Category Archives: Deportistas y atletas

Espeleo buceo, la exploración de estrechas cavidades sumergidas

La espeleología, actividad que se basa en la exploración y el estudio de cavidades subterráneas muchas veces las cuales no son más que estrechas aberturas verticales, es ya de por si una de las actividades más peligrosas y físicamente demandantes que se pueda practicar. Si a eso le agregamos lugares sumergidos el peligro se incrementa de forma exponencial. El espeleo buceo es la exploración de cavidades sumergidas, muchas veces tan estrechas que los buzos no tienen más remedio que quitarse las botellas para poder avanzar por pasajes y pequeñas aberturas. De hecho, la actividad es tan peligrosa que en varios lugares del mundo existen carteles de advertencia sumergidos en las entradas a las cavernas.

El siguiente vídeo fue filmado en la caverna Castle Rock en Fennimore, estado de Wisconsin. El buzo en varios tramos debe quitarse las botellas e incluso el casco para poder continuar avanzando. En inglés la técnica de llevar las botellas por delante se suele denominar como “no mount diving” (buceo desmontado), y generalmente se combina con otras técnicas como la denominada “sidemount diving” (buceo de montaje lateral) en la cual las botellas se ubican a un costado para reducir el perfil vertical. El mismo fue filmado por el fotógrafo submarino Richard Dreher quien capturo las maniobras de su compañero en cámara.

Otro ejemplo de espeleo buceo desmontado, esta vez en la Florida. En ambos vídeos vemos la utilización de cuerdas. Estas sirven para marcar el camino de regreso.

El pánico, el peor enemigo
Tanto para el espeleo común como para el espeleo buceo, el peor enemigo y la mayor causa de muertes son los ataques de pánico, sobretodo al quedarse atascados en un punto. El pánico domina todas las acciones, se pierde energía, el forcejeo y los golpes hinchan las partes del cuerpo haciendo contacto y se respira de manera incorrecta generalmente a temperaturas que superan los 40°C. El siguiente vídeo es incluso peor, ya que muestra un ataque de pánico dentro de una cavidad con agua fluyendo por debajo. Esto tuvo lugar en la caverna Lost John en Lancashire, Reino Unido.

La tumba de Sinaí, el punto de buceo más mortífero del mundo

En el Mar Rojo cerca de Dahab en la península de Sinaí, Egipto, existe una formación que a simple vista, al menos desde la superficie, no resulta muy distinta del entorno que la rodea. Sin embargo, éste aparentemente calmo parche de agua cuya única diferencia con su entorno es un color un poco más oscuro, es en realidad la región de buceo más peligrosa del mundo. Una traicionera e intrincada caverna vertical de alrededor de 110 metros de profundidad y 40 metros de ancho que ha terminado con la vida de más de 100 buceadores, o al menos eso es lo que dice la lista oficial, extraoficialmente se cree que el número es mucho mayor. Para poder entrar al mismo se requiere de un instructor y guía, y acreditación de tener experiencia previa buceando en al menos 30 metros. Éstos requerimientos y el hecho de que se puede ingresar al mismo fácilmente desde la costa fueron factores que llevaron a que muchas personas ingresaran a la formación de manera irregular, razón por la cual no se conoce el número exacto de muertes. Para remediar los ingresos irregulares la policia egipcia debió instalar una presencia policial las 24hs.

El motivo por el cual esta formación, un agujero azul, es tan mortífera se debe a su estructura laberíntica, y sus múltiples túneles tanto verticales como horizontales. Uno de éstos, el preferido por los buceadores más veteranos y experimentados, es El Arco un pasaje de unos 26 metros ubicado a 56 metros de profundidad que conecta el interior del agujero azul con el mar abierto. No obstante, recorrerlo es extremadamente peligroso debido a las corrientes que llegan a través del extremo del pasaje conectado al mar, su ángulo de ingreso y la casi total oscuridad que rodea a los buceadores.

La razón por la cual se ha denominado a éste agujero azul como “la tumba de Sinai” es tristemente obvia, el lecho de la formación es un cementerio, y si bien la mayoría de los cuerpos son generalmente recuperados, hay algunas secciones de difícil acceso donde la recuperación de cuerpos es imposible:

Si bien es común que buceadores altamente experimentados intenten llegar a la parte más profunda del mismo y sus cavernas, factores como la poca luz, la estructura laberíntica y la narcosis de nitrógeno son muchas veces una irremediable combinación de causas que llevan a que incluso expertos sufran accidente fatales. Ésto quedó documentado en el año 2000 cuando el buceador de fama internacional Yuri Lipski perdió su vida en el fondo de la formación. Lipski poseía una cámara montada en su cabeza, la cual fue recuperada por las personas que retiraron su cuerpo tiempo más tarde. En la filmación pueden verse los últimos minutos de vida del deportista, completamente desorientado y perdido.

Por respeto a la familia del buceador el momento de su muerte fue editado del video, no obstante, sólo podemos imaginar lo desesperante que es estar en dicha situación.

Arriesgando la vida para probar las máquinas voladoras de Leonardo da Vinci

En el año 1010, siglos antes que Leonardo da Vinci naciera, Eilmer de Malmesbury un monje obsesionado con la historia de Dédalo e Icaro, pasó estudiando durante años el vuelo de los pájaros. Convencido de que ya había logrado descifrar los secretos del vuelo (y de hecho lo hizo) construyó un ala rígida, se subió al campanario de su monasterio y saltó al vacio, logrando planear por casi 300 metros y saliendo casi ileso, sólo se quebró una pierna. De ésta historia ya hemos hablado en detalle en éste artículo.

Incluso siglos antes de que Eilmer de Malmesbury se arrojara al vacío, Abbás Ibn Firnás, otro hombre interesado en la ciencia del vuelo, pero esta vez en Córdoba, España y en el año 875, ideó el primer paracaídas funcional de la historia el cual también tenía elementos de parapente. Tenía 65 años y tras confeccionar un armazón de madera recubierto en seda con un volumen interior para capturar aire se subió a una torre y se arrojó al vacío ante una multitud que él mismo había invitado. Firnás logró permanecer en el aire durante varios minutos, y si bien al tocar tierra se quebró las dos piernas, el intentó fue todo un éxito. El intrépido inventor siguió arrojándose en sus paracaídas/parapente hasta bien pasados los 70 años.

Pero lo anterior no quita merito a Leonardo, ya que es casi imposible que el florentino más famoso contara con información alguna sobre éstos dos hombres. Además, el trabajo de Leonardo, realizado principalmente durante su estadía en Milán, fue mucho más científico y se enfocó en el concepto de resistencia del aire. Además Leonardo no se contentó con simplemente sobrevivir a la caída, Leonardo quería controlar sus máquinas, y el mayor trabajo fue justamente en diseñar los sistemas de control de vuelo. En fin, Leonardo nunca pudo probar sus invenciones, pero gracias a valientes modernos que las construyen al pie de la letra y las prueban poniendo en riesgo su propia vida, vemos que sí, en efecto, muchas de las máquinas voladoras del renacentista más famoso funcionan. Más importante aun es que gracias a los meticulosos documentos que el florentino mantuvo durante su vida, contamos con planos para reconstruir dichas invenciones.

El planeador híbrido

El planeador de da Vinci es un concepto muy interesante, ya que no es un planeador per se sino que se trata de un parapente con elementos de paracaídas (y en el video esto se puede ver perfectamente), y además posee una cola para poder controlar la dirección del vuelo. El mismo fue diseñado a partir del milano, un ave rapaz muy común en Italia.

El paracaídas

Construido y probado pro Olivier Vietti con la ayuda de Eric Viret y Eric Laforge ésta es una réplica exacta del paracaídas piramidal ideado por el florentino. Una prueba de bastante riesgo ya que los diseñadores del mismo buscaron ser fieles a la época de Leonardo y utilizaron materiales como disponibles en Florencia durante el siglo XVI.

La fase más peligrosa de la prueba no es el tramo de descenso de la caída en si, sino la abertura del paracaídas. Al estar construido con un armazón rígido, si por alguna razón el paracaidista hubiese llegado a desestabilizarse éste corría el riesgo de haber quedado enrollado entre las cuerdas, lo que le hubiese impedido liberar el paracaídas secundario y moderno que llevaba por seguridad.

Lo bueno de éstos dos hombres es que probaban ellos mismos sus invenciones, a diferencia de Jean Pierre Blanchard, quien utilizaba perros para probar sus diseños de paracaídas en el siglo XVIII.

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La persona sin miedo a las alturas

Hay vídeos y vídeos, y éste en particular me ha hecho sudar las palmas.

Oleg Cricket es un ruso que comenzó a practicar gimnasia acrobática a los 16 años, prontamente descubrió el parkour y el hecho de que no sufría de vértigo. Prontamente sus hazañas lo llevaron a ganar sponsors, especialmente bebidas energéticas, y hoy se dedica profesionalmente a realizar actos de parkour por todo el mundo.

Ciertamente sorprendente, y si bien es muy talentoso y está constantemente en control de la situación, el más pequeño error lo puede llevar a la muerte. Creo que hay un límite bien definido entre las hazañas físicas y la locura, y Oleg lo ha cruzado hace ya un tiempo

Esquí acuático en las plantaciones de Banaue, un lugar del mundo real digno del Minecraft

Las terrazas de arroz son unos de los pasajes más asombrosos del mundo. En el pasado ya habíamos hablado sobre como las terrazas de arroz en Yunnan, China, vistas desde el aire parecen una acuarela, especialmente durante el atardecer cuando el cielo se enrojece. No obstante, a opinión personal, creo que las terrazas de arroz son el paisaje terrestre que más se asemeja a los mundos de Minecraft, sólo basta con ver una imagen no aérea de las mismas para darse cuenta que la semejanza.

El acontecimiento en cuestión fue un encuentro entre los surfistas Brian Grubb y Dominik Preisner en las Filipinas, más precisamente las terrazas de arroz de Banaue. Una vez alí instalaron una serie de tablas conectando las distintas terrazas y filmaron un video maravilloso realizando actividades de wakeskating, cuya principal característica radica en que el deportista no tiene sus pies sujetados a la tabla, por lo que se pueden realizar trucos de salto y giros libremente.

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Carreras de carros al mejor estilo romano pero con motocicletas

Algo así sólo podía pasar en la primer mitad del siglo XX, cuando las demandas no abundaban y el mundo parecía más temerario. Pero sea cual fuese la razón, durante los años 20 y 30 en Australia se corrió una serie con las carreras más temerarias de todas. Las misma emulaban los carros romanos tirados a caballos del Circo Máximo, sólo que los caballos fueron remplazados por motocicletas de alta cilindrada.

Carreras de carros a motocicletaSin cascos, sin trajes de protección y vestidos con togas romanas, corriendo al mejor estilo de Ben-Hur. Llegó a existir una versión más segura en la cual las motocicletas era piloteadas por personas sentadas en las mismas y un copiloto montando el carro. No obstante, no atraían mucho público por lo que los organizadores preferían la versión en las cuales las motocicletas se comandaban como caballos.

Carreras de carros a motocicleta

En un principio los carros en si mismos era muy simples, un barril de madera cortado con la forma de un carro de carrera romano, y ruedas de automóvil a los costados unidas a un eje dudosamente sujetado a la estructura. Sin embargo, a medida que el público fue creciendo comenzaron a encargarse elaborados diseños con motivos en bronce y pinturas rojo púrpura al mejor estilo de la Roma antigua. Las mismas terminaron de manera abrupta cuando el gobierno Australiano hizo responsables a los organizadores por los accidentes.

Los espectaculares torneos japoneses de “caminata grupal sincronizada de precisión”

Otra razón más para amar a Japón: los Shuudan koudou, concursos de caminata grupal sincronizada de precisión.

Estos concursos comenzados por la NSSU (Universidad de Ciencias del Deporte del Japón) tuvieron lugar desde hace más de medio siglo a puertas cerradas, y recientemente se han hecho públicos atrayendo una gran audiencia. Reúnen en noviembre a estudiantes de todo el Japón, pero principalmente de la NSSU, para participar en los denominados Shuudan koudou (acción colectiva). Las rutinas requieren meses de entrenamiento, al punto que se puedan hacer perfectamente de memoria y con los ojos cerrados (y eso no es exageración).

El siguiente video empieza con varias personas simplemente marchando, y en sólo unos cuantos segundos se convierte en una de las rutinas más espectaculares que he visto.

Estos concursos se han vuelto muy populares, llegando a reunir públicos compuestos por miles de personas. Cada grupo está compuesto por los caminantes y un coordinador, quien debe con precisión marcar mediante gritos cortos y puntuales el ritmo a seguir, el sentido y la posición de la rutina. Para reducir el tiempo de respuesta, varios movimientos complejos han sido codificados y reducidos a una palabra monosilábica, o un número.

Esta universidad, que se especializa en entrenar deportistas y profesores de educación física, es mundialmente aclamada por su alto nivel de rendimiento y la gran cantidad de medallistas olímpicos que le ha dado a Japón.

Los ninjas de Palestina

Los ninjas de GazaEn medio de la destrucción y las ruinas producto de décadas de combate por causa de un conflicto que parece cada vez más tristemente irreparable, nace lo que es quizás uno de los grupos más extraños y llamativos que se puedan imaginar. Se trata nada más y nada menos que delos Ninjas palestinos, hombres y niños que utilizan las ruinas edilicias dejadas por las bombas para practicar el más antiguo arte marcial Japonés del sigilo, las acrobacias y el mortal uso de katanas.

Los ninjas de Gaza Los ninjas de Gaza

Si bien la práctica se ha vuelto común en toda la Franja de Gaza, es en el norte de dicha región donde varias docenas de jóvenes se reúnen para entrenar a diario durante horas distintos tipos de acrobacias, karate y la utilización de katanas y nunchakus. La mayoría de estos jovénes no asiste a ninguna institución educativa, y sueñan con la lejana oportunidad de competir en el exterior demostrando sus elaboradas rutinas de combate y actos de acrobacias.

Escalando uno de los pilares de roca más altos del mundo


(El video empieza lento, pero a partir del minuto 4 en adelante es imperdible)

En Tasmania existe una de las formaciones geológicas más llamativas del mundo, se trata de la roca Totem Pole. La misma, ubicada en el parque nacional de Tasma en el cabo de Hauy, es de una gigantesca torre natural de roca de 65 metros de alto y 4 metros de ancho formada de la acción erosiva de las corrientes contra la dolerita, roca oscura y de granulado muy fino, lo que hace la tarea del escalador mucho más difícil. Estas torres se definen geomorfológicamente como stacks -montón del inglés, idioma del que se ha tomado la palabra- y, como se puede ver en el video, son uno de los destinos soñados por escaladores del mundo entero.

Totem pole, Tasmania      Totem pole, Tasmania      Totem pole, Tasmania      Totem pole, Tasmania

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Un ninja de carne y hueso

Hasta ayer pensaba que las habilidades asociadas a los ninjas eran el simple resultado de la exageración folclórica. Tras ver este video del gimnasta Damien Walters ahora no estoy tan seguro [vía Reddit].

El mundo al revés de Mark Daniel


Gracias a los maravillosos errores de los buscadores actuales, llego, buscando información que nada tenía que ver con el tema, a esta increíble entrada sobre el corto de Joel Fletcher titulado “The Wanderer,” en el cual vemos las aventuras del equilibrista Mark Daniel recorriendo el mundo. Realmente el “color” de la película me trae mucha nostalgia, como creo lo hará con todos los nacidos a mediados de los 80s.

El rey de la caída libre

Joseph Kittinger es uno de esos pocos aventureros en el lugar y el momento justos para hacer historia. Comandante de la USAF, veterano de Vietnam y prisionero de guerra, durante toda su carrera volaría en cientos de misiones aéreas. Completando exitosamente todo tipo de tareas tanto de combate como experimentaciones que aumentarían el conocimiento humano sobre la aerodinámica y la capacidad de los aviones con propulsión a jet.

Esto lo llevaría a trabajar en conjunto con personajes como el gran Paul Stapp, de quien ya hemos hablados, sirviendo de observador aéreo en su viaje récord en los que alcanzara los 1,017 km/h en su tren-cohete.

No obstante, la hora dorada de Kittinger llegaría en 1957, cuando recomendado por el mismo Stapp, como “un gran hombre y un magnífico piloto,” para formar parte del programa médico de la USAF que buscaba investigar la capacidad corporal y salud humana en el espacio.

El trabajo de Kittinger sería muy arriesgado, como miembro de los proyectos Man High y Excelsior, se elevaría hasta la atmósfera en cápsulas presurizadas, como la vista en la imagen, utilizando balones atmosféricos para así estudiar el efecto de los rayos cósmicos en el cuerpo humano.

Si bien participaría en varios saltos, serían los más importantes el Man High I, donde saltaría de 29500 metros de altitud, y el Excelsior III, en los que alcanzaría los 31300 metros de altitud. Tras saltar al vacio, Kittinger descendería en caída libre por 4 minutos y 26 segundos, alcanzando una increíble velocidad de 988,3 Kilómetros por hora. A poco más de 5500 metros de altitud abriría su enorme paracaídas. Si bien saldría ileso, una falla en su guante le haría sufrir una veloz despresurización, hinchando su mano a casi el doble de su tamaño.

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Kittinger aun mantiene el récord de ser el humano en viajar a mayor velocidad sin un vehículo, el salto a mayor altura, el récord en caída libre y el récord de vuelo englobo a mayor altura.

Probando el paracaídas de Da Vinci

Entre las tantas cosas en las que Leonardo da Vinci ocupó su tiempo se encuentra una, que a pesar de haber pasado relativamente desapercibida para el público general, fue uno de sus mayores logros. Leonardo invirtió gran cantidad de tiempo estudiando el vuelo, horas de observación y razonamiento llevaron a que deduzca que, naturalmente, los humanos no podian volar por sus propios medios -parece simple hoy en día, pero en esa época la naturaleza del vuelo era un misterio y no sabían cómo o qué lo causaba-. Continuando con su serie de investigaciones y su estudio intensivo de los pájaros fue una de las primeras personas en darse cuenta que las aves no vuelan principalmente por el aleteo de sus alas sino que lo logran gracias a explotar las características de su medio. Algo que hoy en día llamamos aerodinámica. Al realizar esto sus experimentos e inventos comenzaron a tener en cuenta aspectos tales como la resistencia al aíre, la tensión y la velocidad. Resultando en una serie de bosquejos pioneros de paracaídas, ala deltas y hasta un primitivo y rudimentario helicóptero. No obstante, visionar significa simplemente anunciarlo, Da Vinci fue mas alla de dar un simple pronostico y, en el caso del paracaídas, realizó una serie de cálculos y estudios que le permitieron establecer como debería ser un objeto que frene la caida de un hombre. Escribiendo en 1483:

“Si se provee a un hombre con una tela pegada de lino de 12 yardas de lado por 12 yardas de alto, éste podrá saltar de grandes alturas sin sufrir heridas al caer”

Pasarían más de 500 años y el paracaídas de Leonardo viviría sólo en bosquejos e ideas. Hasta que un día, un británico llamado Adrian Nicholas decide probar si lo escrito en el bosquejo realmente funcionaba. Para esto comenzó una ardua investigación del tema que le permitió conocer métodos de fabricación y materiales de la época. Pronto iría creando un paracaídas exacto, en materiales y diseño, al descrito por Da Vinci cientos de años antes. Ante tan singular diseño Nicholas encontró quejas y advertencias de expertos los cuales, al unísono, le repetirían que el aparato “no soportaría su peso”, “no resistiría la tensión generada en la caída” y una larga lista de negativas que parecían tener como objetivo desanimarlo en su intento.

Afortunadamente Nicholas es un cabeza dura y siguió adelante a pesar de todos los pronósticos negativos. Llegado el día de la verdad, un Lunes 26 de Junio del año 2000, Nicholas pudo comprobar, después de 500 años, que Da Vinci estaba en lo correcto tras saltar de un globo aerostático ubicado a 3 mil metros de altura con un paracaídas de 85 kilos de peso fiel a las especificaciones del gran maestro, cayendo sano y salvo a tierra unos minutos después y ganando fama mundial por su hazaña.

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