Category Archives: Tecnología antigua

Chicago, la ciudad construida sobre un pantano que fue elevada 2 metros de altura gracias a la ingeniería del siglo XIX

Uno de los mayores problemas que experimentaron las ciudades más antiguas de los Estados Unidos fue que las mismas crecieron a partir de puestos comerciales que priorizaban el acceso a rutas comerciales tanto marítimas como terrestres. A medida que estos puestos se enriquecían y gradualmente se convertían en pueblos y luego en centros urbanos, sus habitantes entonces comenzaban a sufrir los efectos de la pobre ubicación geográfica.

Chicago fue uno de estos casos, una de las urbes más pobladas y ricas de América del Norte que comenzó como una humilde comunidad agrícola fundada en lo que hoy es el estado de Illinois por Jean Baptiste Point du Sable a finales del siglo XVIII cerca de las costas del Lago Michigan, lo que le otorgaba a la comunidad fácil acceso a los Grandes Lagos y así la posibilidad de comercializar rápidamente sus productos con las áreas más desarrolladas y pobladas de los recientemente independizados Estados Unidos. El problema, entonces, sería que justamente lo que fue su mayor ventaja durante sus inicios se convertiría en su mayor pesadilla a mediados del siglo XIX. La ciudad, que ahora era un pulmón industrial y un centro urbano en constante crecimiento, se encontraba a una elevación similar a la del Lago Michigan, por lo que no se podía construir un sistema de cloacas para la eliminación de aguas residuales ya que para colmo de males la ciudad había sido originalmente construida sobre tierras pantanosas.

La falta de un sistema de desagües cloacales y el terreno pantanoso comenzaron a causar estragos en la población local. Brotes de disentería, fiebre tifoidea y cólera eran comunes, hasta que en 1854 una epidemia de cólera causaría la muerte del 6% de la población de la ciudad. Como suele ocurrir con varias tragedias, lo ocurrido abrió los ojos de las autoridades de la ciudad, y con los aportes monetarios de varias empresas y magnates de Chicago prontamente comenzaron un proyecto para salvar a la ciudad de una nueva epidemia. Algo que ciertamente es más fácil decirlo que hacerlo, y durante dos años infinidad de ideas, muchas de estas simplemente imposibles, fueron sugeridas por varios industrialistas e ingenieros para solucionar el problema. La solución llegó dos años más tarde, de la mano del ingeniero Ellis S. Chesbrough: levantar el centro de la ciudad utilizando un ejercito de trabajadores y sistemas mecánicos en serie para elevar varios edificios y calles y así construir el sistema de cloacas.

La tarea fue monumental, y requirió el trabajo de varios miles de obreros y fábricas dedicadas enteramente a construir las herramientas y maquinarias necesarias para la operación. El primer edificio en ser elevado fue un edificio de 750 toneladas largas, hecho enteramente con ladrillos y de 4 pisos de altura. El mismo se utilizó como prueba piloto, delegando la operación a los ingenieros James Brown y James Hollingsworth. Para la prueba piloto se empleó un sistema de gatos de tornillo industriales utilizados para levantar barcos, y su éxito alentó a varias compañías de ingeniería y magnates de la región a apoyar el proyecto. Rápidamente se juntaron los fondos necesarios para elevar a más de 50 edificios en menos de un año, y para 1865 la mayoría de los edificios del centro de la ciudad ya habían sido elevados. Muchos otros incluso fueron también ubicados en un nuevo lugar, cambiándolos de calle o removiéndolos del centro de la ciudad y llevándolos hacia los territorios más elevados al Este de Chicago.

La práctica de elevar edificios se hizo rutina ya para 1860 con docenas de proyectos teniendo lugar al mismo tiempo, y entre los más notorios se encontraban edificios tales como la Tremont House, un mastodonte de 6 pisos y 4000 metros cuadrados, para el cual se utilizó el trabajo de más de 550 hombres y se emplearon 5200 gatos de tornillo industriales debiendo cavarse una serie de trincheras extra bajo el edificio para emplazar refuerzos estructurales. Tras finalizar la obra el edificio había sido elevado mas de 1,8 metros. El proceso era relativamente simple, en primer lugar se realizaba un estudio detallado de las fundaciones, las paredes y columnas; luego se cavaban trincheras por las cuales se pasaban vigas; cada extremo de viga se apoyaba sobre uno o más gatos de tornillo los cuales a su vez se apoyaban sobre una fundación secundaria creada para soportar el peso relativo que dicho gato levantaría, y luego cada gato sería operado por un hombre, que girarían en un grado las palancas de los tornillos al unisono comandados por varios capataces que coordinaban con silbatos cada serie de puja.

Una tragedia que se terminó convirtiendo en una ventaja
La mayoría de los fondos para salvar a la ciudad provinieron de donaciones realizadas por magnates e industrialistas, por lo que las finanzas de la ciudad no se vieron perjudicadas. De hecho, los requerimientos de semejante obra faraónica llevaron a que varias empresas se muden a la ciudad para suministrar los equipos necesarios, recibiendo además un gran influjo de mano de obra calificada que permaneció en la ciudad incluso tras terminada la obra.

La paloma cámara, un drone versión 1903

Hace unos días mencionábamos las razones que llevaron llevaron al Imperio austrohúngaro a modificar por completo su agencia de inteligencia a principios del siglo XX con el fin de contrarrestar la aparición de las cámaras y los micrófonos en el campo del espionaje. De todos éstos métodos tecnológicos la paloma cámara fue quizás el más ingenioso.

Durante miles de años las palomas fueron un instrumento de inteligencia militar crucial para la transmisión de mensajes, pero no fue sino hasta principios del siglo XX que las mismas se convirtieron además en una herramienta de espionaje y recolección de información.

Éste desarrollo tuvo lugar en 1903, cuando Julius Neubronne patentó su diseño y comenzó a ofrecer los prototipos a distintos organismos del estado. El mismo constaba de una pequeña cámara de acción neumática de 70 gramos que, tras ser accionada por un temporizador, comenzaba a tomar fotografías a una altura que variaba entre los 50 y 100 metros (ésto dependía enteramente de la paloma) cada 30 segundos y un arnés que permitía montar dicha cámara al pecho de una paloma mensajera sin dificultar su vuelo. Entre los interesados se encontraría la Compañía de palomas mensajeras de Baviera, quienes le brindaron los fondos suficientes a Neubronne para continuar desarrollando prototipos más sofisticados, que fueron desde cámaras cada vez más pequeñas hasta arneses cada vez más elaborados.

Si bien la fotografía aérea en el campo de batalla no era una novedad, y varios tipos de globos que sujetaban cámaras en altura ya habían sido utilizados en el pasado, las ventajas que ofrecían las palomas eran notables. En principio eran menos sospechosas, y si se ponía la paloma entre el objetivo y su palomar se aseguraba la obtención de las imágenes. Con los globos lo anterior dependía de los vientos. Además, a diferencia de los globos, no se debía montar una arriesgada y muchas veces infructífera misión de búsqueda para obtener el rollo fotográfico, ya que la paloma siempre retornaba con el éste a su palomar.

En esta singular imagen podemos apreciar las plumas del ave.

Al día de hoy no sabemos exactamente en qué operaciones militares concretas fueron empleadas, ya que su utilización se mantuvo en secreto, pero si sabemos que fueron empleadas en gran número durante la Primer Guerra Mundial para el reconocimiento de distintos campos de batalla. La mayoría de las imágenes de la paloma cámara que existen fueron obtenidas durante la Exposición Internacional de Fotografía de Dresde.

Fotografía aérea antigua

La fotografía aérea antigua, y en especial la de finales del siglo XIX y principios del siglo XX, es ciertamente un tema extremadamente interesante, sobretodo los métodos utilizados. Uno de estos métodos, y sin lugar a dudas el más popular de todos, era subirse a una grúa con una pesada cámara y comenzar a tomar fotografías de los alrededores. La imagen en cuestión fue tomada durante la década del 20.

Muchas de las imágenes aéreas antiguas más reconocibles fueron tomadas por Darian Smith, un verdadero pionero, y una de las primeras personas en emplear aviones y cámaras para realizar revelamientos topográficos para la producción de mapas de mayor precisión.

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Alfred Redl, el peor traidor en la Historia.

Alfred Redl, el peor traidor en la Historia

A principio del siglo XX el Imperio austrohúngaro comenzó a preocuparse por las nuevas tecnologías utilizadas en el espionaje, las cuales iban desde cámaras hasta micrófonos ocultos. Decididos a actuar contra éste flagelo se modifica la que antiguamente era la oficina de contraespionaje, la cual estaba pensada para contrarrestar la acción de espías convencionales, convirtiéndola en una oficina de contrainteligencia en la cual también se intentaba actuar contra medios de espionaje no tradicionales.

Es en 1907 que Alfred Redl, un singular personajes famoso por su carácter innovador, es elegido como el jefe de la oficina de contrainteligencia. El trabajo de Redl era intachable, no sólo logró capturar a varios espías enemigos utilizando agentes dobles, sino que además fue pionero en la utilización de micrófonos ocultos y otros tipos de medios tecnológicos. Fue además todo un pionero en el empleo de la información misma como medio de inteligencia militar, creando una de las primeras bases de datos relacionales utilizadas para rastrear personas sospechadas de ser agentes enemigos.

Redl era el oficial modelo, tanto que por sus logros fue ascendido a coronel y condecorado por sus méritos. Pero había algo nefasto detrás de ese ejemplo de oficial, Redl era en realidad un doble agente ruso incluso desde hacía ya varios años antes de hacerse cargo de la oficina de contrainteligencia, y serían sus propias innovaciones tecnológicas las que llevarían a su captura. Según el historiador Robert Asprey, quien estudió varios documentos militares de la época y la correspondencia entre el oficial y sus pares, el jefe de los espías rusos Nikolai Batyushin utilizó a varios agentes para acercarse a Redl de manera indirecta. Una vez hecho el contacto fue incriminado con un amante, y ésto obligó a Redl a comenzar a pasar inteligencia militar a Rusia, de lo contrario su vida personal y carrera se verían destruidas.

El daño causado
La inteligencia pasada a los rusos fue devastadora para los austrohúngaros, incluso tras la muerte de Redl seguiría causando daños severos. Entre los documentos más importantes se encuentran:

Una copia completa de los planes del general von Gieslingen para ir a la guerra con Rusia.

Una copia completa del Plan III, los planes e información estratégica para invadir Serbia. Los rusos pasaron ésta información a los serbios entre 1911 y 1912 y cuando el Imperio austrohúngaro finalmente invadió Serbia en el 1914 utilizaron una estrategia muy similar, sufriendo una colosal derrota y perdiendo alrededor de 270 mil hombres.

Las identidades de los espías en territorio ruso.

Los planos e información de destacamentos de algunos de los fuertes clave en territorio austriaco, permitiendo su pronta captura por parte de los rusos.

La captura de algunos espías rusos con información falsa en su poder, lo que llevó a los jefes militares a invertir gran cantidad de recursos y reforzar aéreas que no eran importantes a la estrategia rusa.

En total se estima que fue responsable directo por la muerte de más de medio millón de soldados y agentes austrohúngaros.

La captura
Quizás lo más curioso de ésta historia es que fue a causa de su propio éxito y eficiencia que Redl terminó siendo expuesto. En 1912 el general von Gieslingen lo promueve a un cargo de mayor importancia, llevando a que tenga que entregar el liderazgo de la oficina de contrainteligencia a manos de Maximilian Ronge. Ronge, discípulo de Redl, expandió la búsqueda de anomalías a la ofician de correos, buscando cartas que contuviesen dinero o información militar sospechosa. Meses más tarde los agentes comenzaron a encontrar cartas con dinero e información codificada, siendo además sobres designados para ser retirados en persona por la oficina de correos. Según la historia oficial dada por las autoridades, con el fin de capturar al destinatario de dichos sobres, dos integrantes del servicio de espías plantaron guardia en el correo durante varios días. Finalmente en mayo de 1913 una persona pasó a retirar los sobres sospechosos, pero durante el seguimiento le perdieron el rastro cuando éste se subió a un taxi. Utilizando el número de serie del taxi pudieron hallar al conductor y hacer que éste los lleve hacia la ubicación en la cual el conductor dejó previamente al sospechoso, el hotel Klomser. Durante el viaje también encontraron un abrecartas en el asiento del taxi, por lo que esperaron en la recepción y cuando una persona bajo a preguntar por un abrecartas lo aprehendieron, llevándose la gran sorpresa de estar aprendiendo a su antiguo jefe.

Ahora, la anterior es una historia digna de una película, por lo que algunos historiadores no le dan mucho crédito, asumiendo que lo que en realidad ocurrió es que otro agente doble delató a Redl y luego el gobierno austrohúngaro confeccionó la historia de su captura para salvarse de la humillación. Redl se suicidaría ese mismo día con un arma cargada con una sola bala dejada por Conrad von Hötzendorf para que éste “muestre algo de honor”.

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La avenida principal de San Francisco filmada cuatro días antes y una semana después del terremoto de 1906

Antes del terremoto
El 14 de abril de 1906, cuatro días antes de que el devastador terremoto de magnitud 7,5 que destruyó la ciudad de San Francisco tuviese lugar, los cuatro hermanos Miles, Harry, Herbert, Earle y Joe Miles, tomaron su cámara Bell & Howell accionada a manivela, la montaron en un tranvía y filmaron un vídeo capturando el trayecto entre su estudio, el Miles Studio, y el edificio central del ferry, el emblemático San Francisco Ferry Building al cual se llegaba a través de la Market Street. Ésta era la avenida principal de la ciudad, y donde se concentraba la mayor cantidad de tránsito tanto de vehículos como de peatones ya que conducía del puerto al centro de la ciudad.

La absoluta mayoría de los edificios vistos en el vídeo serían destruidos durante el terremoto y posterior gran incendio, el cual durante tres días ardió quemando la mayoría de los edificios de madera en estilo victoriano que definían el carácter antiguo de la ciudad. De hecho, los hermanos Miles se encontraban de viaje rumbo a Nueva York ese mismo día, al volver descubrirían que su estudio y gran parte de su material de trabajo había quedado hecho cenizas.

Después del terremoto
El siguiente video fue filmado una semana después de la tragedia, con los fuegos ya extintos y la ciudad en ruinas. El mismo comienza en una ubicación más alejada, pero cerca del minuto 4:00 ya vemos que se encuentra en la Market Street y podemos distinguir la silueta del San Francisco Ferry Building en el fondo.

En el silgo XXI
El siguiente video es un homenaje al primer vídeo, filmado exactamente en el mismo trayecto utilizado por los hermanos Miles y sobre las mismas vías de tranvía.

Cómo los Laboratorios Bell lograron “fotografiar el sonido”

En 1954 y con el fin de estudiar la propagación del sonido y los fenómenos ondulatorios, los Laboratorios Bell, institución prácticamente legendaria ya que ha sido responsable en gran parte por haber inventado infinidad de las tecnologías que hoy damos por hechas en el siglo XXI, dispuso de un grupo de cinco científicos e ingenieros bajo la dirección de Winston Kock (quien años más tarde se convertiría en una de las figuras más importantes en la historia de la NASA) con la tarea de lograr capturar visualmente de las ondas sonoras y su propagación. Éstos investigadores eran parte del Laboratorio Volta, subdivisión de la Bell Labs especializada en el estudio del sonido.

Tras varias pruebas y prototipos los investigadores desarrollaron un dispositivo que lograba la tarea que se les había sido encomendada a la perfección, más importante aun, el mismo era elegante: originalmente denominado como la lente acústica (no confundirse con las lentes acústicas utilizadas para enfocar el sonido en ciertos tipos de parlantes, éstas también fueron inventadas por los Laboratorios Bell), y posteriormente renombrado como el refractor de ondas sonoras. Éste aparato consistía de de dos partes, un parlante tipo bocina para producir el sonido, y el sistema de captura y conversión de las ondas sonoras en luces de distinta intensidad. Éste último a su vez se subdividía en una varilla de aluminio que vibraba al ser expuesta a las ondas sonoras y un micrófono que capturaba el sonido en si, las señales captadas por ambos sensores eran entonces codificadas en distintas tensiones de voltaje y a través de otro circuito se alimentaba a una lámpara de neón utilizando esas tensiones.

Dicha lámpara fue especialmente diseñada para este propósito por los ingenieros de Bell, y era la parte más compleja del dispositivo, ya que podía variar en su intensidad, apagar y prenderse y variar los ángulos de refracción varias veces por segundo, siendo además capaz de producir distintas intensidades de brillo en distintas áreas de su superficie en simultáneo. El efecto generado por la misma puede verse claramente en la imagen cabezal.

La importancia de esta investigación es que permitió visualizar ondas sonoras propagándose en el espacio, todos los intentos anteriores, como el realizado de manera pionera por Joseph Norman Lockyer 1878, lo hacían en el plano.

Cómo los persas hacían toneladas de hielo y congelaban carne hace 2400 años

Algunas comodidades son ciertamente difíciles de imaginar en los tiempos anteriores a los dispositivos eléctricos, no obstante, lo anterior no quiere decir que no hayan existido. El hielo y los alimentos congelados son algunas de estas comodidades, y la manera en la que las distintas culturas procuraban la producción de hielo es asombrosa.

En Persia, región del mundo reconocida por sus veranos calientes e inclementes, el hielo era considerado un bien de lujo y extremadamente preciado. Pero Persia era también una cultura extremadamente rica y afluente, por lo que con el tiempo gracias al ingenio de los intelectuales que abundaban por la región, se crearon los yakhchal (pozos de hielo). Si bien éstas eran elaboradas construcciones y muy costosas, su valor comercial y símbolo de estatus eran tales que se llegaron a construir miles. Todo terrateniente o personaje acaudalado debía tener su yakhchal.

El funcionamiento de los mismos se basa en refrigeración por evaporación y consta de dos partes, la de producción de hielo y la de almacenamiento. Generalmente al yakhchal se en si se lo asocia con la estructura de almacenamiento la cual se basa a partir de un domo espiralado y una cámara subterránea.

La sección de producción de hielo se mantiene aledaña al domo, y requiere de tres partes: una pared principal ubicada en dirección este-oeste, un pequeño acueducto subterráneo con flujo sur-norte el cual podía redirigirse de manera controlada a tres destinos distintos y una serie de canaletas de 40 a 50 centímetros de profundidad alimentadas temporalmente hasta llenarlas por uno de los flujos del acueducto, generalmente protegidas por una segunda pared y un techo. Durante enero, el mes más frío del invierno (mes de la producción de hielo, con temperaturas que van de los 7°C a los 13°C durante el día y a los cero grados o bajo cero durante la noche), se llenan dichas canaletas, las cuales fueron resguardas del sol durante el día por la sombra de las paredes manteniendo la piedra bien fría. La piedra es a su vez enfriada por un proceso secundario, un segundo flujo del acueducto que se abre durante todo el mes de producción y que toca la base de la piedra de cada canaleta.

Este proceso es gradual, y lleva varios días, con el grosor de la capa de hielo creciendo cada noche desde el piso de las canaletas. Durante los primeros días se busca que se genere esa primera capa de hielo, protegiendo además las canaletas del sol; sobretodo la piedra de las canaletas, la cual debe estar fría y enfriarse aun más durante la noche. Al cabo de un tiempo, los bloques de hielo son cortados y llevados a la cámara de almacenamiento del yakhchal, la cual es a su vez enfriada por un tercer y último flujo proveniente del acueducto que toca las paredes internas de la cámara por fuera. Nada se desperdiciaba, esos flujos de agua utilizados para enfriar la piedra eran a su vez redirigidos a un acueducto vecino o utilizados para regar cultivos.

Una vez con el yakhchal lleno de hielo, en las partes superiores de la cámara se solía poner carnes y comida, las cuales quedaban congeladas, así, los yakhchal brindaban hielo y comida fría durante los calurosos veranos persas.

Sólo podemos imaginar la sorpresa de los viajantes extranjeros cuando visitaban una ciudad persa y eran invitados con hielo en pleno verano.

Los qanat
Lo más interesante es que esto pudo ser posible en Persia gracias a su avanzado nivel de civilización y desarrollo. El gobierno persa estaba obligado a hacer el trabajo duro, construir los qanat (acueductos subterráneos) desde la montaña hacia la ciudad, y extensiones a baños y cisternas públicas. Luego, la gente acaudalada podía si quería realizar una extensión hacia sus tierras utilizando su propio dinero. Por cierto, las cisternas públicas, llamadas ab anbar eran otra maravilla de la ingeniería, con un sistema de captura de aire para mantener el agua ofrecida fría.

El automóvil más viejo del mundo que aun funciona

Construido en 1884 y propulsado a vapor, éste De Dion-Bouton et Trepardoux, mejor conocido con La Marquise ha roto todos los récords no sólo por ser uno de los automóviles más viejos del mundo, sino porque aun funciona como el primer día. Ciertamente, ya no los hacen como antes.

Como apreciamos en el video, encender el motor del mismo era todo un tabajo, un proceso que requería más de media hora hasta que la caldera almacenera suficiente vapor como para poner al vehículo en marcha.

Mientras La Maqruise recorría las calles de París atrapando todas las miradas, en Alemania un ingeniero llamado Karl Benz se encontraba arduamente trabajando en algo revolucionario, un motor a combustión interna lo suficientemente pequeño como para funcionar en un vehículo de dimensiones similares a las de un carruaje. Benz ya había patentado un motor en 1878, pero la versión de 1885 era algo completamente distinto y verdaderamente revolucionaria. Un año más tarde, en 1886, construiría en Mannheim la primer versión de su mítico Motorwagen.

Un ejemplar de esta versión ha sobrevivido en perfecto funcionamiento hasta el día de hoy.

Probando chalecos antibalas con personas en la década del 20

Ciertamente los estándares de seguridad en el trabajo y resguardo de la integridad han evolucionado, incluso, mucho más de lo que ha evolucionado la tecnología en éstos últimos casi cien años. Sólo alcanza con ver cómo en los años 10, 20 y 30, pero los 20s principalmente, los distintos fabricantes de material antibalas demostraban en su material de publicidad la efectividad de sus productos, muchas veces utilizando a sus propios seres queridos (o quizás no tan queridos) como factor de riesgo.

Versión coloreada de la icónica fotografía de WH Murphy y su asistente demostrando de la Protective Garment Corporation of New York demostrando su innovador chaleco antibalas flexible en 1923. A diferencia de sus competidores, este chaleco era revolucionario, ya que dejaba de ser una pesada plancha de metal, por lo que los oficiales de policía de la jefatura estatal de Washington permanecían incrédulos. Para demostrar que lo que anunciaban era cierto, decidieron entonces demostrar públicamente la efectividad del chaleco. El asistente debió soportar más de un disparo, ya que luego Murphy alento a los jefes policiales a utilizar sus propias armas para demostrar que no se trataba de un truco.

Demostración de chaleco antibalas

Soldados de la Triple Entente demostrando sus armaduras antibalas tras una prueba de fuego Fuerte de la Peigney en Langres, Francia. La prueba fue realizada con los soldados vistiendo las armaduras mientras les disparaban con rifles de alto poder.

Triple Entente

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Así eran los controles de los submarinos alemanes de la Primer Guerra

Submarinos alemanes de la Primer guerraLos Unterseeboot modelo 19, o SM U-19 según la designación de los miembros de la Triple Entente (los Aliados de la Primer Guerra), eran el tipo principal de submarinos alemanes durante la Primer Guerra mundial y con los cuales causaron estragos en las costas británicas. Su interior era realmente una maraña de controles, cables, válvulas y palancas, para los cuales, limitados por la tecnología de la época, los ingenieros alemanes debieron utilizar cada centímetro y recoveco de la sala de mandos y pasillos para agregar todos los controles necesarios requeridos por los sistemas de la nave, los cuales por motivos obvios palidecen en comparación a los actuales.

Submarinos alemanes de la Primer guerra

Submarinos alemanes de la Primer guerra Submarinos alemanes de la Primer guerra

La comunicación interna era quizás lo más problemático, ya que las limitaciones tecnológicas hacían que las mismas se den principalmente a manera de embudos y tubos de aire, en efecto, el capitán gritaba por un embudo, y los tubos llevaban el sonido hasta los ingenieros quienes debían interpretar qué quería el capitán entre el ruido de los motores y los sonidos distorsionados que salían por su embudo de comunicación.

Submarinos alemanes de la Primer guerra

Submarinos alemanes de la Primer guerraAsí y todo, con sus limitaciones y problemas, los mismos se volvieron en la mayor pesadilla de los barcos británicos cuando a principios de la guerra el HMS Pathfinder fue hundido por torpedos lanzados desde el U-21, poco más tarde, el U-9 hundía tres cruceros acorazados en una sola noche. Esto causó una histeria masiva en la armada británica, por lo que la misma redirigió su foco casi por completo a la caza de submarinos, vehículos bélicos que eran vistos como algo que podía cambiar el curso de la guerra, dando así comienzo a la U-boat Campaign, conducida principalmente por el Reino Unido con el fin de aplacar a los submarinos germanos.

Submarinos alemanes de la Primer guerra Submarinos alemanes de la Primer guerra

Los colosales mastodontes del aire que dominaron los cielos durante principios del siglo XX

Dirigible naval L30Si bien hoy en días los dirigibles son algo completamente obsoleto en lo que al transporte respecta, y sólo se utilizan para fines militares o de publicidad, a principios del siglo XX los mismos eran vistos como una promisoria herramienta tecnológica para ofrecer un transporte cómodo y masivo de larga distancia. Ya habíamos hablado en Anfrix sobre como John Raskon, el inversor que financió la construcción del Empire State y otros rascacielos emblemáticos, había además dispuesto que las cúpulas de estos edificios fuesen además utilizadas como terminales para dirigibles gigantescos.

K-122 arriba a Gibraltar Dirigible R33 cargando aviones de combate

Pasajeros viajando en un dirigible de la DELAGLa gran ironía es que si bien los dirigibles fueron seguros, y raramente había fatalidades, incluso cuando las naves se venían a pique ya que lo hacían lentamente y de forma controlada, el hecho de que la tragedia del Hindenburg fuera la primer tragedia televisada en la historia de la humanidad, ha permeado en las mentes colectivas y hoy día existe una idea general que asocia a los dirigibles con cierta peligrosidad o riesgo. De hecho, durante la primer parte del siglo XX, la Deutsche Luftschiffahrts-aktiengesellschaft (o DELAG), considerada como la primer linea aérea comercial en la historia, transportó en dirigible a más de cien mil personas sin perder una sola vida.

El accidente de Augusto severoDesarrollados a finales del siglo XIX por inventores como David Schwarz y Frederick Handley Page, estos vehículos tuvieron la peculiar característica de que, a pesar de necesitar amplios recursos para su construcción, su diseño era relativamente simple, por lo que docenas de emprendedores con los recursos técnicos y financieros necesarios se lanzaron a construir dirigibles, es ésto mismo lo que convierte a estas ballenas del aire en algo tan interesante, ya que para la década del 20 y del 30 existían infinidad de prototipos, modelos e implementaciones, desde las más simples como el construido por Augusto Severo, quien murió en París demostrando su vehículo, hasta las más avanzadas construidas por los alemanes y americanos durante las década ya mencionadas que permitían que los mismos fuesen verdaderos centros de mando voladores.

Este artículo tienen como objetivo ofrecer una fotogaleria en conjunto a una pequña descripción de los más interesantes.

El dirigible de Augusto Severo R33

Las bestias metálicas
Slate, dirigible enteramente hecho de metal. El primer dirigible enteramente hecho en metal fue realizado por la Slate Aircraft Co., si bien el mismo resultó ser un fracaso comercial, el proyecto renacería de la mano del Ejército de los Estados Unidos, quienes construyeron varios dirigibles enteramente hechos de metal denominados como dirigibles ZMC-2, su tecnología era tan avanzados que la máquina construida para remachar los paneles metálicos al esqueleto de la nave sería la base de la máquina, aunque en una versión posterior y más modernizada, utilizada para remachar los paneles del Saturn V, el cohete que llevó al hombre a la Luna.

Si bien prometedores y majestuosos, la llegada del avión de pasajeros finalizó el sueño visionario de un cielo cubierto por enormes “globos metálicos“.

Los muebles mecánicos de la realeza francesa

David RoentgenDurante mediados del siglo 16 al siglo 19 en Francia se desarrolló y extendió una fascinante manera de construir muebles. La misma, nutrida por los desarrollos técnicos de la revolución industrial y las fastuosas cantidades de dinero que la alta sociedad francesa pagaba por muebles, buscó desarrollar finas piezas las cuales, en su modo de reposo, ocuparan poco lugar pero que al ser accionadas se expandieran brindando funciones y prestaciones extras, siempre escondidas en sus entrañas

Si bien varios artesanos se dedicaron a realizar estas piezas, fueron David Roentgen y su hermano Abraham los ebanistas e ingenieros pioneros que convirtieron el mobiliario mecánico en una ciencia.

El escritorio mecánico
Denominado como el “escritorio secretaria“ esta magnífica pieza, creada hace más de 200 años, se reconfiguraba automáticamente y todos sus compartimientos y funciones se activaban a través de botones. Todo al ritmo de una melodía intercambiable a través de cajas musicales.

La mesa de los diez juegos
Para ser utilizada en estudios, permitía, sin ocupar mucho espacio, jugar varios tipos distintos de juegos de mesa e incluso ser utilizada como escritorio.

La mesa expandible a llave de Oeben
Si bien ésta en particular no es una creación de Roetgen, esta animación 3D creada por el Museo Getty nos permite apreciar la complejidad de estos muebles.

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Cañonazos al cielo para espantar a las nubes de granizo

Cañones granífugosLos cañones granífugos son una de mis curiosidades favoritas, no sólo porque las formaciones de los mismos, las cuales son empleadas con el fin de espantar las nubes de granizo, generan un paisaje salido de una historia del realismo fantástico, sino porque además su origen es digno de un cuento.

A finales del siglo XIX un vinicultor austriaco llamado Albert Singer desilusionado con la última tormenta de granizo que arrasó sus cultivos, fue a la biblioteca local y en la misma encontró un libro en el cual se detallaba en los estudios de un profesor italiano especializado en mineralogía un elaborado método para prevenir la formación de granizo utilizando correntadas verticales de gas mediante vórtices, el cual en parte disipaba las nubes y a su vez alteraba el flujo de aire en las nubes para así causar lluvia en vez de granizo.

Es así que Singer ideó un cañón de vórtice, que utilizando una carga de oxigeno y acetileno y un cono alargado conectado a un compresor de aire, se podía enviar un aro de gas al cielo y así poner en práctica el método anti-granizo.

Cañones granífugos

Si bien hasta aquí parece una historia más de un hombre con una idea alocada, nuestro héroe anti-granizo, quizás ayudado por la suerte, logró que en 1896 ninguna lluvia de granizo tuviese lugar en su región. Empoderado con pedidos de orden para construir más cañones, al año siguiente construyó 30 nuevas unidades y, quizás con aun más suerte, otra vez y nuevamente ninguna lluvia de granizo se registró en su área.

Cañones granífugosLa eficacia de los cañones granífugos corrió como reguero de pólvora, y tan solo un par de décadas más tarde miles de órdenes de cañones granífugos llevaron a que Singer deje la vinicultura y se vuelva un industrialista inmensamente rico. Según registros, sólo en Venecia para 1899 había entre 500 y 1650 cañones en uso.

Eventualmente infinidad de modelos alternativos y mejorados comenzaron a construirse, y hoy en día varios de estos cañones continuan siendo utilizados en distintas plantaciones.

De biciclos y accidentes

Biciclos y accidentesSiempre que veo fotografías de biciclos, con sus cómicas proporciones y pilotos en trajes de vestir me pregunto cómo podían utilizar esas enormes bestias sin matarse en el intento; lo suficientemente altas para evitar que el conductor utilice sus piernas como soporte adicional, centro de gravedad alto y la gran mayoría del peso ubicada en la parte delantera. Los biciclos, parecían, sin lugar alguno a duda, una receta para el desastre y en efecto lo fueron.

Biciclos y accidentes

En fin, obviamente mi cuestionamiento vino del simple hecho de que las fotografías de biciclos eran, casi siempre, poses para fotógrafos; pero la realidad es que no solamente que los accidentes con los mismos eran comunes, eran además brutales. Debido a su alto centro de gravedad, estos Biciclos y accidentesvehículos debían conducirse a gran velocidad para así lograr certo grado de estabilidad, de lo contrario eran extremadamente difíciles de controlar y debido a que la gran mayoría de la masa envuelta en el movimiento estaba en la parte delantera del vehículo, compuesta por la rueda principal y el conductor, generalmente los accidentes consistían en el conductor frenando para evitar un obstáculo y éste siendo expulsado hacia adelante, cayendo desde casi dos metros de altura sin piedad, de cabeza y con el peso de la bicicleta aplastando su cuerpo, ya que instintivamente las personas se aferraban al manubrio y con esto empeoraban todo.

Biciclos y accidentes Biciclos y accidentes

De hecho, eran tan peligrosas que las primeras bicicletas modernas comenzaron a venderse en el Reino Unido bajo el nombre de “safety bicycle”(bicicletas seguras)

Un poco de historia
Carreras de biciclosInventados a finales del siglo XIX de estructura de acero y ruedas que iban del metro y veinte centímetros al metro y sesenta centímetros, los mismos constaron de dos modelos el ordinario cuyo mecanismo era de transmisión directa a partir de un piñón fijo, es decir, una revolución de pedales significaba una vuelta completa de la rueda principal (lo cual requería retirar los pies de los pedales cuando se iba muy rápido, esto puede verse la ilustración de la carrera) y otro posterior en el tiempo denominado multiplicado que poseía un mecanismo de engranajes con los cuales una revolución de pedales se traducía a más de una vuelta de la rueda principal. La enorme rueda tenía dos propósitos, era la única manera en la que los pedales no girasen muy rápido en el primer modelo, y la goma sólida con las que estaban hechas las ruedas hacia que utilizar ruedas más pequeñas resultase muy incomodo.

Safety bicycleEl final bicilos tuvo lugar cuando los pedales a engranajes y cadena se popularizaron y Édouard Michelin sacó al mercado la primer rueda de goma inflable, lo que hacía que ruedas más pequeñas fuesen confortables y prácticas. Mucho más prácticas y seguras