Category Archives: Cartografía y cartas de navegación

Jones Live Map, el GPS de 1909

Los mapas existen desde tiempos inmemoriales, pero la navegación asistida es un lujo tecnológico de finales del siglo XX, o eso creemos.

Con la invención del automóvil a motor de combustión interna a finales del siglo XIX, el cual permitió comenzar a recorrer largas distancias en relativamente poco tiempo, y a diferencia de los trenes a lugares no predefinidos, los conductores prontamente se encontraron con la problemática de no conocer los lugares a los cuales debían viajar. Anteriormente, con los caballos o carruajes, los viajes de larga distancia eran más lentos y requerían de varios parajes de descanso. Esto como era de esperarse llevó a que se genere un rápido y lucrativo negocio con la creación y venta guías para conductores.

Las mismas generalmente estaban hechas de celulosa y se presentaban en prácticas libretas con los mapas de los territorios aledaños separados en varias hojas y un índice alfabético de las regiones que el volumen en cuestión contenía.

Uno de éstos conductores era el inventor J. W. Jones quien había adquirido un Ford Modelo T y una guía para el camino publicada por Rand McNally. Jones había hecho una pequeña fortuna patentando y vendiendo accesorios para fonógrafos de su invención, y por cuestiones de negocios debía recorrer regularmente los distintos caminos de la Costa Este de los Estados Unidos. No obstante, en el 1909 su empresa comenzó a comercializar un velocímetro deportivo, y Jones vio en la pista de carreras de Indianapolis, la cual se estaba inaugurando ese mismo año, una gran oportunidad de ventas. Allí, entró en contacto con gran cantidad de conductores y todos le comentaron el mismo problema: la incomodidad y el peligro de tener que estar leyendo mapas constantemente. Recordemos que las rutas y calles de principios del siglo XX no estaban listas para los automóviles, y los carteles de tránsito eran casi inexistentes.

Atento ante ésta nueva demanda y posibilidad de negocios Jones puso manos a la obra, y utilizando los recursos de su empresa en menos de 5 meses ya tenía un prototipo: el Jones Live Map.

Este dispositivo constaba de una carcasa con una serie de engranajes la cual se conectaba al eje del cuentakilómetros del automóvil, luego, de entre una serie de discos con información codificada de manera radial, se escogía el disco con la ruta que se iba a transitar y se ubicaba la posición actual del conductor en la posición correspondiente con la de los 180 grados en la circunferencia.

Al transitar, el movimiento del cuentakilómetros accionaba el mecanismo interno del Live Map llevando a que la rueda con información del dispositivo gire en sentido horario. La misma indicaba las condición del camino siguiente (si era de tierra o de piedra), la posición del trayecto en la que el conductor se encontraba en ese momento, puntos de descanso próximos, e indicaciones de navegación muy puntuales y específicas como por ejemplo la de “Doblar a la izquierda al llegar al árbol en el centro del camino pasando la iglesia” que se encontraba en Vallonia, en la posición 80 del camino entre Indinapolis y French Lick.

El dispositivo se vendería con éxito, existiendo cientos de rutas para el 2020 y la capacidad de recorrer los Estados Unidos de punta a punta, saliendo de Nueva York y llegando a Los Angeles utilizando siempre un disco de Live Map en todo punto del camino. No obstante, la necesidad de actualizar los mapas constantemente, sobretodo a mediado de los 20s cuando los distintos estados comenzaron una campaña de re-organización masiva de sus rutas con un foco en los automóviles, la pavimentación a nivel estatal y nacional y los carteles viales que comenzaron a hacerse visibles en todas las ciudades, llevaron a que el Mapa de Jones pierda su gracia y prontamente pase al olvido.

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1712, el único año en la historia que tuvo un 30 de Febrero

Generalmente, cuando nos dicen una fecha exacta, hacen falta el día, el mes y el año para ubicarnos temporalmente. Salvo, que nos digan el 30 de Febrero, ya que hubo un solo día en la historia de la humanidad en el cual este mes alcanzó las tres decenas.

Cuando el papa Gregorio XIII ordenó el cambio del calendario juliano al gregoriano, para así solucionar los problemas de desfase temporal con respecto a las temporadas del primero, los países católicos los hicieron inmediatamente. Esto se logró bruscamente al quitar 10 días al mes de octubre de 1582 -y ya hablamos del lío que se armó cuando varios campesinos confundidos creyeron que se les había “robado” diez días de vida. No obstante, no todos los países de Europa acatarían el mandato. Los países protestantes, por ejemplo, se negaron a quitar los 10 días sobrantes de golpe aduciendo que esto traería perjuicios en los contratos y acuerdos. Pero ante la necesidad real de adoptar el nuevo y más certero calendario, comenzarían a buscar soluciones para hacer un cambio más gradual. Varios de estos países decidieron hacerlo en el 1600, aprovechando el cambio de siglo -algo que no sería así y la discusión se ampliaría por muchos años más-. Si bien los distintos territorios idearon sus propios planes de migración al nuevo sistema, fue Suecia la que peor lo pasó. Su idea consistía en saltarse los próximos 11 años bisiestos. De esta manera, creían, no tendrían que quitar los 10 días de golpe, y como resultado, para el 1740, estarían utilizando el nuevo calendario.

Fue así que tras varias idas y vueltas casi todos los países protestantes terminaron adoptando el nuevo almanaque, salvo Suecia quien se mofaba del resto comentando las maravillas de su plan. Pero para su desgracia, el festejo les duraría muy poco, ya que prontamente se encontraron abandonando la idea de saltear los años bisiestos al darse cuenta del severo error matemático de su plan: ahora se encontraban un día desfasados con respecto a los países que seguían utilizando el juliano y diez con respecto a los que utilizaban el gregoriano. Esto trajo un caos comercial y político -ya que se hacía difícil fechar los tratados y contratos con el exterior-

Más allá de solucionar su situación, ahora tenían un nuevo problema: cómo quitar ese día de más. Es así que en 1712 decidieron hacer algo que nunca más se repetiría en la historia, darle 30 días a Febrero. Por lo tanto, el 30 de Febrero siempre será el de 1712.

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El mapa más antiguo de la historia

Los mapas son algo tan fundamental en nuestra vida cotidiana que sería imposible pensar que hubo un tiempo donde no existían. Sin embargo, la existencia de algo nace con la necesidad de este algo y en el pasado remoto no los necesitaban en lo mas mínimo. Los pueblos generalmente eran pequeños y los pobladores en su absoluta mayoría pasaban toda su vida morando exclusivamente en los confines del poblado, sin aventurarse a salir más allá de lo que la vista soportara -he aquí que el exilio fuera un castigo peor que la muerte-. De todas maneras con el avance del tiempo poco a poco fue naciendo el comercio, y gradualmente fueron dándose cuenta que al comerciar su vida se hacía mucho más fácil. Ya no había que producir todo por uno mismo sino que simplemente podían especializarse en cierto puñado de bienes y el resto obtenerlo comercialmente. Y con el comercio, como todos sabemos, hace falta viajar, y mientras más se viaje más posibilidades de obtener nuevas mercancías existen. Estos viajes dieron origen a los mapas. ¿Pero cuál fue el primer mapa? es imposible saberlo, sin embargo, al menos, podemos saber cuál es el más viejo del que se tenga constancia.

Bernardino Drovetti, según se cree, era el Procónsul de Napoleón en Egipto durante la primer parte de la década de 1820. Poco a poco fue convirtiéndose en un estudioso de la historia egipcia y esto lo llevó a hallar un singular papiro, el cual, quizás sin ser sabido por el mismo Bernardino, es hoy en día considerado el mapa topográfico más antigo que se conozca.

Wadi Hammamat

Su historia es a la par interesante: Ante la necesidad de obtener grandes trozos de roca para la construcción de estatuas que lo representen, Ramsés IV, preparó una magnifica expedición hacia area de Wadi Hammamat, en el desierto Oriental, lugar extremadamente rico en rocas del tipo utilizado para los monumentos egipcios. Ante esta tarea Amennakhte, un escriba de alto rango, utilizó un papiro para dibujar un mapa de la región y así documentar la organización de la expedición. El mapa, que refleja una extensión de 15 kilómetros de la zona de Wadi, detalla con énfasis pueblos, rutas y sobretodo zonas mineras, todo catalogado con una serie de inscripciones que señalan distancias, tipos de rocas y características del terreno -convirtiéndolo al mismo tiempo en un mapa geológico-. . Actualmente se encuentra en el Museo de Turín.

*Nota, si bien existen inscripciones geográficas anteriores (como por ejemplo la Estela de Arcilla Sumeria del 2300 AC) este es considerado el primer mapa ya que es un documento de carácter topológico y referencial, como los mapas actuales.

Los mapas de Piri Reis

Si bien lo siguiente debe ser tomado con pinzas ya que muchas de las explicaciones sobre ciertos aspectos de los mapas de Piri Reis pueden ser perfectamente explicadas con los conocimientos de la época, el siguiente texto contiene una explicación alternativa bastante interesante realizada por un sismólogo miembro del Observatorio del Boston College y miembro integrante de las expediciones de la marina norteamericana a la Antártida, ingeniero Arlington H. Mallery, y el citado I. Walters, cartógrafo adscripto al Servicio Hidrográfico de la Marina norteamericana.

El 9 de noviembre de 1929, Malil Edhem, director de los museos nacionales turcos, realizando un inventario y clasificación del museo de Topkaki de Estambul, descubrió dos mapas del mundo, que se creían perdidos, los mapas de Piri Reis del siglo XVI, que el “Bahriye”, su libro de memorias, refiere extensamente las condiciones en las cuales hizo esos mapas. Cabe aclarar que Piri Reis no es un nombre, es mas bién un título honorífico y que Bahriye es el Libro del Mar o de la navegación y contiene 215 mapas con una extensa referencia a los dos que nos interesan.

Piri Reis de una cultura muy amplia, dibuja uno en 1513 y el otro en 1528, dominaba además el griego, el italiano, el portugués y el español, lo que le permitió sacar mejor partido de los escritos y mapas de la época, como así también de un esclavo que perteneció a la tripulación de Cristóbal Colón. Aquí no está muy claro, pero Piri Reis afirma que se entera por el esclavo y documentos capturados (no olvidemos que era un héroe para los turcos, pero para los demás un pirata), que Colón contaba con un libro antiquísimo con mapas y descripciones de las tierras de América.

Mapa de Piri Reis

Dice el almirante turco que Colón sabía con que se encontraría pero que era una verdad difícil de digerir por los mandatarios de la época, por lo que omitió lo referente al continente desconocido, que sabía por haberlo leído en el libro que a los naturales les gustaban las cuentas de vidrio y por eso llevó muchas para regalar; y lo mas extraordinario es que el libro databa de la época de Alejandro Magno (?)

¿ Qué tienen de importante los mapas ?, nada mas que el exacto contorno de toda América y por si fuera poco también la Antártida. Aquí no hay especulaciones matemáticas ni técnicas ni cosa rara que de lugar a otras interpretaciones, los mapas existen, no son falsificaciones para molestar a los guardianes del orden establecido.

Ordenemos los datos. Magallanes descubre el estrecho en 1520 ( siete años después del primer mapa). Sobre la Antártida podemos decir que recién para 1823 (Weddell) y 1843 (Ross) se puede empezar a hablar de un continente ( trescientos años después ) y con respecto a Alejandro Magno, es posible que cuando toma la ciudad fenicia de Tiro ( 332 AC) se haya apropiado de los mapas náuticos, no olvidar que para esa época la flota de Tiro era la mas poderosa conocida y debían de contar con cartógrafos competentes o de una biblioteca importante.

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El día que se eliminaron 10 días del calendario y la gente medieval pensó se les había quitado 10 días de vida

Históricamente a la iglesia Católica se la acusó de muchas cosas, pero la más original y bizarra de todas las acusaciones nace en la edad media cuando la gente creyó erróneamente que la iglesia les había robado parte del tiempo de sus vidas.

Dada la diferencia entre el año solar y el año lunar existió desde siempre, en las civilizaciones que utilizan estos astros como referencia, un problema de desincronización entre las estaciones y el calendario. Ya los Romanos debían introducir cada tanto un mes intercalar para “re-sincronizar” el desfasaje de tiempo que producían éstos días de “menos” en el año lunar con respecto al solar. Sin embargo, la mala implementación de estos días compensatorios llevó a que las estaciones del año y los meses del calendario no concordaran en lo más mínimo. Obligando a Julio César a encomendarle la tarea de diseñar un nuevo calendario a un astrólogo griego -puede leer más sobre el Calendario Romano haciendo click aquí-. Así nace el Calendario Juliano que es la base del que usamos hoy en día. De todas maneras, e incluso con las modificaciones y mejoras del nuevo calendario, el tiempo seguía desincronizándose constantemente con respecto a las estaciones del año. Esto llevó al Papa Gregorio XIII (1582) a encomendar la creación de un nuevo calendario: el Calendario Gregoriano, que corregía los errores que llevaban al desfasaje temporal en el Calendario Juliano. Una de las medidas fue quitarle diez días al año en curso para así hacer coincidir a Marzo 21 con el equinoccio. Por esta razon, el 4 de Octubre de 1582, fue el último día del Calendario Juliano y el próximo día, eliminando de la numeración 10 días debido al ajuste, pasó a ser el 15 de Octubre del calendario Gregoriano. La población, en su gran mayoría granjeros y gente de pensamiento rústico, no comprendió que esto era sólo un ajuste y, de hecho, pensó que la iglesia les había robado 10 días de su vida. Razón suficiente para que una explosión de ira y terror asaltara los poblados de toda Europa (de las partes que aceptaron de primera el ajuste, ya varios paises lo rechazaron). La gente comenzó a salir a las calles y rebelarse exigiendo la devolución del tiempo robado, incluso bajo la amenaza de elevarse contra sus líderes.

Aloysius Lilius, el científico a cargo de estudiar el nuevo calendario, sugirió añadir el día de más del año bisiesto, con lo que en 40 años quedaría solucionado el problema. Sin embargo, al Papa le pareció la solución demasiado lenta, y prefirió afrontar la situación de tan brusca forma.

Fueron muchos países los que se negaron al cambio de hora, aunque poco a poco fueron adaptándose a él, hasta el punto de que en Grecia no actualizaron el calendario hasta 1923. Estos desajustes de fechas son muy delicados, y hace que estudiar la cronología de la época en que se produjo dicho cambio de lugar a grandes errores. El caso más famoso es el de la muerte de Shakespeare y Cervantes, que sucedió en ambos casos el 23 de Abril, pero en el calendario de Shakespeare no habían incluido la modificación, luego serían días distintos. Por el simbolismo se ha preferido mantener esa fecha, aunque la correcta hubiera sido el 13 de Abril.

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