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Espeleo buceo, la exploración de estrechas cavidades sumergidas

La espeleología, actividad que se basa en la exploración y el estudio de cavidades subterráneas muchas veces las cuales no son más que estrechas aberturas verticales, es ya de por si una de las actividades más peligrosas y físicamente demandantes que se pueda practicar. Si a eso le agregamos lugares sumergidos el peligro se incrementa de forma exponencial. El espeleo buceo es la exploración de cavidades sumergidas, muchas veces tan estrechas que los buzos no tienen más remedio que quitarse las botellas para poder avanzar por pasajes y pequeñas aberturas. De hecho, la actividad es tan peligrosa que en varios lugares del mundo existen carteles de advertencia sumergidos en las entradas a las cavernas.

El siguiente vídeo fue filmado en la caverna Castle Rock en Fennimore, estado de Wisconsin. El buzo en varios tramos debe quitarse las botellas e incluso el casco para poder continuar avanzando. En inglés la técnica de llevar las botellas por delante se suele denominar como “no mount diving” (buceo desmontado), y generalmente se combina con otras técnicas como la denominada “sidemount diving” (buceo de montaje lateral) en la cual las botellas se ubican a un costado para reducir el perfil vertical. El mismo fue filmado por el fotógrafo submarino Richard Dreher quien capturo las maniobras de su compañero en cámara.

Otro ejemplo de espeleo buceo desmontado, esta vez en la Florida. En ambos vídeos vemos la utilización de cuerdas. Estas sirven para marcar el camino de regreso.

El pánico, el peor enemigo
Tanto para el espeleo común como para el espeleo buceo, el peor enemigo y la mayor causa de muertes son los ataques de pánico, sobretodo al quedarse atascados en un punto. El pánico domina todas las acciones, se pierde energía, el forcejeo y los golpes hinchan las partes del cuerpo haciendo contacto y se respira de manera incorrecta generalmente a temperaturas que superan los 40°C. El siguiente vídeo es incluso peor, ya que muestra un ataque de pánico dentro de una cavidad con agua fluyendo por debajo. Esto tuvo lugar en la caverna Lost John en Lancashire, Reino Unido.

El sello que protegió la tumba de Tutankamón durante 3.245 años

La tumba del farón Tutankamón es una de las más raras alguna vez encontradas por los arqueólogos en Egipto. La misma consta de 5 sarcófagos en series, en los cuales se encuentran a su vez cinco altares con ofrendas y pasajes. Al ingresar al cuarto sarcófago además de las ofrendas y los cuerpos momificados de personajes menores pero cercanos al faraón e incluso sirvientes cuya tarea era la de servirle en el más allá, Howard Carter y su equipo hallaron en 1922 y tras una seguidilla de problemas tanto técnicos como económicos durante el principio de su expedición una gran compuerta la cual había permanecido escondida por miles de años. La misma aseguraba el ingreso con un singular sello puesto por los sacerdotes encargados de los ritos funerarios y el cual permaneció intacto por 3.245 años. El mismo constaba de una cuerda anudada y un sello de arcilla conteniendo la figura del dios chacal Anubis. Patrón de los embalsamadores y dios de la muerte,

El hallazgo fue espectacular. Si bien los sarcófagos anteriores fueron explorados con anterioridad en dos oportunidades e incluso los dos primeros de la serie saqueados en el pasado, la puerta de acceso al sarcófago de Tutankamón fue protegida por una serendipia del destino. Parte de la tumba de Ramsés IV, la cual se encontraba en el nivel directamente superior a la de Tutankamón, colapsó y ocultó con sus escombros la puerta de acceso. Tras remover los escombros, Carter rompió el sello e ingreso al quinto y último sarcófago encontrándose con el tesoro egipcio más espectacular de todos los tiempos; todo quedando capturado por la lente del fotógrafo de la expedición, Harry Burton.

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Qué tan cerca estuvo la naturaleza de alcanzar a King Kong

Gigantopithecus blacki Realmente no podríamos culpar a nadie al pensar que quizás en el pasado existieron mamíferos de tierra similares a King Kong, después de todo, basta con ir a un museo y ver los restos fósiles de un tiranosaurios. No obstante, el camino evolutivo de los mamíferos de tierra ha llevado a favorecer tamaños relativamente reducidos y la capacidad de poder migrar fácilmente. En efecto, el mamífero más grande de tierra que alguna vez existió, y por lo pronto todavía lo hace a pesar de la intensa caza furtiva que sufren, es el elefante africano de la sabana, con algunos machos llegando a los nueve metros de extensión longitudinal.

Es así que llegamos al primate que más se acerca, aunque de manera modesta,a King Kong, el Gigantopithecus blacki “simio gigante”, el cual tuvo origen hace unos nueve millones de años y se extinguió recientemente hace unos cien mil años y llegando a medir unos 3 metros de altura y pesar al rededor de 550 kilogramos, siendo su habitat Asia del este.

Gigantopithecus blacki

Gigantopithecus blackiSólo nos queda imaginar la fortaleza física de éstos seres. Consideremos que un chimpancé promedio tiene la fuerza de más de dos hombres adultos. Esto es debido a que la composición del tejido muscular humano divergió de la de los demás simios a la par que nuestros cerebros comenzaron a crecer y la cantidad de materia gris en la médula espinal comenzó a incrementarse. El tejido muscular humano otorga mayor control fino, haciendo posible tocar una guitarra u operar herramientas de precisión, algo imposible para otros simios -más allá de su limitada inteligencia claro está. No obstante, el estudio de sus mandíbulas y dentaduras sugiere que su dieta era muy similar a la de los pandas. Lo que muy posiblemente los hacía pasivos y sedentarios, masticando bambú durante la absoluta mayor parte del día. En efecto, gigantes amables.

Ralph von KoenigswaldIncreíblemente se conservan muy pocos restos fósiles, ya que en la “medicina” tradicional China los fósiles del Gigantopithecus son considerados como benéficos, por lo que se los solía moler y utilizar como remedio. Es en uno de estas tiendas de “remedios” donde en 1935 el paleontólogo y geólogo Ralph von Koenigswald dio con los fósiles de un Gigantopithecus y así ingresó a la especie en los anales de la ciencia. Ciertamente, la “medicina”tradicional China era un cáncer para la tierra en ese entonces tanto como lo es hoy. Recordemos que en África gran cantidad de especies se están llevando al borde de la extinción para satisfacer la demanda por marfil y huesos en el mercado Chino, y todo por algo que no sólo es inútil, en muchos casos es contraproducente.

Lugares congelados en el tiempo.

Notting Hill Gate tube station

Años atrás leyendo el equivalente ruso a la National Geographic, o mejor dicho intentando hacer sentido de las imágenes ya que no entendía el idioma, unas fotografías de una cabaña en la nieve supieron cautivarme. Las imágenes eran recientes, eso era evidente por sus ricos colores y definición, obviamente tomadas con una cámara digital, pero a pesar de esto, sin embargo, los contenidos de la cabaña, en su mayoría provisiones para el cruento invierno polar, parecían extraídas directamente de otro tiempo. Un tiempo pasado y lejano, quizás un tiempo en el que los aventureros abundaban y eran tan temerarios como legendarios. Fue allí, sin la necesidad de entender las palabras, que me di cuenta de que se trataba ni más ni menos que de un monumento vivo a la memoria de alguien, preservado y congelado tanto en el tiempo como el espacio y con igual responsabilidad tanto por el intenso frío así como por los respetuosos aventureros que le siguieron a quien sea haya habitado esa cabaña. Es así que, y aprovechando el descubrimiento que se ha realizado hace poco tiempo en el sistema de trenes subterráneos de Londres, hablaremos de tres lugares que, a causa de haber quedado completamente aislados del contacto humano, han quedado inmutables a través de las décadas. Habiéndose hoy, si bien comunes en su época, transformado en ventanas abiertas al pasado.

El santuario de Scott
Interior de la choza de ScottEsta es la cabaña a la que hacía referencia en la primer entrada, se trata nada más y nada menos que una de las bases en la Isla de Ross del explorador británico Robert Falcon Scott, quien en 1910 se embarcará como miembro y líder de la trágica expedición Terra Nova al Polo sur junto a más de 20 hombres bajo su comando. Expedición en la cual el mismo Scott y otros cuatro de sus aventureros perdieron sus vidas poco tiempo después de haber sido ‘vencidos’ por el explorador Roald Amundsen de Noruega quien logró llegar al Polo sur. Si bien la expedición fue trágica de por si, lo que ha hecho que ésta quedase grabada en la memoria de muchos exploradores al punto de haber convertido las chozas de Scott y sus acompañantes en verdaderos santuarios preservados durante ya hace casi un siglo, fue el corto pero emotivo mensaje encontrado en el cuerpo de Scott, en el cual se despedía de sus camaradas con gran afecto y alabanzas a su coraje y tesón.

La Scott’s hut -la choza de Scott- es la más famosa ya que fue la base de la fatídica expedición Terra Nova. No obstante, hay otras chozas también construidas y utilizadas por Scott durante sus expediciones anteriores y que aun, a pesar de todo, se encuentran preservadas -siendo la choza Discovery, nombrada en honor al barco de Scott durante la expedición previa a Terra Nova, la más importante de estas subestaciones-. Su conservación es una tarea difícil y extremadamente costosa, algo lógico si tenemos en cuenta las condiciones climáticas del lugar. Algo no tan problemático con respecto a la choza Discovery, ya que la misma se encuentra muy cerca de la base McMurdo.

Conservas de la choza de Scott Alimentos hallados en la choza de Scott Esterior de la choza de Scott La choza de Scott Cocina de la choza de Scott Bebidas halladas e la choza de Scott

– Pueden encontrar más imágenes y recuentos detallados de la cabaña en la fantástica página de Seth White. No sólo de la choza de Scott, sino además de varios lugares históricos del Polo sur -nota, si bien las imágenes aparecen muy pequeñas en las muestras con hacer click sobre las mismas se accede a imágenes de alta resolución-.

Los pasillos perdidos de la estación Notting Hill
Hacía cincuenta años la estación de trenes subterráneos de Notting Hill era renovada con la intención de instalar escaleras mecánicas, por lo que los pasillos antiguamente utilizados para transitar entre los elevadores verticales quedaban en desuso y por lo tanto eran clausurados al público, quedando por lo tanto olvidados en el tiempo. Décadas más tarde, y nuevamente debido a renovaciones, dichos pasillos serían redescubiertos, dando una gran sorpresa a los obreros y a las autoridades, las cuales quedaron sorprendidas por lo bien preservadas que se encontraban las publicidades y afiches expuestos en las paredes. Datando de entre los años 1956 a 1959 vemos, principalmente, afiches de películas y ciertamente corroboramos que de moda estaba el diseño gráfico de puntos y contrastes fuertes en ese entonces.

Notting Hill Gate tube station Notting Hill Gate tube station Notting Hill Gate tube station

Más imágenes en esta galería de Flickr.

La Littlewood’s Drug Store
La Littlewood’s Drug Store era una pequeña farmacia de ciudad que, tras la muerte de su dueño original, cerró sus puertas al público. Puertas que permanecerían cerradas por más de medio siglo y que, al reabrirse, permitirían dar un paseo al pasado. No de manera inesperada pero si curiosa, en la misma vemos productos que en su tiempo eran considerados como benignos, y que, no obstante, hoy ya no lo son. Por ejemplo se ven productos pesticidas que contiene DDT, o alimentos guardados en frascos con tapas de estaño entre otros. Algo ciertamente cotidiano en ese entonces y totalmente prohibido hoy en día. Desafortunadamente, el negocio inmobiliario pudo más, y la tienda será demolida y convertida en un edificio prontamente, por lo que sus contenidos han sido subastados a coleccionistas.

Cascadas de sangre y fuego

Cuando se habla de una cascada inmediatamente imaginamos agua cristalina, corriendo por su cauce hasta llegar a un desnivel dado desde el cual, gravedad mediante, se precipita formando una de las vistas más bellas del planeta. No obstante, no siempre es así, y hay algunas cascadas en la tierra que son realmente todo un espectáculo debido a su singular rareza.

Las cascadas de sangre
Blood fallsCuando el geógrafo británico Griffith Taylor las descubrió en 1911 no pudo creer lo que sus ojos estaban viendo. Allí, en el crudo frío antártico, en medio de un despoblado pero a la vez magnánimo valle glaciar, una cascada rojiza se precipitaba sobre el hielo. Como si se tratase de una herida misma al corazón antártico por la cual escapaba su sangre.

Este singular fenómeno, ubicado en la región este del continente, más precisamente en Victoria Land, es quizás una de las ocurrencias geológicas más llamativas del planeta. En un principio se creyó que el color rojizo del líquido se debía a causa de la presencia de algas. Sin embargo, estudios posteriores y más complejos demostrarían que el agua poseía una gran cantidad de hierro en estado de oxidación -después de todo algo en común, al menos poéticamente :), con la sangre tenía. Recordemos que la hemoglobina es la heteroproteína que sirve a su vez como el ‘pigmento’ que le da ese color rojizo tan característico a la sangre, color que es a su vez causado debido a la presencia de hierro-. En fin, si bien se ha intentado numerosas expediciones cartográficas en varias oportunidades, todas estas han sido infructuosas en lograr realizar un correcto mapeo de las estructuras subterráneas que dan origen a la misma, algo muy lógico si tenemos en cuenta las duras condiciones del lugar y su difícil acceso. Durante varios años se creyó que el agua salina rica en hierro, es decir el componente que le otorga el color rojizo a la cascada, provenía de fisuras posiblemente relacionadas con la actividad geológica de la región. No obstante, nueva evidencia indica la posibilidad de un origen microbiológico del óxido de hierro, como se puede leer en este interesante artículo de la National Geographic sobre la posibilidad de que el hierro haya sido un subproducto producido por antiguos microbios hace más de un millón de años (en inglés).

Blood falls

Cascadas de fuego
Yosemite fireballEn el lado este de El Capitán, en el parque nacional Yosemite, existe una gigantesca pared de granito desde la cual un magnífico suceso natural tiene lugar solamente durante unos pocos días al año. Todos los meses de Febrero, y solo cuando el clima es bueno y el cielo está despejado, una pequeña cascada de temporada formada en la pared de granito de la formación rocosa ya mencionada, es iluminada de manera especial por los últimos rayos del solares del ocaso -normalmente entre los cinco y las seis de la tarde-. El particular ángulo de iluminación, el relativo poco brillo del ambiente y el reflejo en el granito hacen que la cascada se ilumine con un color ámbar brillante, intenso y a la vez variable, dando la impresión de que la misma está conformada por fuego y no por agua. El fenómeno es ya todo un clásico del parque, y eso hace que desgraciadamente los días en los cuales ocurre el área se llene de turistas y fotógrafos.

Y si de fuego propiamente dicho se habla
No hay mejor ejemplo en la historia que las recientes cascadas de lava formadas por la enorme erupción producida por el volcán Eyjafjallajökull -que si bien no tiene traducción directa al castellano significa algo así como “volcán isla-montaña” o islamontañavolcán, debido a la capacidad de las lenguas escandinavas para formar nuevas palabras a partir de la combinación y unión de otras-. Este fenómeno, que le ha complicado la vida a varias decenas de miles de personas al interrumpir vuelos por toda Europa, nos ha dado al mismo tiempo algunas de las vistas más espectaculares que se puedan presenciar. Entre estas, varias cascadas de lava que logran quitar la respiración.

Eyjafjallajökull Eyjafjallajökull

El Capitán Sir Richard Burton, el último gran aventurero

1091-1.jpgCapaz de hablar con fluidez más de veintinueve lenguajes y entender unos 40, Burton fue un explorador desde el momento de su nacimiento. El primer occidental en visitar la Meca, para lo cual debió aprender árabe a la perfección y camuflarse entre los locales, ya que de haberse descubierto que no era un musulmán la hubiera pasado muy mal. Hipnotista y espadachín maestro, sirvió como espía para la Corona en la India, escribió un diccionario para entender a los simios, fue extremadamente libertino, sería nombrado caballero por la Reina, siendo el primero en traducir las Mil y Una noches y el Kama Sutra a una lengua occidental, descubrió los lagos de África central, encontró un tesoro perdido y tras quedar completamente extraviado sin agua o equipo en el desierto terminaría rescatando a una doncella francesa secuestrada por un sultán local.

Nacido en Inglaterra durante la tempestuosa mañana del 19 de Marzo de 1821, Burton prontamente demostraría ser poseedor de un intelecto privilegiado. Antes de cumplir los 10 años ya hablaba tres idiomas, y se destacaría en la escuela por su talento en la escritura, la poesía y, sobretodo, los idiomas. Sin embargo, más allá de convertirse en un ratón de biblioteca, Burton se enrolaría tempranamente en el ejército, y su valentía haría que a los pocos años de haberse enlistado sea ascendido al puesto de Capitán de la East India Company. Sirviendo en la India, y habiendo peleado en la Guerra de Crimea, Burton decidiría que era tiempo de vivir una serie de aventuras al unirse a la Royal Geographical Society, para la cual exploraría las costas de África y descubriría para la historia el Lago Tanganica al dejar la primer mención escrita del mismo, siendo además el primer europeo en penetrar en el Reino de Harr. Tras explorar grandes territorios Burton se convertiría en Cónsul del Imperio Británico, oficiando como diplomático. Sus años finales serían dedicados a la academia, donde escribiría decenas de tratados sobre antropología, culturas y etnias orientales y sería autor del más importante libro de esgrima del siglo XIX.

Un espía europeo en la Meca
Para Europa la Meca era prácticamente un lugar de leyenda, ya que en efecto, ningún europeo había podido visitarla debido al fuerte recelo de la época. Burton, decidiría en ser el primero en lograr tal hazaña (quizás antecedido por Ludovico di Barthema, aunque es incierto si éste último lo logró), por lo que tras conseguir el apruebo de la Royal Geographical Society, estudiaría ampliamente las culturas y comportamientos musulmanes de la época. Sobretodo lo que respetaba a los hajj, peregrinos islámicos cuyos viajes los llevaban rumbo a la ciudad de Medina. Su convicción fue tal, que incluso hizo que se le practicase una circunsición, para así evitar ser descubierto al orinar. Tras prepararse inicialmente, invertiría varios meses junto a los musulmanes de la etnia sindh, mercaderes de los cuales estudiaría su comportamiento y costumbres.

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(La Meca al momento de la travesía de Burton)

Una vez listo, Burton adoptaría varios camuflajes, e incluso utilizaría distintos dialectos y acentos árabes. Primeramente se haría pasar por un pashtun, musulmanes del este de irán, cuyo contacto con el lenguaje persa hace que al hablar el árabe lo hagan con modismos muy particulares. De esta manera, Burton podría ocultar cualquier error lingüístico que cometiese al hablar aduciendo una diferencia cultural.
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Descendiendo al corazón glaciar de Groenlandia

Durante más de una década los montanistas de elite Janot y Janice Lamberton realizaron algunas de las exploraciones espeleológicas más asombrosas alguna vez registradas. No obstante, en 1996 junto a un grupo de científicos auspiciados por Air Greenland, y con el fin de estudiar cómo los cursos de agua semi-líquidos de las entrañas glaciares logran salir al exterior, descenderían 173 metros en uno de los glaciares más activos del mundo. Rompiendo todo récord y experiencia previamente registrada.

Al llegar la primavera el helado corazón de Groenlandia, y uno de los verdaderos hielos continentales del mundo junto al campo de hielo patagonico, abre varias compuertas hacia sus helados abismos. Decenas de fracturas y grietas quedan expuestas a lo largo y ancho de la gran variedad de glaciares que componen dichos hielos continentales. Aproximadamente unos magnánimos 1,8 millones de Km2 de superficie helada cuya profundidad, en sus lugares más gruesos durante el invierno, puede alcanzar los 3 de kilómetros -nota: aunque, a causa del calentamiento global, estas cifras están descendiendo estrepitosamente-.

No obstante, a pesar de estar congelada, la zona es una de las más activas del mundo. De hecho, como ejemplo, el glaciar Jakobshavn Isbræ puede llegar a moverse de unos 25 a 35 metros diarios y resultar en la formación de 20 mil millones de toneladas de icebergs -algunos tan masivos que llegan a tener 1 kilómetro de altura-. Abriendo nuevas grietas y cerrando otras en el proceso.

De la expedición, y solo sostenida por una cuerda y la ayuda de los expertos desde la superficie, sería la bióloga danesa Anette Grønnegaard quien lograra bajar por una de las grietas heladas a 173 metros de profundidad.

El loro que salvó a un dialecto de su desaparición

Alexander Von Humboldt fue uno de los mayores y más intrépidos exploradores de la historia. A tal punto que el mismo Darwin lo llamaría “el más grande viajero científico de todos los tiempos”. Uno de sus principales intereses eran las tierras de América, y es allí donde encontraría un loro que había pertenecido al último parlante de la lengua aborigen de los atures.

Constantemente desaparecen lenguas en el mundo, de hecho, en el presente “gracias” a la globalización este problema ha aumentado a niveles nunca antes vistos. Sin embargo, este fenómeno no es algo nuevo y en el pasado, aunque a un ritmo mucho menor, múltiples lenguas tribales se extinguían tras grandes accidentes, como sequías prolongadas, guerras, tornados u otros tipos de catástrofes que dispersaban irremediablemente a sus pequeños números de parlantes.

Durante su travesía científica por América de 1799 a 1804 Humboldt notó esta problemática. Esto quedaría demostrado en su viaje a la región de San José de Maypure, lugar en el que vislumbraría un panorama desolador. Los indígenas atures que deseaba contactar, según le contaron pobladores de la zona, habían sido atacados por caribes, y ya nada quedaba de ellos. Tras unos días le harían llegar la noticia de que solo un pequeño vestigio de la lengua atur quedaba vivo, un viejo loro casi desplumado que había pertenecido a uno de los últimos atures. Humboldt invertiría gran cantidad de tiempo intentando comprender los gritos y parloteos del loro, logrando llegar a catalogar 40 palabras tras un duro y arduo trabajo. Si bien hoy en día varios lingüistas afirman que lo más probable es que con los años el loro deformara las palabras y estas en realidad no reflejen verdaderamente la fonética atur, las notas realizadas por Humboldt son, en efecto, el último legado y vestigio de su cultura.

Una historia parecida puede ser la del Nushu, la lengua secreta de las mujeres en la China feudal.

Relacionado
El Nüshu, La lengua secreta de las mujeres
– En Google Books podemos leer más sobre la misión a Atures del libro escrito por el mismo Alexander von Humboldt y William Macgillivray -desafortunadamente solo lo pude encontrar en inglés-

El enigma de los pioneros del Everest

Uno de los mayores enigmas de la historia es dilucidar quiénes fueron los primeros escaladores en llegar a la cima del Everest. Oficialmente se reconoce al sherpa Tenzing Norgay y al neozelandés Edmund Hillary, quienes lo hicieron en 1953. Sin embargo, el misterio radica en la fatídica expedición de 1924 realizada por los legendarios George Mallory y Andrew Irvine, quienes de haberlo logrado, serían artífices de una reescritura en los libros de historia.

La leyenda y legado de Mallory llegó a límites inimaginables en el mundo de los escaladores y aventureros. No sólo fue uno de los primeros en adentrarse en algunas de las montañas más peligrosas y desafiantes del mundo, sino que además lo hacía con un equipo tan básico y primitivo que varias de sus hazañas fueron imposibles de replicar posteriormente. Es por esto que durante muchas décadas escaladores de todo el mundo se adentraron en las cavernas y cornisas del Everest con el único fin de hallar el cuerpo de Mallory y el de su compañero de cordada, Irvine; quizás con la esperanza de dilucidar el gran misterio de una vez por todas. Sin embargo, sería sólo hasta 1999, 75 años más tarde, que el cuerpo de Mallory fue hallado y este estaba a solo 521 metros de la cima. Irónicamente el misterio más allá de resolverse se volvió aun más nebuloso.

Esta sería su tercer expedición, las dos primeras fueron en 1921 y 1922, e intentarían ascender por la cara noreste de la montaña. Una verdadera aventura inmensurable. Alejados de los equipos tecnológicos de hoy en día, los aventureros contaban sólo con voluminosas chaquetas de lana, pesados bolsos de cuero e instrumental tan básico como poco confiable. Si bien Irvine era un joven audaz de 22 años, Mallory con sus 38 era un experimentado alpinista que había subido montañas en todos los continentes y climas.

La expedición era una prioridad nacional para el gobierno Británico, y a ella mandaron a sus mejores alpinistas. Tras rescatar a unos sherpas atrapados en un temporal dividieron las cordadas y partieron con distintos planes de ascenso. Mallory, que sabía que por su edad este era su último intento, anotaría crípticamente en su diario: “La suerte está echada. De nuevo por última vez avanzamos por el glaciar de Rongbuk en pos de la victoria o de la derrota final”

Partirían el 7 de junio desde su último campamento el C6, a 8160 metros de altura. Allí cenaron sardinas con té, y tras preparar su equipo y verificar los pesados tanques de oxigeno, continuaron con su expedición hacia la cima, la preciada meta final. Nunca se supo más nada de ellos.

El gran misterio

El hallazgo del cuerpo bien conservado de Mallory en 1999 gracias a la expedición de Eric Simonson trajo más interrogantes que respuestas. Mallory se encontraba boca abajo, y con grandes heridas, sobretodo una fractura de tibia. Desafortunadamente, no hallaron la cámara de fotos, la cual según se cree permanece con el cuerpo de Irvine en algún rincón del Everest, con la cual se podría buscar una foto de la cima -prueba que requerían al descender- y así terminar con el misterio.

Argumentos a favor:

– Entre lo primero que se buscó estaba la fotografía que llevaba consigo de su esposa. Imagen que había prometido depositar en la cima si es que llegaba. No obstante, la fotografía no estaba en su cuerpo, lo que da dos posibilidades: La perdió en el viaje, algo muy difícil ya que la mantenía en el compartimiento reforzado de su chaqueta; o llegó a la cima y la depositó según su promesa.
– Mallory no llevaba puestas sus gafas para el sol, elemento que, a causa de una anterior ceguera de las nieves, utilizaba siempre cuando se encontraba ascendiendo a gran altura, pero no así cuando descendía.
– Otro compañero de expedición, Noel Odell, aseguró, en un momento de claridad atmosférica, haberlos visto sortear con éxito el segundo paso a las 12:50 PM.
– La expedición de 1933 halló una de sus hachas a 8460 metros, en un risco de fácil acceso que estaba marcado en su plan de ascenso y más cerca de la cima que el mismo cadaver de Mallory.
– Las marcas de oxidación del reloj de Mallory pueden señalar la hora exacta del accidente: las 1:25 y 1:55. Que de no ser de la mañana y corresponder a la tarde, indicarían que estaban descendiendo y no ascendiendo. Así mismo, esta hora de descenso tendría sentido con la hora en que fueron vistos por Odell.

Argumentos en contra:
– Son muchos los argumentos en contra, sobretodo la imposibilidad de haber sorteado el segundo y más dificultoso paso cargando un equipo de oxígeno de 15 kilos, sin pitones y cuerdas delgadas de seda.
– Odell si bien en un primer momento había asegurado vistos haberlos sortear el segundo paso, luego se retractó y dijo no estar del todo seguro.
– Reinhold Messner, el mayor experto en la cara noreste, y el primero en haber ascendido a la cima sin apoyo de oxígeno, tras un extensivo análisis ha declarado la hazaña como imposible.

Haya sido cual haya sido, el resultado final aun permanece envuelto en el misterio.

Pornografía en la superficie de la luna

La pornografía es tan vieja como la civilización misma, y ha sido registrada en todas las culturas civilizadas en las que la vestimenta era norma social. Vemos un ejemplo de esto especialmente en los romanos, donde encontrarse con murales eróticos era algo bastante común, como permitieron conocer los restos de Pompeya y Herculano. Sin embargo, en ninguna época pasada la pornografía se extendió tanto como en la cultura occidental de la actualidad. Pensando en esto recordé un fragmento de una nota realizada a James Webb, director de la NASA durante los 60s, en el que relataba alguna de las “locuras” que hacían los ingenieros y astronautas de la misión. La más interesante de todas hacía referencia a la única pieza de pornografía que llegó a la Luna.

Porno lunar

Una de las guías clave que debían seguir los astronautas de la misión Apollo consistía en una check-list -lista de chequeo- que se debía completar mientras se caminaba por la superficie lunar con el fin de verificar paso por paso que todo este en orden y no cometer algún error a causa de un olvido. Esta guía estaba confeccionada de un material ignífugo de alta tecnología con el fin de ser utilizada en todo momento sin correr riesgo alguno. En la misión Apollo 12, cuando los astronautas Al Bean y Pete Conrad se preparaban a bajar, no solo encontraron la lista paso a paso que debían seguir, sino que además descubrieron que el manual estaba lleno de fotos eróticas. Estas eran varias modelos de Playboy acompañadas de un texto. A Conrad le tocaron: Angela Dorian, Reagan Wilson cuyos respectivos textos eran “¿Ves alguna colina o valle de interés?” y “Compañera preferida de amarre”; mientras que a Bean le tocaron Cynthia Myers y Leslie Bianchini, acompañadas por los textos “No lo olvides, describe las protuberancias” e “Investiga su actividad”.