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El día en que a Hungría se le ocurrió forzar a la gente a sonreír para terminar con los suicidios

El club de la sonrisaUna década y media tras la primer guerra mundial en Budapest, Hungría, un grupo de investigadores estudiando varios datos estadísticos sobre la población y el desarrollo de la misma tras la posguerra, detectó algo que preocupó inmensamente a los gobernantes de dicho país: la cantidad de suicidios se había disparado de manera alarmante, eran los años 30 y los suicidios eran incluso superiores a los registrados durante la guerra en si misma. Si bien hoy sabemos que las olas de suicidio no son nada raro, y de hecho, por ejemplo en países como el Japón ocurren de manera periódica, por ejemplo todos los primeros de septiembre suelen ser mortales para los estudiantes ya que es el día en que finalizan las vacaciones y muchos estudiantes con problemas de stress o angustia no pueden sobrellevarlo, en la década del 30 estos fenómenos sociales eran completamente desconocidos; por lo que, en vez de buscar soluciones efectivas, como por ejemplo las desarrolladas en Japón, que buscan atacar las causas y amortiguar el stress y la angustia, en Hungría idearon una de las soluciones más extrañas alguna vez concebidas: forzar a la población a sonreír.

El club de la sonrisa
No sólo la solución fue extraña, las causas que se teorizaron también lo fueron, ya que se culpó de manera unilateral a la canción Gloomy Sunday, altamente melancólica y de tonos tristes. Canción cantada por Billie Holiday compuesta por el pianista húngaro Rezső Seress, una tarde lluviosa y nublada de domingo en El club de la sonrisaParís, mientras el músico lamentaba el reciente suicidio de su novia. La leyenda urbana sobre la “canción del suicidio”, la cual créase o no continúa hasta el día de hoy, creció de tal manera que llevó a que la canción fuese prohibida tanto en Hungría como en los Estados Unidos y varios otros países, e incluso se llegara a multar fuertemente a las radios que la pasaran. Hoy sabemos que la canción no tuvo que ver, y que la ola de suicidios estuvo relacionada con los efectos económicos y el tenso clima que se vivía en la Hungría próxima a los inicios de la segunda guerra mundial, con fascistas linchando gente por las calles y comunistas actuando para acorralar al país dentro del régimen soviético. El mismo Seress sufriría un destino trágico, primero perseguido por los nazis a causa de su religión y luego por los comunistas ya que sus canciones fueron consideradas “contrarevolucionarias”.

La ciudad de las sonrisas
El club de la sonrisaPara solucionar los suicidios se crearían las “escuelas de la sonrisa” agrupaciones en las cuales se le enseñaría a la gente a sonreír, muchas veces copiando las sonrisas de personajes famosos, como por ejemplo Roosevelt, o de obras de arte famosas, como la Mona Lisa.

Estas “escuelas de la risa” tenían profesores de la sonrisa, los cuales contaban con todo tipo de material que enumeraba los distintos tipos y estilos de sonrisa y sus efectos en los demás. Esto último, por cierto, fue considerado como muy importante ya que se consideraba que la sonrisa se “transmitía”, por lo que a la gente triste, a la cual le costaba sonreír, se le proporcionaban “máscaras de la sonrisa”. Además de todo lo anteriormente mencionado, existían máscaras de entrenamiento de la sonrisa, en la cual se fijaba por horas la boca en posición de sonrisa.

Además de dichas escuelas, ejércitos de payasos salieron a las calles para alegrar a los transeúntes. La movida probaría ser inútil, y prontamente el gobierno húngaro, azotado por las creciente e inevitable amenaza en el horizonte de una nueva guerra mundial, cerró las escuelas de la risa las escuelas y enfocó sus esfuerzos en adiestrar a la población para una resistencia de combate urbano y supervivencia. Curiosamente, los suicidios bajaron.

Los cazadores de la Sabana que entrenaban monos para montar jabalíes y dirigirlos hacia sus redes

Esta técnica utilizada por cazadores de Mozambique debe ser la más original que he visto, en mucho tiempo. Para la misma empleaban papiones (en el video se mencionan los babuinos. No obstante están hablando de los papiones y no de los babuinos gigantes, ambos miembros de la familia de los Cercopithecinae) los cuales muy habilmente como el mejor cowboy montaban jabalíes para cansarlos y redirigirlos hacia los cazadores.


Si bien la cacería suele despertar comprensibles emociones de frustración, debemos recordar que estos hombres vivían en contacto con la naturaleza, y respetaban a la misma. No debemos compararlos con los cazadores furtivos que actualmente desangran África con sus rifles de alto poder y vehículos 4X4.

Los monstruos de las plataformas petrolíferas

Un efecto secundario de las plataformas petrolíferas, las cuales con cada nueva iteración se vuelven más profundas para extraer petróleo de lugares cada vez más extremos, es que las mismas son dotadas con infinidad de cámaras de profundidad para así monitorear las tuberías y dispositivos, captando muchas veces seres verdaderamente asombrosos.

Este ser, captado por las cámaras en abril del 2012, fue visto a una profundidad de 1.5 kilómetros si bien se desconoce su verdadera especie, se sospecha que se trata de una Deepstaria enigmatica, una gigantesca medusa de las profundidades.

Si bien sorprendentes, los seres marinos mas espectaculares son los calamares magnapinna, ya que su cuerpo y forma son una reminiscencia de lo que la ciencia ficción nos ha ilustrado como alienígenas en los últimos 50 años;

Viviendo en la isla más superpoblada del mundo

Migingo la isla mas superpoblada del mundoMigingo es una micro ciudad que nos recuerda a la ya no existente Kowloon. Una isla de pescadores en Kenya que, a pesar de tener sólo 2 mil metros cuadrados de extensión territorial, es habitada por unos 140 habitantes, en su gran mayoría pescadores. Si bien parece algo salido de una historia distópica de ciencia ficción, y las condiciones de vida no serán las mejores del mundo esta extraña Atlántida de chapa y madera posee una farmacia, varios bares y uno de los números más altos de burdeles por habitantes, ya que en la misma hay cinco burdeles.

Migingo la isla mas superpoblada del mundo

Es, sin lugar a dudas, una versión triste y miserable del planeta del Principito.

Los ninjas de Palestina

Los ninjas de GazaEn medio de la destrucción y las ruinas producto de décadas de combate por causa de un conflicto que parece cada vez más tristemente irreparable, nace lo que es quizás uno de los grupos más extraños y llamativos que se puedan imaginar. Se trata nada más y nada menos que delos Ninjas palestinos, hombres y niños que utilizan las ruinas edilicias dejadas por las bombas para practicar el más antiguo arte marcial Japonés del sigilo, las acrobacias y el mortal uso de katanas.

Los ninjas de Gaza Los ninjas de Gaza

Si bien la práctica se ha vuelto común en toda la Franja de Gaza, es en el norte de dicha región donde varias docenas de jóvenes se reúnen para entrenar a diario durante horas distintos tipos de acrobacias, karate y la utilización de katanas y nunchakus. La mayoría de estos jovénes no asiste a ninguna institución educativa, y sueñan con la lejana oportunidad de competir en el exterior demostrando sus elaboradas rutinas de combate y actos de acrobacias.

El barómetro viviente del profesor Merryweather

El barómetro viviente del profesor MerryweatherGeorge Merryweather, personaje de apellido graciosamente apropiado ‘tiempo alegre’, era un naturalista e investigador británico de mediados del siglo XIX, uno de esos arquetipos victorianos que creían que todos los problemas y cuestiones de la humanidad podían ser oportunamente resueltos con ingeniosos mecanismos, e industrioso inventor que en su tiempo libre y con motivo de la Gran Exhibición de 1851 desarrollo la que es quizás la máquina metereológica más extravagante de la historia: el pronosticador de tempestades.

Este artificio digno del resultado de mezclar al dios Vulcano con Athanasius Kircher, utilizaba 12 sanguijuelas continentales que, atrapadas en un anillo conformado por 12 matraces transparentes los cuales estaban a su vez unidos superiormente a un centro en común en el cual se encontraba alojado un juego de palancas hechas con huesos de ballena que accionaban una serie de campanillas, lograban predecir el tiempo al agitarse con la inminente llegada de una tormenta y subir a través de los canales hacia las palancas. Según palabras del mismo Merryweather, los pobres anélidos ciertamente “no resistirían soportar el yugo de la soledad ante la llegada de una tormenta”.

Hasta aquí parecerían los divagues de un loco, pero Merryweather no era ningún loco, sino que se trataba de un naturalista experto en invertebrados que no sólo calculó perfectamente la forma y dimensiones necesarias del dispositivo, sino que además conocía perfectamente el comportamiento de este tipo particular de sanguijuelas, tanto, que en octubre de 1850 logró anticipar con algo más de dos días de antelación la fatídica tormenta que desbordó el Támesis y causó más de 20 muertes en Londres.

Por desgracia o falta de visión, y si bien Merryweather logró predecir todas las tormentas hasta esa fecha con días de antelación (todas reportadas a Henry Belcher, el presidente en ese entonces de la Philosophical Society), y el barómetro viviente en si mismo mismo fue exhibido en el salón central de la exhibición, la Cúpula del descubrimiento, en un lujoso formato cuya construcción fue pagada por los organizadores del evento, durante el transcurso de la Gran Exhibición los visitantes ridiculizaron el dispositivo y nadie tomó con seriedad el aparato a nuestro vanguardista inventor.

Esto no detuvo a Merryweather de seguir inventando por fortuna, y con los años desarrollaría infinidad de creaciones alocadas, y curiosamente precisas, para predecir el tiempo. Algunas de las cuales hablaremos en el futuro.

Luchando con una anaconda de seis metros bajo el agua

El siguiente video, y debo decir uno de mis videos vintage favoritos, se basa a partir de un episodio ocurrido a comienzo de los años sesenta en el Ross Allen Reptile Institute, cuando una enorme anaconda de seis metros logra “escapar” de su área de contención (si es que bote puede considerarse como un área de contención, pero bueno, mantengamos la tensión del relato) y el famoso herpetólogo Ross Allen, con la ayuda presencial de su hijo Tom, decide recapturar a la fugitiva serpiente. Toda una hazaña temeraria si tenemos en cuenta que justamente el agua es el territorio por exelencia de éstos reptiles.


Porque Tarzan no es el único con el derecho a luchar bajo el agua contra enormes reptiles,

El mesías eléctrico

John Murray SpearDe todos los cultos estrafalarios habidos y por haber el culto al mesías eléctrico de John Murray Spear es por lejos mi favorito, ya que es el único culto que conozco que en en vez de esperar al mesías prefirieron ir a construirlo ellos mismos. Murray Spear comenzó a interesarse por la cultura y la teología desde una temprana edad, razón por la cual junto a su hermano Charles se preparó durante años para ser ministro de la iglesia universal, hoy parte de la unitaria, y en 1830 fue asignado como ministro a la congregación de Barnstable. Allí pasa poco más de veinte años, en los cuales se interesa en gran medida por los derechos de la mujer y los derechos civiles hasta que, repentinamente, comienza a recibir “visitas espirituales” de la Asociación de Electrizadores. Siendo éstos ‘electrizadores’ espíritus de personalidades de la talla de Thomas Jefferson y Benjamin Franklin. Decidido a cumplir con su rol en la historia, nuestro flamante predicador de lo eléctrico abandona la iglesia para dedicarse tiempo completo al espiritualismo y a la vez lanzarse en una peregrinación espiritual a pie por todo el noreste de los Estados Unidos, intentando de ésta manera descifrar qué era lo que los electrizadores deseaban. Poco a poco un constantemente creciente culto de fascinados seguidores comenzó a seguir al atormentado Murray Spear, quien se desesperaba cada día más con poder descifrar las visiones; todos ellos tan fascinados con los relatos sobre la electricidad y los seres mecánicos del futuro que en cada sermón su líder traía a la vida en elocuentes y carismáticos relatos, que muchos de ellos llegaban al punto de abandonar sus familias para lanzarse en una “peregrinación profética” en búsqueda del ser eléctrico. Día tras día el ex-cura comenzaba a comprender más sobre su misión, hasta que al llegar a Lynn, estado de Massachusetts, tuvo la revelación: construir un mesías eléctrico a manera de motor llamado el New Motor, capaz de salvar a la humanidad de su destrucción iniciando así la era de paz del New Mesías eléctricoMotive Power -Nuevo poder motivo-. Decidido a traer al mesías eléctrico a éste mundo se retira a una choza de madera en la cima de la colina High Rock, para así poder dedicarse tiempo completo a recibir instrucciones y construir cuidadosamente al mesías durante día y noche. Mientras tanto, sus seguidores lo esperaban pacientemente en la base de la colina, intrigados a más no poder y esperanzados por ver al prometido mesías eléctrico salir triunfante de la choza. Al cabo de un tiempo, y tras emplear gran cantidad de partes de motor, metales e imanes que conseguían, muchas veces no de manera muy legal, sus seguidores de las comunas locales, y de desarmar una mesa de comedor para utilizar las partes de madera como base, Murray Spear llama a una de sus seguidoras, una mujer a la cual renombra como Nueva María, cuya misión sería la de realizar un parto ritual para así dar nacimiento al mesías eléctrico.

Comienza la peregrinación
Tras la construcción y el parto ritual el culto comienza una gigantesca peregrinación por los Estados Unidos, dando sermones sobre el fin del mundo y mostrando en cada pueblo que tocaban al mesías eléctrico con su serie de engranajes, ruedas y pistones que se movían constantemente en un frenético baile mecánico mientras producían todo tipo de estridentes sonidos metálicos. Esto último no de forma curiosa llevando a causar gran revuelo e indignación entre las poblaciones locales, quienes en primer lugar eran atraídas a los sermones por la apariencia de ministro cristiano de Murray Spear para luego ser sorprendidas con las “revelaciones” proféticas. Ciertamente este revuelo e indignación supo explotar en Randolph, New York, cuando la población, harta de los discursos apocalípticos de Murray Spear y de la extraña máquina que presentaba como el nuevo mesías, durante la noche se armara de antorchas y palos y linchara a Murray Spear y sus seguidores destruyendo con saña al mesías eléctrico.

El psicólogo que se especializaba en traumatizar a sus pacientes

El pequeño AlbertEn varias oportunidades hemos hablado sobre experimentos realizados durante los inicios y mediados del siglo XX que, a pesar de ser considerados como poco éticos en el presente, eran en ese entonces aceptados en pro del avance del conocimiento y, por lo tanto, practicados por algunos de los profesionales más respetados en el mundo académico. Recordarán el experimento de Kellogg, en el cual Winthrop N. Kellogg expuso a su hijo recién nacido a criarse junto a un chimpancé para así estudiar las diferencias en la capacidad de aprendizaje entre ambas especies, la fábrica de emociones de Duchenne de Boulogne, los experimentos con LSD del ejército británico, la obsesión del profesor Voronoff o las hijas de la ciencia entre otros. No obstante, la diferencia entre los experimentos anteriores y del que hablaremos hoy, el experimento sobre la adquisición de fobias del doctor John B. Watson, radica en que si bien extremos, éstos no buscaban causar un daño sobre los pacientes. No así con el experimento de Watson, que efectivamente tuvo como meta final el ver si mediante estímulos externos se podrían llegar a causar desordenes de comportamiento en seres humanos.

Adquiriendo fobias
El pequeño AlbertEl experimento ocurrió en la prestigiosa institución universitaria Johns Hopkins durante la segunda década del siglo XX. En el mismo, el ya por ese entonces afamado psicólogo John B. Watson, pionero en la escuela del estudio del comportamiento observable, se dispuso a realizar una serie de pruebas en un niño de nueve meses llamado Albert, supuesto hijo de una de las amas de crianza del hospital universitario -practica ya totalmente en desuso en Occidente, aunque aun practicada en otros lugares del mundo, en la cual se empleaba a una reciente madre de bajos recursos para que utilice parte de su leche materna para amamantar a otros niños- a la cual no se le comunicó precisamente al alcance y la extensión de lo que se buscaba con los experimentos. Watson tenía como teoría que el miedo irracional y las fobias hacia ciertos objetos, ya sean animados o inanimados, eran comportamientos adquiridos. Teorizaba en su trabajo que los humanos nacían sin ningún tipo de temor, y que estos miedos eran más bien el resultado de experiencias chocantes durante los primeros meses de vida. Experiencias que podían ser activadas mediante estímulos asociados a las mismas, por lo que, incluso sin que esté presente el objeto causante de dicho temor, Watson creía poder activar el comportamiento buscado solamente con traer cerca del paciente el estímulo asociado con el mismo. Obviamente el académico había sido fuertemente influenciado por los estudios de Ivan Pavlov en el comportamiento reflejo de los perros, estudios muy famosos y mencionados incluso al día de hoy.

El pequeño AlbertDe manera sorprendente una de las tareas más simples del experimento fue el conseguir el paciente sobre el cual experimentar. Algo ciertamente impensado en el presente donde incluso las investigaciones más costosas tienen que sortear gran cantidad de papeleo y tiempo de espera para acceder a seres humanos. Debiendo además atenerse rigurosamente a estrictos códigos de conducta y regulaciones, incluso cuando se trata de pacientes terminales que aceptan tratamientos experimentales como último recurso. Algo muy bueno ciertamente y señal de que, a pesar de hacer más dificultoso el trabajo de los investigadores, se ha ganado un mayor respeto por la vida humana.

Los miedos de Albert
Watson se propuso junto a Rosalie Rayner, su asistente, documentar sus hallazgos siguiendo un meticuloso método de experimentación en el cual se expondría a Albert a distintas pruebas emocionales a partir de las cuales, al cabo de un tiempo, podrían llegar a observarse cambios inducidos en el comportamiento en el infante. Para ésto, obviamente, primero debió de establecer si Albert ya sufría previamente de algún miedo, por lo que en primera medida se expuso al pequeño a objetos que luego iban a ser utilizados en la inducción de temores. Un conejo, una pequeña rata blanca, un perro, máscaras e incluso un mono eran algunos de estos objetos de prueba, a todos, el niño reaccionó sin temor. Mostrando incluso curiosidad y alegría por algunos.

El pequeño AlbertUna vez definido que no existía temor hacia los objetos que se iban a utilizar en las pruebas, Watson comenzó con su serie de experimentos. Como ya hemos mencionado, el mismo intentaba crear dos tipos de comportamiento: el primero y más simple era el de causar temor en el niño al presentarlo ante uno de los objetos seleccionados para éste fin; el segundo objetivo era el de crear un estímulo capaz de causar temor por si mismo aunque ninguno de los objetos temidos esté presentes. Incluso, Watson creyó poder llegar a remover dichos temores al traer los objetos causantes de los mismos y suministrar un estímulo placentero en las zonas erógenas del pequeño, una especie de anti-estímulo al estímulo original. Básicamente, el experimento se basó en una progresión que iría de un estímulo pasivo, el sonido estridente causante de una respuesta de temor pasiva, a un estímulo neutral, la introducción del objeto seguido del sonido estridente -asociando condicionalmente la respuesta de temor con el objeto-, a un estímulo condicional seguido por las respuestas de temor condicionadas causadas ya por mera introducción de los objetos.
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Noruega y sus peces monstruo

Hace algunas semanas vi una intrigante fotografía mostrando a un habitual pez de la piscifauna de los fiordos noruegos. Si bien el artículo bromeaba con que se trataba de un delfín noruego, en realidad, este pez de apariencia tan temible, capaz de inspirar a cualquier marino vikingo del pasado a creer que si en las costas podía llegar a existir tal bestia ciertamente en las profundidades las aqvabestiae lo iban a estar esperando, es un rape. Y aunque no lo parezca, son bastante inofensivos si no se los provoca. Curiosamente todos los rapes que vemos son hembras, ya que los machos son extremadamente diminutos en tamaño y su ciclo de vida consiste en buscar a una hembra, morderla, y lentamente “derretirse” para adherirse permanentemente a la misma y transformarse en nada más que un apéndice reproductivo suministrador de semen.

Rape noruego

Existiendo en dos variedades, el rape blanco y el rape rojo, y siendo capaz de llegar a pesar más de 90 kilos y alcanzar el metro y medio de largo, éste pez es muy popular en la gastronomía ya que tiene un gusto similar tanto en sabor como en textura al de la langosta. Curiosamente por lo anterior se lo solía llamar langosta de pobre. No obstante, hoy día su precio es elevado principalmente a causa de leyes proteccionistas.

Rape hembra

Hadji Ali la fuente humana

El artista egipcio Hadji Ali fue una de las más peculiares estrellas de actos circenses de la segunda década del siglo XX. Su acto, por el cual fue aclamado tanto en Oriente como en Occidente, se basaba a partir de su impresionante capacidad para tragar y luego regurgitar distintos objetos exactamente en el orden pedido por el público. Siendo quizás su acto más popular entre las distintas audiencias de todo el mundo el de convertirse en “fuente humana.” Acto para el cual consumía varios litros de agua que luego largaba a manera de fuente.

Hadji Ali no fue el único actor en representar actos circenses relacionados con regurgitar objetos en los tantos espectáculos de cabaret y salones de principios del siglo XX. Sin embargo, se volvería el más famoso de todos en parte gracias a su vestimenta y la temática con la cual decoraba y orientaba sus actos. Algo que le daba una apariencia muy exótica que cautivaba a los espectadores en una época donde las aventuras y los grandes viajes a Oriente estaban muy a la moda tanto en la literatura como en el naciente cine. Visto en un comentario realizado en Reddit

Todo tranquilo en el frente canino

The Dogway Melody y So Quiet on the Canine Front son algunas de esas obras cinematográficas que, si bien muy bizarras y olvidadas por la historia, han quedado grabadas a fuego en muchos corazones como solo esas grandes piezas de culto de principios del siglo XX pudieron lograrlo. Estos cortos de 1930, que junto a otros del mismo estilo forman la serie Dogville shorts de la MGM, recrean varias escenas de dramas muy populares en las primeras dos décadas del siglo pasado -en especial “The Broadway Melody” en el caso de la primera y “All Quiet on the Western Front” en el de la segunda-. La diferencia con las originales, por cierto, radica en que en vez de ser representadas por personas las mismas son actuadas por singulares perros que caminan en dos patas.

La escena mostrada en el video de la derecha es “Queenie in Trouble” -Reinita en problemas- en la cual Reinita, una preciosa y pequeña perra, es pretendida por un alcoholizado bravucón que no aceptará un no por respuesta. Les recomiendo sobretodo “A Big House” (la escena en la que le cambian el pañal al cachorro es impagable)

Por cierto, para encontrar más de estos cortos de culto simplemente ingresando “Dogville shorts” en el buscador de Youtube.

La tajada de sandía que desató una invasión estadounidense a Panamá

El “incidente de la tajada de sandía” es quizás una de las causas más ridículas de la historia por las cuales un país invadió a otro. El incidente tuvo lugar un 15 de abril de 1856 cuando un hombre Ciudad de Panamáestadounidense llamado Jack Olivier saliera a caminar con sus amigos tras una fuerte noche de juerga. Totalmente alcoholizado y con una actitud prepotente tomó una tajada de sandía del puesto de José Manuel Luna, un vendedor local. Tras ver esto, el comerciante le pidió los 5 centavos que costaba la tajada, a lo que Jack Olivier respondió con un insulto. Esto generaría un gran alboroto, ya que Olivier y sus amigos desenfundarían una pistola y un cuchillo. Pero en vez de intimidarse, la población local, que albergaba gran resentimiento debido a los problemas económicos que le Ferrocarril de Panamá le había traído a los comerciantes y campesinos locales de la ciudad de Panamá -que en ese entonces era parte de la República de Nueva Granada- se apresuró a defender al puestero. No obstante, y si bien esto no tendría que haber ido más halla de una pequeña gresca, todo estaba por pasar a un nuevo nivel cuando justo en ese instante llegaba a la estación ferroviaria del istmo de Panamá un tren proveniente de la ciudad de Colón con aproximadamente mil estadounidenses. Quienes por supuesto salieron en defensa de Olivier y sus amigos. Prontamente la trifulca se convertiría en una batalla campal de disparos y piedras.

Superados en número los estadounidenses se parapetarían en la estación de ferrocarril, y los panameños, enfurecidos, los seguirían incendiando todos los lugares donde se guarecían. Pero prontamente esto dejaría de ser una pelea entre civiles, ya que se terminaron involucrando la gendarmería panameña, que se unió con los granadinos, y un pequeño destacamento militar de los Estados Unidos con base en la región que se unió a sus compatriotas. Debido a lo bien armados que estaban ambos bandos -los estadounidenses incluso contaban con un cañón liviano- el conflicto duraría tres días. Período en el cual los disturbios se harían generales llevando a que se incendiaran las casas de estadounidenses no sólo en esa ciudad sino que también en Colón a unos 92 kilómetros. Como resultado quedarían 18 muertos y 28 heridos entre ambos bandos.

Watermelon WarTras una fuerte mediación de les daría a los estadounidenses un salvoconducto para retirarse pacíficamente. Estos así lo hicieron y prontamente se dio inicio a una fuerte serie de problemas internacionales. Si bien ambos gobiernos se echaban culpas mutuamente, esto daría a Estados Unidos la oportunidad que estaban buscando. Dos meses más tarde el comisionado estadounidense Amos Corwine sugeriría que una invasión al istmo de Nueva Granada, ya que, según sus palabras, el gobierno granadino era incapaz de proteger los intereses estadounidenses en la región. Por lo que, y sin tardar mucho, en septiembre de ese año una fuerza invasora tomaría control de la estación de ferrocarril. La invasión duraría poco, sólo tres días, ya que las autoridades locales accederían a una mediación.

Un año más tarde se firmaría el Tratado Herrán-Cass, donde Nueva Granada debió declararse como culpable, pagarle 412 mil dólares estadounidenses en oro a Estados Unidos -una inmensa fortuna para esa época y un país tan pobre- y ceder el control de varias islas costeras para que Estados Unidos pudiera instalar bases navales. Conjuntamente a esto, Estados Unidos citó el artículo 35 del Tratado Mallarino-Bidlack, por lo que Nueva Granada debió, de allí en más, permitir la intervención militar estadounidense en la región. Intervenciones que se extenderían incluso hasta el siglo XX.

Gracias Totó por el dato 🙂