumbre. La distribución de las copas también era diferente a la empleada en la actualidad, se estilaba, por lo general, a poner una copa cada dos invitados quienes la compartirían -de acá que fuera una regla de buena conducta limpiarse la boca antes de beber- pero no se asusten ya que generalmente no se compartía con extraños sino que se hacía entre esposos o familiares cercanos. Por mucho tiempo generalmente en España y Portugal para los caldos y sopas se utilizó un pan llamado Mense, que oficiaba de plato para el caldo y luego de comida sólida una vez terminada la sopa. Justamente de éste pan nace la palabra mesa. Los modales también dirigían los pasos a seguir en el momento de utilizar los condimentos. Para esto el comensal debía mantener su dedo meñique limpio y seco para así poder utilizarlo a modo de cucharilla y transferir condimentos a su plato sin dejar residuos de comida o líquido en el tarro.

Como podemos ver finalmente no era tan extremo el comportamiento en la mesa del Medioevo, diferente si, pero en lo más mínimo bizarro. Quizás si en algunas cortes los modales fueran menos elaborados que en otras, y sobretodo en tiempos caóticos de guerra o conflicto. Pero de eso ya no podemos culpar a la época.

Codex Romanoff II, los modales en la mesa medieval.

Codex RomanoffHace unas semanas, más bien unos meses en realidad, comenté sobre el presunto texto escrito por DaVinci sobre la cocina, El Codex Romanoff, que en realidad no es más que una serie de artículos humorísticos escritos por un crítico de cocina muy famoso.

No obstante, no es secreto que el mismo Leonardo da Vinci estaba fuertemente interesado por la mesa y la cocina en general. Este interés por la cocina se acentuó en Leonardo cuando se encontraba pintando La Ultima Cena. Para crear esta obra, y esto lo explica su personalidad perfeccionista en detalle, pasó aproximadamente un año, antes de comenzar a pintar, pensando que es lo que podrían haber ingerido y que utensilios podrían haber utilizado estos comensales tan notables. Para investigar esta duda que tenía pasó varias semanas en la cocina de una abadía.

Es por lo anterior que el tratado sobre los modales del Codex Romanoff resulta tan interesante y gracioso, ya que si bien es una humorada, es a su vez algo que perfectamente podría haber escrito Leonardo considerando su obsesión con la mesa y los manerísmos y modeles en la misma. En el artículo, da Vinci les da a los comensales de su señor mecenas Ludovico Sforza:

* Ningún invitado ha de sentarse sobre la mesa, ni de espaldas a la mesa, ni sobre el regazo de cualquier otro invitado.
* Tampoco ha de poner la pierna sobre la mesa.
* Tampoco ha de sentarse bajo la mesa en ningún momento.
* No debe poner la cabeza sobre el plato para comer.
* No ha de tomar comida del plato de su vecino de mesa a menos que antes haya pedido su consentimiento.
* No ha de poner trozos de su propia comida de aspecto desagradable o a medio masticar sobre el plato de sus vecinos sin antes preguntárselo.
* No ha de enjugar su cuchillo en las vestiduras de su vecino de mesa.
* Ni utilizar su cuchillo para hacer dibujos sobre la mesa.
* No ha de limpiar su armadura en la mesa.
* No ha de tomar la comida de la mesa y ponerlo en su bolso o faltriquera para comerla más tarde.
* No ha de morder la fruta de la fuente de frutas y después retornar la fruta mordida a esa mismo fuente.
* No ha de escupir frente a él.
* Ni tampoco de lado.
* No ha de pellizcar ni golpear a su vecino de mesa.
* No ha de hacer ruidos de bufidos ni se permitirá dar codazos.
* No ha de poner los ojos en blanco ni poner caras horribles.
* No ha de poner el dedo en la nariz o en la oreja mientras está conversando.
* No ha de hacer figuras modeladas, ni prender fuegos, ni adiestrarse en hacer nudos en la mesa (a menos que mi señor así se lo pida).
* No ha de dejar sueltas sus aves en la mesa.
* Ni tampoco serpientes ni escarabajos.
* No ha de tocar el laúd o cualquier otro instrumento que pueda ir en perjuicio de su vecino de mesa (a menos que mi señor así se lo requiera).
* No ha de cantar, ni hacer discursos, ni vociferar improperios ni tampoco proponer acertijos obscenos si está sentado junto a una dama.
* No ha de conspirar en la mesa (a menos que lo haga con mi señor).
* No ha de hacer insinuaciones impúdicas a los pajes de mi señor ni juguetear con sus cuerpos.
* Tampoco ha de prender fuego a su compañero mientras permanezca en la mesa.
* No ha de golpear a los sirvientes (a menos que sea en defensa propia).
* Y si ha de vomitar, entonces debe abandonar la mesa.

De la IBM 701 a la IBM Blue Gene

Una noche como hoy pero de 1953 IBM anunció la creación de un súper ordenador, simplemente llamado “el 701”. Este ordenador, que ocupaba el tamaño de una vivienda, y anunciado como un boom tecnológico en sus especificaciones técnicas que nos informaban las prestaciones del mismo: sumas 16.000 por segundo o 2.000 multiplicaciones y divisiones por segundo. Combinadas podía realizar un total de 14 kiloflops, unas 14.000 operaciones por segundo.

Hace algunas semanas la misma IBM, autora de “El 701”, anunció su último prototipo de súper computadora para el 2005 la Blue gene/L. Esta súper computadora también ocupa el tamaño de varias habitaciones, y curiosamente también sus colores son azul gris y negro. Recién está funcionando a la mitad de su potencial ya que en un breve tiempo se le añadirá su otra mitad, la Purple gene. Juntas servirán como hardware de simulación para la US National Nuclear Security Administration (NNSA). La diferencia de ésta nueva súper computadora con su antepasado radica en que la Blue Gene/L, funcionando a todo su potencial, realizará medio petaflop de proceso, unas 1,000,000,000,000,000 operaciones matemáticas por segundo.

CODEX ROMANOFF de Leonardo DaVinci

En el Codex Romanoff, escrito supuestamente por Leonardo da Vinci, aunque en realidad se trata de una serie de artículos en broma escritos por el crítico de cocina José Carlos Capel utilizando imágenes extraídas de los códices de Leonardo y graciosas descripciones relacionadas a la comida de las mismas,
encontramos algo muy gracioso: el “desarrollo del sandwich”

El pan y la carne I:
Me he puesto a pensar en tomar un trozo de pan y colocarlo entre dos pedazos de carne, mas ¿cómo deberé llamar este plato?.

El pan y la carne II:
¿Y si dispusiera la carne entre dos trozos de pan?.

El pan y la carne III:
(…) La rebanada de carrillo de buey deberá ir entre sendos pedazos de pan y no al revés. Será un plato como no se ha visto nunca antes en la mesa de mi señor Ludovico Sforza. Ciertamente, se podría disponer toda suerte de cosas entre los panes: ubres, testículos, orejas, rabos, hígados. Los comensales no podrán observar el contenido al entrarle con sus cuchillos. Lo llamaré, por esta razón, pan con sorpresa”.

Pronto mucho más del Código Romanoff, sobre todo la lista de modales. Como van a ver esta lista es un excelente paisaje medieval y el intento de un hombre por solucionarlo.