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El sello que protegió la tumba de Tutankamón durante 3.245 años

La tumba del farón Tutankamón es una de las más raras alguna vez encontradas por los arqueólogos en Egipto. La misma consta de 5 sarcófagos en series, en los cuales se encuentran a su vez cinco altares con ofrendas y pasajes. Al ingresar al cuarto sarcófago además de las ofrendas y los cuerpos momificados de personajes menores pero cercanos al faraón e incluso sirvientes cuya tarea era la de servirle en el más allá, Howard Carter y su equipo hallaron en 1922 y tras una seguidilla de problemas tanto técnicos como económicos durante el principio de su expedición una gran compuerta la cual había permanecido escondida por miles de años. La misma aseguraba el ingreso con un singular sello puesto por los sacerdotes encargados de los ritos funerarios y el cual permaneció intacto por 3.245 años. El mismo constaba de una cuerda anudada y un sello de arcilla conteniendo la figura del dios chacal Anubis. Patrón de los embalsamadores y dios de la muerte,

El hallazgo fue espectacular. Si bien los sarcófagos anteriores fueron explorados con anterioridad en dos oportunidades e incluso los dos primeros de la serie saqueados en el pasado, la puerta de acceso al sarcófago de Tutankamón fue protegida por una serendipia del destino. Parte de la tumba de Ramsés IV, la cual se encontraba en el nivel directamente superior a la de Tutankamón, colapsó y ocultó con sus escombros la puerta de acceso. Tras remover los escombros, Carter rompió el sello e ingreso al quinto y último sarcófago encontrándose con el tesoro egipcio más espectacular de todos los tiempos; todo quedando capturado por la lente del fotógrafo de la expedición, Harry Burton.

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Oradour-sur-Glane, el pueblo que quedó congelado en el tiempo tras la Segunda Guerra

Oradour-sur-GlaneLa Europa moderna, y sobretodo la Francia moderna vieron un proceso de reconstrucción de tal magnitud durante las tres décadas posteriores a la Segunda Guerra Mundial que hoy en día, solo viajando por algunos de los escenarios de las batallas más importantes, cuesta creer los relatos sobre la magnitud de dichas contiendas. Más allá de algún gran edificio antiguo con “heridas de guerra” todo, por lo general, se encuentra en perfecto estado de conservación. Es por esto que la importancia histórica de Oradour-sur-Glane es única, ya que éste pueblo es legado vivo e inmutable del nivel de destrucción, miseria y horror que desató tan trágico episodio en la historia del siglo XX.

Oradour-sur-Glane

La destrucción de éste pequeño pueblito perteneciente a la región de Lemosín tuvo lugar en Junio de 1944, cuatro días después del Día-D tras que las tropas alemanas en la región fueron informadas falsamente por dos ciudadanos franceses del secuestro y posterior traslado al pueblo de Oradour-sur-Vayres de Helmut Kämpfe, comandante de la 2da Division Panzer de las SS por parte de los Maquis -la resistencia-.
Oradour-sur-Glane

Oradour-sur-GlaneLos canales de comunicación alemanes eran un cáos total. Múltiples reportes de enfrentamientos terrestres, ataques de artillería, bombardeos, órdenes de movimiento de tropas, heridos, muertos y un avance Aliado que parecía firme e imparable causaban estragos en la logística y servicios de inteligencia de campo del Eje. Incapaz de confirmar a ciencia cierta la veracidad del secuestro, el general Heinz Lammerding ordena al mayor especial Adolf Diekmann, oficial al mando del 4to regimiento de granaderos y motorizados de las SS, tomar Oradour-sur-Vayres. Pueblo que se salva gracias a un macabro giro del destino, ya que el caos en las comunicaciones llevó a que el oficial tome por error el pueblo de Oradour-sur-Glane, cuyos habitantes y toda persona en los alrededores recibieron la orden terminante de reuniese en la plaza del pueblo con la falsa excusa de sujetarlos a una revisión de papeles y documentos de identidad. Excusa que, prontamente y con gran horror, los habitantes descubren que se trataba de una vil trampa. Más de 640 civiles serían brutalmente asesinados por Diekmann y sus hombres, incluidas mujeres y niños. Tras la macabra danza de balas y bombas incendiaras el pueblo es saqueado y abandonado.
Oradour-sur-Glane

Oradour-sur-GlaneTerminada la guerra el nuevo Oradour-sur-Glane es fundado a uno pocos kilómetros al norte del pueblo original, y Oradour-sur-Glane viejo, bajo ordenes del mismo Charles de Gaulle, es dejado bajo el estatus de monumento nacional y legado de la tragedia así como recordatorio de hasta donde puede descender el ser humano en tiempos de oscuridad. Años más tarde, en enero de 1953, un tribunal especial es establecido en Burdeos para juzgar a los sesenta y cinco soldados del 4to regimiento participantes de la masacre que sobrevivieron a la guerra. De los sesenta y cinco solamente veintiuno serian juzgados en presencia, ya que la gran mayoría de los restantes se encontraba en Alemania Oriental, y el gobierno de dicho estado se negó rotundamente a realizar pactos de extradición con Occidente. Negativa no solo exclusiva a Alemania Oriental, de hecho, Lammerding se encontraba viviendo en la zona bajo control británico de Alemania Occidental, y fue el mismo gobierno británico quien se negó a extraditarlo.
Oradour-sur-Glane

Tristemente durante el juicio se hizo publico que la mayoría de los enjuiciados no eran precisamente alemanes, sino franceses de la región separatista de Alsacia. Al conocerse éste detalle las autoridades y población de dicha región se pusieron prácticamente en pie de guerra, no en repudio sino en apoyo de los soldados, aduciendo que todo se trataba de un circo armado por parte del gobierno francés para ensuciar a su región. En acción conciliatoria el tribunal fue por lo tanto dividido en dos, ahora incluyendo miembros de Alsacia entre los jueces. Si bien para el final del juicio veinte soldados fueron hallados culpables, protestas y amenazas de índole separatistas por parte de las autoridades alsacianas terminaron llevando a que el parlamento francés declare prontamente una amnistía general dejando libres a todos los alsacianos. Cinco años más tarde Lammerding, en ausencia, y todos los soldados apresados de origen alemán también fueron liberados aduciendo que en realidad al creer estar combatiendo a la resistencia se encontraban amparados en ley de guerra. Las victimas nunca obtuvieron justicia alguna, salvo en la memoria de los cientos de personas que año a año visitan Oradour-sur-Glane.