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Sno-cats los vehículos capaces de cruzar por tierra la Antártida

Existe una fotografía que representa de manera perfecta las condiciones extremas y los peligros experimentados durante las expediciones antárticas. La misma fue tomada durante la Expedición Trans-antártica 57/58, el primer cruce exitoso de la Antártida por tierra a través del Polo Sur. Comandada por dos leyendas vivientes: Sir Edmund Hillary, famoso por ser miembro de la primer expedición que llegó a la cima del Everest (aunque existe el misterio de Mallory e Irvine) y Sir Vivian “Bunny” Fuchs, un veterano y temerario explorador. Los primeros equipos llegaron al continente blanco a finales de 1955 y durante todo 1956 se realizarían los preparativos y el entrenamiento para la misión, debiendo pasar todo un año en el cual sufrieron una tragicómica serie de percances y problemas que pusieron en riesgo a la expedición en si misma. En 1957 los 12 integrantes partirían en su aventura histórica.

La travesía en si fue toda una odisea, partiendo desde el Mar de Weddell y llegando a McMurdo, uniendo así las bases Shackleton y Scott y pasando por el Polo Sur (segunda visita al Polo Sur en 46 años, tras que Robert Falcon Scott plantara bandera en el mismo en 1912). Se recorrió un total de 3473 km en 98 días y se sortearon tormentas de nieve, hielos quebradizos así como precipicios y pozos ocultos tapados por la nieve. Tras concretarse la expedición, deberían pasar más de dos décadas para verse nuevamente una travesía exitosa a través del Polo Sur, la expedición de Ranulph Fiennes en 1981 con equipos y vehículos mucho más modernos.

La estrella de la fotografía que mencionábamos al principio de este artículo, y la cual se encuentra en el cabezal de la entrada, es sin lugar a dudas uno de los seis vehículos todo terreno que salvaron a la expedición del fracaso en incontables oportunidades: un Tucker Sno-Cat 743, denominado como Sno-Cat “B”, al cual puede vérselo en todo su esplendor sorteando el traicionero y extremadamente hostil territorio antártico. Los otros cinco vehículos eran 2 Sno-cats, 2 M29 Weasel y 1 tractor Muskeg. De todos los vehículos los más importantes fueron los Sno-cats ya que permitían realizar las tareas de exploración y además transportar toneladas de provisiones, equipamiento científico, antenas e incluso llegando a tener que remolcar a los M29 en varias oportunidades. Originalmente se iban a utilizar 4 Sno-cats, pero durante los preparativos para la misión uno sufrió daños severos en su motor debido a una impericia mecánica.

(El siguiente video es muy recomendable)

Los Sno-Cat son verdaderas joyas de la ingeniería. Con cuatro orugas independientes capaces de funcionar de manera diferencial entre ellas y en distintos ángulos, con las delanteras capaces de funcionar en ángulos superiores a los 90°, estos vehículos pueden cruzar cualquier tipo de terreno. El modelo 743 poseía una velocidad máxima de 25 km/h, y estaban provistos de un motor Chrysler de 134 kW que consumía 70 litros de combustible cada 100 km. Además de ser capaces de sortear terrenos con hielo blando e hielo duro, además de terrenos irregulares y rocosos, esta bestia todo terreno era capaz de llevar una carga de 2,7 toneladas y arrastrar varias más en los denominados “trenes de trineo”.

Los vehículos utilizados por la expedición permanecerían varios años en la Base Scott, para luego ser llevados a distintos museos entre los que se encuentran el Museo Canterbury en Nueva Zelanda y el Museo de Ciencias de Londres.

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El sello que protegió la tumba de Tutankamón durante 3.245 años

La tumba del farón Tutankamón es una de las más raras alguna vez encontradas por los arqueólogos en Egipto. La misma consta de 5 sarcófagos en series, en los cuales se encuentran a su vez cinco altares con ofrendas y pasajes. Al ingresar al cuarto sarcófago además de las ofrendas y los cuerpos momificados de personajes menores pero cercanos al faraón e incluso sirvientes cuya tarea era la de servirle en el más allá, Howard Carter y su equipo hallaron en 1922 y tras una seguidilla de problemas tanto técnicos como económicos durante el principio de su expedición una gran compuerta la cual había permanecido escondida por miles de años. La misma aseguraba el ingreso con un singular sello puesto por los sacerdotes encargados de los ritos funerarios y el cual permaneció intacto por 3.245 años. El mismo constaba de una cuerda anudada y un sello de arcilla conteniendo la figura del dios chacal Anubis. Patrón de los embalsamadores y dios de la muerte,

El hallazgo fue espectacular. Si bien los sarcófagos anteriores fueron explorados con anterioridad en dos oportunidades e incluso los dos primeros de la serie saqueados en el pasado, la puerta de acceso al sarcófago de Tutankamón fue protegida por una serendipia del destino. Parte de la tumba de Ramsés IV, la cual se encontraba en el nivel directamente superior a la de Tutankamón, colapsó y ocultó con sus escombros la puerta de acceso. Tras remover los escombros, Carter rompió el sello e ingreso al quinto y último sarcófago encontrándose con el tesoro egipcio más espectacular de todos los tiempos; todo quedando capturado por la lente del fotógrafo de la expedición, Harry Burton.

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Cómo se recolectó la roca lunar más grande traída a la tierra

Sample 61016Era la misión Apolo 16, en ella viajaba a la luna uno de los mejores astronautas en la historia, Charles Duke. Su pasión por la ciencia era (y es) gigantesca. Ingeniero aeronáutico, capitán de la fuerza aérea (retirándose como brigadier general), piloto de pruebas de prototipos secretos y astronauta, básicamente uno de esos hombres con lo correcto, para ir a la luna.

Una vez en la superficie lunar Duke realizaría algunas de las pruebas más icónicas del programa, entre ellas, recolectar la muestra lunar más grande traída a la tierra: Sample 61016, o “Big Mulley” como fue apodada en honor a Duke.

South RayLa roca fue recolectada en el lado este del cráter Plum, en las Tierras Altas de Descartes. De unos 1.8 millones de años de antigüedad su origen ha sido determinado como el producto de la expulsión de material tras que un asteroide impacte con la luna. Más precisamente se ha rastreado su punto de origen al cráter South Ray, a unos 3,9 kilómetros del sitio de alunizaje del módulo lunar del Apolo 16.

La llegada a la luna
La llegada a la Luna fue quizás la mayor hazaña en la historia de la humanidad, y negar el que se llegó, como está tan de moda últimamente, es ser tan necio y ciego como negar la selección natural, básicamente cegarse a todas las pruebas y confirmaciones optando por creer las charlatanerías de gente ignorante a la ciencia y la ingeniería detrás del Programa Apolo.

En el pasado he escrito un artículo estableciendo el por qué negar la llegada a la Luna es un acto de ignorancia sobre las pruebas tanto científicas como ingenieriles y hasta las confirmaciones por parte de los soviéticos de la llegada.

Capturando pirañas y los mortales safaris de Roosevelt

Si bien éstos peces no son ni siquiera tan temibles ni tan destructivos como su fama los presenta, debemos culpar a un film homónimo a la especie de los 70s y a Theodore Roosevelt por su mala reputación hoy en día. En efecto, los safaris y viajes de Roosevelt fueron extensivos y numerosos, y en su gran mayoría absolutamente reprochables y destructivos, de ésto hablaremos en unos momentos. En su popular libro de 1913, el cual fue bestseller durante meses, el ex-presidente fundó los cimientos de todos los mitos actuales sobre las pirañas

“Son el pez más feroz del mundo. Incluso los peces más formidables, como los tiburones o las barracudas, usualmente atacan cosas más pequeñas que ellos. Pero las pirañas habitualmente atacan cosas mucho más grandes que ellas. Rebanarán un dedo de una mano deslizándose en el agua descuidadamente; mutilan nadadores —en cada río de Paraguay hay hombres que han sido mutilados; desgarrarán y devorarán a cualquier hombre o bestia heridos”

Peligrosas, quizás no tanto; feroces, eso sí…

Sin embargo, su ferocidad no es un mito, y en las amazonas se las suele atrapar utilizando una pieza de carne. En sólo unos minutos pueden recolectarse docenas de pirañas.



Un personaje que “amaba a los animales” tanto que no podía dejar de matarlos

El safari de RooseveltLa expedición fue pagada por el Museo Smithsonian, y tenía como objetivo recolectar especímenes africanos para la colección de taxidermia del museo y darle el gusto de vivir una aventura a un flamante ex-presidente y ser despreciable, famoso por su pensamiento racista y que consideraba que “amar a la naturaleza” era ir de safari y matar a todo lo se le cruzase por delante de su rifle bajo la tutela de otro personaje nefasto, el cazador furtivo R. J. Cunninghame.

En un tiempo, el cual por fortuna terminó y ahora es parte del pasado, donde los zoólogos, naturalistas y biólogos creían que ir y matar a miles de animales para llenar colecciones de museos era una práctica El safari de Rooseveltaceptable, Roosevelt, partidario de la eugenesia, de la esterilización forzada de personas, y quien llegara además a decir que deseaba matar a 9 de cada 10 aborígenes para así “mejorar la raza”de los Estados Unidos, terminó con la vida de 11.400 animales, la gran mayoría de éstos El safari de Rooseveltgrandes animales como elefantes, rinocerontes, leones, etc. 512 fueron exterminados directamente por el y su hijo, mientras que el resto fueron exterminados por las casi 80 personas que integraban el grupo de cazadores y sirvientes que escoltaban a alguien que sólo es valiente cuando tiene un rifle en mano y docenas de guardaespaldas.

En efecto, mató tantos animales durante el año que duró la expedición que le llevó más de ocho años a los expertos del museo catalogar los especímenes.

El safari de Roosevelt El safari de Roosevelt El safari de Roosevelt

¿Tormenta? tormentas son las de la Antártica. Caminando a través de una tormenta de condición 2

Las tormentas del continente helado son tan severas y violentas que poseen su propio sistema de catalogación. El mismo se basa en las distintas condiciones problemáticas que la tormenta puede causar en los miembros de una expedición. Éstas pueden ser las siguientes:

A.- Velocidad del viento superior a los 50 nudos (más de 100 kilómetros por hora).
B.- La temperatura del viento es menos igual a -73ºC.
C.- La visibilidad es inferior 30 metros.

Si la tormenta cumple cualquiera de éstas condiciones será catalogada como de Condición 1, si cumple con dos de éstas condiciones de Condición 2 y así hasta llegar a condición 3. En el video hacia la izquierda vemos a un miembros de la base McMurdo intentar mantenerse en su lugar durante una tormenta con vientos de casi 200 kilómetros por hora (107 nudos). ¿Qué tan severo es el invierno antártico? el siguiente video, magnífico por cierto, muestra en unos pocos segundos los cambios en la apariencia de una persona, y el literal congelamiento de su vestimenta, que permanece a la intemperie durante 20 minutos.

Lugares congelados en el tiempo.

Notting Hill Gate tube station

Años atrás leyendo el equivalente ruso a la National Geographic, o mejor dicho intentando hacer sentido de las imágenes ya que no entendía el idioma, unas fotografías de una cabaña en la nieve supieron cautivarme. Las imágenes eran recientes, eso era evidente por sus ricos colores y definición, obviamente tomadas con una cámara digital, pero a pesar de esto, sin embargo, los contenidos de la cabaña, en su mayoría provisiones para el cruento invierno polar, parecían extraídas directamente de otro tiempo. Un tiempo pasado y lejano, quizás un tiempo en el que los aventureros abundaban y eran tan temerarios como legendarios. Fue allí, sin la necesidad de entender las palabras, que me di cuenta de que se trataba ni más ni menos que de un monumento vivo a la memoria de alguien, preservado y congelado tanto en el tiempo como el espacio y con igual responsabilidad tanto por el intenso frío así como por los respetuosos aventureros que le siguieron a quien sea haya habitado esa cabaña. Es así que, y aprovechando el descubrimiento que se ha realizado hace poco tiempo en el sistema de trenes subterráneos de Londres, hablaremos de tres lugares que, a causa de haber quedado completamente aislados del contacto humano, han quedado inmutables a través de las décadas. Habiéndose hoy, si bien comunes en su época, transformado en ventanas abiertas al pasado.

El santuario de Scott
Interior de la choza de ScottEsta es la cabaña a la que hacía referencia en la primer entrada, se trata nada más y nada menos que una de las bases en la Isla de Ross del explorador británico Robert Falcon Scott, quien en 1910 se embarcará como miembro y líder de la trágica expedición Terra Nova al Polo sur junto a más de 20 hombres bajo su comando. Expedición en la cual el mismo Scott y otros cuatro de sus aventureros perdieron sus vidas poco tiempo después de haber sido ‘vencidos’ por el explorador Roald Amundsen de Noruega quien logró llegar al Polo sur. Si bien la expedición fue trágica de por si, lo que ha hecho que ésta quedase grabada en la memoria de muchos exploradores al punto de haber convertido las chozas de Scott y sus acompañantes en verdaderos santuarios preservados durante ya hace casi un siglo, fue el corto pero emotivo mensaje encontrado en el cuerpo de Scott, en el cual se despedía de sus camaradas con gran afecto y alabanzas a su coraje y tesón.

La Scott’s hut -la choza de Scott- es la más famosa ya que fue la base de la fatídica expedición Terra Nova. No obstante, hay otras chozas también construidas y utilizadas por Scott durante sus expediciones anteriores y que aun, a pesar de todo, se encuentran preservadas -siendo la choza Discovery, nombrada en honor al barco de Scott durante la expedición previa a Terra Nova, la más importante de estas subestaciones-. Su conservación es una tarea difícil y extremadamente costosa, algo lógico si tenemos en cuenta las condiciones climáticas del lugar. Algo no tan problemático con respecto a la choza Discovery, ya que la misma se encuentra muy cerca de la base McMurdo.

Conservas de la choza de Scott Alimentos hallados en la choza de Scott Esterior de la choza de Scott La choza de Scott Cocina de la choza de Scott Bebidas halladas e la choza de Scott

– Pueden encontrar más imágenes y recuentos detallados de la cabaña en la fantástica página de Seth White. No sólo de la choza de Scott, sino además de varios lugares históricos del Polo sur -nota, si bien las imágenes aparecen muy pequeñas en las muestras con hacer click sobre las mismas se accede a imágenes de alta resolución-.

Los pasillos perdidos de la estación Notting Hill
Hacía cincuenta años la estación de trenes subterráneos de Notting Hill era renovada con la intención de instalar escaleras mecánicas, por lo que los pasillos antiguamente utilizados para transitar entre los elevadores verticales quedaban en desuso y por lo tanto eran clausurados al público, quedando por lo tanto olvidados en el tiempo. Décadas más tarde, y nuevamente debido a renovaciones, dichos pasillos serían redescubiertos, dando una gran sorpresa a los obreros y a las autoridades, las cuales quedaron sorprendidas por lo bien preservadas que se encontraban las publicidades y afiches expuestos en las paredes. Datando de entre los años 1956 a 1959 vemos, principalmente, afiches de películas y ciertamente corroboramos que de moda estaba el diseño gráfico de puntos y contrastes fuertes en ese entonces.

Notting Hill Gate tube station Notting Hill Gate tube station Notting Hill Gate tube station

Más imágenes en esta galería de Flickr.

La Littlewood’s Drug Store
La Littlewood’s Drug Store era una pequeña farmacia de ciudad que, tras la muerte de su dueño original, cerró sus puertas al público. Puertas que permanecerían cerradas por más de medio siglo y que, al reabrirse, permitirían dar un paseo al pasado. No de manera inesperada pero si curiosa, en la misma vemos productos que en su tiempo eran considerados como benignos, y que, no obstante, hoy ya no lo son. Por ejemplo se ven productos pesticidas que contiene DDT, o alimentos guardados en frascos con tapas de estaño entre otros. Algo ciertamente cotidiano en ese entonces y totalmente prohibido hoy en día. Desafortunadamente, el negocio inmobiliario pudo más, y la tienda será demolida y convertida en un edificio prontamente, por lo que sus contenidos han sido subastados a coleccionistas.

Buceando por el cementerio sumergido del lago Truk

Tras el ataque a Pearl Harbor, el alto comando estadounidense quedó con un sabor amargo en la boca, y desde el primer momento desearon vengar el hecho atacando la mayor base de operaciones japonesa en el Pacífico. Esta sería la hallada en el lago Truk, lugar en el cual la Armada Imperial Japonesa tenía una enorme base de operaciones que utilizaban no solo para reparar su flota, sino que además servía como principal punto logístico de varias operaciones en la región.

Su deseo de venganza se cumpliría el 17 de Febrero de 1944, con un brutal y sangriento ataque conocido como Operación Hailstone. Durante tres días bombarderos estadounidenses destruirían prácticamente todo, sin importar si las instalaciones que atacaban eran militares o civiles -especialmente pequeños barcos de pesca-. El resultado, además de la pérdida de vida humana, sería extremadamente costoso para Japón: 60 barcos hundidos y unos 275 aviones, en su mayoría anclados a portaaviones como el Nippo Maru, que terminarían en el fondo del lago.

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Hoy en día, tras más de 60 años del hecho, el lugar es realmente un cementerio sumergido. Una ciudad fantasmal de acero que, poco a poco, está siendo devorada por la naturaleza mientras se convierte en un gran coral.

La expedición cientifíca que ingresó a Chernobyl tras el desastre

Entre 1987 y mediados de 1991 un grupo de científicos ucranianos y rusos, a sabiendas de las consecuencias para su salud que esto traería, ingresarían al interior de Chernobyl con el fin de explorar el sarcófago y el estado del reactor accidentado y su combustible. Protegidos solo por trajes de cuerpo entero compuestos por varias capas de algodón y plástico.

Tras varios intentos fallidos por obtener imágenes del reactor número 4, una de sus perforaciones de las gruesas paredes de concreto reforzado de la cámara del reactor sería exitosa. El descubrimiento, como podemos ver en el video, realmente asombroso. El combustible se había transformado en un mineral al que denominarían en un primer momento como “chernobylite” que, distribuido en una manera muy similar a la lava volcánica por toda la sala del reactor, estaba compuesto a partir de combustible nuclear vitrificado, metal fundido, arena y concreto. En algunas áreas el nivel de contaminación era tal que la contaminación llegaba a unos 3400 roentgen por hora.

Un detalle muy interesante del video es el reloj de la sala de control, el cual se se detuvo exactamente a la 1:23 am, el tiempo exacto del accidente. Otro de los puntos de interés del video ocurre a partir del tercer minuto. Cuando el camarógrafo comenta la similitud de la sala del reactor con un campo minado, ya que cada paso presentaba una exposición de radiación distinta al estar el mismo inundado y plagado de restos de combustible nuclear. Para más información puede ver las siguientes fotografías del interior del reactor.

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Escalando la rueda de la fortuna de Chernobyl.

La odisea en busca del Escuadrón Perdido

1038_3.JPGRescatar un escuadrón perdido durante una misión ultra secreta de la Segunda Guerra Mundial es ya una empresa épica, pero hacerlo durante 1 década a 20 grados bajo cero en medio del Polo Norte y debiendo taladrar más de 90 metros de hielo macizo es ya otra cuestión muy diferente.

Antes de cruzar el Canal Inglés e iniciar una ofensiva en Europa continental, Estados Unidos comenzó a amasar tropas en las Islas Británicas. Este refuerzo fue denominado Operación Bolero. Una de las misiones de esta operación masiva fue el llevar aviones con base en el Atlántico Norte desde un aeropuerto en Groenlandia hasta Inglaterra haciendo primero escala en Islandia. De esta manera, se evitaba darle a la inteligencia del Eje un número preciso de la cantidad de aviones que estaban siendo enviados.

1038_1.jpgCarl Rudder comandaría un contingente de seis Lockheed P-38F escoltando a dos Boeing B-17 Flying Fortress. El día de partida, y tras planear la ruta de vuelo cuidadosamente, el destino quiso que esa noche, una enorme tormenta les impida llegar hacia Inglaterra. Razón por la cual decidirían que lo único que podían hacer era volver. Pero prontamente descubrirían que las condiciones de vuelo los habían dejado sin combustible suficiente y su visibilidad era literalmente nula.

Sólo quedaba intentar una maniobra audaz y desesperada: aterrizar en una planicie de hielo. Tras una acalorada y rápida discusión de radio, uno de los pilotos de los P-38, Brad McManus, de sólo 24 años, en u nacto temerario se arrojaría en picada e intentaría aterrizar mediante un descenso en parábola. Su inexperiencia hizo que no escuchara a los pilotos mas viejos, quienes le rogaron que no baje el tren de aterrizaje, ya que en el hielo, era mejor aterrizar de emergencia utilizando la panza del avión a causa de la mayor fricción ofrecida por esta. Luego de su maniobra, y tras quedar su P-38 clavado de punta en la nieve, Brad, milagrosamente, quedaría vivo.

Tras esto los demás pilotos se animarían, ya que comprobaron que el suelo era de hielo y no nieve blanda, el segundo en intentar aterrizar utilizaría una elaborada maniobra, apagando el combustible a 50 metros de altura y planeando durante el resto del aterrizaje. Logró aterrizar de panza convirtiendo su avión en “un gran trineo metálico que se deslizó por más de 200 metros”. Tras ver su maniobra, los demás seis aviones restantes del escuadrón harían lo mismo. Salvo los B-17, quienes a causa de su tamaño circularon el área durante media hora más para acabar su combustible y evitar un incendio en caso de accidente.

Perdidos en la nieve, los 25 miembros de las tripulaciones deberían durante días sobrevivir el intenso frío, pero finalmente serían rescatados, abandonando sus aviones para siempre en esa tierra de inclementes tormentas anuales de nieve.

La odisea al escuadrón perdido
1038-1_1.jpgPasarían casi 40 años, y Pat Epps, dueño de un taller de aviones, y apasionado por la historia del escuadrón perdido tras varias charlas con el ya anciano comandante de la misión Carl Rudder, se uniría a Richard Taylor, un piloto amateur y arquitecto de profesión, para viajar a lo profundo del Polo Norte y recuperar las naves allí abandonadas. No serían la primer ni la última expedición, sino que serían una más de once intentando la hazaña.

De manera poco planificada y desorganizada los dos aventureros viajarían en 1981 a Groenlandia para localizar los aviones. Luchando contra enormes temporales y contando sólo con detectores de metales, buscarían los aviones sin éxito. Meses más tarde, conseguirían un radar de tierra, pero las naves seguían sin aparecer. Abandonarían varias veces y retomarían su búsqueda otras tantas, así hasta 1988, cuando gracias a la ayuda de un geofísico de Islandia lograran de una vez localizar los aviones. Continue reading La odisea en busca del Escuadrón Perdido

Descendiendo al corazón glaciar de Groenlandia

Durante más de una década los montanistas de elite Janot y Janice Lamberton realizaron algunas de las exploraciones espeleológicas más asombrosas alguna vez registradas. No obstante, en 1996 junto a un grupo de científicos auspiciados por Air Greenland, y con el fin de estudiar cómo los cursos de agua semi-líquidos de las entrañas glaciares logran salir al exterior, descenderían 173 metros en uno de los glaciares más activos del mundo. Rompiendo todo récord y experiencia previamente registrada.

Al llegar la primavera el helado corazón de Groenlandia, y uno de los verdaderos hielos continentales del mundo junto al campo de hielo patagonico, abre varias compuertas hacia sus helados abismos. Decenas de fracturas y grietas quedan expuestas a lo largo y ancho de la gran variedad de glaciares que componen dichos hielos continentales. Aproximadamente unos magnánimos 1,8 millones de Km2 de superficie helada cuya profundidad, en sus lugares más gruesos durante el invierno, puede alcanzar los 3 de kilómetros -nota: aunque, a causa del calentamiento global, estas cifras están descendiendo estrepitosamente-.

No obstante, a pesar de estar congelada, la zona es una de las más activas del mundo. De hecho, como ejemplo, el glaciar Jakobshavn Isbræ puede llegar a moverse de unos 25 a 35 metros diarios y resultar en la formación de 20 mil millones de toneladas de icebergs -algunos tan masivos que llegan a tener 1 kilómetro de altura-. Abriendo nuevas grietas y cerrando otras en el proceso.

De la expedición, y solo sostenida por una cuerda y la ayuda de los expertos desde la superficie, sería la bióloga danesa Anette Grønnegaard quien lograra bajar por una de las grietas heladas a 173 metros de profundidad.

Ubar, la Atlántida de las arenas

Ruinas de la ciudad perdida de UbarEn Medio Oriente existía una leyenda muy similar a la de la Atlántida en Occidente. Una ciudad de avanzada cultura y arquitectura megalítica cuyas elevadas torres de mármol y pilares finamente decorados hacían arrodillarse a cualquier visitante ante su belleza; siendo a causa de su desgraciado infortunio hundida en el desierto por una tormenta de arena. La diferencia, es que mientras la Atlántida permanece en el Reino de Mythos, Ubar resultó ser una realidad.

Meses atrás hablamos sobre Terra Incognitae, es decir, islas y ciudades sólo existentes en las leyendas. Ubar hubiese entrado en ésta lista, si no fuese porque hace 28 años un grupo de arqueólogos utilizando tecnología del programa Landsat y un complejo equipo abordo del transbordador espacial Challenger detectara los rastros de las rutas de trenes camello utilizadas por los mercaderes para llegar a la ciudad. Consecuentemente descubriendo la ubicación de la misma y desenterrando sus restos.

Ubar fue creída una leyenda dada la escasa cantidad de registros que la mencionaban, los cuales la marcaban como un gran centro comercial de esplendorosa arquitectura y riquezas en la región de Rub’ al Khali, al sur de la Península Árabe. Fundada hace 5 mil años y destruida bruscamente 3 mil años más tarde, el comercio logró que la misma poseyera todo tipo de riquezas, incluso varios relatos contaban sobre magníficas estatuas enchapadas en oro en las plazas.

Ruinas de la ciudad perdida de UbarEste esplendor, la falta de ruinas y su repentina desaparición -causada por un desastre climatológico según Surat al-Haaqqah llevaron a que la misma ingrese en el terreno de las leyendas durante casi 2000 años. Leyenda que, dada su romanticismo, ya que la misma incluso hablaba de mercaderes europeos pre-romanos, llevó a que infinidad de exploradores la buscaran -uno de éstos exploradores, Harry St. John Philby, en 1932, no descubriría la ciudad, pero su expedición lo llevaría a descubrir los increíbles cráteres de Wabar. Inmensos cráteres de vidrio formados cuando una serie de meteoritos impactó con la arena cristalizándola en el proceso (en unas semanas hablaremos de los mismos)-

Desafortunadamente el abandono y los casi dos mil años de entierro llevaron a que pierda todo su encanto original. Sin embargo, su historia ha quedado como uno de los hallazgos más fascinantes de la arqueología moderna. Hoy sólo quedan ruinas y una sombra de antiguo esplendor.

La expedición a la caverna más profunda del mundo

Mapa de KruberaLa Caverna Krubera (Voronya), es el sueño hecho realidad de todo aventurero intrépido y temerario. Con casi 2 kilómetros de profundidad en su punto más profundo, la misma es un sin fin de ramificaciones, pasajes y bóvedas altamente peligrosas y complejas. De hecho, en sus partes más profundas, la presión y los eones llevaron a que parte de su estructura rocosa se cristalice, haciendo que las mismas exploten en cientos de miles de astillas si son golpeadas fuertemente o enfriadas arrojándoles agua.

Si bien los peligros son prácticamente incontables, no solamente los relacionados a la topografía y estructura del lugar, sino incluso los humanos, como pueden ser los efectos psicológicos del stress generado ental empresa, en el 2004 un grupo de aventureros logró llegar a tocar el punto más profundo de la misma. Esta fue la expedición Call of the Abyss -Llamada del Abismo,- la cual en Octubre del año en cuestión alcanzó un punto de descenso récord.

En el mapa a la derecha puede verse un esquema bidimensional de la caverna, y marcados en el mismo los subsecuentes puntos máximos de descenso de las distintas expediciones. No obstante, y como también puede verse expresado en el mapa bajo la simbología cartográfica de (?), grandes partes de la caverna aun permanecen siendo un gran misterio.


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La excavación más profunda
Como ya hablamos en otra oportunidad, no hay caverna o formación geológica que, al menos de las conocidas, sobrepase a la expedición soviética que cabó el agujero más profundo de la historia. Este fue realizado en la década dle 70 en la Península de Kola, y alcanzó que una expedición descendiera a 15 kilómetros de profundidad. Pueden leer el artículo siguiendo este enlace.

El loro que salvó a un dialecto de su desaparición

Alexander Von Humboldt fue uno de los mayores y más intrépidos exploradores de la historia. A tal punto que el mismo Darwin lo llamaría “el más grande viajero científico de todos los tiempos”. Uno de sus principales intereses eran las tierras de América, y es allí donde encontraría un loro que había pertenecido al último parlante de la lengua aborigen de los atures.

Constantemente desaparecen lenguas en el mundo, de hecho, en el presente “gracias” a la globalización este problema ha aumentado a niveles nunca antes vistos. Sin embargo, este fenómeno no es algo nuevo y en el pasado, aunque a un ritmo mucho menor, múltiples lenguas tribales se extinguían tras grandes accidentes, como sequías prolongadas, guerras, tornados u otros tipos de catástrofes que dispersaban irremediablemente a sus pequeños números de parlantes.

Durante su travesía científica por América de 1799 a 1804 Humboldt notó esta problemática. Esto quedaría demostrado en su viaje a la región de San José de Maypure, lugar en el que vislumbraría un panorama desolador. Los indígenas atures que deseaba contactar, según le contaron pobladores de la zona, habían sido atacados por caribes, y ya nada quedaba de ellos. Tras unos días le harían llegar la noticia de que solo un pequeño vestigio de la lengua atur quedaba vivo, un viejo loro casi desplumado que había pertenecido a uno de los últimos atures. Humboldt invertiría gran cantidad de tiempo intentando comprender los gritos y parloteos del loro, logrando llegar a catalogar 40 palabras tras un duro y arduo trabajo. Si bien hoy en día varios lingüistas afirman que lo más probable es que con los años el loro deformara las palabras y estas en realidad no reflejen verdaderamente la fonética atur, las notas realizadas por Humboldt son, en efecto, el último legado y vestigio de su cultura.

Una historia parecida puede ser la del Nushu, la lengua secreta de las mujeres en la China feudal.

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El Nüshu, La lengua secreta de las mujeres
– En Google Books podemos leer más sobre la misión a Atures del libro escrito por el mismo Alexander von Humboldt y William Macgillivray -desafortunadamente solo lo pude encontrar en inglés-