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Ingresando a la cámara magmática de un volcán islandés

Si por algo es famosa Islandia es por sus volcanes, poseyendo docenas de los mismos divididos en cuatro zonas volcánicas y experimentado en promedio una erupción cada cinco años. Quizás la más famosa de todas en la memoria reciente fue la serie de erupciones del volcán Eyjafjallajökull, las cuales tuvieron lugar en el 2010 largando 75 toneladas de cenizas y piroclasto por segundo y literalmente causando un caos global debido a la innumerable cantidad de vuelos cancelados por todo el hemisferio norte.

Þríhnúkagígur, que en español puede traducirse como “el cráter de los tres picos”, es uno de los tantos volcanes de la isla. Su característica particular y especial interés es que su cámara magmática, el repositorio de roca fundida encerrada a presión de un volcán, no está sellada y por alguna razón que se desconoce al momento la misma se ha vaciado sin que este entre en erupción. El mismo está ubicado en las cercanías de la capital islandesa, Reykjavik, y su hallazgo ha presentado una oportunidad única a geólogos de todo el mundo para estudiar un aspecto de los volcanes que generalmente está fuera del alcance de los investigadores.

Esta anomalía fue descubierta por Árni Stefánsson, un doctor aficionado al montanismo y la exploración de cavernas que en 1974 encontró un “cráter” que le causó particular interés. Al llegar al borde de lo que parecía ser un profundo pozo, primero intentó apuntar con su linterna hacia el suelo del mismo, esperando así determinar su profundidad. No obstante, para su sorpresa el pozo era tan profundo que no logró ver nada y al arrojar una roca pasaron varios segundos hasta que escuchó muy a lo lejos el ruido producido por la misma al golpear el suelo.

Incluso con la ayuda de sus hermanos, también aficionados al montanismo y la exploración de cavernas, le llevaría varios meses preparar la primer expedición al fondo del pozo, y durante todo ese tiempo, según sus palabras, soñó con encontrar ríos de lava y formaciones rocosas extrañas. Sin embargo, una vez en el fondo se decepcionaron al no encontrar ni ríos de lava ni formaciones particulares. Los que no se decepcionarían fueron los científicos del departamento de ciencias terrestres de la Universidad de Islandia, quienes al ver las fotografías rápidamente se dieron cuenta que se trataba de una cámara magmática que, por alguna razón, estaba completamente seca.

Tras décadas de investigación en el 2012 la cámara fue abierta al turismo, y una serie de construcciones entre las que se incluyen un elevador que sube y baja a los visitantes a lo largo de los 120 metros de profundidad de la cámara así como varias pasarelas de metal para recorrer el interior de la estructura.

Espeleo buceo, la exploración de estrechas cavidades sumergidas

La espeleología, actividad que se basa en la exploración y el estudio de cavidades subterráneas muchas veces las cuales no son más que estrechas aberturas verticales, es ya de por si una de las actividades más peligrosas y físicamente demandantes que se pueda practicar. Si a eso le agregamos lugares sumergidos el peligro se incrementa de forma exponencial. El espeleo buceo es la exploración de cavidades sumergidas, muchas veces tan estrechas que los buzos no tienen más remedio que quitarse las botellas para poder avanzar por pasajes y pequeñas aberturas. De hecho, la actividad es tan peligrosa que en varios lugares del mundo existen carteles de advertencia sumergidos en las entradas a las cavernas.

El siguiente vídeo fue filmado en la caverna Castle Rock en Fennimore, estado de Wisconsin. El buzo en varios tramos debe quitarse las botellas e incluso el casco para poder continuar avanzando. En inglés la técnica de llevar las botellas por delante se suele denominar como “no mount diving” (buceo desmontado), y generalmente se combina con otras técnicas como la denominada “sidemount diving” (buceo de montaje lateral) en la cual las botellas se ubican a un costado para reducir el perfil vertical. El mismo fue filmado por el fotógrafo submarino Richard Dreher quien capturo las maniobras de su compañero en cámara.

Otro ejemplo de espeleo buceo desmontado, esta vez en la Florida. En ambos vídeos vemos la utilización de cuerdas. Estas sirven para marcar el camino de regreso.

El pánico, el peor enemigo
Tanto para el espeleo común como para el espeleo buceo, el peor enemigo y la mayor causa de muertes son los ataques de pánico, sobretodo al quedarse atascados en un punto. El pánico domina todas las acciones, se pierde energía, el forcejeo y los golpes hinchan las partes del cuerpo haciendo contacto y se respira de manera incorrecta generalmente a temperaturas que superan los 40°C. El siguiente vídeo es incluso peor, ya que muestra un ataque de pánico dentro de una cavidad con agua fluyendo por debajo. Esto tuvo lugar en la caverna Lost John en Lancashire, Reino Unido.

El hombre que pensó distinto a todos y logró traducir los jeroglíficos egipcios

Piedra de RosettaUn 15 de Julio de 1799 un grupo de soldados Franceses se encontraban reparando los muros del Fuerte Julien, un fuerte originalmente Otomano capturado por los franceses. Sin saberlo realizarían uno de los hallazgos más importantes de los siglos XVIII y XIX. Al reforzar una de las paredes, corrieron una gran piedra utilizada como cimiento por los Otomanos durante la construcción del fuerte, fue prontamente el capitán e ingeniero Pierre-François Bouchard, que se encontraba guiando los trabajos de reparación, quien se dio cuenta que esa roca que los Otamanos habían enterrado como si fuese una piedra más tenía en realidad un gran valor arqueológico. Si algo hicieron los soldados franceses fue toparse con reliquia perdida tras reliquia.

La piedra contenía el mismo texto en tres lenguajes distintos: el egipcio antiguo, el demótico y el Griego antiguo. El demótico era una versión simple del egipcio antiguo con origen entre las clases populares del Delta del Nilo, de aquí su nombre en griego dimotika (habla popular). Los escribas de menor rango e incluso las clases populares podían dejar su legado escrito en demótico, a diferencia de los jeroglíficos sólo utilizados por los escribas de alto rango.

El mismo Napoleón poseía un gran interés por la cultura del Egipto antiguo, por lo que ordenó a sus soldados recolectar cualquier reliquia que hallasen, muchas de estas semi enterradas o completamente descuidadas. Algo común tras la caída de un gran imperio, recordemos como las finísimas losas de mármol del Foro Romano y tantos otros edificios fueron destripadas de sus edificios para crear paredes de chiqueros en la Roma medieval.

Oficial napoléonico en Egipto

La importancia de la piedra fue notada desde un principio y varias copias de la misma fueron realizadas y enviadas a varios museos, si bien el artefacto se estudió intensivamente durante más de dos décadas no fue hasta 1822 que Jean-François Champollion logró traducirla y crear el primer diccionario de jeroglíficos. Todos sus antecesores consideraban al egipcio como un lenguaje simple, primitivo, cuyos símbolos representaban simples alegorías. Traducirlo, creían, requería entender las alegorías de los símbolos. Tanto los contemporáneos a Champollion como los del pasado, sólo Ibn Wahshiyya llegó a sugerir que podían llegar a formar un alfabeto, no obstante falló en su intento.

Presentación de la piedra de Rosetta
(Presentación de la piedra)

Piedra RosettaPero Champollion pensó distinto, el no creía que esos hombres que erigieron las pirámides escribiesen con simples alegorías gráficas (algo que mucha gente todavía cree), y así comenzó a buscar patrones, series de repetición, familiaridades ente grupos de símbolos e incluso frecuencias entre los distintos símbolos. Eventualmente descubrió algo sorprendente, no se trataba de un sistema puro de escritura como el alfabético sino que era un complejísimo sistema mixto de morfemas logográficos que servía para representar, en efecto, de manera alegórica ideas pero que además incluía 24 caracteres de consonantes simples cuya función se asemejaba a la de un alfabeto y se complementaba incluso con glifos fonéticos.

Jean-François ChampollionLo más sorprenderte es cómo Champollion comenzó a desenmarañar el problema. Primero se dio cuenta que los egipcios encerraban ciertos nombres y palabras en cartuchos (una especie de borde ovalado), por lo que buscó en monumentos los jeroglíficos que representaban los nombres de los personajes honrados en dichas obras, especialmente el de Cleopatra en el Templo de File. Es así que llegó a una conclusión fascinante: los jeroglíficos también contenían un componente alfabético, algo que no era obvio a priori ya que como se mencionó anteriormente era un sistema de escritura mixto en el cual convivían ciertos símbolos logográficos que permitían resumir conceptos o palabras comunes en simples símbolos alegóricos y un sistema alfabético.

Piedra de Rosetta

Pero no terminaba allí, además de lo anterior descubriría que poseía un sistema de redundancia fonética mediante complementos fonéticos, similar a los vistos el lenguaje escrito Maya o en el kanji japonés. Una misma palabra podía escribirse de manera distinta si se le adicionaba su componente fonético

Curiosamente Champollion debió trabajar con copias, ya que no tuvo acceso a la piedra original (tras la derrota de Napoleón en Waterloo los Británicos tomaron posesión de la piedra y la enviaron al Museo Británico).

Y qué decía la piedra
El texto en la misma hace al Decreto de Menfis, y la Piedra de Rosetta no fue única, sino que cientos de estas fueron realizadas y expuestas en plazas y mercados para comunicar el decreto. En efecto, como se aprecia en las imágenes la Piedra de Rosetta estaba dañada y su texto incompleto, gracias al hallazgo de otras de estas piedras, como la estela de Noubarya, se pudo completar el texto entero

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Cómo se recolectó la roca lunar más grande traída a la tierra

Sample 61016Era la misión Apolo 16, en ella viajaba a la luna uno de los mejores astronautas en la historia, Charles Duke. Su pasión por la ciencia era (y es) gigantesca. Ingeniero aeronáutico, capitán de la fuerza aérea (retirándose como brigadier general), piloto de pruebas de prototipos secretos y astronauta, básicamente uno de esos hombres con lo correcto, para ir a la luna.

Una vez en la superficie lunar Duke realizaría algunas de las pruebas más icónicas del programa, entre ellas, recolectar la muestra lunar más grande traída a la tierra: Sample 61016, o “Big Mulley” como fue apodada en honor a Duke.

South RayLa roca fue recolectada en el lado este del cráter Plum, en las Tierras Altas de Descartes. De unos 1.8 millones de años de antigüedad su origen ha sido determinado como el producto de la expulsión de material tras que un asteroide impacte con la luna. Más precisamente se ha rastreado su punto de origen al cráter South Ray, a unos 3,9 kilómetros del sitio de alunizaje del módulo lunar del Apolo 16.

La llegada a la luna
La llegada a la Luna fue quizás la mayor hazaña en la historia de la humanidad, y negar el que se llegó, como está tan de moda últimamente, es ser tan necio y ciego como negar la selección natural, básicamente cegarse a todas las pruebas y confirmaciones optando por creer las charlatanerías de gente ignorante a la ciencia y la ingeniería detrás del Programa Apolo.

En el pasado he escrito un artículo estableciendo el por qué negar la llegada a la Luna es un acto de ignorancia sobre las pruebas tanto científicas como ingenieriles y hasta las confirmaciones por parte de los soviéticos de la llegada.

El palacio de arte de la naturaleza

Años atrás habíamos hablado sobre la Cueva de los Cristales en México, una de las vistas más singulares del planeta. Hoy es el turno de los palacios de cristal Chinos, cuevas que, si bien no resultan ser ni tan singulares ni tan únicas como las anteriores, son en mi opinión otro de los tantos paisajes “extraterrestres” que podemos visitar en la Tierra sin necesidad de pedirle prestado el Enterprise a Kirk.

Caverna flauta

En las cercanías de los puntos mínimos de la colina de Guangming, en el noreste de China, existen infinidad de cuevas de carso, formaciones geológicas naturales cuyos intrincados y pintorescos relieves son el producto de la meteorización de las rocas de piedra caliza y dolomía durante el pasar de cientos de miles de años. Básicamente, y en palabras simples, los carbonatos presentes en este tipo de rocas se diluyen dejando como resultado impresionantes relieves, estructuras y columnas. De todas éstas es la cueva denominada como la Cueva flauta la más espectacular, al punto que hoy se la apoda como el Palacio de arte de la naturaleza.

Caverna flauta

El nombre de la caverna es centenario, y tuvo su origen debido a que los habitantes del pueblo cercano de Guilin, hoy día convertido en una metrópolis, creían que las distintas estalactitas y estalagmitas encontradas de a miles en la caverna podían, en manos de un artesano prodigioso y un tanto brujo, crear flautas cuya música poseyera poderes sobrenaturales.


La caverna fue abierta al turismo a inicios de la década del 60, y esto por desgracia ha resultado en extremo contraproducente ya que muchos turistas suelen llevarse de recuerdo rocas de la caverna o arrojar basura en la misma. De todas maneras el turismo hacia esta maravilla natural no es algo nuevo, en las paredes de sus grutas pueden llegar a encontrarse inscripciones que se remontan a la Dinastía Tang. Una de sus grutas, conocida como el Palacio de cristal del Rey Dragón, llegó a ser incluso un improvisado refugio antibombas durante la Segunda Guerra mundial en el cual se guarecieron los pobladores de Guilin de los varios bombardeos japoneses.

De todas maneras, si de iluminación natural hablamos, ya que nada supera a la cueva de Waitomo en Nueva Zelanda, cuyo brillante techo está compuesto ni más ni menos que de millones de gusanos bioluminiscentes.

Escalando uno de los pilares de roca más altos del mundo


(El video empieza lento, pero a partir del minuto 4 en adelante es imperdible)

En Tasmania existe una de las formaciones geológicas más llamativas del mundo, se trata de la roca Totem Pole. La misma, ubicada en el parque nacional de Tasma en el cabo de Hauy, es de una gigantesca torre natural de roca de 65 metros de alto y 4 metros de ancho formada de la acción erosiva de las corrientes contra la dolerita, roca oscura y de granulado muy fino, lo que hace la tarea del escalador mucho más difícil. Estas torres se definen geomorfológicamente como stacks -montón del inglés, idioma del que se ha tomado la palabra- y, como se puede ver en el video, son uno de los destinos soñados por escaladores del mundo entero.

Totem pole, Tasmania      Totem pole, Tasmania      Totem pole, Tasmania      Totem pole, Tasmania

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Un puente colgante no apto para cardíacos

Puente suspendido en TriftEl puente colgante de Trift es un puente de suspensión de 167 metros hallado en el glacial de Trif, Suiza. El diseño del mismo se basa en los utilizados durante los primeros años del siglo XX por los exploradores de los Himalayas. Este es el puente de “cuerda” -la palabra cuerda entre comillas ya que en vez de sogas utiliza cables de acero, éste fue un requisito por parte del gobierno suizo con el fin de permitir el acceso a turistas- más alto y largo de Europa.

Triftbrücke

El delta de las petroesferas

Las esferas de piedra fueron primeramente descubiertas en la década del 40 en el delta del río Térraba -también conocido como el Diquis- por trabajadores de la nefasta UFC -United Fruit Company. Sí, sí, la misma componía de frutas que tenía su propio ejército y responsable de la Matanza de las bananeras quienes se encontraban realizando una serie de excavaciones. De tamaño variable, que va de unos pocos centímetros a 16 toneladas y dos metros de diámetro, las mismas fueron un misterio tan grande tras ser descubiertas que durante las décadas subsiguientes todo tipo de “teorías extraterrestres” comenzaron a surgir. No obstante, y como de costumbre, lo anterior no puede estar más alejado de la realidad, y hoy en día el proceso artesanal con el que los aborígenes de la región lograron construir dichas esferas es más asombroso que cualquier teoría loca o conspiración paranormal.

Hechas a partir de una roca de la familia del granito, la granodiorita, y construidas entre el 200 AC y el siglo XVIII, según Samuel Lothrop, arqueólogo especializado en culturas precolombinas, quien censó las piedras durante la década del sesenta y cuyas estimaciones se confirmaron posteriormente gracias a estudios de datación química, las mismas fueron realizadas por los antepasados de los pueblos Boruca y Guaymí. Para su realización, según el arqueólogo de la Universidad de Kansas John Hoopes, se utilizó una ardua técnica artesanal en el cual a la roca a redondear primero se le da una forma lo más esférica posible con fracturas controladas y tallado a mano. Posteriormente, puede perfeccionarse con la utilización de carbones calientes y el posterior enfriamiento repentino con agua fría. Una vez lograda una forma esférica aceptable las mismas eran pulidas a mano utilizando herramientas hechas con la misma piedra.

Por desgracia la rareza de las piedras hizo que sean extraídas y vendidas de sus locaciones originales, por lo que muy pocas aun se conservan donde fueron encontradas.