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Kudzu, la planta japonesa que devora el sur de los Estados Unidos

Hace un tiempo habíamos hablado sobre cómo las regiones evacuadas de Fukushima han sido rápidamente cubiertas por la vegetación local. Si bien esto es común, la naturaleza es de hecho implacable reapropiando espacios, lo llamativo era la velocidad con la que todo ocurrió. Esto se debe principalmente a un tipo de planta: el Kudzu.

El Kudzu es una planta nativa del sudeste asiático del género de las Pueraria. Las mismas son enredaderas perennes, resistentes a los insectos y relativamente tolerantes al frío. Se reproducen principalmente de manera asexual mediante esquejes producidos por sus estolones, los cuales echarán raíces y desde allí comenzarán su propia expansión. En otras palabras, la planta irá constantemente formando nuevos nodos, por lo que necesita expandirse rápidamente buscando espacios para dichos nodos. Pero lo que hace al kudzu una especie tan invasiva es que esta también puede reproducirse mediante semillas transportadas por el aire. Es decir, se expande rápidamente por el suelo y además puede extenderse a través de grandes distancias geográficas. Como si lo anterior fuese poco, en la década del 90 se descubrió que incluso si se arranca la planta su raíz puede permanecer durmiente durante más de tres años en el suelo y luego brotar nuevamente.

En el 1876 durante la Exposición del Centenario en Filadelfia, Pensilvania en la cual se festejaban los 100 años de independencia de los Estados Unidos, el pabellón de Japón constaba de un bello jardín japonés adornado con plantas y árboles del país asiático. Uno de estos vegetales traídos a la exposición fue el kudzu, y rápidamente capturó el interés de los visitantes quienes fueron cautivados por su aroma y el uso artístico que se le había dado para cubrir puentes y estructuras del jardín. La planta se volvería relativamente popular en los jardines y parques de Pensilvania.

No obstante, durante la década del 40 el problema de la erosión del suelo a causa del cultivo incesante del algodón en los territorios del sur de los Estados Unidos se había vuelto un problema de estado. Lo que llevó al presidente Franklin D. Roosevelt a iniciar una campaña federal para tirar semillas de kudzu por todo el sur, esperando que su rápido crecimiento ayude a sostener el suelo. Si bien en efecto el kudzu es muy efectivo para combatir la erosión del suelo y también sirve como fuente de alimento para el ganado, el clima del sur de los Estados Unidos resultó ser mucho más favorable que el clima de Pensilvania, un estado del norte. Este clima soleado y los suelos ricos en minerales de la región hicieron que la planta comenzara a expandirse mucho más rápido que en Asia o Pensilvania. En el punto más crítico de la “epidemia del kudzu” este llegó a cubrir una extensión de 610 km2 por año. Cientos de millones de dólares fueron invertidos para detener la expansión violenta de esta especie invasiva, pero nada parecía funcionar ya que el uso de herbicidas estaba restringido debido a que la expansión se daba principalmente en territorios agrarios y poblaciones rurales y la planta parecía tener una resistencia natural contra los herbicidas de menor intensidad. De hecho, el Dr. James Miller, contratado por el Servicio Forestal de los Estados Unidos, descubrió que de los 6 herbicidas aprobados por el gobierno al momento del estudio, la planta era inmune a tres, poco afectada por dos y el último incluso la ayudaba a crecer más rápido. La solución llegó desde China y Japón: resulta que el kudzu tiene un enemigo natural: las cabras. Por lo que durante los años 70 y 80 comenzaron a soltarse decenas de miles de cabras de angora en las áreas más afectadas para así combatir el crecimiento sin control de esta especie.


(Fe de errata, en la imagen pueden verse ovejas devorando kudzu.)

De todas maneras, y si bien las cabras han ayudado en los Estados Unidos, todavía no hay una solución definitiva y en el 2009 se ha detectado la existencia de kudzu en Canada y Australia.

Acuapaisajes, el arte de recrear bosques sumergidos dentro de peceras

En el pasado habíamos hablado de los jardines inmortales de Marc Quinn, los cuales mediante el uso de químicos y flores sumergidas en silicona líquida a -80ºC lograban mantener varias plantas en flor indefinidamente con su color y brillo intactos. Pero ésta obra, sin embargo, carece quizás de lo más importante, la vida en si misma, y es que ese es sin lugar alguno a dudas el aspecto más importante de las plantas, flores y árboles.

Es por esto que los acuapaisajes me fascinan, a pesar de que todos mis intentos terminaron estrepitosos fracasos, porque no sólo logran capturar la vida, sino que lo hacen de una manera vibrante.

Hay infinidad de estilos, generalmente las competencias de acuapisajes se basan en quien puede recrear, bajo el agua, un paisaje que se asemeja lo más posible a un bosque miniatura, un jungla o un valle montañoso.

Como es de imaginar su creación es tanto un arte como una técnica. Además de la selección del diseño general debemos tener en cuenta aspectos como los estratos utilizados, las especies de plantas acuáticas a utilizar los musgos marinos que darán la ilusión de pasto e hierbas, y sobretodo las especies de peces a utilizar, ya que estos serán nuestros mayores aliados a la hora de limpiar la pecera de residuos orgánicos, algas y hongos. Por ejemplo, el pez payaso, también conocido como limpiafondos, es una especie que se alimenta con los deshechos orgánicos en el fondo de la pecera, el plecos es un voraz devorador de algas y el pez gato es una especie excelente ya que devora los restos de comida y desperdicios dejados por los otros peces.

Los acuapisajes de James Findley
James Findley es mi acuapisajista favorito, sobretodo porque no va a lo obvio y no intenta replicar bosques o junglas como es tan común, sino que intenta utilizar distintas especies de peces y plantas acuáticas para replicar paisajes alienígenas.


Los videos están en inglés, pero el relator simplemente menciona las especies de plantas utilizadas y ciertos comentarios de estilo, el proceso es completamente fácil de entender incluso si no entiendes el idioma inglés.

Enlaces relacionados
Un bosque sumergido en el Pacífico.
El mundo sumergido de Jason de Caires Taylor.

El coro de canarios de Dawson capturado en vídeo

En el pasado ya habíamos hablado sobre Dawson y su asombroso coro de carios, el Musical Dawson’s famous choir y cómo éste industrioso hombre invirtió varios años entrenando canarios para que los mismos reconociesen piezas de música clásia y piaran sobre las mismas siguiendo el ritmo. Dawson también intento entrenar un grupo de monos para que tocasen el acompañamiento, pero nunca pudo lograrlo.

En fin, en ese entonces sólo teníamos una dañada grabación del coro de canarios, hoy, gracias al archivo British Pathé podemos contar con un vídeo de Dawson y sus canarios en 1938 actuando en todo su esplendor.

Una década más tarde, en 1948, Dawson perfeccionó su técnica, e incluso entrenó a Sandy, un canario tenor.

Las coronadas, seres de las profundidades dignos de un planeta alienígena

CoronadaLas coronadas son uno de los seres más espectaculares y únicos del océano, y quizás un consuelo de que no necesitamos salir de la tierra para encontrar formas de vida dignas de un planeta alienígena. a diferencia de otros ejemplares de Scyphozoas, las coronadas se caracterizan por un crecimiento sólido en su base similar a una corona. Al ser seres de las profundidades, emergiendo rara vez a los niveles de poca profundidad, las mismas poseen un complejo sistema de bioluminiscencia el cual se activa con el contacto.

Coronada Coronada Coronada

Más seres de las profundidades
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Los monstruos de las plataformas petrolíferas
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Bellezas de las profundidades

Como la codicia y la ignorancia humana acabaron con el mayor espectáculo natural de los cielos de América del norte

Palomas pasajerasCubrían todo el cielo a tal punto que el horizonte se convertía en un espectáculo único, donde el ruido de los interminables aleteos y los gorjeos llamándose unas a otras brindaban una experiencia fuera de lo común; un mar orgánico de millones de aves. Lo anterior no es una exageración, ya que las palomas pasajeras no sólo eran la especie de aves más abundante de Norteamérica, sino que se estima lo eran también del mundo entero. Sus bandadas migratorias eran un fenómeno sin igual, en el cual todas migraban al mismo tiempo, cubriendo todo el cielo como un río de aves. Muchas veces, como puede leerse en las memorias de Simon Pokagon, uno de los pioneros de los derechos civiles en los Estados Unidos, el pasar de las bandadas llevaba horas, y el cielo se cubría con millones de palomas. Sólo en cuatro condados del estado de Wisconsin había 136 millones de palomas pasajeras adultas a mediados del siglo XVIII, según calculó posteriormente el naturalista Arlie W. Schorger.

Cacería de la paloma pasajera

Desafortunadamente, debido a la codicia y la ignorancia humana fueron llevadas a la extinción en menos de un siglo. Desde miles de personas que al avistar las bandadas no tenían mejor idea que sacar sus rifles, pistolas y resorteras y comenzar a disparar (muchas veces matando a varias de un solo disparo debido a la densidad de cada bandada) hasta comerciantes inescrupulosos que, sabiendo los recorridos habituales de las palomas, montaban gigantescas redes capturando a varias miles en cuestión de horas; las cuales luego vendían a los criaderos de cerdos para ser utilizadas como alimento para dichos animales.

Redes para cazar palomas pasajerasPeor aun, las cerealeras las acusaban de destruir la siembra y los cargamentos de grano, algo falso, ya que la dieta de éstos plumíferos se basaba en insectos y principalmente en bellotas y castañas silvestres, frutos muy comunes y abundante en el sureste de los Estados Unidos. Sin embargo, esto causó la histeria entre los flamantes campesinos de La Frontera (nombre que se les daba a las tierras que se iban anexando con la expansión hacia el sur y el oeste de los territorios Estado Unidenses). Esto llevo a que incluso en el siglo XVII un religioso excomunique a las aves.

Tributo a la paloma pasajera.

Walton Ford, Falling bough. Tributo a la paloma pasajera.

El declive estrepitoso de su población comenzó al rededor de 1850, cuando los ferrocarriles permitieron la comercialización industrial por barril de la carne procesada de paloma pasajera con fines agrícolas. Sabemos gracias a los meticulosos registros de S. S. MeDuffie, un agente ferroviario, que cada barril contenía la carne de 25 docenas de palomas en salmuera, y cada carro transportaba cientos de barriles con decenas de carros por locomotora. Sólo el, en ese entonces, pequeño pueblo neoyorquino de Watertown recibía trenes transportando 11 toneladas de carne de paloma regularmente, lugar en el cual distintos frigoríficos parcelaban y luego congelaban dicha materia orgánica para su envío hacia el oeste de los Estados Unidos. El comercio de carne de paloma fue tan redituable que campesinos de Wisconsin, Chicago y Milwaukee dejaban de trabajar la tierra para dedicarse exclusivamente a cazar furtivamente, cada uno, miles de palomas por semana. Incluso la industria hotelera trabajaba exclusivamente para los cazadores.

MarthaEs así, que tristemente, la codicia y la ignorancia de quienes creían que al ser tan numerosas eran también inagotables, acabaron con las palomas pasajeras, y el 1 de septiembre de 1914 moría tras 29 años en cautiverio en el Zoológico de Cincinnati, Ohio, la solitaria Martha, la última de su especie. A pesar de los desesperados intentos por parte de los veterinarios por hacerla reproducirse, Martha nunca fue capaz de poner un huevo fértil.

Qué tan cerca estuvo la naturaleza de alcanzar a King Kong

Gigantopithecus blacki Realmente no podríamos culpar a nadie al pensar que quizás en el pasado existieron mamíferos de tierra similares a King Kong, después de todo, basta con ir a un museo y ver los restos fósiles de un tiranosaurios. No obstante, el camino evolutivo de los mamíferos de tierra ha llevado a favorecer tamaños relativamente reducidos y la capacidad de poder migrar fácilmente. En efecto, el mamífero más grande de tierra que alguna vez existió, y por lo pronto todavía lo hace a pesar de la intensa caza furtiva que sufren, es el elefante africano de la sabana, con algunos machos llegando a los nueve metros de extensión longitudinal.

Es así que llegamos al primate que más se acerca, aunque de manera modesta,a King Kong, el Gigantopithecus blacki “simio gigante”, el cual tuvo origen hace unos nueve millones de años y se extinguió recientemente hace unos cien mil años y llegando a medir unos 3 metros de altura y pesar al rededor de 550 kilogramos, siendo su habitat Asia del este.

Gigantopithecus blacki

Gigantopithecus blackiSólo nos queda imaginar la fortaleza física de éstos seres. Consideremos que un chimpancé promedio tiene la fuerza de más de dos hombres adultos. Esto es debido a que la composición del tejido muscular humano divergió de la de los demás simios a la par que nuestros cerebros comenzaron a crecer y la cantidad de materia gris en la médula espinal comenzó a incrementarse. El tejido muscular humano otorga mayor control fino, haciendo posible tocar una guitarra u operar herramientas de precisión, algo imposible para otros simios -más allá de su limitada inteligencia claro está. No obstante, el estudio de sus mandíbulas y dentaduras sugiere que su dieta era muy similar a la de los pandas. Lo que muy posiblemente los hacía pasivos y sedentarios, masticando bambú durante la absoluta mayor parte del día. En efecto, gigantes amables.

Ralph von KoenigswaldIncreíblemente se conservan muy pocos restos fósiles, ya que en la “medicina” tradicional China los fósiles del Gigantopithecus son considerados como benéficos, por lo que se los solía moler y utilizar como remedio. Es en uno de estas tiendas de “remedios” donde en 1935 el paleontólogo y geólogo Ralph von Koenigswald dio con los fósiles de un Gigantopithecus y así ingresó a la especie en los anales de la ciencia. Ciertamente, la “medicina”tradicional China era un cáncer para la tierra en ese entonces tanto como lo es hoy. Recordemos que en África gran cantidad de especies se están llevando al borde de la extinción para satisfacer la demanda por marfil y huesos en el mercado Chino, y todo por algo que no sólo es inútil, en muchos casos es contraproducente.

Cordyceps, un hongo digno de otro mundo

Si bien el cordyceps, un hongo endoparasitario, no es el único ‘organismo vampiro’ de la naturaleza, que para sobrevivir, debe infectar y causar la muerte de su anfitrión, ya hablamos del Leucochloridium paradoxum, que obliga a ciertos caracoles a suicidarse tempranamente, el cordyceps es sin duda alguna el más interesante y visualmente espectacular. Ya que, una vez que su micelio -parte vegetativa de un hongo- invade y reemplaza los tejidos de su víctima, un largo filamento -estroma- comienza a crecer desde el cuerpo de esta. Al cabo de unas semanas, el estroma comenzará a largar esporas, y cualquier insecto compatible con dichas esporas será infectado. Al haber más de 400 especies de cordyceps, varios insectos muy distintos entre si pueden llegar a ser atacados por algunas de dichas variantes. En el video se muestra la especie Cordyceps unilateralis.

Este hongo puede causar realmente la desaparición de una colonia entera de hormigas, por lo que es normal que al presentar síntomas, la hormiga infectada sea rápidamente expulsada del nido por otra que la traslada a una distancia segura.

El hombre que por error erradicó a los conejos europeos

El profesor de la Academia de Medicina Francesa Paul Felix Armand-Delille pasaría a la historia no solo por sus gigantescos aportes al campo de la bacteriología, sino porque además, en un acto totalmente sin intención, sería el responsable de prácticamente erradicar a los conejos de Europa en la década del 50.

Armand-Delille era ciertamente un héroe en Francia gracias a sus estudios sobre la malaria en las trincheras de la Primer Guerra Mundial. Estudios que le valdrían un gran reconocimiento. Durante años ejercería como profesor en la Escuela de Medicina de Paris, donde se especializaría en enfermedades infecciosas en niños. Pero, y a pesar de su prestigiosa carrera, sería durante sus años de jubilado en los que, y por desgracia, se volvería mundialmente famoso o, mejor dicho, infame.

Conejo europeo

Ya jubilado, comenzaría a dedicarse a una vida más tranquila y cercana a la naturaleza, en la cual pasaría considerable tiempo en el campo. Territorio en el cual descubriría el problema que significaban las plagas de conejos al agro de su país. Su incesable mente lo llevaría a intentar buscar una solución, y así llegaría a su conocimiento la efectividad que la inserción del virus causante de la Mixomatosis había tenido en Australia para controlar dichas plagas.

Debido a su gran prestigio se le permitiría prácticamente hacer lo que quisiese sin que nadie le hiciera muchas preguntas, razón por la cual en 1952, y tras haber conseguido las muestras del virus, procedería a introducir la Mixomatosis en dos conejos que depositaría en un área cultivable de 3 km² perteneciente a la finca del Chateau Maillebois. Armand-Delille eligiría esta finca convencido que la misma, debido a su geografía, era óptima para realizar una prueba contenida, sin riesgo alguno de causar una epidemia.

Pero el científico estaba equivocado, no solo en la efectividad del virus en los conejos europeos, que resultó ser más lenta, por lo que los conejos vivían más y podían contagiar el virus a mayor cantidad de individuos antes de morir, sino en la capacidad de la finca para contener a los conejos, ya que a solo cuatro meses de la pruebas, múltiples casos de infección por Mixomatosis se reportaban en toda la nación. Un año después de la prueba original, más de un 45% de los conejos de toda Francia habían perecido. Al poco tiempo, casos comenzaron a reportarse en el Reino Unido, Italia, España, Holanda y prácticamente toda Europa. El desastre sería tal, que para la temporada de caza de 1956 y 1957, los reportes indicaban que la población de conejos en Europa había disminuido entre un 95 y 98%.

Armand-Delille, anteriormente aclamado científico, se convertiría en villano, siendo enjuiciado y multado con una pena de 5 mil francos. No obstante, el profesor se convertiría en el ídolo de los campesinos, quienes, mediante Bernard Dufay, el director general del Departamento de Bosques y Ríos, le condecorarían con una particular medalla. medalla que en una cara tenía su la figura del profesor y en la otra un conejo muerto.

Hoy en día, no obstante, se cuestiona si la culpa fue enteramente del profesor, y se sugiere, como en el caso de la infección en las poblaciones del Reino Unido, que pudo haber más de un foco intencional de infección. De hecho en el Reino Unido en 1954 se debió penar con una ley la infección intencional de poblaciones de conejos con el virus.

Lince ibéricoY los pobres linces ibéricos
Por supuesto, otra vez la alteración humana del medio ambiente tiene resultados desastrosos. Otra de las víctimas indirectas del virus sería el lince ibérico, cuya dieta se basaba en un 93% en conejos durante el verano. Estos magníficos felinos verían sus números reducidos en gran medida y técnicamente extintos en Portugal. Prestar atención al gráfico del enlace, el cual mide la población de los linces ibéricos desde los 60s (período en el que comenzó el censo) hasta el presente, y tengan en cuenta que para ese entonces, el comienzo del censo, lo peor ya había pasado.

Enlaces relacionados
Un interesante artículo (en inglés) de la Universidad Nacional de Australia sobre las investigaciones de la Mixomatosis desde 1953 hasta 1967, incluido el trabajo de Delille.

Saltando en uno de los abismos más profundos del mundo

El Sotano de las Golondrinas
El Sotano de las Golondrinas, ubicado en San Luis Potosí, México, es una maravilla natural sin igual. Encontrado sobre una enorme planicie de piedra caliza, el mismo es un abismo natural producto de la erosión del agua. De tipo kárstica, esta enorme caverna casi vertical, ofrece una caída de 300 metros, razón por la cual se ha vuelto una especie de de Mecca para varios paracaidistas extremos.

Quizás muchos ya la conozcan gracias a la excelente serie de documentales narrados por el genial David Attenborough Planet Earth. De la cual proviene el video a continuación:

Si bien existe un abismo mucho más profundo, la caverna de Vrtoglavica, de unos 603 metros de profundidad, y a la cual dedicaremos tiempo próximamente, el Sotano de las Golondrinas, con unos 60 metros de ancho en su parte más angosta, tiene las características necesarias para poder saltar sin chocar contra las paredes del mismo. No obstante, este tipo de saltos se encuentra regulado debido a la gran cantidad de aves que hicieron de las profundidades del abismo su nido.

– Más saltos en cavernas, esta vez en la caverna Muscat, Oman.

Saltando desde los acantilados noruegos
Y el siguiente video, aunque no tenga mucho que ver con la entrada principal del tema, es algo que quería compartir desde hace varias semanas. Cuenta la experiencia de unos deportistas que fueron a Noruega a observar saltos con trajes de resistencia al viento, encontrándose con algo prácticamente fuera de este mundo, gente que, casi, puede volar:


wingsuit base jumping from doubleA on Vimeo

Las comodidades que trae ser un mono de la nieve

Conocía a estos macacos desde hace varios años gracias a un excelente documental sobre los primates de Asia, ayer, gracias a un artículo del Daily Mail que apareció en mis feeds, pude recordarlos. Realmente un excelente ejemplo de adaptación al ambiente y recursos que los rodean.

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Nativos de Japón los Macaca fuscata o monos de la nieve, como suele llamárselos, serían una especie de macacos común y silvestre si no fuese por su singular manera de combatir el gélido frío nipón: desafiar todo instinto y arrojarse al agua. No cualquier agua, sino fuentes de agua termales de origen volcánico, lugar donde pasan la mayor parte de su tiempo. Esto, les permite ser la especie de primates (no humana, por supuesto) capaz de vivir en temperaturas inferiores a los 15º C.

Afortunadamente las autoridades de la reserva Jigokudani realizan un muy buen trabajo al prevenir que el turismo altere su modo de vida.

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Espectacular galería fotográfica dedicada a los monos de la nieve por Steve Bloom.

El cerebro de las profundidades

Imaginen bucear por las coloridas profundidades de las costas oceánicas australianas, particularmente, aunque habita otras partes del mundo, y de repente, como salido de la combinación de una novela de Julio Verne y un mapa de Sebastian Münster, encontrarse con un gigantesco cerebro que responde a nuestros movimientos.

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Si bien este sería un excelente inicio para una película de terror B, esta experiencia no tiene nada de fantasioso, ya que es exactamente lo que podría llegar a pensar un buzo que, sin conocerlo de antemano, se cruce con un fantástico coral cerebro, una de las maravillas del océano y uno de los animales de forma más interesante. De la familia de los Faviidae, este animal cuyo tamaño varia del metro al metro y medio en promedio, se caracteriza por su parecido con un cerebro.

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Otra de las curiosidades relacionadas con el mismo, es que es uno de los “matones” del mundo de los corales. El crecer lentamente se ve imposibilitado de colonizar grandes cantidades de territorio, como lo hacen los corales ramificados, pero su fortaleza le hace posible despedazar otros corales más débiles.

Belleza de las profundidades

Vía Mirá, un blog muy recomendable, me encuentro con este magnífico video de siete minutos de duración filmado en uno de los territorios más vírgenes del planeta, Galápagos. Isla de fundamental importancia en la historia de la ciencia, ya que seria la cual le permitiría atar los cabos a Darwin y terminar de darle forma a la teoría de la Selección Natural.


No se a ustedes, pero el hecho que la música sea uno de los tracks de la banda sonora de The Dark Knight logra hacerme perder la concentración por momentos. Del mismo autor del video anterior también hay una hermosa filmación subacuática en la isla de Sipadan.


Si bien Sipadan no es tan famosa como Galápagos, la misma es una maravilla en si misma. La única isla oceánica de Malasia y cuyo origen no fue directamente geológico sino completamente orgánico. ya que Sipadan se formó a partir de una serie de corales que comenzaron a crecer sobre un cono volcánico extinto hacía millones de años.

La oruga capaz de devorar 86000 veces su propio peso

1166-1.jpgLa oruga de la polilla Antheraea polyphemus sería una Lepidoptera más de las tantas miles que habitan el norte de América, si no fuese por ostenta el récord de ser el ser vivo más glotón del planeta, siendo capaz durante su estado larval de devorar, en 56 días de alimentación constante, 86 mil veces su propio peso.

Y no es para menos, ya que deberá, en un lapso de 50 días, prepararse para su metamorfosis y convertirse en una enorme polilla de 15 centímetros de envergadura. Si bien parece una cantidad exagerada e imposible, debemos que recordar que las orugas son, literalmente, “máquinas de comer”. Su rutinaria vida transcurre comiendo, procesando el alimento a través de su alargado cuerpo y creciendo en tamaño con una vorágine desenfrenada -un ejemplo de esto es la oruga del tabaco, la cual crece unas 10 mil veces su tamaño original en solo 20 días-.

– Para ver un documento fotográfico de su desarrollo click aquí.
– Más sobre las orugas

El video a continuación pertenece a la oruga de la polilla Smerinthus ocellata, e ilustra la manera en la que estos seres pueden alimentarse constantemente.


 

Y en los mamíferos
1166-2.jpgY los mamíferos quedamos humillados en esta competencia de glotonería. Nuestras mejores “atletas” son las musarañas, “solo” llegando a comer poco menos del 90% de su peso corporal por día -en comparación, en el mismo tiempo en el que la oruga come miles de veces su peso, la musaraña no supera las 50 veces el suyo. Aunque la oruga tiene la ventaja de que la medición se hace a partir de su nacimiento-. Entre otros de sus récords están el de ser el mamífero más pequeño, crecen entre 4 y 5 centímetros, y son el vertebrado con el pene más chico, no superando los 5 mm. Es también uno de los pocos roedores cuyos dientes no vuelven a crecer ante el desgaste. Todo esto, por supuesto, variando levente entre las 264 especies de musarañas.