Category Archives: Mandatarios y figuras de estado

Los dos gladiadores enemistados a muerte que hicieron las paces en la arena y el emperador les otorgó la libertad

Cuando un gladiador comenzaba a salir triunfante este a su vez comenzaba a ganar una gran cantidad de seguidores y admiradores, los cuales apoyaban a su gladiador favorito con una pasión inquebrantable. Muy similar a las estrellas del fútbol en el presente.

Un caso ejemplar es el de Flamma, un adolescente que llegó a Roma siendo no más que un simple esclavo capturado en Siria. Mal alimentado y exhausto tras haber sido expuesto a los elementos durante semanas, el joven fue enviado a la arena como carne de cañón para que fuese rápidamente despachado por los gladiadores más famosos. Pero para sorpresa de todos Flamma poseía experiencia y destreza en combate, y no sólo venció a los gladiadores que lo enfrentaron en su primer encuentro, sino que además gradualmente fue entrenando y luchando hasta convertirse en la mayor leyenda gladiadora en la historia romana. Cuando Flamma luchaba la ciudad entera se paraba y sólo se hablaba del encuentro; ganador de varios torneos, experto en varios tipos de combate y cuatro veces ganador del rudius, la ansiada espada de madera que le otorgaba a un gladiador su libertad tras un duelo memorable, la cual rechazó en cuatro oportunidades ya que disfrutaba de la admiración extrema que los romanos sentían por el.

No todos los combates eran a muerte. Si un gladiador demostraba valentía o talento y a la vez este creía que no podía ganar o continuar luchando debido a una herida, el guerrero entonces solicitaba munerarius, si la autoridad máxima en la arena aceptaba la solicitud (y esto era muy común) entonces se declaraba como missus y el gladiador derrotado podía volver de manera honorable a las barracas para luchar otro día, de lo contrario el gladiador victorioso debía matar al perdedor. Si se luchó con valentía realizar la solicitud no era considerado como vergonzoso, incluso el mismo Flamma solicitó munerarius en cuatro oportunidades distintas. Lo anterior es compresible incluso desde un punto de vista meramente comercial, una vez que dos gladiadores ganaban fama, seguidores y prestigio enviarlos indefectiblemente a morir en la arena no era bueno para los organizadores.

No obstante, cuando se inauguró el Coliseo a finales del siglo I durante la primer batalla ocurriría algo simplemente espectacular. Para la inauguración no se reparó en ningún tipo de gastos. Vespasiano, el emperador que construyó el coliseo, había muerto un año antes y su heredero e hijo Tito utilizó el evento como un festejo de varios días tanto en su honor como para cimentar su posición. La inauguración fue algo nunca antes visto en la tierra, miles de soldados desfilaron por las calles, más de 9000 animales exóticos fueron masacrados en distintos eventos, cientos de esclavos cayeron ante las espadas de los gladiadores y varios duelos entre gladiadores veteranos tuvieron lugar. Sin embargo, el público esperaba con ansias un duelo en particular. Un duelo entre dos gladiadores veteranos, con varias victorias sobre sus hombros. Estos no eran dos gladiadores cualquiera, sino que se trataba de Priscus y Verus, dos hombres que pertenecían a dos facciones de gladiadores distintas y se tenían un gran odio entre si. El público esperaba por supuesto una batalla violenta y brutal, alimentada no sólo por el instinto de supervivencia sino que además enardecida por el odio mutuo.

Así fue que ambos hombres se enfrentaron en la arena. Si bien poco se sabe de la vida de ambos, salvo que Priscus era un esclavo celta y Verus un gladiador veterano y famoso, su duelo ha sido uno de los mejores documentados existiendo menciones al mismo en poemas laudatorios e incluso inmortalizados por el poeta Marco Valerio Marcial. El combate duró un largo tiempo, ambos hombres mostraron extrema valentía y destreza. A medida que el enfrentamiento continuaba y se prolongaba en el tiempo, el público maravillado con el espectáculo de destreza comenzó a pedir la libertad para ambos. Pero Tito permanecía atento al combate ya que ninguno de ellos apuntaba un dedo al aire o arrojaba su arma al suelo (las dos maneras de pedir munerarius). Es aquí donde algo increíble ocurriría, ambos guerreros se miraron a los ojos y decidieron dejar de luchar. Priscus y Verus clavaron sus espadas en la tierra y miraron al emperador. El público presente explotó en clamores hacia el emperador pidiendo por la libertad de ambos y este así lo hizo. Ambos hombres fueron declarados como victoriosos y recibieron las palmas de la victoria y el rudius que les otorgaba la libertad.

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Las estatuas parlantes de Roma, un medio para descargar el descontento popular con origen en el siglo XVI

En Roma existen seis estatuas las cuales se han vuelto un símbolo y emblema de la protesta y el enojo popular. Estas se denominan como las statue parlanti di Roma, o estatuas parlantes de Roma, y permitieron a lo largo de los siglos, incluso durante las épocas de mayor represión ideológica y política de la ciudad, que los habitantes de la misma peguen o cuelguen carteles ya sea con epigramas o poemas comentando y enumerando sus descontentos y criticas hacia las autoridades o la situación social del país siempre con un tono cínico o ácido y a la vez con mucho humor.

La tradición no es nada nueva, y se remonta hacia varios siglos en el pasado llegando a haber desatado la ira de las figuras de poder más importantes de Roma a causa de los mordaces y ácidos mensajes dejados por los protestantes de manera anónima. De hecho, una las más famosas estatuas parlantes, Il Pasquino, irritó a tal punto al Papa Adriano VI en el siglo XVI que este quiso arrojarla al río. No obstante, como la misma es una estatua que se remonta a la época final del Imperio Romano y las autoridades católicas de la época no estaban seguras si se trataba de un hombre cualquiera o uno de los primeros santos ya que la estatua había sido desenterrada de pura casualidad mientras se renovaba un camino de la ciudad; el irascible Papa no pudo salirse con la suya, debiendo de conformarse con ordenar la presencia de una guardia militar permanente junto a la misma para evitar así que los sagaces críticos siguiesen dejando mensajes con críticas a la iglesia y burlas contra su persona. Hoy en día se sabe que la obra en realidad representa al rey espartano Menelao, uno de los protagonistas de La Iliada. Il Pasquino fue la primera de todas las estatuas parlantes, y con ella se inició una tradición centenaria, la cual, irónicamente, quizás nunca se hubiese popularizado si Adriano VI hubiese sabido soportar de manera más adulta las críticas.

Cada una de estas estatuas tiene generalmente un tópico en el cual se especializan. Por ejemplo, otra de las estatuas parlantes, la estatua de Madama Lucrezia, la amante del rey de Nápoles, generalmente suele sostener carteles mencionando las varias infidelidades y desfachatadas aventuras de algunos políticos italianos. Con Berlusconi Lucrezia ciertamente se hacía un festín. Así mismo, se encuentra también la estatua del Abate Luigi, también de la época final del Imperio Romano y caracterizada por sus constantes mudanzas, ya que la misma fue cambiada de lugar una docena de veces. Durante una de estas mudanzas uno de los trabajadores perdió el equilibrio y la estatua cayó al piso de cabeza, pulverizando la misma en el proceso. Desconcertados, las autoridades de la ciudad ordenaron a uno de los museos a remplazar la cabeza original de la estatua por alguna otra en su colección que no tuviese cuerpo. Por dicha razón se considera que la estatua “perdió la cabeza” y generalmente se deja en ella mensajes relacionados a la locura y problemas de juicio.

Si bien se las denomina conjuntamente a las seis como estatuas, algunas son fuentes. En total estas son: Pasquino, en la Plaza de Pasquino; Madama Lucrezia, en la Plaza San Marco; Marforio en los Museos Capitolinos; la Fontana del Babuino, en la vía del Babuino; la Fontana del Facchino, en la vía Lata y la estatua del Abate Luigi, en la Plaza Vidoni.

El museo sumergido de Tarkhankut

En el pasado habíamos hablado en Anfrix sobre como inmediatamente tras derrumbarse la Unión Soviética en varias de las repúblicas que la conformaban miles de personas tomaron las calles destruyendo monumentos y arrancando estatuas y bustos de sus pedestales. En una de estas naciones, más precisamente en Ucrania, dichos bustos y estatuas fueron arrojados al mar, creando así varios “museos sumergido” como testamentos mudos del periodo soviético.

No obstante, de lo anterior nacieron varios proyectos para crear museos sumergidos por toda Ucrania. Entre los más famosos se encuentran los ubicados en las regiones de Odesa, Tarkhankut y la impronunciable Dnepropetrovsk. Entre los planes se encontraba el de construir otro museo bajo el agua en la región de Kerch, Crimea, famosa por ser parte de la Ruta de la Seda y poseer varias reliquias arqueológicas sumergidas. Sin embargo, el reciente conflicto con Rusia ha imposibilitado la concreción el proyecto, el cual iba a representar una reproducción a escala de la histórica ciudad de Acre.

De los tres anteriormente mencionados es el museo hallado en Tarkhankut el más espectacular de todos. El mismo se encuentra ubicado en el Mar Negro a unos 12 metros de profundidad y 110 metros de la costa, y fue creado en 1992 por un grupo de buceadores quienes en un principio comenzaron a organizar algunas de las estatuas arrojadas al agua de manera artística, como si se tratase de un museo en si mismo, pero rápidamente el “museo” convirtió en un museo propiamente dicho cuando distintas obras a ser exhibidas fueron creadas para el mismo. Desde recreaciones de obras arquitectónicas como la Torre Eiffel hasta recreaciones de obras artísticas famosas.

Con sus dos “salas”de exhibición que separan las piezas soviéticas de las más modernas realizadas para el museo, gran cantidad de visitantes solían bucear a través del mismo. No obstante, el conflicto anteriormente mencionado entre Rusia y Ucrania ha puesto al museo dentro de la zona en conflicto, por lo que en los últimos dos años la asistencia al mismo se ha visto reducida.

El sultán que intentó destruir las pirámides

Las pirámides son el mayor testamento de la ingeniería egipcia, una obra tan avanzada para su tiempo y tan espectacular que a veces para darnos una idea del contexto de las mismas es útil el recordar que cronológicamente Cleopatra se encuentra más cercana a nuestros días que a la construcción de las pirámides. En efecto, la Reina ptolemaica nació hace unos 2.085 años, más precisamente en enero del año 69 a. C. en Alejandría. La Gran Pirámide de Giza, no obstante, fue construida durante la 4ta Dinastía, hace aproximadamente unos 4.600 años, lo que distancia a la Gran Pirámide de Cleopatra en unos 2.515 años.

Si bien son una maravilla, no todo el mundo a lo largo de la Historia pensó lo mismo, en especial un extremista islámico del siglo XII quien se puso como tarea el destruir las pirámides por ser “instrumentos de idolatría”. Éste extremista no era cualquier persona, sino que se trataba de Al-Aziz Uthman sultán de egipto y el segundo hijo de Saladino, famoso por luchar contra Ricardo Corazón de León durante la Tercera Cruzada

Es así que Al-Aziz comenzó a destruir pirámides menores, siempre ordenando a sus hombres el remover las piedras base de las mismas. Posteriormente comenzó a ocuparse de las pirámides medianas, dañando la pirámide de Micerino, la cual por fortuna no colapsó pero sí quedó con una franja o brecha en una de sus caras producto de la remoción de piedras. Según recuentos de la época los trabajos duraron ocho meses, y el mayor problema con el que se encontraron los mineros contratados para ésta tarea fue que además del arduo trabajo de remover las piedras, al hacerlo las mismas caían enterrándose en la arena lo que llevaba a que el acceso hacia la cara fuese cada vez más difícil. En efecto, los mismos encargados de destruir la pirámide fueron los que le comunicaron al caprichoso líder que la destrucción de la misma sería tan costosa como su construcción.

Sin embargo, el sultán no se contentaba con atacar a las pirámides menores y su meta era el destruir la más grande de todas: la Gran Pirámide de Giza. Al-Aziz entonces comenzó a juntar fondos y a reclutar un verdadero ejército de trabajadores para concretar dicho fin. Durante varios meses los trabajadores intentaron todo tipo de técnicas para remover las grandes y pesadas piedras de la Gran Pirámide, sólo pudiendo llegar a remover fracciones de algunas piedras ubicadas en uno de los vértices. El talento de los ingenieros egipcios pudo más que el fanatismo del extremista, y durante esos meses Al-Aziz despilfarró tanto dinero para tan sólo provocar un daño minúsculo que terminó abandonando por completo su idea de destruir las pirámides.

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Cómo los kanes mongoles encontraron un agujero legal para seguir matándose unos a otros

La realidad siempre supera a la ficción, y las puñaladas por la espalda, las trampas y las confabulaciones que había entre los líderes mongoles eran tales que dejaban cualquier cosa vista en Game of Thrones como un jugo de niños. Esto llegó a tal punto que las distintas confederaciones mongoles comenzaron a desangrarse unas a otras. Claro, los kanes se tenían más odio entre ellos que a sus enemigos externos, y preferían enfrentarse en el campo de batalla o batirse a duelo constantemente antes que ir a hacer la guerra afuera.

Juan de PlanoEs así que en agosto de 1246 un gigantesco consejo con docenas de príncipes, duques, kanes y sultanes de todo el mundo y miles de invitados se reunieron para asistir a la elección de un nuevo gran líder de los mongoles, Guyuk Kan. Entre los presentes se encontraba un fraile católico llamado Juan de Plano quien documentó extensivamente los ritos y los acontecimientos del evento, incluyendo los fastuosos regalos enviados desde las más lejanas tierras al nuevo gran kan. El fraile también llevaba consigo un regalo, dos cartas escritas por el Papa Inocencio IV con mensajes para Guyuk. Ciertamente, desde occidente se miraba a los mongoles con extremo temor. Rusia y Ucrania habían sido subyugadas hacia no mucho (en la imagen cabezal vemos la tortura de los príncipes eslavos), y las hordas mongoles se encontraban avanzando fuertemente sobre Medio Oriente (12 años más tarde, en 1258, los mongoles capturarían Bagdad, una de las capitales del mundo, masacrando a más de 1 millón de personas y destruyendo la Casa de la Sabiduría, una biblioteca que era incluso más grande que la Biblioteca de Alejandría). Ciertamente el Vaticano veía la caída de Polonia, Austria y Hungría como algo inevitable, por lo que intentó calmar la situación enviando las cartas como símbolo de paz, una especia de tregua (aunque no creas que las cartas eran sumisas, Inocencio IV literalmente llamaba a Guyuk un hereje que iba por el camino equivocado, si Guyuk no hubiese muerto tan tempranamente cuando cabalgaba en pie de guerra hacia Europa de una enfermedad, lo que desató una interna brutal entre los mongoles, la cabeza de Inocencio IV hubiese sido expuesta en la punta de una lanza).

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No obstante, lo más curioso que Juan de Plano documentó, fue el inusual agujero legal que los kanes menores encontraron para continuar matándose unos a otros. Para evitar justamente esto, uno de los Gran Kanes anteriores junto a un consejo de nobles habían pasado décadas atrás una ley bajo pena de muerte que prohibía a los kanes “desparramar la sangre noble sobre el suelo”. Ciertamente, al no poder matarse unos a otros, pararían las luchas internas…

Pero la ambición lo puede todo, y prontamente los kanes encontraron un “agujero legal”. La ley no decía nada sobre no terminar con la vida del otro noble, simplemente “no desparramar su sangre”. Por lo que prontamente comenzarían a capturar a sus enemigos y asesinarlos de manera tal que no larguen sangre.

Caldero mongolPor ejemplo, en el 1206, Jamukha, líder de los mongoles Khamag fue capturado por sus rivales y asesinado mediante “quebradura de espalda”, ni una sola gota de sangre derramada, por lo cual su ejecución no fue ilegal. Lo más curioso es que el mismo Jamukha había ideado su propio método de matanza sin sangre con anterioridad, cuando en 1196 tras vencer en batalla a su joven hermano, Gengis, quien logró escapar por un pelo y que luego se convertiría en el más grande de todos los Kanes en la historia y uno de los cinco líderes militares más famosos en el mundo entero, asesinaría a todos los generales capturados sin derramar una gota de sangre: hirviéndolos vivos en aceite.

Albania, el país con 25 búnkers por kilómetro cuadrado

Búnkers de AlbaniaExisten en todo el mundo territorios plagados de estructuras defensivas, legados de guerras pasada que sirven como un recordatorio de tiempos oscuros. Holanda, por ejemplo, tiene playas con un búnker cada 100 metros ya que los Nazis temían un desembarco aliado masivo. No obstante, como Albania no hay ningún otro lugar en el mundo. Un país de sólo 28 mil kilómetros cuadrados con más de 700 mil búnkers.

Búnkers de AlbaniaAlbania es un pequeño país que durante su historia fue testigo de infinidad de conflictos, guerras y batallas. El siglo XX no fue diferente, y durante la Segunda Guerra fue primero ocupado por la Italia Fascista y luego durante la caída del Eje sumido en una breve guerra civil en la cual el dictador comunista Enver Halil Hoxha tomó el poder absoluto de manera sangrienta.

Búnkers de Albania
Muchos de los búnkers fueron reconvertidos a establecimientos comerciales tras la caída del comunismo.

Hoxha se perpetuó en el poder durante 40 años, y se caracterizó por su paranoia y los constantes conflictos étnicos entre albaneses, kosovares, macedonios y yugoslavos viviendo en territorio albanés. Sin mencionar las fuertes tensiones con sus vecinos y un virtual “estado de guerra” con Grecia y Yugoslavia, a pesar de que los yugoslavos eran también comunistas.

Búnkers de Albania

Búnkers de AlbaniaFue durante éste período en el cual decidió construir sin parar y empleando a miles de cuadrillas de obreros cientos de miles de pequeños y medianos búnkers, así como también conductos fortificados entre las montañas. Muchas de éstas estructuras no tenían valor militar alguno, y se encontraban emplazadas en lugares sin ninguna importancia como caminos rurales, plantaciones de trigo y hasta poblados de no más de 70 habitantes. La construcción y mantenimiento de las estructuras acarreaban un peso brutal para le economía de Albania, pero nada podía disuadir a Hoxha, quien ni siquiera escuchaba a los asesores Rusos y sus propios generales sobre la poca importancia de la mayoría de los búnkers y prefería seguir construyendo éstas edificaciones a costa de caminos, puentes y viviendas.

Búnkers de Albania

Tras la muerte de Hoxha y la posterior caída del comunismo en Albania y la caída del comunismo las estructuras quedaron completamente abandonadas, muchas usurpadas por personas sin hogar, otras reutilizadas como bares e incluso establos para animales. Más curioso aun, si bien en la actualidad hay unos 700 mil búnkers, en su punto máximo llegaron a existir más de 750 mil, pero la falta de mantenimiento y los proyectos urbanísticos están reduciendo el número velozmente.

Cómo el nacionalismo holandés hizo naranja a las zanahorias

La economía ha logrado que las sociedades urbanas asocien la variedad más eficiente o económica de cosechar de una fruta o verdura con dicha fruta o verdura en si mismas, muchas veces sorprendiéndonos cuando vemos la enorme variedad que existe de las mismas.

De historia stirpium commentarii insigneQuien escuche la palabra zanahoria inmediatamente la asociará con un color naranja intenso. Incluso, podríamos decir que a tal punto que naranja y zanahoria son sinónimos hoy en día. Pero esto no siempre fue así, las zanahorias son una raíz comestible relativamente moderna. Si bien la planta en si fue cultivada durante miles de años y utilizada como una aromática medicinal, no fue hasta el siglo X que campesinos en Irán e Iraq comenzaron a seleccionar plantas de zanahoria con el tronco de su raíz cada vez mas grueso, ya que éste era muy rico en nutrientes.

Lustgarten der GesundtheitOriginalmente de color purpura y agrias una mutación llevó a que se logre una zanahoria amarilla de mejor sabor, y esta rápidamente se comercializó hacia Asia y Europa, llegando a España en el siglo XI y rápidamente al resto de Europa durante los siguientes tres siglos. Eventualmente infinidad de variedades comenzaron a cultivarse por todo el mundo, siendo en Inglaterra la variedad amarilla la preferida.

Bandera del príncipe de HolandaEs aquí donde ocurre tan singular curiosidad, cuando en el siglo XVII campesinos Holandeses de la comunidad agricultora de Hoorn comenzaron a cultivar zanahorias seleccionando con cada nueva cosecha las más naranjas hasta, eventualmente, llegar al color actual para honrar a Guillermo de Orange, héroe nacional, y no cualquier naranja, sino uno idéntico al que aparece en la bandera del príncipe.

El poder naval y comercial de los Países Bajos llevaría a que esta “variedad conmemorativa“ se popularicé en el mundo entero. Esto, no obstante, fue algo muy afortunado, ya que el componente que hace que las zanahorias sean naranja es el beta caroteno, un pigmento vegetal extremadamente rico en vitamina A.

Capturando pirañas y los mortales safaris de Roosevelt

Si bien éstos peces no son ni siquiera tan temibles ni tan destructivos como su fama los presenta, debemos culpar a un film homónimo a la especie de los 70s y a Theodore Roosevelt por su mala reputación hoy en día. En efecto, los safaris y viajes de Roosevelt fueron extensivos y numerosos, y en su gran mayoría absolutamente reprochables y destructivos, de ésto hablaremos en unos momentos. En su popular libro de 1913, el cual fue bestseller durante meses, el ex-presidente fundó los cimientos de todos los mitos actuales sobre las pirañas

“Son el pez más feroz del mundo. Incluso los peces más formidables, como los tiburones o las barracudas, usualmente atacan cosas más pequeñas que ellos. Pero las pirañas habitualmente atacan cosas mucho más grandes que ellas. Rebanarán un dedo de una mano deslizándose en el agua descuidadamente; mutilan nadadores —en cada río de Paraguay hay hombres que han sido mutilados; desgarrarán y devorarán a cualquier hombre o bestia heridos”

Peligrosas, quizás no tanto; feroces, eso sí…

Sin embargo, su ferocidad no es un mito, y en las amazonas se las suele atrapar utilizando una pieza de carne. En sólo unos minutos pueden recolectarse docenas de pirañas.



Un personaje que “amaba a los animales” tanto que no podía dejar de matarlos

El safari de RooseveltLa expedición fue pagada por el Museo Smithsonian, y tenía como objetivo recolectar especímenes africanos para la colección de taxidermia del museo y darle el gusto de vivir una aventura a un flamante ex-presidente y ser despreciable, famoso por su pensamiento racista y que consideraba que “amar a la naturaleza” era ir de safari y matar a todo lo se le cruzase por delante de su rifle bajo la tutela de otro personaje nefasto, el cazador furtivo R. J. Cunninghame.

En un tiempo, el cual por fortuna terminó y ahora es parte del pasado, donde los zoólogos, naturalistas y biólogos creían que ir y matar a miles de animales para llenar colecciones de museos era una práctica El safari de Rooseveltaceptable, Roosevelt, partidario de la eugenesia, de la esterilización forzada de personas, y quien llegara además a decir que deseaba matar a 9 de cada 10 aborígenes para así “mejorar la raza”de los Estados Unidos, terminó con la vida de 11.400 animales, la gran mayoría de éstos El safari de Rooseveltgrandes animales como elefantes, rinocerontes, leones, etc. 512 fueron exterminados directamente por el y su hijo, mientras que el resto fueron exterminados por las casi 80 personas que integraban el grupo de cazadores y sirvientes que escoltaban a alguien que sólo es valiente cuando tiene un rifle en mano y docenas de guardaespaldas.

En efecto, mató tantos animales durante el año que duró la expedición que le llevó más de ocho años a los expertos del museo catalogar los especímenes.

El safari de Roosevelt El safari de Roosevelt El safari de Roosevelt

Mindon Min y su gigantesco libro de mármol

Placa de piedra en KuthodawMindon Min, penúltimo Rey de Burma, fue ciertamente un gran amante de la lectura, y ésta pasión, así como su interés por el budismo de la rama Theravāda, lo impulsaron a crear el libro de mayor tamaño en el mundo.

Tras realizar varios viajes a Occidente y traer consigo nuevas tecnologías y métodos que modernizaron a Burma considerablemente, mejorando a su vez de manera notable la calidad de vida de la población, Mindon Min quizo además engalanar la pagoda dorada de Kuthodaw hallada en la colina de Mandalay con una gran y monumental obra en honor al budismo Theravāda. Con lo anterior en mente y tras una serie de reuniones con distintos especialistas, Min comanda a sus escribas a escribir el tipitaka, es decir el cuerpo de doctrinas del canon Pali y fundación del budismo Theravāda, en una serie de placas de roca.

Cada placa, de dimensiones que iban entre metro y medio de largo por poco más de un metro de ancho, reflejaría dos de las más de mil cuatrocientas páginas del canon, y a su vez vez los textos estarían grabados en oro. La tarea requirió de algunos años para ser finalizada ya que el mármol para las placas no sólo debía ser traído en bote desde una cantera ubicada a 32 kilómetros, sino que además cada escriba encargado con copiar los textos en la roca tardaba unos tres días por placa y luego cada artesano encargado con picar el mármol y pintarlo trabajaba a una velocidad de 16 líneas diarias.

Una vez copiado todo el texto en las placas cada una de las mismas fue puesta bajo el resguardo de una estupa, estructura muy común en el budismo utilizada para almacenar reliquias, junto a una gema. Éstas 729 estupas a su vez se encontraban distribuidas de manera uniforme alrededor de la pagoda ya mencionada. Siendo su organización no aleatoria, sino que las mismas se distribuyeron en grupos circulares que deben ser recorridos comenzando desde las filas más cercanas al interior y en sentido de las agujas del reloj.

Vista aérea de Kuthodaw

El monumento fue abierto en el año 1868, y, si todo sale acorde a los deseos de Mindon Min, el mismo deberá existir por cinco mil años para así haber cumplido con su tarea. Es decir, el mantener vivo al cuerpo fundacional del Theravāda.

Placa del canon budista en Kuthodaw Pasillo de estupas en Kuthodaw Pagoda dorada de Kuthodaw Mindon Min

La invasión mongol a Japón del siglo XIII relatada por sus protagonistas

La historia de la invasión del Imperio Mongol a Japón liderada por Kublai Khan en el siglo XIII es la historia en la cual un bravucón acostumbrado a amedrentar a quien se le interponga se topa con alguien más duro que termina propinándole una paliza. Si bien a un costoso precio y ayudado por las tormentas, Japón supo adaptarse, sobreponerse y terminar venciendo al gigante invasor. Todo quedando registrado en una serie de impresionantes ilustraciones ordenadas por el legendario guerrero samurai Takezaki Suenaga.

Invadiendo Japón
Tras subyugar a Corea y conquistar gran parte de China el Gran Khan mongol puso sus ojos en Japón, ciertamente la joya de Oriente y las islas que nunca nadie pudo doblegar. Él se propuso a ser el primero en conseguirlo. Para su infortunio, tanto la naturaleza como el duro espíritu japonés se pusieron en su contra.

Mōko Shūrai Ekotoba

La primer invasión tuvo lugar en el año 1274, y para la misma se emplearon más de 300 navíos de gran porte y alrededor de 450 barcos y botes de soporte con suministros. Primeramente las fuerzas mongoles invaden las islas lindantes de Tsushima e Iki mostrando gran crueldad, incluso textos mongoles mismos afirman que se mutilaban las manos de mujeres japonesas para clavarlas en los cascos de los barcos y así golpear emocionalmente a los soldados japoneses. Luego de estas breves incursiones comienza el grueso de la invasión al intentar desembarcar en la bahía de Hakata. A éstas alturas los japoneses tenían todas las de perder, tras cinco décadas de paz interna sus generales contaban con muy poca experiencia real en la guerra a gran escala, mientras que los mongoles al mismo tiempo, y debido a su expansión territorial, iban con experiencia, técnicas y tecnologías ganadas en sus numerosas batallas contra europeos y árabes -hacía poco más de 20 años atrás que lograban reducir Bagdad a cenizas, evento del cual ya hablaremos-. No obstante, una gigantesca tormenta destruye una gran porción de la armada mongol dándole a los japoneses la oportunidad de utilizar botes pequeños y abordar con sus guerreros samurai el resto las naves enemigas para entablarse rápidamente en combate cuerpo a cuerpo y quitarle así a los invasores su mayor ventaja, el combate a distancia utilizando jinetes arqueros. Más de veinte mil guerreros mongoles, chinos y coreanos -los mongoles solían llevar consigo guerreros de sus estados vasallos- fueron eliminados.
Mōko Shūrai Ekotoba

No vencido, el Gran Khan mongol da la orden para una nueva invasión, ésta vez mucho más grande y con la intención también de vengar lo sucedido durante la primera. Al mismo tiempo, los japoneses no dormirían en sus laureles, sino que comenzaron a crear toda una serie de enormes muros de piedra y fortalezas en lugares clave así como varias estrategias defensivas entre las que se encontraba la puesta a punto de los guerreros samurai bajo un estricto y extremadamente duro régimen de entrenamiento y combate, con foco especialmente en los samurai ubicados de la isla de Kyushu.
Mōko Shūrai Ekotoba

La segunda invasión tuvo lugar, para evitar los problemas de la primera, durante la época primaveral del año 1281. La misma tomó dimensiones épicas y se dividió en dos fuerzas: la más grande compuesta por más de 3.500 naves y más de 100 mil guerreros partiendo desde el sur de China y la segunda compuesta por más de 900 naves y 40 mil guerreros partiendo desde Masan. Inicialmente una serie de problemas llevaron a que la segunda flota se retrase mientas que parte de la armada coreana fue aniquilada cerca de Tsushima. Estos fueron solo contratiempos y no les impediría continuar con su invasión a toda marcha. No obstante, los japoneses lograron efectivamente predecir los planes de invasión mongoles, y para el verano de ese mismo año el combinado de las flotas mongoles, chinas y coreanas, tras destruir Iki-shima, desembarcan en Kyushu, isla en la cual se encontraban esperándolos los más aguerridos y experimentados guerreros samurai de Japón. El resultado fue toda una carnicería, en un evento hoy conocido como la Batalla de Koan más de 25 mil invasores fueron brutalmente masacrados por las espadas japonesas forzándolos a retornar a sus navíos. Trampa mortal, ya que un tifón, al que los japoneses hoy recuerdan con el nombre de kamikaze -viento divino- arremetió contra la flota del Khan hundiendo la mayoría de las naves. Otros problemas en Asia y la dura lección dada por los japoneses harían que el Gran Khan abandone sus intentos de una tercera y aun más grande invasión.
Mōko Shūrai Ekotoba

Los rollos
Entre los años 1275 y 1293 Takezaki Suenaga, uno de samurai involucrados en ambas invasiones, ordena la creación de dos rollos llamados Mōko Shūrai Ekotoba -Relato Ilustrado de la Invasión Mongol- en los cuales se describe de manera gráfica y pequeños textos lo sucedido durante la invasión. En los mismos se ven tanto batallas navales como terrestres, y se observan las armas y tácticas utilizadas. Si bien existen varias copias posteriores, los originales se encuentran guardados en el Museo Imperial de Japón.

Enlaces relacionados
Gracias a el trabajo del Museo Imperial de Japón y la universidad de Bowdoin hoy los rollos se encuentran restaurados y en linea. En éste sitio -una vez allí click en View Scrolls- se puede acceder no sólo a las versiones originales, sino que también a las copias posteriores.

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La legendaria katana perdida de Masamune.

La obra de ingeniería que cortó a un país en dos

Nota: Esto iba a formar parte de la entrada sobre el nuevo Argo, pero por cuestiones de claridad he decidido cortarlas en dos

El canal de Corinto es quizás una de las obras de ingeniería más espectaculares en el mundo, no sólo por su belleza y tamaño sino además por su impresionante y milenaria historia. El mismo es un canal excavado sobre la roca del istmo de Corinto a finales del siglo XIX, y cuenta con una altura de más de 40 metros y una extensión de 6,3 kilómetros de largo debido a lo cual logra cortar efectivamente a un país en dos al separar a la región griega del Peloponeso de la Hélade -la Grecia continental-. Al momento de ser finalizado, en 1983, trajo un gran beneficio económico a la región, ya que creaba una vía marítima entre las aguas del golfo de Corinto con las del mar Egeo salvando así a las naves mercantes de tener que hacer un viaje de más de 400 kilómetros para cubrir estas dos áreas.

El canal de Corintio

Una rica historia
Lo más interesante de ésta obra es que desde hace casi tres mil años emperadores y generales han soñado con lograrla sólo para ver sus intentos demolidos por la enorme extensión de la tarea. El primer gobernante que intentó hacerlo fue Periandro el tirano alrededor del año 630 a. C. Abandonando el proyecto a los pocos años y conformándose con construir una serie de rampas marítimas en los alrededores. El segundo en intentarlo fue Demetrio I de Macedonia, quien en el tercer siglo después de Cristo intentara crear una línea de comunicación entre ambos puntos geográficos; abandonando el proyecto tras que un error de cálculos por parte de sus ingenieros lo llevara a creer que tal obra inundaría toda la región. Incluso, según el historiador clásico Suetonio, el mismo Julio César pensó en crear tal canal. No obstante, su repentino asesinato le impidió, entre tantas otras cosas, llevarlo a cabo. El próximo sería el emperador Nerón, quien fiel a su estilo despampanante, viajó hacia la región y, como ha sido fuertemente documentado, con un pico comenzó a cavar hasta llenar una canasta de trabajo entera con suelo del istmo -tan sólo intenten imaginar la escena, un emperador romano escoltado por su guardia pretoriana y vestido con toga púrpura y corona de laureles de oro hundido hasta los tobillos en el barro picando el suelo para alentar a su ejército de esclavos recientemente capturados en su guerra contra los judíos a cavar la tierra con esmero para partir un país al medio-. Si bien muy posiblemente lo podría haber llegado a logar dada la cantidad de recursos que puso en la tarea, Nerón muere al poco tiempo y el proyecto es abandonado por su sucesor. Curiosamente algunas de las tareas realizadas por los ingenieros de Nerón, como los ejes para estimar la calidad del suelo y el trazado del canal mismo, sirvieron a los trabajadores que a finales del siglo XIX concretaron definitivamente la tarea. De hecho, el canal original sigue el curso del canal trazado por Nerón.

El nuevo Argo El canal de Corintio El canal de Corintio

Si bien el canal hoy ha quedado pequeño para los superbarcos mercantes, el mismo continua siendo una concurrida atracción turística, especialmente para los amantes de la navegación a vela. En el mismo se han realizado todo tipo de eventos y acrobacias, que van desde vuelos en planeador hasta saltos en motocicleta, como podemos ver en el siguiente video donde se muestra al famoso motociclista extremo Robbie Maddison saltar sobre el canal desde una rampa.

Mons Meg, la versión medieval de la Estrella de la Muerte

El plan de Darth Vader y el Emperador era tan ridículo que terminaba siendo genial: crear un súper cañón láser capaz de destruir un planeta enemigo de un solo disparo y así rendir la galaxia a sus pies. Increíblemente, y en un típico caso donde la realidad imita al arte, el duque Felipe III de Borgoña tuvo una idea muy similar: construir un súper cañón capaz de destruir las murallas de castillos enemigos de un sólo disparo y así rendir a los ingleses a sus pies.

Mons Meg

Castillo Threave Si bien existen muchas teorías sobre los orígenes y el por qué de éste cañón, la más aceptada es que su construcción fue encargada por Felipe III de Borgoña en Junio de 1449 con un claro fin: sembrar terror en las tropas inglesas durante la guerra de dicha nación contra Escocia. Completarlo llevaría más de tres años y medio, y una vez terminado sería una mole de casi siete toneladas y 4,6 metros de largo. Con su calibre de de 510 milímetros se podían disparar balas de hasta 183 kilogramos a varios cientos de metros de distancia las cuales impactaban contra sus blancos haciendo desastres en las fortificaciones enemigas. Si bien sí era capaz de destruir murallas de un sólo disparo, para cuando fue terminado la guerra con los ingleses también lo había hecho, y el súper cañón resultaba ser tan pesado y masivo que requería de al menos 50 hombres para armarlo y operarlo asi como una veintena de mulas para moverlo junto a sus municiones. Razón suficiente para retirarlo, a pesar de su astronómico costo de construcción, a sólo ocho años de haberlo puesto en servicio. Tras su cancelación formal el cañón sería regalado por el duque al rey de Escocia y utilizado solamente durante saludos protocolares a visitas de alto nivel o aniversarios de la realeza. Siendo disparado por última vez durante la boda del rey Jaime I.

Si bien su servicio fue corto el cañón si vio acción, y cumplió con todo lo prometido. Según teorizó el afamado y ya fallecido historiador escocés Nigel Tranter, los enormes agujeros en las paredes del castillo Threave fueron infligidos por el Mons Meg, y sólo bastaron cuatro disparos del mismo para que los defensores depongan sus armas.

Siglos más tarde los nazis crearían su propios súper cañones, los cuales dejaban al Mons Meg como una miniatura. De los mismos hemos hablado en ésta entrada. -notar que la entrada enlazada es del 2006 y mi dominio de la lengua española no era muy bueno por aquel entonces-

El error de vuelo que arrojó cuatro bombas termonucleares sobre España

Bombas de los palomaresLa Guerra Fría fue un tiempo caótico en la historia de la aviación. Ya que tanto Occidente como la Unión Soviética debido a la doctrina de “venganza inmediata” mantenían constantemente flotas de bombarderos armados con bombas nucleares con el fin de, en caso de un ataque enemigo, ser capaces de contraatacar efectiva y rápidamente con un ataque nuclear devastador. No es casual entonces que la perdida de bombas atómicas se hiciera un problema regular entre ambos bandos. Siendo quizás el tratado a continuación el más impresionante de todos.

Era el 17 de Enero de 1966 y un bombardero B-52G sobrevolaba el Mediterráneo cerca de la municipalidad de Cuevas del Almanzora mientras se encontraba realizando una tarea de acoplamiento con un avión cisterna KC-35 con el fin de abastecerse de combustible. Pero un error por parte de las tripulaciones llevó a que el acople no fuese exitoso causando una colisión entre ambas naves que derivaría en un incendio aéreo y terminaría con la explosión del avión cisterna y la precipitación a tierra del bombardero. Partes del fuselaje y su mortal cargamento de bombas termonucleares lloverían en la región.

U.S.S. Petrel junto a una de las bombas de PalomaresDe las cuatro bombas tres caerían sobre tierra y otra en el mar. Si bien la última no causaría ningún daño, dos de las caídas en tierra llegaron a detonar sus explosivos, siendo sólo gracias al sistema de seguridad interno de los artefactos que las mismas no fueron capaces de causar una reacción nuclear en cadena. Sin embargo, esta explosión sería suficiente como para desperdigar el plutonio contenido en las bombas dentro de un aérea de 2 kilómetros cuadrados, convirtiendo a las mismas en bombas sucias (bombas que liberan material radioactivo).

Rápidamente tras lo ocurrido varios equipos de recuperación y descontaminación estadounidenses se harían presentes, con una inicial y fallida intención de mantener el suceso bajo extremo secreto. Si bien las tres primeras bombas serían recuperadas rápidamente, la cuarta, caída en aguas costeras, permanecería en el misterio. En su búsqueda primeramente se utilizaría una nueva técnica estadística para intentar localizarla en las áreas más probables, pero tras varias semanas los intentos resultarían infructuosos, siendo localizada finalmente gracias al relato de un pescador que la vio caer mientras se encontraba navegando con su pequeño bote. El pescador, llamado Francisco Simó Orts, se volvería famoso y sería conocido de allí en más como Paco el de la bomba.

Intentando limpiar la imagen de PalomaresPor supuesto que el incidente no le saldría barato a los Estados Unidos, ya que cuatro días más tarde el gobierno español cancelaría definitivamente el permiso de vuelo a aviones pertenecientes a la OTAN sobre España y el Estrecho de Gibraltar. En conjunto a ésto agentes soviéticos organizarían protestas en embajadas con el fin de atraer a los medios internacionales a reportar lo ocurrido. Si bien se retiraron toneladas de tierra contaminada, incluso hasta el día de hoy aun continúan registrándose fuertes niveles de radiación en las aéreas cercanas a Palomares. Llegándose en el 2006 a un nuevo acuerdo entre España y los Estados Unidos para compartir los costes de descontaminación.