El lado bizarro de los combustibles alternativos
Hace unos meses, aprovechando su visita, le hice un carrito a mi sobrina el cual era empujado por una de mis perras -tengo nueve, entre ellas una rottweiler enorme que hizo de “mula”-. Mi sobrina se divirtió mucho y yo me puse a reflexionar en algo: Ya que están de moda los combustibles alternativos… ¿por qué el mejor amigo del hombre no puede contribuir?
La Cinoesfera
Aparentemente la preocupación por diseñar combustibles alternativos viene ocurriendo desde hace muchos años en Francia como podemos ver con este singular vehículo. La Cinoesfera -del griego “perro esfera”- fue un intento de finales del siglo XIX de crear un tipo de carruaje más higiénico y elegante que los tradicionales carruajes empujados por caballos. La idea original se basaba en utilizar distintos tipos de perros dependiendo del poder, incluso contando con una versión más femenina empujada por poodles. No obstante, la sociedad protectora de animales explotó como una olla a presión y la producción en masa del carruaje-a-perro fue abandonada.

El monopatín a perro
En el espíritu de la Cinoesfera nace su contraparte del siglo XXI: El monopatín impulsado por perros. Gracias a un arnés de seguridad y una fuerte junta el perro puede ser amarrado al monopatín impulsándolo con su corrida. Si bien es un invento simple y a la vez extremadamente bizarro, es bueno para sacar a ejercitar al perro cuando uno no quiere cansarse. Y lo crean o no no es algo experimental, al contrario es un producto comercial.
Un trineo del siglo XXI
Y por supuesto que todos conocemos el trineo de perros, vehículo por excelencia en las zonas frías del planeta. De todas maneras, estamos en el siglo XXI y es hora de hacerle un par de mejoras. Y cuando nos referimos a mejores nos referimos a materiales compuestos ultra livianos, diseño aerodinámico y un aspecto futurista sin igual.




Este artículo fue publicado el: 31/05/07 a las 7:51 pm,y se encuentra archivado bajo las categorías: