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Lingotto, la fábrica de Fiat que tenía un circuito de carreras en la azotea

Lingotto fue sin lugar a dudas uno de los edificios más interesantes del mundo. Construido entre 1916 y 1923 en Turín, la planta de estilo futurista se dividía en un sector central donde se ubicaban las materias primas del día y las prensas para fabricar las carrocerías y luego una linea de producción continua en forma de espiral que seguía la silueta ovalada del edificio principal. Inspirada en los innovadores métodos de producción en masa desarrollados por Henry Ford en 1913, la linea de Lingotto funcionaba como una linea de ensamblaje tradicional. Es decir, los vehículos ingresaban a la linea y a medida que avanzaban a través de esta iban siendo completados de manera serial. La diferencia entre el edificio de la Fiat y todas las otras lineas de producción es que esta linea también tenía un componente vertical: la misma era un espiral de 5 pisos. Al llegar al último nivel se accedía a una enorme compuerta desde la cual se salia a la azotea.

Cuando el vehículo llegaba a la azotea el mismo estaba terminado, por lo que sólo quedaba probarlo. Por supuesto que todo estuvo en los planes de Matté Trucco, el arquitecto que construyó la fábrica, y la azotea era un enorme circuito de pruebas continuo en el cual se realizaban todos los controles necesarios. Los extremos del ovalo estaban oportunamente inclinados y además eran curvados, lo que facilitaba doblar a altas velocidades. Durante los tiempos libres los obreros y empleados de la Fiat podían correr carreras utilizando los coches deportivos que estuviesen disponibles al momento.

La fábrica funcionó durante 71 años y en ella se construyeron 81 modelos distintos, cerrando su producción por completo en 1981 debido a que la organización de la fábrica y la distribución del espacio no eran compatibles con las técnicas de producción modernas. Como ocurre con tantos otros bellos edificios de antaño, gran parte de Lingotto fue reconvertida en un centro comercial, otra parte se convirtió en un pequeño hotel y el que era el sector administrativo fue donado a la Universidad de Turín.

Otras pistas de azotea
Lingotto fue la primera pero no la única pista de carreras en una azotea en el mundo. Otros dos ejemplos fueron la fábrica de Imperia en Bélgica, la cual tenía una pista de 1 km de largo que pasaba parcialmente por su azotea y el edificio Edificio Chrysler en la Argentina, el cual tiene una pista de carreras redonda e inclinada en su azotea.

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Carreras de carros al mejor estilo romano pero con motocicletas

Algo así sólo podía pasar en la primer mitad del siglo XX, cuando las demandas no abundaban y el mundo parecía más temerario. Pero sea cual fuese la razón, durante los años 20 y 30 en Australia se corrió una serie con las carreras más temerarias de todas. Las misma emulaban los carros romanos tirados a caballos del Circo Máximo, sólo que los caballos fueron remplazados por motocicletas de alta cilindrada.

Carreras de carros a motocicletaSin cascos, sin trajes de protección y vestidos con togas romanas, corriendo al mejor estilo de Ben-Hur. Llegó a existir una versión más segura en la cual las motocicletas era piloteadas por personas sentadas en las mismas y un copiloto montando el carro. No obstante, no atraían mucho público por lo que los organizadores preferían la versión en las cuales las motocicletas se comandaban como caballos.

Carreras de carros a motocicleta

En un principio los carros en si mismos era muy simples, un barril de madera cortado con la forma de un carro de carrera romano, y ruedas de automóvil a los costados unidas a un eje dudosamente sujetado a la estructura. Sin embargo, a medida que el público fue creciendo comenzaron a encargarse elaborados diseños con motivos en bronce y pinturas rojo púrpura al mejor estilo de la Roma antigua. Las mismas terminaron de manera abrupta cuando el gobierno Australiano hizo responsables a los organizadores por los accidentes.

Carrera contra el tiempo en medio de un incendio forestal

Hemos hablado en varias oportunidades de gente atrapada en medio de una carretera envuelta en llamas, pero como este video no hay otro. Lo peor de todo es que no se sabe a ciencia cierta quien es la persona que lo filmó o si logró salir con vida, ya que pudo haberse sofocado y la filmación encontrada tiempo después por la policía o los bomberos. Pero en el mismo vemos a un conductor desesperado, corriendo a toda marcha, con el motor rugiendo en medio de un gigantesco incendio forestal que lo está devorando todo.

Inusuales animales de tiro

Si bien los caballos y las mulas tienen el monopolio en el mundo de la tracción a sangre, muchas veces a lo largo de la historia distintos animales fueron más aptos a ciertas tareas. He aquí algunos de los más llamativos.

Porque nada dice mejor “estilo” que un carruaje de avestruces
La domesticación y posterior utilización de avestruces como animales de tiro era considerado durante el siglo XIX como un “finísimo” detalle. Si bien en un momento hasta se utilizaron como animales de carrera, montados por jinetes al igual que caballos pura sangre, su terriblemente difícil domesticación y fragilidad prontamente volvió a esta práctica obsoleta.

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En las dos imágenes a continuación vemos a Napoleón y a Joséphine en 1896, famosos por ser los “primeros avestruces entrenados de los Estados Unidos”.
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Y como siempre, los perros
Los perros siempre fueron el mejor amigo del hombre, incluso en lo que a trabajo refiere. En el norte de Francia y Bélgica sobretodo, donde los perros servían como animales de tiro empujando y transportando, en su conjunto, miles y miles de litros de leche y otros lácteos a los distintos pueblos. Aun hoy, aunque ya más por tradición, pueden verse estos tipos de carros empujados por perros. Incluso, sirvieron como improvisadas ambulancias para transportar heridos durante la primer guerra mundial.

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Del circo al trabajo
En una entrada anterior titulada “Viaje accidentado” habíamos podido ver una imagen de un elefante tirando de una pieza de artillería. Si bien esto no nada nuevo, y ya desde los tiempos de los persas los elefantes eran utilizados como motor de tracción para cargas pesadas, cargar un elefante con munición de artillería no me resulta una muy buena idea… aunque es mucho más segura que la de utilizar un león de zoológico para transportar niños como podemos ver en la segunda imagen perteneciente a una fotografía de 1930… Mientras que en la tercer imagen podemos ver algo muy popular en los países nórdicos, los ciervos de tiro.

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Dos joyas de la ingeniería

En 1939 el mítico ingeniero Ferdinand Porsche dedicó gran cantidad de tiempo en construir uno de los autos más avanzados de la historia. Este era un Neusilber de carrera especialmente modificado que poseía unos 485 caballos y cuyo destino sería ser ofrecido como regalo a Adolf Hitler. Su ingeniería es tan avanzada que incluso hoy en día, a casi setenta años de haber sido creado, puede alcanzar una velocidad pico de 330 kilómetros por hora. De hecho, en una carrera organizada a beneficio hace un par de años contra un moderno Bugatti de 11 millones de dólares, el D-type especial se alzó con la victoria asombrando a todos los presentes.

Tras enterarse de la historia del Neusilber especial uno de los ingenieros de la Ariel Motor Company decidió crear su propia versión pero con la diferencia de hacerla accesible a la persona promedio amante de la velocidad. Es así que con esta filosofía, pero un tanto más “lento”, nace el Ariel Atom. Alcanzando una velocidad tope de 270 km/h y una maniobrabilidad increíble, está orientado a ser el primer híbrido Fórmula 1/auto deportivo de alcace masivo de la historia. Después de todo, la intención del fabricante es crear un auto en el límite justo como para ser de carreras y a la vez que pueda ser utilizado como auto de calle. De hecho, en una de las pruebas piloto venció sin problema alguno a un Porsche Carrera GT, considerado como uno de los autos deportivos más veloces de la actualidad. Si tenemos en cuenta que el precio base del Ariel Atom es de 41 mil dólares mientras que el precio base del Porsche Carrera GT es de 448 mil dólares, podemos darnos cuenta que el Ariel Atom es una joya de la ingenieria tanto así como la Neusilber, su musa inspiradora.

Curiosidad: Tras finalizar la segunda guerra mundial la gran mayoría de Neusilber fueron destruidos en los bombardeos. Sin embargo, el especialmente modificado por Ferdinand Porsche se encontraba protegido en uno de los búnkers de Hitler. Tras la toma de Berlín los soviéticos lo capturaron y lo llevaron a Moscú con el fin de desarmarlo y averiguar como es que estaba hecho.