Semana de Tolkien: Post III
Siguiendo con la Semana de Tolkien, que mi falta de tiempo la convirtió de una semana cronológica a una serie de siete artículos, vamos a seguir tratando sobre las diferentes musas. En el tema anterior tratamos sobre los textos mitológicos que inspiraron indirectamente a Tolkien en su historia y personajes. Hoy les voy a hablar sobre una inspiración directa, una pintura, cuyas imágenes otorgaron los primeros trazos de uno de sus más queridos e interesantes personajes, nada más y nada menos que Gandalf. Cuenta la historia, la cual ha sido confirmada, que Tolkien en 1911 se encontraba vacacionando en Suiza. Como todo turista decidió traerse distintos souvenirs y recuerdos del lugar y entre ellos trajo varias postales. Una de estas postales estaba impresa con la pintura del pintor Alemán Josef Madlener conocida como Der Berggeist -En Español: El espíritu de la montaña-. La imaginación de Tolkien jugó con esta, atraída y seducida por la imagen cálida e intrigante que otorgaba este paisaje rocoso cubierto de verde y cuya parte central era un pino, majestuoso e imponente, donde se encontraba sentado un anciano con una larga y blanca barba vistiendo una gran capa y a un sombrero ancho, mirando y acariciando con una expresión compasiva pero al mismo tiempo risueña a un joven venado. Tolkien guardaría esta postal por mucho tiempo, no sin antes escribir en su papel: “El origen de Gandalf”.




Este artículo fue publicado el: 14/01/06 a las 5:15 pm,y se encuentra archivado bajo las categorías: