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Saltando desde las alas de un bombardero Tupolev TB-3

Poco antes de la segunda guerra la tecnología soviética estaba muy por detrás de los demás poderes, al punto que para entrenar a sus regimientos de paracaidistas, a faltas de aviones diseñados específicamente para éste tipo de tarea, los mismos debían utilizar bombarderos Tupolev TB-3, trepar hasta las alas y deslizarse como si fuese un tobogán. Con suerte, no impactarían contra el fuselaje o la alargada cola del avión.

Este entrenamiento probaría ser de extrema utilidad para infiltrar fuerzas especiales rusas en territorio alemán durante los primero años de la guerra, sobretodo porque al ver un bombardero desde tierra, pocos sospechaban que en realidad se trataba de una inserción de hombres.

Un ninja de carne y hueso

Hasta ayer pensaba que las habilidades asociadas a los ninjas eran el simple resultado de la exageración folclórica. Tras ver este video del gimnasta Damien Walters ahora no estoy tan seguro [vía Reddit].

Arrojando neumáticos desde una rampa de salto en esquí y midiendo cuánto “saltan”

En éste graciosisímo y a la vez interesante video. Se trata de un programa de TV japonés en el cual deciden utilizar una rampa olímpica de salto en esquí para arrojar distintos tipos de neumáticos (utilizados en diversos y variados tipos de automóviles) y así ver cuán lejos logran arrojarlas.

La prueba es impresionante, algunos de los neumáticos llegan a velocidades que superan los 120 kilómetros por hora y dan saltos de varias decenas de metros. Todo un “deporte extremo” de hecho, en la última de las pruebas no sé cómo no mataron a alguien.

Tuffi, la elefanta que saltó al vacio desde un tren aéreo

La historia de Tuffi es tan estrafalaria como llamativa. La misma tuvo lugar en Alemania, en una época en la cual los animales no gozaban con las protecciones con las que cuentan hoy, y los circos urbanos de animales eran moneda corriente en todo el mundo. Tuffi era otro de esos tantos animales que, en vez de encontrarse en su medio natural, debía servir para divertimento humano. Una elefanta de circo de tres años que a merced de los deseos de su director, Franz Althoff, sería montada en un vagón de mono-riel aéreo en la ciudad de Wuppertal para ser exhibida a manera de publicidad para el circo un 21 de julio de 1950.

Tuffi saltanto
(click para ver la imagen completa)

Por supuesto que a Tuffi no le gustaría nada la idea, y con cada pizca de velocidad que ganaba el tren comenzaría a ponerse más y más nerviosa. Esto, en conjunto a las risas de los pasajeros y las luces de las fotografías, llevaría a que la joven elefanta enloqueciera, ignorando las órdenes de su cuidador y arrasando con el vagón entero. Desesperada, pero inteligente como todo buen elefante, decidiría saltar del vagón en movimiento hacía el río Wupper. Una caída de cinco metros que, por suerte, sólo le causaría algunas heridas menores. Increíblemente, lo ocurrido sería captado de pura casualidad en una fotografía.

Tuffi sobrevivió, afortunadamente no habiendo causado ninguna muerte en el vagón durante su histeria producto del estrés. El director sería despedido y Tuffi vendida a otro circo más piadoso. De hecho vivió durante muchos años más, muriendo en 1989, casi 40 años después, y habiéndose convertido prácticamente en todo un icono para Wuppertal, con canciones y libros infantiles en su honor e incluso una gran pintura de lo ocurrido en el mismo lugar en el que saltó desesperada al río años atrás.

Tuffi y su director Tuffi va en camino Tuffi siendo cargada en el tren

Gracias Pablo Mana por la info sobre el Schwebebahn de Wuppertal 🙂 .

Artículos relacionados
Ya hablamos en otras oportunidades sobre elefantes, por desgracia, con peores destinos:
La elefanta electrocutada por Edison a manera de publicidad y otros elefantes condenados a muerte.
Elefantes utilizados en la guerra.

Saltando sobre el Arco del Triunfo (bis) con una motocicleta

Vía Reddit pude encontrarme con un video sorprendente, se trata de Robbie Maddison realizando una increíble hazaña al saltar sobre el Arco del Triunfo con su motocicleta (no se asusten, el monumento nunca fue puesto en peligro, ya que el arco en cuestión no es el original sino la réplica construía en Las Vegas. Debo decir que en un principió mi pobre corazón francés se horrorizó de solo pensar en la idea.)

El rey de la caída libre

Joseph Kittinger es uno de esos pocos aventureros en el lugar y el momento justos para hacer historia. Comandante de la USAF, veterano de Vietnam y prisionero de guerra, durante toda su carrera volaría en cientos de misiones aéreas. Completando exitosamente todo tipo de tareas tanto de combate como experimentaciones que aumentarían el conocimiento humano sobre la aerodinámica y la capacidad de los aviones con propulsión a jet.

Esto lo llevaría a trabajar en conjunto con personajes como el gran Paul Stapp, de quien ya hemos hablados, sirviendo de observador aéreo en su viaje récord en los que alcanzara los 1,017 km/h en su tren-cohete.

No obstante, la hora dorada de Kittinger llegaría en 1957, cuando recomendado por el mismo Stapp, como “un gran hombre y un magnífico piloto,” para formar parte del programa médico de la USAF que buscaba investigar la capacidad corporal y salud humana en el espacio.

El trabajo de Kittinger sería muy arriesgado, como miembro de los proyectos Man High y Excelsior, se elevaría hasta la atmósfera en cápsulas presurizadas, como la vista en la imagen, utilizando balones atmosféricos para así estudiar el efecto de los rayos cósmicos en el cuerpo humano.

Si bien participaría en varios saltos, serían los más importantes el Man High I, donde saltaría de 29500 metros de altitud, y el Excelsior III, en los que alcanzaría los 31300 metros de altitud. Tras saltar al vacio, Kittinger descendería en caída libre por 4 minutos y 26 segundos, alcanzando una increíble velocidad de 988,3 Kilómetros por hora. A poco más de 5500 metros de altitud abriría su enorme paracaídas. Si bien saldría ileso, una falla en su guante le haría sufrir una veloz despresurización, hinchando su mano a casi el doble de su tamaño.

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Kittinger aun mantiene el récord de ser el humano en viajar a mayor velocidad sin un vehículo, el salto a mayor altura, el récord en caída libre y el récord de vuelo englobo a mayor altura.