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Chicago, la ciudad construida sobre un pantano que fue elevada 2 metros de altura gracias a la ingeniería del siglo XIX

Uno de los mayores problemas que experimentaron las ciudades más antiguas de los Estados Unidos fue que las mismas crecieron a partir de puestos comerciales que priorizaban el acceso a rutas comerciales tanto marítimas como terrestres. A medida que estos puestos se enriquecían y gradualmente se convertían en pueblos y luego en centros urbanos, sus habitantes entonces comenzaban a sufrir los efectos de la pobre ubicación geográfica.

Chicago fue uno de estos casos, una de las urbes más pobladas y ricas de América del Norte que comenzó como una humilde comunidad agrícola fundada en lo que hoy es el estado de Illinois por Jean Baptiste Point du Sable a finales del siglo XVIII cerca de las costas del Lago Michigan, lo que le otorgaba a la comunidad fácil acceso a los Grandes Lagos y así la posibilidad de comercializar rápidamente sus productos con las áreas más desarrolladas y pobladas de los recientemente independizados Estados Unidos. El problema, entonces, sería que justamente lo que fue su mayor ventaja durante sus inicios se convertiría en su mayor pesadilla a mediados del siglo XIX. La ciudad, que ahora era un pulmón industrial y un centro urbano en constante crecimiento, se encontraba a una elevación similar a la del Lago Michigan, por lo que no se podía construir un sistema de cloacas para la eliminación de aguas residuales ya que para colmo de males la ciudad había sido originalmente construida sobre tierras pantanosas.

La falta de un sistema de desagües cloacales y el terreno pantanoso comenzaron a causar estragos en la población local. Brotes de disentería, fiebre tifoidea y cólera eran comunes, hasta que en 1854 una epidemia de cólera causaría la muerte del 6% de la población de la ciudad. Como suele ocurrir con varias tragedias, lo ocurrido abrió los ojos de las autoridades de la ciudad, y con los aportes monetarios de varias empresas y magnates de Chicago prontamente comenzaron un proyecto para salvar a la ciudad de una nueva epidemia. Algo que ciertamente es más fácil decirlo que hacerlo, y durante dos años infinidad de ideas, muchas de estas simplemente imposibles, fueron sugeridas por varios industrialistas e ingenieros para solucionar el problema. La solución llegó dos años más tarde, de la mano del ingeniero Ellis S. Chesbrough: levantar el centro de la ciudad utilizando un ejercito de trabajadores y sistemas mecánicos en serie para elevar varios edificios y calles y así construir el sistema de cloacas.

La tarea fue monumental, y requirió el trabajo de varios miles de obreros y fábricas dedicadas enteramente a construir las herramientas y maquinarias necesarias para la operación. El primer edificio en ser elevado fue un edificio de 750 toneladas largas, hecho enteramente con ladrillos y de 4 pisos de altura. El mismo se utilizó como prueba piloto, delegando la operación a los ingenieros James Brown y James Hollingsworth. Para la prueba piloto se empleó un sistema de gatos de tornillo industriales utilizados para levantar barcos, y su éxito alentó a varias compañías de ingeniería y magnates de la región a apoyar el proyecto. Rápidamente se juntaron los fondos necesarios para elevar a más de 50 edificios en menos de un año, y para 1865 la mayoría de los edificios del centro de la ciudad ya habían sido elevados. Muchos otros incluso fueron también ubicados en un nuevo lugar, cambiándolos de calle o removiéndolos del centro de la ciudad y llevándolos hacia los territorios más elevados al Este de Chicago.

La práctica de elevar edificios se hizo rutina ya para 1860 con docenas de proyectos teniendo lugar al mismo tiempo, y entre los más notorios se encontraban edificios tales como la Tremont House, un mastodonte de 6 pisos y 4000 metros cuadrados, para el cual se utilizó el trabajo de más de 550 hombres y se emplearon 5200 gatos de tornillo industriales debiendo cavarse una serie de trincheras extra bajo el edificio para emplazar refuerzos estructurales. Tras finalizar la obra el edificio había sido elevado mas de 1,8 metros. El proceso era relativamente simple, en primer lugar se realizaba un estudio detallado de las fundaciones, las paredes y columnas; luego se cavaban trincheras por las cuales se pasaban vigas; cada extremo de viga se apoyaba sobre uno o más gatos de tornillo los cuales a su vez se apoyaban sobre una fundación secundaria creada para soportar el peso relativo que dicho gato levantaría, y luego cada gato sería operado por un hombre, que girarían en un grado las palancas de los tornillos al unisono comandados por varios capataces que coordinaban con silbatos cada serie de puja.

Una tragedia que se terminó convirtiendo en una ventaja
La mayoría de los fondos para salvar a la ciudad provinieron de donaciones realizadas por magnates e industrialistas, por lo que las finanzas de la ciudad no se vieron perjudicadas. De hecho, los requerimientos de semejante obra faraónica llevaron a que varias empresas se muden a la ciudad para suministrar los equipos necesarios, recibiendo además un gran influjo de mano de obra calificada que permaneció en la ciudad incluso tras terminada la obra.

La película muda que usó a un falso Charles Chaplin

Eran finales de la década del 10, y Charles Chaplin se convertía en una de las proto-celebridades del cine. Al igual que muchos nombres actuales, la gente sólo iba al cine acarreada por el peso del nombre del tan emblemático humorista.

Billy WestEs así que ni lento ni perezoso el dueño, director y productor de la King Bee Company, Arvid E. Gillstrom contrató al que era considerado uno de los mejores “Chaplinistas”, Billy West.

King Bee Co. era conocida en la industria cinematográfica, ya que era común que copiase, muchas veces escena por escena, varias de las películas más populares. No obstante, nunca antes habían copiado literalmente a un actor, y quizás la mayor celebridad del cine mudo en ese entonces. Peor aun, no sólo copiaron a Chaplin, sino que emplearon los talentos de Ethel Cassidy, una joven chica que, por una de esas “casualidades”, era muy parecida a Edna Purviance, quizás una de las mayores estrellas femeninas del cine mudo.


La película en cuestión se llamó The Candy Kid, y se filmó y estrenó en 1917, y debido a lo laxas que eran las leyes de la época al respecto, Keystone y Essanay, los estudios que solían producir y promocionar al verdadero Chaplin, sólo podían protestar.

Los “Chaplinistas” no eran nada nuevo, y lo hacían muy bien. Recordemos que Chaplin en 1915 había literalmente perdido un concurso de “imitadores de Charles Chaplin”. La diferencia, es que nunca antes nadie se había atrevido a semejante atropello con tal de promocionar su película.

Como la codicia y la ignorancia humana acabaron con el mayor espectáculo natural de los cielos de América del norte

Palomas pasajerasCubrían todo el cielo a tal punto que el horizonte se convertía en un espectáculo único, donde el ruido de los interminables aleteos y los gorjeos llamándose unas a otras brindaban una experiencia fuera de lo común; un mar orgánico de millones de aves. Lo anterior no es una exageración, ya que las palomas pasajeras no sólo eran la especie de aves más abundante de Norteamérica, sino que se estima lo eran también del mundo entero. Sus bandadas migratorias eran un fenómeno sin igual, en el cual todas migraban al mismo tiempo, cubriendo todo el cielo como un río de aves. Muchas veces, como puede leerse en las memorias de Simon Pokagon, uno de los pioneros de los derechos civiles en los Estados Unidos, el pasar de las bandadas llevaba horas, y el cielo se cubría con millones de palomas. Sólo en cuatro condados del estado de Wisconsin había 136 millones de palomas pasajeras adultas a mediados del siglo XVIII, según calculó posteriormente el naturalista Arlie W. Schorger.

Cacería de la paloma pasajera

Desafortunadamente, debido a la codicia y la ignorancia humana fueron llevadas a la extinción en menos de un siglo. Desde miles de personas que al avistar las bandadas no tenían mejor idea que sacar sus rifles, pistolas y resorteras y comenzar a disparar (muchas veces matando a varias de un solo disparo debido a la densidad de cada bandada) hasta comerciantes inescrupulosos que, sabiendo los recorridos habituales de las palomas, montaban gigantescas redes capturando a varias miles en cuestión de horas; las cuales luego vendían a los criaderos de cerdos para ser utilizadas como alimento para dichos animales.

Redes para cazar palomas pasajerasPeor aun, las cerealeras las acusaban de destruir la siembra y los cargamentos de grano, algo falso, ya que la dieta de éstos plumíferos se basaba en insectos y principalmente en bellotas y castañas silvestres, frutos muy comunes y abundante en el sureste de los Estados Unidos. Sin embargo, esto causó la histeria entre los flamantes campesinos de La Frontera (nombre que se les daba a las tierras que se iban anexando con la expansión hacia el sur y el oeste de los territorios Estado Unidenses). Esto llevo a que incluso en el siglo XVII un religioso excomunique a las aves.

Tributo a la paloma pasajera.

Walton Ford, Falling bough. Tributo a la paloma pasajera.

El declive estrepitoso de su población comenzó al rededor de 1850, cuando los ferrocarriles permitieron la comercialización industrial por barril de la carne procesada de paloma pasajera con fines agrícolas. Sabemos gracias a los meticulosos registros de S. S. MeDuffie, un agente ferroviario, que cada barril contenía la carne de 25 docenas de palomas en salmuera, y cada carro transportaba cientos de barriles con decenas de carros por locomotora. Sólo el, en ese entonces, pequeño pueblo neoyorquino de Watertown recibía trenes transportando 11 toneladas de carne de paloma regularmente, lugar en el cual distintos frigoríficos parcelaban y luego congelaban dicha materia orgánica para su envío hacia el oeste de los Estados Unidos. El comercio de carne de paloma fue tan redituable que campesinos de Wisconsin, Chicago y Milwaukee dejaban de trabajar la tierra para dedicarse exclusivamente a cazar furtivamente, cada uno, miles de palomas por semana. Incluso la industria hotelera trabajaba exclusivamente para los cazadores.

MarthaEs así, que tristemente, la codicia y la ignorancia de quienes creían que al ser tan numerosas eran también inagotables, acabaron con las palomas pasajeras, y el 1 de septiembre de 1914 moría tras 29 años en cautiverio en el Zoológico de Cincinnati, Ohio, la solitaria Martha, la última de su especie. A pesar de los desesperados intentos por parte de los veterinarios por hacerla reproducirse, Martha nunca fue capaz de poner un huevo fértil.

Las dos “capturas piratas” de señales de TV más famosas de la historia

En las series y películas suelen existir escenas en las cuales la señal de un canal de TV es tomada a la fuerza por un pirata para transmitir un mensaje. En la realidad esto es realmente muy extraño debido a la complejidad de la tarea, lo rigurosas que son las leyes al respecto y ciertamente la cantidad de contramedidas de seguridad que poseen los canales de TV. Sin embargo, hubo oportunidades en las que canales de TV fueron “hackeados”.

Max Headroom
La más famosa de todas ocurrió en 1987 cuando alguien, desconocido hasta el día de hoy, utilizó un complejo sistema para capturar y reemplazar la señal del WTTW en Chicago que se encontraba emitiendo la popular serie Dr. Who por su propia señal. La escena duraría poco más de un minuto y en ella se vería a un personaje enmascarado recitando frases incoherentes y haciendo monerías a la cámara. El caso fue tan grave que el FBI y otras agencias de seguridad intervinieron en el asunto. No obstante, por más ardua que resultara ser la investigación nunca lograron descubrir quién o cómo se capturó la señal. Lo enigmático del caso, como afirmaron los encargados de la investigación, es que sólo un genio con inmensos conocimientos en el tema pudo haber sido capaz de realizar semejante hazaña, y así y todo solo aprovechó la señal para bailar en cámara y emitir frases sin mucha coherencia.

Vrillon
Otra famosa captura de señal ocurrió el 26 de Noviembre de 1977 en el Reíno Unido cuando un pirata utilizó una poderosa señal VHF para capturar los feeds de audio de varias estaciones de televisión. El mensaje emitido haría referencia a un ser llamado Vrillon del “Comando Galáctico Ashtar”. Acto seguido Vrillon informaría que su especie visita la tierra desde hace siglos y daría varios consejos a la humanidad. En un principio el mensaje causó histeria masiva en miles de televidentes que lo creyeron verídico y si bien seguramente se trataba de un bromista al día de hoy miles de personas continúan creyendo que, efectivamente, esta fue una comunicación extraterrestre. Incluso existen varios grupos compuestos por centenas de miembros esperando la llegada de Vrillion. Al día de hoy no se sabe quién realizó el acto de piratería.