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La avenida principal de San Francisco filmada cuatro días antes y una semana después del terremoto de 1906

Antes del terremoto
El 14 de abril de 1906, cuatro días antes de que el devastador terremoto de magnitud 7,5 que destruyó la ciudad de San Francisco tuviese lugar, los cuatro hermanos Miles, Harry, Herbert, Earle y Joe Miles, tomaron su cámara Bell & Howell accionada a manivela, la montaron en un tranvía y filmaron un vídeo capturando el trayecto entre su estudio, el Miles Studio, y el edificio central del ferry, el emblemático San Francisco Ferry Building al cual se llegaba a través de la Market Street. Ésta era la avenida principal de la ciudad, y donde se concentraba la mayor cantidad de tránsito tanto de vehículos como de peatones ya que conducía del puerto al centro de la ciudad.

La absoluta mayoría de los edificios vistos en el vídeo serían destruidos durante el terremoto y posterior gran incendio, el cual durante tres días ardió quemando la mayoría de los edificios de madera en estilo victoriano que definían el carácter antiguo de la ciudad. De hecho, los hermanos Miles se encontraban de viaje rumbo a Nueva York ese mismo día, al volver descubrirían que su estudio y gran parte de su material de trabajo había quedado hecho cenizas.

Después del terremoto
El siguiente video fue filmado una semana después de la tragedia, con los fuegos ya extintos y la ciudad en ruinas. El mismo comienza en una ubicación más alejada, pero cerca del minuto 4:00 ya vemos que se encuentra en la Market Street y podemos distinguir la silueta del San Francisco Ferry Building en el fondo.

En el silgo XXI
El siguiente video es un homenaje al primer vídeo, filmado exactamente en el mismo trayecto utilizado por los hermanos Miles y sobre las mismas vías de tranvía.

Cómo la última tribu sin influencia externa del océano índico logró sobrevivir al tsunami del 2004

Los sentineleses son una de las últimas tribus sin contactar en nuestro planeta, y la última del Océano Índico sin ningún tipo de contacto alguno, su idioma permanece sin clasificar y es completamente distinto al de sus vecinos más cercanos, los jarawa, su sociedad está basada en la caza, la pesca y la recolección de plantas y nada es sabido sobre sus mitos y leyendas. De hecho ni siquiera sabemos cómo se llaman a si mismos, ya que el gentilicio de sentineles proviene del nombre de la isla en la que habitan, bautizada como isla North Sentinel por los británicos. Isla perteneciente al grupo de islas ubicadas en la bahía de Bengala conocido como islas Andamán, donde en cada una habitan distintas tribus.

Junto con los ya mencionados jarawa, habitantes de la isla Adamán del sur y cuyo contacto con los extranjeros se limita a intercambiar objetos, los sentineleses son la tribu más aislada de la región. Si bien en un momento podríamos llegar a pensar que tal aislamiento es un cruel destino, sólo basta con ver lo que ocurrió con los onges, habitantes de la isla Rutland, quienes fueron asimilados hace ya más de un siglo y cuya sociedad ha colapsado por completo, necesitando de subsidios del gobierno de la India para sobrevivir y cuya población es casi siete veces menor en comparación a los tiempos anteriores a la asimilación.

Ésta falta de contacto es la razón por la cual en el 2004, año en el que tuvo lugar uno de los peores terremotos y tsunamis en la historia moderna, con más de 230 mil muertes y cientos de miles de heridos, el gobierno de la India pensó que lo peor había ocurrido con los sentineleses y los jarawa ya que sus islas se hallan relativamente cerca del epicentro y en el curso de la ola. Sin embargo, tres días después de ocurrida la tragedia, cuando la guardia costera envió helicópteros a investigar que había sido del destino de éstos pueblos, los guardacostas no tardaron en avistar a un sentineles, quien desafiaba al helicóptero apuntándole con su arco.

Aliviados y asombrados, inmediatamente se dirigieron hacia la isla de los jarawa, más abiertos al contacto. Allí descubrirían algo asombroso, ni un sólo jarawa había perecido durante el tsunami. Con un contacto reducido y poca confianza hacia los extranjeros, llevó cierto tiempo descubrir cómo fue que ambas tribus lograron salvarse de la ola. Ésta poca confianza por parte de los jarawa es comprensible, antiguamente una cultura pacífica fueron diezmados por los marinos británicos, quienes utilizaron su isla como base de aprovisionamiento disparando a cualquier jarawa que se acercase sin mediar palabra alguna. Los tiempos modernos no han sido mejores, en 1999 una epidemia de sarampión, llevado a la isla por un oficial del gobierno de la India, causó la muerte del 10% de la población jarawa.

Descifrar éste acertijo fue la tarea de Sophie Grig y los investigadores de Survival International, quienes establecieron contacto con varios jarawa hasta contactarse con Ashu, un jarawa capaz de comunicarse en hindú y acostumbrado al contacto con extranjeros. Éste les relataría la historia sobre cómo, cuando sintieron la tierra temblar, inmediatamente fueron a ver a los pescadores de su tribu, quienes le comunicaron a los jefes que el “mar había desaparecido” (un efecto común de los tsunamis es que antes de la ola receda el nivel de agua en la costa considerablemente). Sabiendo a partir de canciones que se pasaron de generación en generación que cuando la “tierra se enoja” y “el mar desaparece” la tribu debe esconderse de los espíritus de la tierra en el bosque de Balughat, el cual es el punto más alto de su isla, fue entonces que toda la tribu corrió hacia dicha aérea, quedando así completamente a salvo cuando la ola golpeó la isla.

Tras entrevistar a los onge descubrirían un mismo patrón, no en una canción, sino en un cuento muy importante en su cultura, el cual relata una historia en la cual la tierra tiembla y luego una pared de agua viene a llevarse a los pobladores. Razón por la cual intuitivamente 96 Onge se salvaron del tsunami al sentir el terremoto y correr hacia la parte más elevada de su isla.

En efecto, fue la tradición oral y las canciones de sus ancestros lo que salvó a éstas tribus despectivamente consideradas como primitivas por muchos.

Nota: reemplazada la palabra instintivamente por intuitivamente.

El piloto que desafió ordenes directas y frenó una de las peores masacres en Vietnam

Pocas veces la palabra héroe se define tan bien como cuando se aplica a Hugh Thompson Jr., y es que la frase “Lo único que necesita el mal para triunfar es que los hombres buenos no hagan nada” dicha por Edmund Burke en el siglo XVIII no sólo es cierta, sino tristemente es lo común. Por fortuna, en el caso de la Masacre de My Lai hubo un hombre bueno que no se quedó de brazos cruzados, y arriesgó su propia vida y libertad para frenar un crimen atroz.

La masacre es histórica, y uno de los episodios más oscuros en la historia de los Estados Unidos. Tuvo lugar un 16 de marzo de 1968, cuando la Compañía C del Primer Batallón del Vigésimo Regimiento de Infantería y la Undécima Brigada de la Veintitresava División de Infantería del Ejército de los Estados Unidos atacaron a los pobladores de un pequeño pueblo agrario llamado Son My en la provincia sureña de Quảng Ngãi porque, según ellos, el pueblo daba refugios a miembros del Viet Cong.

El ataque fue brutal y despiadado, docenas de soldados armados hasta los dientes arremetieron sin mediar palabra alguna contra los pobladores, muchos de ellos niños, ancianos y mujeres. Varias granadas fueron arrojadas dentro de chozas con familias enteras o incineradas desde el exterior con lanzallamas.

Pero lo peor estaba siendo cometido por los integrantes de la Compañía C, comandados por el teniente William Laws Calley Jr. quien ordenó a sus hombres capturar a cuantos pobladores encontrasen y llevarlos a los canales de irrigado en la plantación de arroz cercana. Una vez allí, algunos de los soldados abusarían de muchas de las mujeres, y otros ejecutarían al resto de los prisioneros con sus bayonetas, cuchillos e incluso con sus propias manos mediante ahorcamiento. En total se calcula que perdieron la vida entre 347 y 504 personas, y hubiesen sido más, si no fuera porque en el momento justo apareció un héroe.

Thompson, que se encontraba piloteando un helicóptero Hiller OH-23 Raven junto a su copiloto Glenn Andreotta y su tirador Larry Colburn recibió la orden de radio de apoyar desde el aire a la Fuerza de Tareas Barker. Tras sobrevolar uno de los sectores del pueblo comenzó a sospechar que algo andaba mal, ya que nadie disparó contra el helicóptero durante su paso a baja altura. Prontamente volvería a sobrevolar el pueblo a menor altura, y es allí cuando vio algo que nunca olvidaría, decenas de cuerpos de niños y pobladores tirados sin vida en el pasto.

Incapaz de pensar que tal atrocidad fue cometida adrede por su país, la primer explicación que se le ocurrió fue el pesar que se trataba de fuego de artillería que erró a su blanco, e incrédulo de lo que estaba ocurriendo descendería aun más con su helicóptero hasta llegar a sólo unos pocos metros del suelo intentando ver que fue lo que acabó con la vida de éstas personas. Sin embargo, confirmaría la peor de sus sospechas al ver al capitán de la operación ejecutar a una mujer herida que se arrastraba por el suelo en sangre fría.

Prontamente intentó comunicar lo que estaba viendo al resto de los helicópteros con poca suerte, y rápidamente tras elevar su altura movimientos en los canales de irrigado llamaron su atención, se trataba de civiles, y éstos estaban muy cerca de una de las pilas de cuerpos que plagaban la plantación entera. Es allí donde Thompson se convierte en un héroe, decidido a que no iba permitir su ejecución desciende con su helicóptero cerca de éstos, pero el teniente Calley y sus hombres ya estaban sobre ellos. En ese instante se dio una conversación extremadamente tensa entre los dos:

Thompson: Qué está pasando, teniente.
Calley: Éste es mi asunto.
Thompson: Qué es esto. Quiénes son esas personas.
Calley: Sólo estoy siguiendo órdenes.
Thompson: Órdenes, órdenes de quién.
Calley: Sólo sigo…
Thompson: Pero son seres humanos, civiles desarmados, señor.
Calley: Mira Thompson, éste mi asunto. Estoy a cargo aquí. No te concierne.
Thompson: Sí, buen trabajo (en tono irónico)
Calley: Mejor te metes en tu helicóptero y te ocupas de tus asuntos.

Antes de que la charla entre éstos dos pudiese terminar, un grupo de soldados se acercó a los civiles y los ejecutó a sangre fría. Sabiendo ahora de qué se trataba todo, nada más ni nada menos que escuadrones de la muerte, Thompson volvió a su helicóptero y comenzó a ignorar todas las órdenes que llegaban a su radio sobrevolando el área en búsqueda de civiles. Es en ese momento cuando ve un grupo de personas intentando escapar del 2do pelotón de la Compañía C, y sabiendo que no había mucho tiempo para actuar aterriza su helicóptero entre los pobladores y los soldados, ordenado a su tirador que mantenga su ametralladora apuntada contra los soldados del 2do pelotón. Tras subir a las personas que estaban a punto de ser ejecutadas a su helicóptero logra transportarlas a un área segura lejos de la matanza, esa tarde haría lo mismo con varias otras de personas, incluso convenciendo a otros pilotos por radio de hacer lo mismo.

Thompson no sólo salvó a esas personas ese día, ya que al volver a la base logró que el teniente coronel Frank A. Barker ordené por radio un alto al fuego, sino que gracias a su reporte y el hecho de que intentó llevar lo ocurrido a los mandos más altos desembocó en que se cancelen operaciones planeadas de igual tipo contra los pueblos de My Lai 5 y My Lai 1. Con el tiempo, el piloto continuaría testificando sobre lo ocurrido, hasta llegar a testificar en el Congreso de los Estados Unidos, pero tristemente, y a diferencia de las películas donde hay un final feliz, los congresistas atacarían verbalmente a Thompson, llegando a que incluso el líder de la comisión, el demócrata Mendel Rivers, sugiriese que el piloto debería ser el único castigado por lo ocurrido, y prácticamente así fue, Calley y sus hombres sólo recibieron castigos figurativos y penas de unos pocos meses, en el caso de Calley, hallado culpable de 22 asesinatos, fue dejado en libertad tras que Richard Nixon firmara un perdón presidencial en su favor. Peor aun, a medida que los eventos de ese 16 de marzo se fueron haciendo conocidos por el público general, Thompson comenzó a recibir amenazas de muerte e incluso llegó a encontrarse con animales muertos en su puerta ya que muchos lo consideraron como un traidor, sufriendo además de pesadillas y cayendo en el alcoholismo durante varios años. En 1998 Thompson y su tripulación visitaron nuevamente el poblado de Son My, donde se reunieron con varias de las personas que salvaron de una muerte segura, sus palabras fueron: “Desearía que ese día hubiésemos podido ayudar a más gente de la que ayudamos.”

El vídeo más nítido del 11S, mantenido en secreto durante más de una década

El siguiente video es considerado el video más nítido de la tragedia. Capturado por Jim Huibregtse desde el patio de la Independence School, el material fue prontamente confiscado por el FBI y mantenido en secreto durante años. Gracias a una solicitud FOIA (Freedom of Information Act/Acto de Libertad de la Información), un mecanismo del gobierno americano por el cual los ciudadanos pueden forzar al gobierno legalmente a liberar información clasificada, el video fue liberado al público hace unos pocos años.

Algunos de los puntos más estremecedores.
– 8:41 detalle en acercamiento del daño estructural.
– 15:06 cae la primer torre.
– 23:04 jets de combate F-15 sobrevuelan New York con la orden de derribar cualquier objeto no gubernamental en vuelo.

Recorriendo la ciudad fantasma japonesa de Namie

El servicio Street View de Google maps ha ido actualizando en los últimos años las decaídas y abandonadas calles de la ciudad de Namie incluídas dentro de la zona de exclusión, un lugar surrealista cercano a la central nuclear de Fukushima, ciudad que un día 11 de marzo de 2011 fue abandonada por miles de personas tras el terremoto y tsunami que dañaron la planta nuclear.


Si bien gran parte de la ciudad ha sido abandonada, los distritos de la ciudad fuera de la zona de exclusión son habitados por más de 18 mil personas. Curiosamente, cuando navegamos a través Street View dentro de la zona de exclusión en sí misma podemos llegar a toparnos con varias personas, casi siempre empleados del gobierno japonés trabajando en la recuperación del aérea. El mayor trabajo de dicha operación consta en limpiar los techos de las casas y en remover las capas superiores del suelo, las cuales poseen peligrosos niveles de partículas radiactivas, y meterlas en montañas de gruesas bolsas de PVC para su posterior remoción. El área es también habitada por más de 300 personas que se negaron a abandonar la ciudad cuando ocurrió la tragedia.

Una ciudad siendo devorada por la naturaleza
Quizás algunas de las imágenes más espectaculares de Namie y las cercanías de la planta es el ver como la naturaleza está devorando absolutamente todo.

Cercanías de Fukushima

Cercanías de Fukushima Cercanías de Fukushima

El trágico destino de los moriori, la tribu que odiaba la violencia

Los moriori eran una civilización muy avanzada para su tiempo, creían en la paz total y el entendimiento. Si bien ciertamente creo (o al menos espero) que el dialogo y la paz es el futuro que la humanidad merece y debe de trabajar duro para algún día alcanzar, todavía estamos demasiado lejos de esto. Infortunadamente los moriori intentaron ser absolutamente pacifistas en un tiempo y contexto donde reinaba la ley del más fuerte, sin reparar en al menos adoptar una postura de no agresión pero con cierta capacidad de defensa; por el contrario, negaron la violencia incluso cuando era en defensa propia.

Arte MorioriTodo comenzó a finales del siglo XV, cuando Nunuku-whenua, el lider de la tribu polinésica Hamata de los moriori llevó a su gente a las Islas Rēkohu, deshabitadas en ese entonces. Asqueado de las guerras que atestiguó durante su juventud, Nunuku estableció una serie de leyes que prohibían la guerra, la violencia, el canibalismo y el asesinato sea cual fuese el motivo. Eventualmente comenzaron a progresar en las islas, lo que impulsó a los otros moriori a migrar hacia las mismas y vivir en paz.

En 1791 llega a la isla el HMS Chatham, de la armada británica (de aquí que hoy se conoce a las islas como las Islas Chatham). Su tripulación establecería una pequeña base y al encontrar a los moriori muy pacíficos nunca entraron en conflicto con éstos, sólo comerciando de vez en cuando e intercambiando alimentos por cuerdas, lámparas y materiales de herrería.

No obstante, los tiempos oscuros llegaron en 1835, cuando alrededor de 900 guerreros maoríes desembarcaron en las islas. Los mismos cometerían atrocidades inimaginables, las cuales incluyeron desde la esclavización de niños hasta violaciones masivas y asesinatos rituales, en una oportunidad llegaron a masacrar al 10% de la población de las islas; obligando además a los sobrevivientes a defecar en las tumbas de sus ancestros e incluso a empalar vivas a decenas de mujeres en las playas. Este nivel de odio y violencia es totalmente inexplicable, ya que los moriori ni siquiera intentaron defenderse o presentar resistencia, por lo que no puede aducirse rencor alguno ante estas inhumanas acciones.

Guerreros maoríes

(Los maoríes eran una cultura guerrera por excelencia. Constantemente en expansión, altamente territoriales y con una habilidad de combate única. Con sus rostros y cuerpos enteramente tatuados atormentaban incluso hasta a los marinos del Imperio Británico.}

Los marinos británicos en las islas nunca intervinieron, ya que la relación con los maoríes era extremadamente tensa y no querían arriesgar desatar un conflicto en las colonias de Nueva Zelanda, ni ofender a los maoríes aliados al Imperio Británico contra las tribus maoríes más fuertes. Esta pasividad probaría haber sido inútil, ya que menos de 9 años después el Imperio Británico entrarían en guerra contra la gran mayoría de las tribus maoríes en las llamadas Land Wars (Guerras de Nueva Zelanda)

30 años después de la invasión maorí sólo menos de 100 Moriori quedaron con vida, y las antiguamente llamadas Leyes de Nunuku pasaron a llamarse como la Maldición de Nunuku.

El hombre que logró volar en el siglo XI

Si bien en el imaginario colectivo la imagen borrosa del hombre pájaro probando su ridículo invento y encontrando la muerte rápidamente es endémica, existieron casos de hombres pájaro exitosos en el pasado. El más espectacular es el del joven monje Eilmer de Malmesbury Eilmer de Malmesbury, quien alrededor del año 1010 se obsesionara con la leyenda griega de Dédalo e Icaro y pasara días enteros estudiando el vuelo de los pájaros hasta construir un complejo par de alas muy similar a las alas de planeo actuales.

Tras finalizar y construir su diseño se subiría a la torre más alta de la abadía, sujetando con soga sus pies y manos a su “máquina voladora” y tras esperar al primer viento fuerte a favor se arrojaría al vacío. Pero, y a diferencia de muchos otros “hombres pájaro” a lo largo de la historia, el diseño de Eilmer era tan bueno que lograría planear por bastante más de un furlong (201 metros) según varios recuentos locales. Sólo cayendo no por un defecto de su aparato sino porque durante el vuelo se asustaría perdiendo el control.

Su aventura no le salió barata. Eilmer se rompió sus dos piernas y debió de ser puesto bajo la atención médica de los otros monjes durante varias semanas, siendo al mismo tiempo y casi a diario fuertemente reprendido por el abad. Tras recuperarse el intrépido monje quedó lisiado, debiendo utilizar un bastón por el resto de su vida (que sería muy larga, de hecho hay registros que datan del avistaje en Inglaterra del cometa Haley en 1066 que mencionan al “viejo monje Eilmer de Malmesbury”). Si bien nunca más se subiría a una máquina voladora el monje continuó perfeccionado su diseño original, sugiriendo, correctamente, que debía de agregarle una cola para mayor estabilidad y un sistema de ganchos para soltar las piernas rápidamente y así aterrizar fácilmente.

Hoy se recuerda al monje y su hazaña con un bello vitral en la abadía de Malmesbury.

Y un hombre pájaro que NO pudo volar
Hemos de re-visitar una historia que hemos tratado hace unos años. El primer (y último) intento de Franz Reichelt, un soñador austriaco de principios del siglo XX y sastre de profesión, que dio su vida intentado alcanzar su sueño de vencer a la naturaleza y flotar por los aires. Por desgracia la naturaleza fue más fuerte, y la fuerza de gravedad lo convirtió en estampilla del suelo de la torre Eiffel.

Utilizando sus conocimientos de sastre Franz creo algo que, en concepto, era muy similar a un paracaídas. Sin embargo, sus pocos conocimientos sobre aerodinámica le hicieron subestimar en gran medida la resistencia necesaria para frenar su caída.

El día de la prueba fue el 4 de Febrero de 1912, y tuvo lugar en la que ese entonces era la estructura más alta del mundo: la torre Eiffel. Docenas de curiosos y varios periodistas con sus atentas cámaras se reunirían a presenciar el gran acontecimiento.

Debo decir que la música agregada hace el “viaje de Reichelt” más que emotivo.

30 mil abejas versus 30 avispas japonesas

Las abejas japonesas son famosas mundialmente por su mecanismo de defensa contra las avispas gigantes del japón (V. mandarinia). Al detectar una avispa en tarea de reconocimiento, es decir, una avispa solitaria que explora la región buscando panales y que, al encontrarlos, los marca con una señal de feromonas para así dejar señalizada la ubicación del panal, las abejas deben tomar una acción drástica, y eliminar a la avispa lo más rápido posible. Luchar contra la misma no es una opción, ya que esto le daría la posibilidad de marcar rápidamente el panal, solo les queda un asombroso mecanismo evolutivo: saltar simultáneamente sobre la avispa, encerrarla en una “bola viviente” de abejas, y comenzar a vibrar. Al vibrar, aumentan la temperatura, hasta asesinar a la avispa sofocándola.

Si fallan, el resultado es desastroso. El siguiente video muestra a un grupo de 30 avispas japonesas atacando una colmena de abejas europeas. Este video es una clara señal del peligro que representa introducir depredadores foráneos en una región. Ya que todas las variables de balanceo entre presa y depredador halladas en la región de origen -en este caso la defensa utilizada para asesinar a la avispa antes que esta marque el panal- quedan prácticamente anuladas.

La expedición cientifíca que ingresó a Chernobyl tras el desastre

Entre 1987 y mediados de 1991 un grupo de científicos ucranianos y rusos, a sabiendas de las consecuencias para su salud que esto traería, ingresarían al interior de Chernobyl con el fin de explorar el sarcófago y el estado del reactor accidentado y su combustible. Protegidos solo por trajes de cuerpo entero compuestos por varias capas de algodón y plástico.

Tras varios intentos fallidos por obtener imágenes del reactor número 4, una de sus perforaciones de las gruesas paredes de concreto reforzado de la cámara del reactor sería exitosa. El descubrimiento, como podemos ver en el video, realmente asombroso. El combustible se había transformado en un mineral al que denominarían en un primer momento como “chernobylite” que, distribuido en una manera muy similar a la lava volcánica por toda la sala del reactor, estaba compuesto a partir de combustible nuclear vitrificado, metal fundido, arena y concreto. En algunas áreas el nivel de contaminación era tal que la contaminación llegaba a unos 3400 roentgen por hora.

Un detalle muy interesante del video es el reloj de la sala de control, el cual se se detuvo exactamente a la 1:23 am, el tiempo exacto del accidente. Otro de los puntos de interés del video ocurre a partir del tercer minuto. Cuando el camarógrafo comenta la similitud de la sala del reactor con un campo minado, ya que cada paso presentaba una exposición de radiación distinta al estar el mismo inundado y plagado de restos de combustible nuclear. Para más información puede ver las siguientes fotografías del interior del reactor.

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El bosque peor contaminado del mundo, donde los árboles se tornaron de color rojo

El desastre de Chernobyl fue una de las mayores tragedias ecológicas del siglo XX. El daño fue tal que una ciudad entera debió ser evacuada permanentemente, pero no sólo las ciudades se vieron afectadas. La naturaleza circundante a la planta sufrió un daño irreparable.

Si pensáramos que en el mundo existe un bosque de pinos en el cual, y a causa de la intensa contaminación, sus árboles se tornaron de color rojo, inmediatamente creeríamos que es una historia de ficción o un cuento. Pero no, el Bosque Rojo es algo tristemente muy real. Ubicado en el centro de la planta nuclear de Chernobyl, el mismo es un parche de 10 km2 cuyos árboles, tras absorber una intensa dosis de radiación, se tornaron de color rojizo y amarillento. El problema no fue causado por el desastre original, sino porque en el mismo se enterraron parte de los restos de la planta nuclear y desechos altamente contaminados de la zona. Estos desechos, gradualmente inutilizaron las napas subterráneas, y tornaron el área natural en el que es hoy en día considerado como el bosque peor contaminado del mundo.

No obstante, no solo el color de las plantas es anormal. Sino que varias de las mismas germinan con mutaciones y formas realmente llamativas. El mayor de éstos problemas es el gigantismo, por lo que es posible observar pinos doblados y casi derribados cuyas ramas son incluso más gruesas que su tronco principal.

Hoy en día el nivel de radiación, en las zonas peor contaminadas, puede calcularse entre 0,9 y 1,1 röentgen por hora -unas 100000 veces el nivel de radiación hallado en una ciudad como New York.- No obstante, y como ya hemos mencionado, el problema no esta en la superficie, sino en el suelo, donde los niveles de radiación en las napas llegan a ser fatales para los humanos.

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El fuego que destruyó a Roma en el año 60

El más famoso de todos los incendios de ciudades de la historia fue el ocurrido en Roma durante el Imperio de Nerón. Su fama no se debe sólo ya que además de haber prácticamente arrasado con el centro de la poderosa Caput Mundi, sino porque detrás del mismo a lo largo de los siglos se tejieron incontables leyendas y mentiras. Principalmente, las que le daban un toque oscuro y caótico al origen del mismo aduciendo que fue el mismo Nerón el causante y que éste, ante las llamas y la desesperación de Roma entera, se vistió con un vistoso traje de músico de anfiteatro y con una instrumento similar al violín -con el tiempo la versión cambiaría a un arpa- ejecutaría el hermoso poema musical Iliou persis -El Saqueo de Ilium- riendo de manera descontrolada. Este mito nace a partir de los escritos de Suetonio y Dion Casio quienes, paradójicamente, todavía no habían nacido durante el tiempo del incendio.

Los causantes aun permanecen siendo tópico de debate entre los expertos. No obstante, los recuentos más aceptados hoy en día fueron los realizados por los historiadores romanos Tácito y Plinio el Viejo, quienes al haber sido testigos contemporáneos del siniestro, poseen la mayor autoridad. De los mismos obtenemos que no solo es apócrifa la leyenda de Nerón cantando y ejecutando el Iliou persis, sino que además el emperador ni siquiera se encontraba en Roma al momento de la tragedia, ya que estaba en la ciudad de Antium. Así mismo, y en contraste con la leyenda popular, según Tácito, al enterarse del incendio Nerón fue rápidamente a la ciudad a organizar el combate del fuego, abrió las puertas de su palacio a quienes perdieron sus casas y diagramó la repartición de raciones de comida entre los ciudadanos para evitar la hambruna.

Si bien hubo otros incendios fuertes en Roma, algo que tanto Julio César como Augusto intentaron reducir al regular la construcción de las insulas -edificios de apartamentos de varios pisos hechos principalmente de madera-, el incendio del 64 es el más famoso ya que, además de haber sucedido durante el Imperio de uno de los Emperadores más controvertidos de la historia, destruyó parte de la zona del Circo Máximo, el palacio personal de Nerón, el Templo de Vesta y el Templo de Júpiter así como la destrucción de 4 distritos y el daño extremo de otros 7. Peor aun estos distritos eran el corazón de la zona comercial de Roma, por lo que el daño económico resultaría ser aun mayor que el material.

Posteriormente, rumores sobre la autoría del fuego comenzarían a desperdigarse por toda la ciudad. Para evitar ser considerado como el actor intelectual del mismo, Nerón haría recaer la culpa sobre los cristianos. Como castigo, mando a tirar a varios a los perros y a crucificar a varias docenas. De las ruinas el Emperador mandaría a construir magníficos templos, entre ellos un nuevo palacio, el Domus Aureus. A causa de esto, posteriormente, nacería la leyenda que dice que Nerón causó el incendio para poder construir los nuevos templos y palacio.

La Gripe Española de 1918 – La peor pandemia de todos los tiempos

Gripe españolaHoy en día, el HHS, calcula que el número de muertos a nivel global por causa directa de la Gripe Española ronda entre los 50 a los 100 millones. Sin embargo, este suceso fue oscurecido en notoriedad por los eventos de la Primer Guerra, y hoy en día pocos conocen o están enterados del mismo. Irónicamente, esta pandemia nivel 5, que tuvo lugar de 1918 a 1919, no sólo superó en cantidad de víctimas a la Peste Negra, sino que además incluso múltiplicó varias veces en número a los caídos por la guerra misma. En total el 2,5% de la población mundial pereció y un 20% sufrió este subtipo del virus de la gripe, científicamente denominado H1N1. De hecho, su índice de mortalidad es cientos de veces superior al de los subtipos comunes de gripe (una relación que va al 0,1% para los subtipos comunes, del 2,2% al 20% en el subtipo H1N1).

Con un desgarrador índice de contagio del 50%, y síntomas capaces de debilitar y consecuentemente matar a una persona promedio fácilmente, la enfermedad se extendió como reguero de pólvora por todo el mundo en cuestión de semanas.
Si bien el paciente cero fue registrado en Kansas, el 11 de Marzo de 1918, la enfermedad fue denominada como “Gripe Española” ya que España, al no haber estado involucrada en la guerra, fue el país que más reportó los casos de este virus. Los otros países involucrados en la guerra temían desmoralizar a la población reportando las víctimas. De esta manera, ante los ojos del mundo, España parecía ser de ser el epicentro del virus.

Gripe española

Varios países europeos y americanos entraron en un estado de histeria masiva, y en muchos de estos se llegó a implementar desde toque de queda hasta la detención de ciudadanos que deambularan por la calle sin protección respiratoria. Las morgues y hospitales prácticamente se abarrotaron de cadáveres, debiendo derivar el traslado de cuerpo directamente a quemaderos industriales con el fin de deshacerse rápidamente de los mismos. En el sur de los Estados Unidos, pueblos enteros desaparecieron. Solo en Octubre de 1918 más de 300 mil personas murieron en Estados Unidos a causa de la gripe. La falta de personal, tanto público como privado, llevó a que miles de empresas y servicios básicos como la luz, el agua y el teléfono fuesen interrumpidos. No obstante, la epidemia causaría muchas más víctimas per capita en Europa que en Estados Unidos, esto a causa del mejor manejo de la situación en dicho país. En Estados Unidos, y a diferencia de Europa, los enfermos eran trasladados a enormes centros de control, limitando así la posibilidad de infección de los mismos. Con el tiempo, y tras millones de muertes, la masiva pandemia fue controlada.

El siguiente video es un documental conciso de lo ocurrido, está en inglés, pero podrán ver varias imágenes del caos causado por la epidemia.

Por qué tan mortífera
Hoy en día gracias a un controversial y arriesgado estudio, se pudo teorizar a una hypercitoquinemia, o “tormeta de citoquinas”, como el factor responsable por el altísimo índice de mortalidad del virus. Las citoquinas, grosso modo, son proteínas de control. Las mismas ejercen una función reguladora en las células que las producen. Desde el crecimiento, la comunicación celular, la quimiotaxis, y, pertinente a este caso, la secreción de inmunoglobulinas.Sin complicar las cosas mucho, y haciéndolo fácil de entender, durante una “tormeta de citoquinas” una retroalimentación positiva repetitiva (en castellano: una respuesta en sentido directo a un estímulo que se repite una y otra vez) se produce a causa de la presencia del subtipo H1N1. Como resultado las citoquinas señalan a los macrofagos y las células-T (mecanismos de defensa contra patógenos) a dirigirse en sentido del estímulo. Por una razón todavía no entendida por la ciencia actual, en el caso de la “tormenta de citoquinas” esta retroalimentación positiva se vuelve repetitiva en exceso, y pierde el control que normalmente el organismo ejerce sobre la misma, llevando a la producción excesiva de citoquinas y la deterioración de tejidos a causa del proceso. Como resultados, intensas fiebres, mareos y fatiga extrema llevan a la muerte, incluso, de adultos jóvenes.

Gripe española

El posible “próximo causante” de una pandemia nivel es el H5N1, o gripe aviar, la cual tmabién causa la muerte a causa de una “tormentas de citoquinas”. Y, como bien se mencionó en el video presente en este artículo, el resultado sería mucho peor, ya que los viajes intercontinentales e internacionales se han incrementado enormemente, mientras que la infraestructura hospitalaria, a causa de los modelos de máximo rendimiento económico actuales, ya no está diseñada para soportar pandemias masivas como en el pasado.

Orenburg, el Hiroshima secreto

Durante la Guerra Fría, la Unión Soviética y Estados Unidos realizaron todo tipo de experimentos para conocer la capacidad de operación de sus ejércitos tras una guerra nuclear. Estados Unidos los realizaría en el desierto de Nevada, utilizando soldados a los cuales nunca se les dijo bien a que se enfrentaban; por su lado, la Unión Soviética, en un experimento similar pero aun más descabellado, el 14 de Septiembre de 1954 arrojaría una bomba cerca del pueblo de Orenburg -cercano al rango de Totskoe-, la cual, tras detonar a unos 350 metros de altura a las 9:33 de la mañana, desparramaría una lluvia radioactiva sobre la población civil. Al mismo tiempo, tras una orden del mariscal Georgi Zhukov, el mismo que tras la Segunda Guerra ordenara la violación en masa de cientos de miles de mujeres alemanas y polacas con el fin de “avasallar su orgullo”, 1200 tanques y vehículos de combate así como 320 aviones avanzarían hacia el hipocentro con el fin de realizar simulacros de combate.

Miles de personas se verían afectadas y cientos perderían sus vidas. En el caso de la URSS se calcula que 45 mil civiles y soldados de la región de Totskoe murieron indirectamente como resultado del experimento. Entre las víctimas se encontraban el piloto del Tu-4 que arrojó la bomba quien murió de leucemia y su copiloto quien falleció de cáncer de médula. Hoy en día la cantidad de casos registrados de cáncer en Orenburg duplica a los encontrados en Chernobyl y es comparable con los niveles detectados en Hiroshima y Nagasaki.

Sólo una pequeña cantidad de imágenes de estos experimentos se ha filtrado, todas, tan aterradoras como asombrosas.

El experimento de Orenburg

Las imágenes de este experimento quizás no son tan chocantes como las de Nevada, ya que el duro filtro impuesto por la Unión Soviética impidió su difusión. En la primer imagen vemos a Zhukov junto a Malyshev revisando los últimos detalles del ejercicio; en la segunda imagen podemos ver una de las únicas imágenes publicadas de la detonación, es escalofriante pensar que 350 metros más abajo había 70 mil personas esparcidas en un área de 10 kilómetros.