Tag Archives: Creencias

El sello que protegió la tumba de Tutankamón durante 3.245 años

La tumba del farón Tutankamón es una de las más raras alguna vez encontradas por los arqueólogos en Egipto. La misma consta de 5 sarcófagos en series, en los cuales se encuentran a su vez cinco altares con ofrendas y pasajes. Al ingresar al cuarto sarcófago además de las ofrendas y los cuerpos momificados de personajes menores pero cercanos al faraón e incluso sirvientes cuya tarea era la de servirle en el más allá, Howard Carter y su equipo hallaron en 1922 y tras una seguidilla de problemas tanto técnicos como económicos durante el principio de su expedición una gran compuerta la cual había permanecido escondida por miles de años. La misma aseguraba el ingreso con un singular sello puesto por los sacerdotes encargados de los ritos funerarios y el cual permaneció intacto por 3.245 años. El mismo constaba de una cuerda anudada y un sello de arcilla conteniendo la figura del dios chacal Anubis. Patrón de los embalsamadores y dios de la muerte,

El hallazgo fue espectacular. Si bien los sarcófagos anteriores fueron explorados con anterioridad en dos oportunidades e incluso los dos primeros de la serie saqueados en el pasado, la puerta de acceso al sarcófago de Tutankamón fue protegida por una serendipia del destino. Parte de la tumba de Ramsés IV, la cual se encontraba en el nivel directamente superior a la de Tutankamón, colapsó y ocultó con sus escombros la puerta de acceso. Tras remover los escombros, Carter rompió el sello e ingreso al quinto y último sarcófago encontrándose con el tesoro egipcio más espectacular de todos los tiempos; todo quedando capturado por la lente del fotógrafo de la expedición, Harry Burton.

Artículos relacionados
El mecanismo de Antiquerra, la computadora más antigua de la historia.
De como mover un frágil obelisco de 4 mil años.
Desenterrando el obelisco egipcio más grande alguna vez construido.
El hombre que pensó distinto a todos y logró traducir los jeroglíficos egipcios.
El sultán que intentó destruir las pirámides.

La sociedad secreta de los Duk-Duk

El pueblo de los Tolái posee una de las formas de gobierno y administración de castigos más interesantes y únicas en el mundo. La justicia, las decisiones importantes y decisiones que afectan a la comunidad son tratadas en una sociedad secreta donde las danzas y las discusiones se mezclan de manera indivisible. Durante siglos los rituales, trajes y costumbres de la sociedad Duk-Duk fueron mantenidos en el más absoluto secreto, incluso bajo la pena de muerte ante la menor indiscreción. Ésta celosía por mantener todo dentro de la sociedad llegó a su ápice cuando las fuerzas del Imperio Británico llegaron a Papúa Nueva Guinea y comenzaron a inmiscuirse en los asuntos de las culturas nativas de las islas.

Por supuesto, el hecho de que los adultos tolái se reuniesen en secreto y, según testigos, vistiesen trajes extraños con los cuales realizaban distintas danzas en lo profundo de las islas alertó a las autoridades coloniales quienes veían en éstas actividades una amenaza a su control sobre las islas. Por dicha razón tomaron a los tolái como una amenza seria y enviaron investigadores para determinar qué ocurría durante esas reuniones secretas.

Los investigadores finalmente lograron traer luz sobre la sociedad Duk-Duk, en ésta, miembros de la sociedad vestían dos tipos de trajes y máscaras distintas: los duk-duk utilizaban máscaras sin rostro, que según las creencias de los isleños atraían espíritus masculinos; y los tubuan utilizaban máscaras con grandes ojos y finas bocas alargadas, las cuales creían lograban atraer espíritus femeninos. Vestidos con dichos trajes, entonces, danzaban para así ser “poseídos por los espíritus de sus ancestros” mientras que los jefes de las tribus discutían la necesidad de impartir castigos a ciertas personas que habían roto la ley entre otras decisiones y medidas. Una vez terminada la danza, los chamanes daban el visto bueno confirmando la posesión y es aquí donde el aspecto cultural y sociológico más interesante de la sociedad tenía lugar. Tanto los duk-duk como los tubuan ahora actuaban bajo la influencia del espíritu que los poseía, por lo que no se podía culpar a la persona de carne y hueso por las acciones que cometía durante su estado de posesión. Es así que éstos recorrían las islas “administrando justicia” y las sentencias previamente establecidas por los jefes tribales durante el ritual. Muchas veces la sentencia podía llegar a ser la muerte. Sin embargo, como el verdugo no era dueño de sus acciones, según los chamanes al menos, éste no podía ser culpado por el asesinato o sentirse culpable por el mismo.

Más allá de los intentos coloniales por destruir la práctica y sobretodo las misiones cristianas que prácticamente borraron y reemplazaron las culturas nativas de Papúa Nueva Guinea, la sociedad Duk-Duk aun sobrevive al día de hoy, aunque a duras penas y más como una atracción turística que como ente de gobierno y justicia, ya que la mayoría de los tolái son cristianos y no aprueban los rituales de posesión.

El hombre que se salvó de la horca ante un tribunal de cazadores de brujas admitiendo que era un hombre lobo, pero eso sí, al servicio de Dios para matar brujas

No hay nada más fascinante y entretenido que las historias de personajes carismáticos y con mucho pensamiento lateral que se salvan a si mismos o a otros de las situaciones más difíciles y peligrosas no con el uso de la fuerza bruta sino gracias a su audaz lengua, y Thiess, un curandero que vivió en Livonia en el siglo XVII es el mejor ejemplo de ésto.

Los licántropos, u hombres lobos, son una parte fundamental de las culturas germánicas, eslavas, escandinavas y bálticas, en el pasado ya habíamos hablado del hombre lobo de Ansbach, una leyenda que resultó ser cierta, aunque no se trataba de un ser mitológico per se sino más bien de una jauría hambrienta de lobos que diezmó un pueblo en el 1685 y eso causó una histeria masiva.

Nuestra historia también tuvo lugar a finales del siglo XVII, más precisamente en 1691, y esto no es casualidad, ya que durante este período la transición de los poblados en pequeñas ciudades y la extensión de los territorios de pastoreo del ganado llevaron a una mortal colisión con el territorio de muchas jaurías de lobos. Uno de estos pueblos fue Jurgenburg, Livonia (territorio báltico que ocupó gran parte de lo que hoy en día es Lituania). Una serie de cosechas fallidas y ganado perdido a los lobos llevó a una histeria masiva entre los pobladores, sobretodo porque varios de éstos acontecimientos habían ocurrido durante las fiestas de Santa Lucia y de San Juan, y varias turbas iracundas comenzaron a formarse para linchar a cualquiera que sospechasen de brujería.

Para evitar que el pueblo descienda en una guerra civil entre acusadores y acusados, las autoridades formaron un tribunal para juzgar a cualquiera que se sospechase de ser hombre lobo o brujo, quienes por supuesto eran vagabundos, borrachos y, en el caso de nuestro protagonista, un curandero. Ahora, juzgar es una palabra utilizada con mucha ligereza en éste contexto, ya que en realidad la única intención del tribunal era calmar a las turbas “haciendo justicia” contra los seres maléficos. Salvarse o ser exonerado por los mismos era tarea casi imposible, pero no para Thiess, un hombre que supo jugar con las frágiles y supersticiosas mentes de los pobladores en su favor. Cuando se le preguntó si era un hombre lobo Thiess rápidamente confesó que sí, que en efecto era un hombre lobo. Esto dejó atónito a todo el mundo, y rápidamente comenzaron a pedir por la hoguera (más purificador que la horca), pero Thiess dijo que matarlo sería un error ya que su licantropía no era una enfermedad sino que se trataba una bendición. Esto, por supuesto, confundió a todo el mundo por lo que rápidamente y con su pellejo dependiendo de sus palabras Thiess pasó a relatar las causas de los problemas con las cosechas: Todo comenzó cuando un poderoso brujo llamado Skeistan junto a otros brujos tenían la meta de robarse todo el grano del pueblo y llevárselo al infierno. Thiess, ahora en papel de héroe, descendería al infierno junto a otros hombres lobo protegidos por Santa Lucia y San Juan y lucharían con los brujos por el grano utilizando barrotes de hierro mientras que los primeros utilizarían escobas encantadas. Entre otras de las tantas cosas que le relató a los jueces estaba la del hecho que, a los hombres lobo, les encantaba poner sal en su pan con manteca.

Hans Peter Duerr, un famoso antropólogo alemán moderno que escribió algunas de las mejores obras sobre los mitos de licantropía en Alemania y sus alrededores, halló parte del archivo original de la transcripción del relato de Thiess:

“Comúnmente, ellos [los brujos] fueron al Infierno tres veces, durante la noche del Pentecostés, de San Juan y la noche de Santa Lucia; en lo que concierne a las dos primeras noches, no fueron exactamente en esas noches, sino que más tarde cuando el grano está para cosecharse ya que es el tiempo en el que las semillas se forman en el que los brujos eliminan las bendiciones y lo llevan al infierno. Es en ese mismo momento cuando los licántropos toman por su cuenta la tarea de recuperar el grano.

Confundidos, y ante un público enteramente en silencio escuchando el relato, los miembros del tribunal le preguntarían al hombre qué fue de los otros hombres lobo, a lo que Thiess respondió que sus almas fueron llevadas a al cielo, y que los hombres lobo eran en realidad los “canes de Dios” utilizados para luchar contra el demonio y evitar que éste robe la abundancia de la tierra. Remarcando además que los hombres lobo eran muy comunes en Rusia y Alemania, pero debido a que los brujos y brujas al servicio del demonio constantemente desparramaban mentiras en su contra el populacho les temía. Al escuchar lo anterior el cura del pueblo intentó bendecirlo, pero el supuesto hombre lobo le dijo que no necesitaba de su bendición, ya que era un hombre más pío aun que el mismo religioso.

Las palabras de nuestro acusado asustaron aun más al pueblo, quienes ahora pensaban que había cientos de brujos y hombres lobos, por lo que para calmar las aguas y no crear aun más histeria el tribunal decidió no ahorcarlo, ya que “claramente no se trataba de un hombre lobo sino de un loco”, con su breve relato e imaginación Thiess había logrado cambiar el sentido y motivo del tribunal, el cual en primera instancia era ahorcar a un par de vagabundos y borrachos para calmar a la turba, pero que, no obstante, ahora debía no hacerlo para no generar aun más histeria.

Thiess sería sentenciado sólo a 10 latigazos por idolatría, salvándose de la horca y convirtiéndose en un héroe popular en los países bálticos.

La hoguera de Aalesund, una hoguera alta como un edificio

Para comenzar, una pequeña anécdota. Una de las cosas que más me costó entender cuando comencé a estudiar el idioma español fue darle géneros a objetos inanimados. La mayoría son fáciles, si terminan en a son femeninos y si terminan con o son masculinos, pero se complica mucho cuando la palabra termina en otra cosa. Por ejemplo, a quién se le ocurrió que las paredes tenían que ser niñas y las torres también, ciertamente a mi me suena mejor “el torre” que “la torre” y ni hablar de “el poeta”. En fin, fogata tiene asignado un genero femenino, pero fuego y fogón un genero masculino. Algo que si no es aprendiéndolo de memoria nunca lo voy a entender 🙂

Ahora si, la hoguera más grande del mundo. El solsticio de verano es uno de los días más esperados en Escandinavia, Finlandia y en los países Bálticos; el mismo tiene lugar entre finales de la tercer y principios de la cuarta semana de junio y es un día de festejos y reuniones. Celebrado desde tiempos ancestrales y originalmente asociado con las cosechas, el amor, el advenimiento de temperaturas más cálidas y las lluvias, generalmente se daba la bienvenida a este período con hogueras las cuales debían ser saltadas por jóvenes parejas de novios, mientras más alto era el salto más alta sería la cosecha, en efecto, el fuego representa el cálido sol de la nueva temporada. No obstante, durante el siglo XVI con la Reforma protestante se reprimieron fuertemente las tradiciones originales, se persiguieron los festivales del solsticio y se reemplazaron los ritos y festejos por otros más acordes a las creencias cristianas.

Si bien la iglesia lo intentó, por fortuna la gente nunca olvidó las tradiciones originales y a pesar de todo varias de las costumbres asociadas con la fertilidad se mantuvieron, sobretodo en países como Suecia, Finlandia y Estonia.

El intento del 2015, 34 metros.

Noruega fue, sin embargo, uno de los países en los cuales la campaña de represión fue exitosa, y los festejos originales se perdieron durante varios siglos, quizás es justamente por dicha razón que hoy se vuelven a festejar de manera tan exagerada. Todos los años, en una escena que es digna del Señor de los Anillos o Juego de Tronos, varias regiones intentan crear gigantescas hogueras, pero es en Slinning Odden, el puerto de la región de Aalesund, donde cada año crean una hoguera del tamaño de un edificio de varios pisos.

El intento del 2016, 47.4 metros.

Utilizando generalmente torres hechas con pales cuya construcción lleva varios días y requiere el trabajo de más de 40 voluntarios, los cuales trepan las estructuras de manera temeraria, han llegado a crear piras como la del 2010 de 40,45 metros de alto, famosa por haber superando el récord de 37,84 metros establecido en 1993. El festival se ha vuelto tan popular y turístico que ahora tiene su propio nombre, el Slinningsbålet (hoguera de Slinning). El 2016 fue un año especial, ya que durante el mismo se volvió a romper el récord con una pira de 47,4 metros de altura.

Qué tan cerca estuvo la naturaleza de alcanzar a King Kong

Gigantopithecus blacki Realmente no podríamos culpar a nadie al pensar que quizás en el pasado existieron mamíferos de tierra similares a King Kong, después de todo, basta con ir a un museo y ver los restos fósiles de un tiranosaurios. No obstante, el camino evolutivo de los mamíferos de tierra ha llevado a favorecer tamaños relativamente reducidos y la capacidad de poder migrar fácilmente. En efecto, el mamífero más grande de tierra que alguna vez existió, y por lo pronto todavía lo hace a pesar de la intensa caza furtiva que sufren, es el elefante africano de la sabana, con algunos machos llegando a los nueve metros de extensión longitudinal.

Es así que llegamos al primate que más se acerca, aunque de manera modesta,a King Kong, el Gigantopithecus blacki “simio gigante”, el cual tuvo origen hace unos nueve millones de años y se extinguió recientemente hace unos cien mil años y llegando a medir unos 3 metros de altura y pesar al rededor de 550 kilogramos, siendo su habitat Asia del este.

Gigantopithecus blacki

Gigantopithecus blackiSólo nos queda imaginar la fortaleza física de éstos seres. Consideremos que un chimpancé promedio tiene la fuerza de más de dos hombres adultos. Esto es debido a que la composición del tejido muscular humano divergió de la de los demás simios a la par que nuestros cerebros comenzaron a crecer y la cantidad de materia gris en la médula espinal comenzó a incrementarse. El tejido muscular humano otorga mayor control fino, haciendo posible tocar una guitarra u operar herramientas de precisión, algo imposible para otros simios -más allá de su limitada inteligencia claro está. No obstante, el estudio de sus mandíbulas y dentaduras sugiere que su dieta era muy similar a la de los pandas. Lo que muy posiblemente los hacía pasivos y sedentarios, masticando bambú durante la absoluta mayor parte del día. En efecto, gigantes amables.

Ralph von KoenigswaldIncreíblemente se conservan muy pocos restos fósiles, ya que en la “medicina” tradicional China los fósiles del Gigantopithecus son considerados como benéficos, por lo que se los solía moler y utilizar como remedio. Es en uno de estas tiendas de “remedios” donde en 1935 el paleontólogo y geólogo Ralph von Koenigswald dio con los fósiles de un Gigantopithecus y así ingresó a la especie en los anales de la ciencia. Ciertamente, la “medicina”tradicional China era un cáncer para la tierra en ese entonces tanto como lo es hoy. Recordemos que en África gran cantidad de especies se están llevando al borde de la extinción para satisfacer la demanda por marfil y huesos en el mercado Chino, y todo por algo que no sólo es inútil, en muchos casos es contraproducente.

Herma, un tipo de escultura un tanto peculiar

HermaA simple vista una herma puede resultar la escultura más llamativa y singular que alguna vez hayamos visto. No es para menos, ya que las mismas son lisa y llanamente un pilar rectangular que en su extremo superior poseen tallada una cabeza y luego, en su frente, justo a la altura donde realmente debería estar si respetamos las proporciones anatómicas, un pene erecto. Su nombre proviene a partir del dios griego Hermes, ya que en los primeros tiempos en los que estas particulares piezas comenzaron a ser utilizadas, hace ya unos tres milenios aproximadamente, esta deidad era la figura representada como cabeza en la gran mayoría de los casos. Luego, no obstante, tras la adopción romana de las mismas, distintos personajes famosos o históricos fueron siendo utilizados.

Para entender el por qué de las mismas debemos entender el pensamiento simbólico griego. Para los antiguos griegos Hermes, además de ser el mensajero divino, era el protector de los mercaderes y viajeros; mientras que un pene erecto además de virilidad simbolizaba la predisposición a las armas, es decir, la defensa. Todo toma sentido, por supuesto, cuando aclaramos que las hermas o hermai cumplían la función de servir de hitos en el camino. Es decir, se colocaban en las rutas o en las afueras de distintos pueblos y, además de marcar cierta información, figurativamente defendían a los viajeros de los malos espíritus. Curiosamente, hoy en día solo un pequeña cantidad es conservada con sus penes intactos.

Los hermocópidas y una protesta que antecedería a los “hippies” por milenios
Quizás la mayor curiosidad histórica digna de mencionar al rededor de los hermai sea el famoso escándalo de los hermocópidas, documentado entre otros por gigantes de la talla de Plutarco y Tucídides. Todo tuvo lugar en el mayo del año 415 antes de Cristo, cuando un grupo de saboteadores pacifistas comandados por, según se cree, Socrates a través de su pupilo Alcibíades, “mutilaran” a todos los hermai salvo uno. Esto, según dictarían, los jueces atenienses, en protesta a la partida de navíos de guerra atenienses que tendría lugar al siguiente día con rumbo a Siracusa con el fin de participar en la guerra del Peloponeso. Debido al significado simbólico de protección que poseían los hermai, este atentado lograría turbar la tranquilidad de los marinos y soldados en gran medida, y si bien zarparían según lo planeado, una larga investigación y serie de acusaciones enfrentadas tendría lugar llevando a Atenas a un estado de caos. Pueden leer sobre lo ocurrido en más detalle siguiendo este enlace.

Commons posee una gran colección de imágenes y fotografías relacionadas a este particular tipo de escultura.

La leyenda que resultó ser cierta

El hombre lobo de AnsbachHay un aspecto particular en las leyendas y mitos de ciertas regiones del mundo que nos permite, más allá de ver particularidades culturales, observar la psicología y el pensamiento grupal de una cultura en cuestión. Aspectos que nos ayudan a comprender sus temores y anhelos en un tiempo particular dado. Sin embargo, muy pocas veces una leyenda nos puede servir para enterarnos de un evento singular y aterrador ocurrido en la historia. Es por esto que la leyenda del Hombre lobo de Ansbach es mi favorita, ya que la misma relata un hecho que en verdad tuvo lugar y el cual, por razones obvias, fuese reducido con el pasar de los siglos a un mero invento producto de la fértil imaginación de pobladores locales pasados en bebidas.

La leyenda, si bien existe modificada en sus distintas versiones, nos cuenta como en el año 1685, tras la muerte del Bürgermeister de Ansbach -el alcalde del pueblo- una seguidilla de asesinatos, primero tomando como victimas a piezas de ganado y luego directamente a mujeres y niños que se aventuraban a las cercanías bosque, tendría lugar llegando a aterrorizar al, en ese entonces, creciente pueblo de Ansbach. Los motivos para sospechar un castigo o maldición eran justificados, ya que ciertamente nadie en el pueblo tenía la conciencia limpia tras el asesinato del alcalde, persona que tras los años debido a su crueldad y avaricia había ganado el desprecio absoluto de todos. Asesinato que, según las creencias de la época, había desatado una maldición sobre el pueblo a manera de una bestia demoníaca cuya existencia solo tenía el fin de acabar con la vida de todos y cada uno de los residentes de Ansbach. Es así que determinados a acabar con la maldición un grupo de valientes pobladores se embarcaría en una odisea que los llevaría a enfrentarse con el oscuro e implacable invierno bávaro con el solo fin de enfrentarse y darle muerte a la bestia.

Si bien hasta aquí la historia parece una leyenda similar a tantas otras de la Europa central, la diferencia es que esta ocurrió verdaderamente, y la bestia en cuestión no era un ser mitológico, sino que se trataba de un enorme lobo salvaje que, empujado a cazar cerca del poblado debido a las duras condiciones de ese particularmente cruel invierno, terminaría devorando a varias personas desprevenidas. Tras días de persecución en la cacería, los cazadores, junto a sus grandes canes de caza, lograrían cercar al lobo, el cual, al verse sin salida, lucharía vanamente hasta su último aliento siendo atacado por los perros y atravesado por las lanzas de los cazadores. Una vez muerto, el animal sería vaciado, vestido con elegantes ropas de hombre y se le pondría una peluca, asegurándose también de mutilar su hocico con el fin de darle a su cabeza una forma más similar a la de un ser humano. Esto, obviamente, buscando representar en el lobo al mismo Bürgermeister, de quien se creía su espíritu, en venganza, había poseído a la bestia.

El hombre lobo de Ansbach

Es aquí, debido a la más que particular manera de festejar la muerte del animal, donde la travesía de un pueblo se convertiría en una popular leyenda a lo largo y ancho de Alemania, ya que tras vestir y preparar al lobo, su cuerpo sería paseado orgullosamente por la plaza del pueblo como si se tratase de un mismísimo triunfo romano; culminando en una misa en honor a las personas devoradas por el animal y acto seguido procediendo a colgar el cuerpo de la bestia en una horca como recordatorio, lugar en el que sería dejado durante un largo tiempo. Debido a que el frío clima de la región retardaría su putrefacción, prácticamente momificándolo, más de un visitante y viajero se terminarían sorprendidos ante tan particular vista, pensando que verdaderamente la gente de Ansbach había capturado a un hombre lobo. Los rumores e historias comenzaron a ir y venir y con el pesar de los años la leyenda del Hombre lobo de Ansbach se volvería infinitamente más popular y conocida que la verdadera historia detrás de los acontecimientos que tuvieron lugar en es frío invierno del 1685.

El meteorito que creó un dios

ThorHace unos tres mil años un meteorito con una masa que rondaba entre las 30 y 80 toneladas métricas sería atraído por la gravedad terrestre y, tras ingresar en la atmósfera, dejaría una estela de fuego vista en casi toda Europa del norte y central. Al poco tiempo, se fragmentaría y separaría en nueve partes, impactando en la isla de Saaremaa (actual Estonia) y generando una explosión de 20 kilotones. Instantáneamente se incineraría un radio de seis kilómetros de bosques, creando una columna de humo y polvo que cubriría el sol completamente por varios días y la cual podía ser vista incluso desde el Mar del Norte. El cráter principal crearía un lago de 22 metros de profundidad y 110 de diámetro.

No es de extrañar que a partir de esto el fuego no sólo iluminara la fría noche de las tierras nórdicas, sino también las mentes y corazones de miles de personas a lo largo de cientos de kilómetros que, ante tan única vista, 2899-2 sólo podían explicar lo sucedido a partir de una intervención divina. Fue así que infinidad de leyendas comenzaron a formarse a partir del suceso, dando origen a varias de las religiones nórdicas y bálticas y logrando qué, no de manera sorpresiva, el fuego, el hierro y los martillos que golpeaban la Tierra sin clemencia, se convirtieran en un tópico recurrente en las historias épicas y heroicas del a región. Para los finlandeses, la malvada Louhi, reina de las míticas tierras heladas de Pohjola, robaría el sol obligando al heroico Ukko a crear un nuevo sol a partir de una enorme chispa, pero la chispa cae por acción maligna a la Tierra generando destrucción y fuego en el proceso, razón por la cual durante siglos al cráter principal se lo consideraba como el lugar donde el sol mismo chocó contra la Tierra. No obstante, es interesante ver las ramificaciones y las conexiones que el meteorito tuvo con la formación de la leyenda de Þōrr, Thor en español, dios del trueno que con su poderoso martillo, el Mjöllnir sacudía la tierra, y quien viajaba por los cielos en una carroza de fuego que llega a enceguecer.

Kaali

Sin embargo, lo más interesante es que del meteorito se extraería hierro para construir espadas, razón por la cual, y por causas que aun los historiadores aun no han podido esclarecer, algún grupo, quizás por motivos religiosos o evitar que se roben fragmentos del meteorito, intentó preservar el meteorito construyendo una gran pared circular encerrando al cráter. Hoy de esta solamente quedan vestigios.

La fábrica de emociones de Duchenne de Boulogne

Experimento sobre las emociones humanas de DuchenneUno de los experimentos científicos más llamativos, por su carácter visual, sea posiblemente el experimento sobre electro-estimulación en músculos faciales realizado por Guillaume-Benjamin-Amand Duchenne de Boulogne. Neurólogo francés del siglo XVIII que, interesado en las experimentaciones de Luigi Galvani con electro-estímulos musculares en animales, e influenciado por el, en ése entonces, popular interés científico en la fisiognomía -ver apartado,- invirtiera enorme cantidad de recursos en “mapear” los músculos faciales y las expresiones resultantes a partir de la estimulación eléctrica.

Asistido por el monumental trabajo en musculatura del anatomista escocés Charles Bell, Duchenne publicaría una monumental obra titulada Mecanisme de la physionomie Humaine, la cual, por sus increíbles imágenes, cautivaría el interés de algunas de las mentes más brillantes de su época a pesar del poco rigor científico de la obra -incluido el mismo Darwin, quien utilizaría imágenes realizadas por Duchenne en su tratado de 1872 La expresión de las emociones en el hombre y en los animales. De hecho Duchenne estaba interesado en hallar un “enlace” entre las expresiones y el alma.

Para su obra utilizaría seis modelos, pacientes suyos con discapacidades mentales, a los cuales cuidaba de no causar dolor alguno, por lo que siempre traía anestesistas profesionales a las sesiones -aunque hoy parezca brutal, para la época, en la cual se trataba a los enfermos mentales sin familia como basura, la actitud de Duchenne de intentar no causar dolor alguno a sus pacientes era, relativamente hablando claro, muy humana.- Su modelo principal era un hombre al que denominaba “viejo desdentado, de cara flaca, cuyas facciones, sin ser absolutamente feas, resultan triviales y ordinarias.”.

Experimento sobre las emociones humanas de Duchenne Experimento sobre las emociones humanas de Duchenne Experimento sobre las emociones humanas de Duchenne

No obstante, si bien errado en su teoría principal, Duchenne ayudaría a impulsar el naciente campo de la neurología. Entre sus descubrimientos más importantes se encuentra el de la Distrofia muscular de Duchenne. Miopatía de origen genético y la más común de las distrofias. La cual que afecta a decenas de miles en todo el mundo.

La fisiognomía
FisignomíaLa fisiognomía fue, y en algunas culturas aun sigue siéndolo, una herramienta válida para juzgar el carácter o personalidad de una persona a partir de su rostro ya hablamos de cómo la forma de su nariz casi le impide a Darwin abordar el viaje en el Beagle que lo llevaría a las Galápagos.- Si bien hoy esto es descartado en la ciencia de occidente como algo válido, a lo largo de la historia personajes del calibre de Aristóteles y Leonardo Da Vinci llegaron, en distintos puntos de su vida, a sugerir relaciones entre apariencia y carácter.

Hoy en día, si bien es considerada como una pseudociencia, la fisiognomía ha dejado un interesantísimo legado de imágenes y libros antiguos. EN una entrada futura trataremos varios ejemplos e imágenes extraídas de libros de fisiognomía.

“Le costó un ojo de la cara”

Si hay algo que me gusta casi tanto como la Mitología Griega es la Mitología Nórdica. Sus historias, si bien carentes de la poesía, lírica e iluminación que Grecia supo darle a su religión, poseen una fuerza interna y un carisma único. Aventuras y acontecimientos dignos de leyendas épicas encapsulados en todo tipo de consejos para la vida cotidiana.

OdinHoy vamos a ver cómo fue que Odín perdió su ojo y, paradójicamente, ganó el conocimiento infinito al hacerlo.

Un día como cualquier otro, Odín, fue a buscar a sus hermanos por las praderas de Asgard, sin embargo, pasaron las horas y la búsqueda no dio sus frutos. Acongojado, montó su poderoso caballo, el brioso Sleipner, y se dirigió al territorio de su amigo y consejero Mimer. Mimer era tan sabio y prudente como particular. Este, único en su tipo, era una enorme cabeza sin cuerpo, que en el pasado había pertenecido a un gigante. Postrado e incapacitado de moverse, no obstante, era el guardián de la Fuente de Mimer, una fuente cuyas aguas poseían la sabiduría del universo y a la cual Mimer cuidaba celosamente de cualquier intruso. Si bien no podía moverse, sus gritos eran tan poderosos que podían matar a cualquiera.

Al llegar a la fuente Odín había acumulado gran preocupación pensando en el destino de sus hermanos, por lo que  increpó a Mimer para que le permitiese beber un sorbo del agua de la fuente y así conocer la ubicación de sus hermanos. Pero Mimer, tan viejo como sabio se negó rotundamente. Odín, aun más preocupado, le preguntó por qué la negativa, a lo que Mimer replicó que en la vida, se debía de ser precavido, y, cuestionando a Odín quien se encontraba parado a un lado con un semblante entristecido, qué pensaba que pasaría si él, Mimer, le permitiese a cualquiera que llegase con un problema tomar agua de la fuente. Simplemente, cada uno sabría su destino, por lo tanto el destino ya no tendría importancia alguna y lentamente el mundo dejaría de funcionar. ¿Para qué hacer algo si ya se sabe de antemano que pasará?

Odín, ante tan sabia réplica, quedó atónito, y murmurando para si mismo dijo “Daría un ojo por un sorbo”, la cabeza del gigante, que lo que tenía de sabio lo tenía de aburrido, algo lógico dada su situación, respondió: “¿Darías un ojo? trato hecho”.

Odin

Odín palidecería al punto del estupor. Sin embargo, tras reflexionarlo, arrancaría uno de sus ojos del zocalo y, deseando no pensar en lo que acababa de hacer, lo arrojaría a la fuente. Este, tras dar unos giros en el agua, caería hasta depositarse en el fondo de la misma. Desde ese mismo día Odín se convertiría en el ser más sabio del universo, siendo capaz de ver adalente y atrás en el tiempo y conociendo las consecuencias a todas y cada una de las acciones.

¿Cuál es la moraleja? A veces, por más que nos duela y nos cueste, deberemos sacrificar cosas muy valiosas a nosotros para ganar algo aun mejor.

Por cierto, de aquí viene la frase “Le costó un ojo de la cara”

El bungee jump más extremo del mundo

A partir del articulo de la tribu de Vanuatu “John from America, el mesías” un visitante de Anfrix llamado Osvaldo me envió un correo comentándome sobre una extraña y asombrosa costumbre que tiene lugar en Vanautu: Bungee jumping extremo.

El salto de torre practicado en la isla es parte de un ritual agrario que tiene como objetivo asegurar una buena cosecha. Para esto, se construye una torre de hasta 30 metros, de la cual, distintos hombres de la aldea saltaran al vacío. Este ritual, si bien similar a los bungee jumps vistos en occidente, posee un increíble giro de tuerca: Para garantizar que los dioses brinden una buena cosecha el saltador deberá tocar el suelo con su cabeza!. Las cuerdas, realizadas en base a una caña fibrosa de la región, son cortadas y atadas de tal manera que reduzcan la velocidad de manera que el saltador no muera “desnucado” en el intento. Además de esto en la base de la torre se deposita tierra blanda con el fin de amortiguar aun más el golpe.

John from America, el mesías

Leyendo un artículo sobre la tribu pirahã del Amazonas cuyo singular lenguaje, el cual no posee una definición del tiempo presente, nombres para los colores o números, y el cual además prácticamente destruye la teoría del tan “hagiografiado” Chomsky sobre una “gramática universal,” al no poseer ningún tipo de recursión -la inserción de una frase dentro de otra del mismo tipo- llegué a otro interesantísimo artículo de la revista del Smithsonian, sobre los dioses voladores.

A diferencia de los pirahã, los cuales rechazan todo lo externo y distinto a su tribu como algo inferior y sin importancia, existen otras tribus remotas cuya interacción con el mundo occidental no produjo rechazo, sino todo lo contrario. terminaron adoptando a sus emisarios como dioses o seres celestiales. El Movimiento Jon Frum en la isla de Tanna, Vanuatu, es uno de los “cargo cults” -cultos de cargamento- más llamativos del mundo. Su origen es borroso y tuvo lugar cuando una figura de carácter mesiánico denominada Jon Frum -nombre que según se cree deriva de “John from América”- prometería un futuro repleto de bienes y fortuna.

Para los melanesios, los habitantes de la isla, esta promesa parecería haberse cumplido cuando el Ejército de los Estados Unidos estableciera una base de reabastecimiento en Vanuatu durante los conflictos del pacífico que tuvieron lugar en la Segunda Guerra Mundial. Repentinamente decenas de aviones de carga comenzaron a sobrevolar la isla, muchas veces arrojando cargamento desde el aíre. Esto comenzó a ser considerado como una ofrenda divina por parte del dios volcánico Kerapenmun, que según la mitología lugareña es el padre de Jon Frum, y prontamente comenzaron a considerar a la Fuerza Aérea de los Estados Unidos como una deidad benefactora.

Pasarían los años y no solo se crearía una compleja religión alrededor de lo ocurrido -aunque técnicamente es un culto y no una religión-, llegando a que varias personas se tatúen las letras “U.S.A” en sus pechos y levantando altares por toda la isla. Sino que además se crearía un festival donde, todos los 15 de Febrero, día en el que se espera vuelva Jon Frum, y al estilo de un ejercicio de izado de bandera de la USAF, docenas de melanesios representando a soldados izan una bandera de Estados Unidos y rinden un tributo religioso en su honor. Esta creencia, además a causa del recibimiento de las cajas con cargamento, se vio potenciada por el período de prosperidad que trajo la infraestructura dejada por ejército tras la guerra. Hoy en día, aunque no tanto como en los 60s y 70s, varios lugareños siguen esperando el retorno de Jon Frum.

Este tipo de “cargo cults” no son algo extraño en las de las remotas tribus del Pacífico. Por ejemplo, en una tribu no muy lejos del lugar existe un culto donde se considera al Príncipe Felipe de Edimburgo como un dios.

Los conejos cornudos

Siempre me llamaron la atención los monstruarios antiguos, y el folklore detrás estos libros. Nacidos de las mentes más imaginativas para aterrorizar incluso hasta los más valientes es difícil sospechar y menos aun creer que alguno de éstos seres pueda llegar a existir. Sin embargo, en uno de los más interesantes casos de la zoología moderna, uno de éstos “monstruos” dejo de serlo para convertirse en un fenómeno de la naturaleza:

El Conejo Cornudo

El Lepus Cornutus, cuya mayor referencia y descripción antigua se encuentra en la Tableau Encyclopedique et Methodique compilada por Bonnaterre en 1789, durante mucho tiempo se creyó un mero invento de la imaginación del hombre antiguo. No era para menos ya que el solo hecho de pensar en un conejo que portara una cornamenta similar en forma a la de un antílope era algo más que descabellado para la mentalidad actual.

No obstante, un día como cualquier otro de 1982 se descubrió el primer espécimen real de un Lepus Cornutus, el cual no era un monstruo en lo más mínimo. Tras una renovada investigación en el tema se descubrió que éstos conejos cornudos padecían de un virus denominado papillomavirus, el cual lleva a que una cornamenta callosa se desarrolle generalmente en su cabeza.