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El sombrerero enloquecido por los vapores de mercurio que fue la inspiración de Lewis Carroll

Alice’s Adventures in Wonderland de Lewis Carroll es uno de esos libros con múltiples interpretaciones dependiendo de la edad en la que se lo lea. Repleto de eventos fantásticos y personajes extraños es el Sombrerero Loco uno de los personajes más famosos e inolvidables no sólo de ésta obra sino de la literatura de fantasía en su conjunto. Su singular excentricidad, locura que a la vez parece por momentos un tanto cuerda y carisma inagotable son algunas de las características que hacen de éste un personaje tan entretenido. Si bien el libro en sí es una obra digna de una imaginación única y privilegiada, curiosamente Carroll no debió de haberse esforzado mucho a la hora de crear a éste personaje, ya que de hecho los sombrereros de su época estaban todos locos.

El proceso de curación que requerían los diferentes materiales que conformaban los sombreros de copa de antaño requería, entre otros materiales, la utilización de nitrato de mercurio. Si les llegaba el éxito, más sombreros debían producir y por ende respirar más y más vapor de mercurio en su trabajo, volviéndose así completamente locos y excéntricos. Por dicha razón la población en general comenzó a asumir que el arte de realizar sombreros era “un oficio de locos”. Muchos de éstos sombrereros además terminaban padeciendo una condición denominada como “hatters’ shakes” (temblores de sombrereros) causada por el daño nervioso que causaba el vapor de mercurio. No fue sino hasta 1869 que la Academia Nacional de Ciencias francesa describió el problema y sus causas, y recién en 1898 comenzaron a implementarse las primeras regulaciones obligando a los sombrereros tanto artesanales como las manufactureras industriales de sombreros a utilizar protección respiratoria durante el proceso de curado de materiales.

El verdadero sombrero loco, fue de hecho un sombrerero loco en la vida real. Theophilus Carter fue un singular personaje que trabajaba principalmente en Oxford y que solía pararse en la puerta de su negocio vistiendo un llamativo sombrero de copa y gritándole a todo el mundo que pasara cerca de su establecimiento. Theophilus era una bomba de tiempo, ya que no siempre enloquecía, sino que a veces se trenzaba en intensos debates sobre varios temas de los cuales tenía un conocimiento privilegiado, por lo que mucha gente corría el riesgo y se acercaba a hablarle. No sólo su presencia era llamativa, sino sus invenciones y maquinarías eran realmente asombrosas, entre ellas una “cama despertador” que al momento de despertar a su “víctima” ésta accionaba un mecanismo inclinado que tiraba a quien esté durmiendo al piso. El mismo Sir John Tenniel, ilustrador de Carrol, viajaria a Oxford para darle vida al sombrero de Alicia inspirándose en la figura de Theophilus.

La antropometría y el ingeniero que parametrizó al ser humano para que las acciones y la interacción con los objetos resulten más simples

Hombre de vitruvioDefinir la altura estándar de una puerta parece algo muy simple: hacerla lo suficientemente alta como para que pasen por la misma las personas más altas dentro de un rango razonable que acapare al 99% de la población, pero lo suficientemente baja para que sea práctica estructuralmente. Eso resulta simple de comprender; pero qué acerca de, por ejemplo, la altura de una silla en relación a un escritorio y sus cajones, ciertamente debe existir una relación matemático estadística que enlace y determine los tamaños y distancias para que dichos elementos sean cómodos como para que el promedio de los seres humanos, y sus rangos de variaciones, puedan realizar una escritura confortable sobre la superficie del escritorio como a su vez poseer un fácil y rápido acceso a los cajones del mismo sin necesidad de mover el tronco de su cuerpo, todo perfectamente al alcance de nuestros brazos; o tal vez cuando nos sentamos en un automóvil, y simplemente con un movimiento de brazos podemos tomar el ojal del cinturón de seguridad e insertarlo en la traba con un simple movimiento que tampoco requiere mover el tronco del cuerpo para la absoluta mayoría de la población adulta.

Todo esto hoy lo damos por sentado y resulta tan básico, tan elemental y dado por hecho que nunca pensamos que esto, en realidad, es el producto de siglos de mediciones y estudios. Primero desde el saber común con tablas de medidas para ciertos objetos, y luego, con la llegada de la modernidad, del diseño industrial y el estudio científico de la biomecánica humana.

Los pioneros
Tabla de medidasPrimeramente ésta ciencia empezó como una técnica, midiendo la disposición y distancia de los elementos, por ejemplo, Hipócrates dio gran importancia en la cirugía al acceso y distancia del instrumental, Taylor durante la revolución industrial presto principal atención a mecanizar movimientos cortos, simples y prácticos durante el trabajo, y ciertamente infinidad de gremios a lo largo de los siglos desarrollaron sus propias “tablas de medidas” como la que puede verse hacia la derecha, utilizada por carpinteros del mundo angloparlante para determinar el tamaño y la distancia óptimos de distintos muebles para que estos sean prácticos y convenientes.

EL ModulorNo obstante, no fue hasta la llegada del arquitecto Charles-Édouard Jeanneret-Gris, mejor conocido como Le Corbusier, en que las dimensiones y movimientos humanos se comenzaron a considerar como relaciones matemáticas aplicables. Para esto creó el Modulor, una serie de escalas antropométricas que harmonizaban las dimensiones humanas con la arquitectura. Con éste, se podían dimensionar objetos tanto arquitectónicos como mobiliarios de manera tal que posean una mayor armonía con las dimensiones y movimientos humanos. El mismo empleaba fuertemente las series de Fibonacci y, a grosso modo, el sistema partía desde la mano levantada del hombre (226cm) y desde su ombligo (113cm). A partir de la primer dimensión se suma y se resta sucesivamente en relación a la sección áurea y se obtiene la serie azul; con el mismo proceso, pero a partir de la segunda medida, se obtiene la serie roja. Esto permite obtener miles de combinaciones aplicables tanto a un simple mueble como a un edificio entero.
EL Modulor

El hombre que parametrizó al ser humano
Estudios de Henry DreyfussEl problema con el Modulor es que si bien fue un adelanto no era un estudio científico, y se preocupaba más por la estética y el arte que el rigor matemático. No obstante, esto lo solucionaría el industrial Henry Dreyfuss a mediados del siglo XX. Con éste fin publicaría en 1960 una influyente obra denominada Measure of Man: Human Factors in Design (La medida del hombre: Factores humanos en el diseño), una obra culmine del diseño industrial; en la que se interpretan las relaciones ergonómicas como si se tratase de “ingeniería humana”. La antropometría deja de ser el paradigma principal siendo reemplazada por la ergonomía, es decir, las medidas en si dejaban de importar y las relaciones de movimientos y posiciones eran los factores determinantes

Estudios de Henry Dreyfuss
Estudios de Henry DreyfussDreyfuss crearía dos modelos estandarizados Joe y Josephine, todas sus medidas no estarían determinadas por valores absolutos sino que representarían porcentajes interrelacionados, por lo que al ajustar ciertas variables los modelos podían representar personas de distintos tamaños, así como niños, personas con distintos índices de masa corporal e incluso personas en sillas de ruedas. La biomecánica jugaba un rol fundamental en dichos modelos, con las articulaciones y sus rangos de acción definidos en arcos proyectantes de gran información visual para quien emplee el modelo.

Estudios de Henry DreyfussLas dimensiones, los rangos de movimiento y rotación del cuerpo dejan de ser valores individuales y pasan a representar relaciones interdependientes, jerarquizadas. Un movimiento de la rodillas alterará los valores asignados a su respectivo pie, así como el área de acción del modelo. Más importante aun es la tabulación de valores aplicables a distintas acciones. Tablas para el modelo sentado, tablas para el modelo estático, tablas para el modelo en movimiento, etc.

Estudios de Henry Dreyfuss

Esta obra marcó un antes y un después, y ciertamente dejó por sentado que en el diseño industrial se deben adaptar los objetos a la persona y no la persona a los objetos, dando paso a los diseños altamente ergonómicos que disfrutamos hoy en día.

Capturando pirañas y los mortales safaris de Roosevelt

Si bien éstos peces no son ni siquiera tan temibles ni tan destructivos como su fama los presenta, debemos culpar a un film homónimo a la especie de los 70s y a Theodore Roosevelt por su mala reputación hoy en día. En efecto, los safaris y viajes de Roosevelt fueron extensivos y numerosos, y en su gran mayoría absolutamente reprochables y destructivos, de ésto hablaremos en unos momentos. En su popular libro de 1913, el cual fue bestseller durante meses, el ex-presidente fundó los cimientos de todos los mitos actuales sobre las pirañas

“Son el pez más feroz del mundo. Incluso los peces más formidables, como los tiburones o las barracudas, usualmente atacan cosas más pequeñas que ellos. Pero las pirañas habitualmente atacan cosas mucho más grandes que ellas. Rebanarán un dedo de una mano deslizándose en el agua descuidadamente; mutilan nadadores —en cada río de Paraguay hay hombres que han sido mutilados; desgarrarán y devorarán a cualquier hombre o bestia heridos”

Peligrosas, quizás no tanto; feroces, eso sí…

Sin embargo, su ferocidad no es un mito, y en las amazonas se las suele atrapar utilizando una pieza de carne. En sólo unos minutos pueden recolectarse docenas de pirañas.



Un personaje que “amaba a los animales” tanto que no podía dejar de matarlos

El safari de RooseveltLa expedición fue pagada por el Museo Smithsonian, y tenía como objetivo recolectar especímenes africanos para la colección de taxidermia del museo y darle el gusto de vivir una aventura a un flamante ex-presidente y ser despreciable, famoso por su pensamiento racista y que consideraba que “amar a la naturaleza” era ir de safari y matar a todo lo se le cruzase por delante de su rifle bajo la tutela de otro personaje nefasto, el cazador furtivo R. J. Cunninghame.

En un tiempo, el cual por fortuna terminó y ahora es parte del pasado, donde los zoólogos, naturalistas y biólogos creían que ir y matar a miles de animales para llenar colecciones de museos era una práctica El safari de Rooseveltaceptable, Roosevelt, partidario de la eugenesia, de la esterilización forzada de personas, y quien llegara además a decir que deseaba matar a 9 de cada 10 aborígenes para así “mejorar la raza”de los Estados Unidos, terminó con la vida de 11.400 animales, la gran mayoría de éstos El safari de Rooseveltgrandes animales como elefantes, rinocerontes, leones, etc. 512 fueron exterminados directamente por el y su hijo, mientras que el resto fueron exterminados por las casi 80 personas que integraban el grupo de cazadores y sirvientes que escoltaban a alguien que sólo es valiente cuando tiene un rifle en mano y docenas de guardaespaldas.

En efecto, mató tantos animales durante el año que duró la expedición que le llevó más de ocho años a los expertos del museo catalogar los especímenes.

El safari de Roosevelt El safari de Roosevelt El safari de Roosevelt

La magia de Trithemius

Johannes TrithemiusJohannes Trithemius, abad alemán del siglo XV y erudito maestro en mil artes y saberes distintos, escribió el que es quizás uno de los libros más interesantes de la historia: la Steganographia, ya que en un tiempo en el cual todos los que escribían sobre magia pretendían escribir sobre otros temas para evitar ser perseguidos o prohibidos, Trithemius pretendió escribir sobre ocultismo para enmascarar el verdadero contenido de su obra: técnicas de cifrado tan avanzadas que incluso recién en 1998, Jim Reeds, un investigador del AT&T Labs, logró descubrir que el tercer volumen de la obra en cuestión, el cual se creía trataba en efecto solamente sobre magia y ocultismo, era en realidad una compleja serie de materiales esteganografícos que contenían aun más información sobre técnicas avanzadas de cifrado y ofuscamiento de datos -de hecho ésta disciplina de cifrado toma el nombre a partir de la obra de Trithemius.

Lo anterior no es para menos, ya que su método de cifrado polialfabético y dinámico -es decir que cada paso del proceso altera aun más la complejidad del cifrado resultante- y denominado en latín como Tabula recta, era extremadamente difícil de resolver mediante los, en ese entonces, más avanzados métodos de descarte por prueba y error, por lo que dejaba obsoletas a las ya conocidas y muy utilizadas técnicas de Cifrado de Alberti, para la cual se empleaba un disco móvil de cifrado que ayudaba a codificar un mensaje alterando el orden de los caracteres del alfabeto, y la técnica de Cifrado César, esta última denominada así ya que había sido utilizada mil quinientos años atrás por el mismo Julio César para cifrar sus mensajes y órdenes, y la cual consistía en simplemente cambiar el orden numérico de las letras del alfabeto y reescribir el mensaje de esta manera.

Si bien su obra fue concretada alrededor del año 1499, la misma no sería publicada hasta más de cien años después, en el 1609, y aun así la misma, junto a una obra posterior sobre el mismo tema, la Polygraphiae, fue incluida en el índice de libros prohibidos, el Index Librorum Prohibitorum y retirada recién a principios del siglo XX. No obstante esto no le impidió a Trithemius difundir sus conocimientos, ya que en su Cofradía Céltica, grupo de estudio y debate con otros eruditos en el cual cubrían amplia variedad de temas que iban desde la teología hasta las lenguas y las matemáticas, Trithemius apadrinó intelectualmente a decenas de estudiantes. Además de los anteriormente mencionados el abad escribiría varios libros sobre lexicografía e historia.

Mindon Min y su gigantesco libro de mármol

Placa de piedra en KuthodawMindon Min, penúltimo Rey de Burma, fue ciertamente un gran amante de la lectura, y ésta pasión, así como su interés por el budismo de la rama Theravāda, lo impulsaron a crear el libro de mayor tamaño en el mundo.

Tras realizar varios viajes a Occidente y traer consigo nuevas tecnologías y métodos que modernizaron a Burma considerablemente, mejorando a su vez de manera notable la calidad de vida de la población, Mindon Min quizo además engalanar la pagoda dorada de Kuthodaw hallada en la colina de Mandalay con una gran y monumental obra en honor al budismo Theravāda. Con lo anterior en mente y tras una serie de reuniones con distintos especialistas, Min comanda a sus escribas a escribir el tipitaka, es decir el cuerpo de doctrinas del canon Pali y fundación del budismo Theravāda, en una serie de placas de roca.

Cada placa, de dimensiones que iban entre metro y medio de largo por poco más de un metro de ancho, reflejaría dos de las más de mil cuatrocientas páginas del canon, y a su vez vez los textos estarían grabados en oro. La tarea requirió de algunos años para ser finalizada ya que el mármol para las placas no sólo debía ser traído en bote desde una cantera ubicada a 32 kilómetros, sino que además cada escriba encargado con copiar los textos en la roca tardaba unos tres días por placa y luego cada artesano encargado con picar el mármol y pintarlo trabajaba a una velocidad de 16 líneas diarias.

Una vez copiado todo el texto en las placas cada una de las mismas fue puesta bajo el resguardo de una estupa, estructura muy común en el budismo utilizada para almacenar reliquias, junto a una gema. Éstas 729 estupas a su vez se encontraban distribuidas de manera uniforme alrededor de la pagoda ya mencionada. Siendo su organización no aleatoria, sino que las mismas se distribuyeron en grupos circulares que deben ser recorridos comenzando desde las filas más cercanas al interior y en sentido de las agujas del reloj.

Vista aérea de Kuthodaw

El monumento fue abierto en el año 1868, y, si todo sale acorde a los deseos de Mindon Min, el mismo deberá existir por cinco mil años para así haber cumplido con su tarea. Es decir, el mantener vivo al cuerpo fundacional del Theravāda.

Placa del canon budista en Kuthodaw Pasillo de estupas en Kuthodaw Pagoda dorada de Kuthodaw Mindon Min

La biblioteca que salvó sus contenidos gracias a ser quemada

Tablilla recuperada de AsurbanipalLas quemas de bibliotecas en el mundo antiguo fueron realmente algunos de los eventos más tristes en la historia, ya que en un tiempo en el cual la difusión de las obras no era muy amplia, muchas veces estas bibliotecas contenían documentos únicos e irrepetibles que al ser quemados se perdían para siempre. Es histórica y famosa la destrucción de la biblioteca de Alejandría, no obstante, existe un singular caso en el cual el fuego de la destrucción irónicamente serviría para preservar los contenidos.

A mediados del siglo XIX el arqueólogo británico Austen Henry Layard descubrió en lo que hoy en día es Irak los restos de lo que resultara ser una biblioteca en los territorios del antiguo reino asirio de Nínive, la misma sería nombrada en honor a Asurbanipal, el último gran rey asirio. Esta biblioteca no era cualquier otra ya que poseía una amplia y rica historia; historia que sería olvidada por más de dos milenios y medio cuando en el 612 AC resultara víctima de una de las inacabables guerras mesopotámicas tras que una alianza comandada por los babilonios invadiera la ciudad destruyendo todo. De la invasión desencadenaría un asedio interminable por el cual varios de los edificios de la ciudad arderían en la llamas de la guerra, edificios entre los que se encontraba la biblioteca. Si bien normalmente esto se traduciría en destrucción total, como en tantos otros casos, en este caso en particular algo maravilloso ocurriría, los contenidos de la biblioteca no estaban en su totalidad almacenados en papiros, sino que eran tablillas de barro que con el calor se cocieron y quedaron atrapadas dentro de los restos de la misma.

Layard enviaría las casi 31 mil tabletas halladas al Reino Unido, donde serían almacenadas y estudiadas hasta el día de hoy en el Museo Británico, tarea no simple ya que la condición de los textos no es perfecta y muchos de hecho han sido clasificados como irrecuperables. De la biblioteca pudieron recuperarse y reaparecer tras ser perdidos en las arenas del tiempo los textos de la épica de Gilgamesh, el mito de Adapa, el Enûma Eliš y la leyenda del Pobre hombre de Nippur entre muchos otros de menor importancia.

La villa de los papiros
Curiosamente algo similar, aunque no intencional como el caso anterior, ocurrió en Herculano con la Villa de los papiros. Esta pertenecía a un adinerado y poderoso romano, Calpurnio Pisón, amante ferviente de la cultura cuya rica y bien provista biblioteca quedaría enterrada en las cenizas volcánicas que calcinarían a la ciudad, de esta manera quedando congelada en el tiempo. Si bien los papiros han sufrido un fuerte deterioro con el pasar de los siglos, hoy en día varios museos y bibliotecas del mundo se encuentran con éxito desarrollando tecnologías que permitan recuperar el contenido de los mismos. Según se espera, en la biblioteca existen varios textos griegos y romanos perdidos, especialmente se cree poder recuperar al menos fragmentos de varios de los clásicos perdidos tras la caída del imperio, así como cartas y documentos que permitan tener un conocimiento de primera mano de las turbulenta situación política de Roma en esa época.


Bronces de la Villa de los Papiros
(No solo papiros fueron rescatados sino que además se recuperaron infinidad de estatuas y bustos de bronce de la biblioteca)

Por fortuna las autoridades italianas protegen celosamente el lugar, y al día de hoy se han permitido solo pocas excavaciones, enfocándose así en preservar, restaurar y descifrar lo que se ya se ha excavado y no continuar excavándose hasta que se cuenten con nuevos métodos tecnológicos para garantizar la protección de los contenidos.

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El texto matemático más antiguo.

Flatland, la película

Flatland -traducida como Planilandia en castellano- es una de las mejores obras matemático-literarias alguna vez escritas. Si bien el libro, escrito en 1884 por Edwin Abbott Abbott, tiene el furtivo fin de ser una crítica de la rígida y muchas veces terca sociedad Victoriana, el mismo, en palabras de Asimov es “la mejor introducción que se puede hallar sobre la manera en que se perciben las dimensiones”.


Y no es para menos. Flatland nos cuenta la historia de un simple cuadrado que habita un mundo bidimensional y cuyo sueño es el de visitar la tierra unidimensional de Lineland. Al lograrlo, y tras recorrer esta singular existencia, se encuentra con la épica tarea de explicar cómo es realmente existir en dos dimensiones al monarca de Lineland. A quien termina considerando como un ignorante cerrado. No obstante, tiempo después, Cuadrado es visitado por Esfera, una habitante del mundo tridimensional quien, ante la inquisitiva, intenta transmitirle a Cuadrado cómo es existir en un mundo tridimensional, ciertamente con el mismo nivel de frustración que Cuadrado sintió tiempo antes al intentar explicar su mundo al monarca unidimensional. Hasta este punto, nos hacen gracia la sorpresa e incapacidad de imaginar mundos con más dimensiones de éstos seres. Pero todo cambia para el lector cuando el viaje nos lleva a existencias con más de tres dimensiones.

En fin, para gran sorpresa y satisfacción mía a alguien se le ocurrió adaptar este magnífico clásico en una película. Siguiendo este enlace pueden descargar el libro -que estimo ya es dominio público,- y siguiendo éste otro enlace pueden visitar la página de la película.

Como nota curiosa, el Cuadrado representa al autor, algo obvio cuando tenemos en cuenta que sus colegas solían bromear al escribir sus iniciales como E.A2.

Actualización, aparentemente hay otra adaptación cinematográfica de Flatland.

Actualización 2: Nuevo enlace directo al libro.

¡Nuevos hallazgos! de hace medio milenio…

Nova Reperta - La imprenta de StadanoEste grabado en especial es asombroso ya que representa nada más y nada menos que la imprenta en la cual la obra fue impresa.El Renacimiento, si bien actualmente se cuestiona su importancia y, debo decir que con fuertes fundamentos, se plantea que el mismo fue más que nada la culminación de un proceso socio-cultural comenzado durante la Edad Media y no un proceso entero en si mismo, fue una época de avances tecnológicos y científicos sin igual. Algo que, cómo es lógico, llevaba a que la gente se perdiese ante tan vertiginosos avances. Un arquitecto, podía comenzar su proyecto construyendo una sólida y masiva gran cúpula de piedra, y al terminarla ver su logro menospreciado por sus colegas ya que durante la construcción de la misma las cúpulas con esqueletos de madera, igual de imponentes pero menos pesadas, se habían puesto de moda.

Es así que llegamos a lo que se podría decir los antepasados directos de las revistas de divulgación científica y tecnológicas. Un paleo-antecesor de Nature, Popular Mechanics, etc. Obras en las cuales se mencionaban e ilustraban los nuevos avances. De todas estas, quizás la más bella es la Nova Reperta -Nuevos Hallazgos- una serie de 24 grabados xilográficos editados a mediados del 1580 por el manierista Giovanni Stradano, mejor conocido en su Flandes natal como Jan van der Straet, en los que vemos desde avances en la navegación hasta nuevas técnicas de metalurgia e impresión, cubriendo gran cantidad de tópicos.

Nova Reperta - AstrolabioNova Reperta - El cálculo de la longitudNova Reperta - Molinos

Para bajar 17 de los 24 grabados en alta resolución, click aquí.

El Hombre Herido, manual de medicina medieval

Anathomia Recuerdo el terror que me daban de pequeño las representaciones del Hombre Herido. Lejos estaba de entender, por ese entonces, su importancia y valor científico. El Hombre Herido es, sin duda alguna, una de las gráficas más interesantes de la medicina antigua. Aparecidos durante el Medioevo a partir de la monumental obra de 1492 publicada en Venecia por Johannes de Ketham, el Fasciculus Medicinae, los mismos representaban a un hombre herido por distintas armas en distintas partes del cuerpo, y procedían a indicar las distintas complicaciones que podían llegar a surgir en cada región dependiendo del tipo de herida y las distintas “partes de importancia” de dicha regíon -huesos, venas, etc.-

Der verwundete Mann Wound ManSu importancia era realmente fundamental, ya que en una época donde el entrenamiento médico no era formal, distintos “curadores” o incluso cirujanos entrenados en academias, podían llegar a ignorar aspectos muy específicos de ciertas partes del cuerpo, por lo que los manuales del Hombre Herido, eran de gran utilidad a la hora de refrescar los conocimientos sobre cierta extremidad o saber de antemano con que se podían enfrentar antes de proceder a atender a un hombre herido en batalla o accidentado.

Con el tiempo estos manuales fueron especializándose y perfeccionándose, siendo así que llegamos a las notas de cirugía de batalla de los siglos XVI y XVII en las cuales se trataban las distintas partes del cuerpo en diferentes volúmenes especializados.

Tacuina sanitatis, el arte de vivir sanos en la Edad Media

Tacuina SanitatisPor alguna razón que desconozco, y que quizás sean las películas, el imaginario popular moderno tiene una idea apocalíptica de la higiene y la salud Medieval. Teniendo una imagen general del medioevo como si el conjunto de la época fuese similar a una ciudad bajo la plaga. Si bien esto era así para una parte de la población y algunas regiones particulares, en otros casos, la salud y el buen vivir eran tomados seriamente.

Es así que llegamos a las Tacuina sanitatis, o Tablas de sanidad, muy populares entre eruditos y personas educadas. Las mismas, ideas por el escritor Ibn Butlan, oriundo de Bagdad, en el siglo 11 y expandidas y popularizadas en Europa del sur en los siglos siguientes, son una recopilación de recomendaciones higiénicas, recetas y métodos enfocados a lograr el “buen vivir”.

Tacuina SanitatisTacuina Sanitatis Tacuina Sanitatis

A lo largo de la obra encontraremos ilustraciones y pequeños textos en las cuales se nos informará el correcto manejo de los estados de la mente, distintos tipos de frutos e hierbas buenos para la digestión, el corte de carnes y los tipos de caza que evitaban una carne de peor calidad e incluso la importancia del aire fresco. Por supuesto, algunos consejos no eran ideales para seguir, en particular las recomendaciones médicas, que seguían las enseñanzas de Hipócrates sobre el balance de humores (algo que comúnmente llevaba a sangrados incluso ante simples malestares).

Tacuina Sanitatis Tacuina Sanitatis Tacuina Sanitatis

Pueden acceder a una galería con todos los folios de la obra siguiendo éste enlace.

Orlando Furioso de Doré

En 1516 Ludovico Ariosto escribiría uno de los poemas épicos más bellos que pude leer, Orlando Furioso. Dividido en 46 cantos, el poema continua la historia de Orlando Innamorato, aunque no es necesario leer el primero, ya que son dos historias completamente distintas, y, como verán más adelente, ni siquiera es una historia sola.

Orlando Furioso
La historia tendrá lugar en la época de Carlomagno, durante una intensa guerra en la cual los paladines o caballeros del monarca intentarán repeler una invasión sarracena a Europa. Desde Japón hasta la Luna misma serán algunos de los lugares en los cuales transcurrirá la historia, donde encontraremos desde monstruos oceánicos, pasando por brujos y enormes batallas hasta incluso hipogrifos. Escenas y escenarios que sirven de fondo a la historia de amor entre Orlando y la princesa pagana Angélica, y la posterior “caída en desgracia” del mismo, si es que me entienden.

Orlando FuriosoQuizás sea difícil de leer para muchos, ya que su estructura es poco particular. Una sucesión de historias que se cruzan entre sí, a veces de manera un tanto confusa. Curiosamente no todas basadas en Orlando, quien de hecho, ni siquiera puede considerarse como el “protagonista”, sino que en las mismas se reflejarán también a otros caballeros y sus queridas damas.

Pero esta entrada no tiene como misión hablar del poema en sí, el cual pueden encontrar tanto en su versión al italiano -no original, pero la más cercana, ya que fue escrito en ferrarese, lengua dle norte de Italia- como la traducción al español en la Biblioteca Cervantes. Sino traerles la versión gráfica publicada por Gustave Doré a mediados del siglo XIX. Obra caracterizada por su estilo lineal, óptimo para la impresión litográfica, en la cual de una manera magnífica recorreremos la trágica y a la vez heroica aventura de Orlando a través del bello arte de Doré.

Un detalle muy curioso de la misma es que Orlando Furioso fue la primer novela escrita con la propagación mediante copias de imprenta en mente. Todo un hito en la historia de la literatura.

Orlando Furioso Orlando Furioso Orlando Furioso

Por fortuna los años han desvanecido a las avaricias del copyright, por lo que pueden encontrar la obra de Doré siguiendo éste enlace.

Kunstformen der Natur

Kunstformen der Natur es, lisa y llanamente, el libro de biología más hermoso alguna vez editado. Su nombre, para quienes no comprenden el alemán, ya lo dice todo: Obras de arte de la Naturaleza.

Realizado por Ernst Haeckel, el mismo es una serie de litografías publicadas en grupos de a diez durante 1899 y 1904 dedicadas a ilustrar, en su mayoría, organismos encontrados en un medio acuático, como pueden ser distintos tipos medusas, anémonas, ammonites, etc.

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La belleza de la obra ayudaría a afianzar las teorías de Darwin en Alemania y Europa central, ya que Haeckel organizaría los organismos representándolos en un orden simétrico y relacionado entre sí, haciendo de esta manera evidente tanto parentescos en especies relacionadas y similitudes evolutivas en especies no relacionadas que comparten un medio similar.

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Afortunadamente, la obra se encuentra en dominio público, por lo que la misma se encuentra completamente en línea a muy alta resolución.

No ser esclavos de ningún error

 
A -Pero entonces -me atreví a comentar-, aún estáis lejos de la solución…
G -Estoy muy cerca, pero no sé de cuál.
A -¿O sea que no tenéis una única respuesta para vuestras preguntas?
G -Si la tuviera, Adso, enseñaría teología en París.
A -¿En París siempre tienen la respuesta verdadera?
G -Nunca, pero están muy seguros de sus errores.
A -¿Y vos? -dije con infantil impertinencia-. ¿Nunca cometéis errores?
G -A menudo -respondió-. Pero en lugar de concebir uno solo, imagino muchos, para no convertirme en el esclavo de ninguno.
 

Conversación entre Guillermo y su aprendiz Adso sobre la solución a los crímenes cometidos en la abadia
Umberto Eco, El Nombre de la Rosa.