El Kilómetro 101
Muchos son los crímenes y sufrimientos que trajo el comunismo a este mundo, uno de ellos es el tristemente famoso Kilómetro 101. Este es un término histórico que nace de la mano de los prisioneros de los Gulags -campos de concentración soviéticos donde se calcula fueron masacradas entre 15 a 30 millones de personas-. Estos campos de concentración existían bajo la fachadas de “prisiones” donde se mandaban “criminales” -aunque la gran mayoría de prisioneros era gente inocente que era encarcelada solo por pensar u opinar diferente a lo que el comunismo establecía con mano de hierro-. Sin embargo, por una de esas curiosidades de la voluntad y resistencia humana, había veces donde los trabajos inhumanos, tanto en el trabajo mismo como en cantidad, no lograban matar al prisionero y el Gulag se llenaba tanto de nuevos “enemigos políticos” que los prisioneros más resistentes eran dejados en “libertad” para así abrir más lugar para nuevas masacres. Esta libertad era ficticia ya que el prisionero seguía atado a fuertes regulaciones, es que si no moría en el frío que atacaba como puñales voraces o el hambre incesante y atroz que sólo en el medio de la nieve, igualmente no podría acercarse a menos de 100 kilómetros de una ciudad. Es por esto que muchos sobrevivientes comenzaron a formar pequeños poblados de exiliados, donde en muchos casos vivían en condiciones infrahumanas. Al día de hoy en Europa del Este referirse a “Te voy a mandar al Kilómetro 101″ es el equivalente nuestro a decir “Te voy a mandar al muere”. Triste si, pero es bueno recordar el pasado para no repetirlo en el presente.




Este artículo fue publicado el: 13/02/06 a las 1:12 am,y se encuentra archivado bajo las categorías: