Las calles de la India no cumplen la misma función que las calles de Europa, en estas además de transitar se pueden adquirir todo tipo de servicios. Algunos tan inimaginables que dejan perplejos a los visitantes desprevenidos
Sir Robert Abercromby, General británico del siglo 18.
Ayer leía un artículo sobre los “Oficios en desaparición” que me hizo recordar a un artículo del New York Times que hace algún tiempo había leído comentando sobre el extremadamente llamativo oficio de los dentistas callejeros en la India. La práctica no solo se limita a la India sino que también puede ser vista en China. Generalmente con herramientas improvisadas y métodos de higiene aberrantes éstos “odontólogos alternativos” suelen atender a las inmensas masas de gente pobre que habitan dos de las regiones más sobrepobladas del mundo. Sus metodologías son impensables para el mundo de la odontología profesional y son más similares a un consultorio improvisado de un campo de batalla que a las de una clínica odontológica. Una de las técnicas anestésicas más llamativas que se utiliza con el fin de evitar el dolor del paciente es inyectar distintos anestésicos en gomas de mascar las cuales son consumidas unos breves instantes antes de realizar el procedimiento. Según afirma Mahender Singh, un veterano del oficio con más de 25 años de experiencia, los pacientes suelen desmayarse del dolor “todo el tiempo, aquí en la calle misma”.
Ya se los comenté varias veces, Englishrussia, el sitio donde ponen las cosas más bizarras y llamativas de Rusia, es uno de mis blogs preferidos y a pesar del poco tiempo libre que tengo trato de entrar lo más seguido posible. La policia de dicho país tiene la fama de contar con los oficiales más aficionados a la bebida del mundo… por qué será
A lo largo de los años varias agencias militares vieron en las drogas ácidas un candidato atractivo para diseñar armas que alocaran a los soldados enemigos previamente a un ataque, haciendo, de esta manera, que una invasión sea relativamente fácil.
Varios experimentos fueron realizados con este fin utilizando animales, entre ellos el más famoso es el del elefante Tusko el cual tras haber sido administrado con una masiva dosis de LSD enloqueció al punto de derribar varias paredes del complejo y sembrar el caos entre los científicos presentes. Otros, ya más avanzados, fueron realizados en seres humanos.
- Experimentos de coordinación en equipo(click para ver el video): Se hacía marchar a las tropas normalmente y luego se comparaba su marcha bajo los efectos del LSD (ejército estadounidense)
- Experimentos de racionalidad(click para ver el video): Se le daba una misión a un grupo de soldados y veían como estos intentaban completarla bajo los efectos del LSD (fuerzas británicas). ¿Soy yo o darle un lanzacohetes a un soldado drogado con LSD es algo muy irresponsable?
- Comportamiento(click para ver el video): Se le administraba LSD a una persona y se estudiaba su comportamiento y nivel de respuesta (ejército de Checoslovaquia). El video pertenece a un documental de dicho país que explora los experimentos realizados en los 50s y 60s.
Javier Osorio me envia un mail comentándome sobre un video un tanto particular. No hay nada peor que enseñarle a una persona desde pequeña que asesinar está bien y que es necesario. Aparentemente la versión de Mickey Mouse producida por la organización terrorista Hamas no lo ve así y su ratón no lo duda dos veces a la hora de recomendarle a los niños que deben masacrar a sus enemigos.
Nena: Qué harás en favor de la mezquita de Al-Aqsa? ¿Cómo sacrificarás tu alma en favor de Al-Aqsa? ¿Qué harás?
Mickey: Dispararé!
Nena: Sanabel, que harías si deseas liberar…
Mickey: Queremos pelear.
Nena: Tenemos que
Mickey: ¿qué más?
Otro nene: Queremos… Aniquilaremos a los judíos.
Y el texto sigue así enumerando a los enemigos a masacrar y como la sangre de cada uno tiene que ser dada en favor de Al-Aqsa…
No soy de poner noticias ridículas, pero esta es simplemente espectacular y no podía dejarla pasar:
Cuando la policía avistó un sospechoso armado rondando en las sombras de un porche suburbano, su respuesta fue rápida. Oficiales armados ingresaron frenéticamente en el lugar, gritando y exigiendo al pistolero que tire su arma al suelo y se entregue sin oponer resistencia. El problema… el “pistolero” era nada más y nada menos que un muñeco tamaño real de la heroína de los video juegos Lara Croft.
No contentos con haber hecho el ridículo ya una vez decidieron arrestar violentamente a David Williams de 42 años, dueño de la casa y quien había llevado el muñeco a su domicilio ya que lo acababa de vender por eBay y se encontraba preparandolo para enviarselo al comprador. Williams pasó detenido más de 13 horas y para colmo de males se lo fichó por “ofensa con armas”.
Fuente el Daily Mail, donde también se puede ver una fotografía de Williams y los raspones en sus brazos producto de la violencia con la que fue arrestado.
Su caso fue tan grave que el Síndrome Collyer hoy en día hace referencia al desorden patológico de acumular compulsivamente basura y cosas inútiles. Y no es para menos, ya que al morir Homer y Langley Collyer dejaron en su casa nada más y nada menos que 103 toneladas de basura la cual iba desde órganos humanos hasta munición de artillería pesada sin utilizar.
Nacidos en una acomodada familia del Harlem a finales del siglo 19, cuando este barrio aun era exclusivo, fueron a la universidad y se graduaron con altos honores convirtiéndose Homer en un ingeniero, aunque el prefería ser inventor y pasaba todo su tiempo libre construyendo raros aparatos, y Langley en un abogado. No obstante, tras el paso de la Primer Guerra Mundial y la urbanización de New York, el Harlem se fue empobreciendo y los crímenes y delitos comenzaron a subir a medida que las familias acomodadas comenzaban a abandonarlo. Tras la muerte de su madre ambos hermanos quedaron desolados y decidieron no abandonar su casa familiar bajo ningún motivo.
Prontamente su temor a los cambios sociales en la zona los llevó a volverse extremadamente reclusivos, al punto de construir todo tipo de trampas y aparatos en el edificio. Al no pagar los impuestos quedaron desprovistos de luz, gas y agua. Sin embargo, rápidamente improvisaron un motor de auto conectado a varias baterías para proveerse de energía y realizaron un profundo túnel para obtener gas y agua de las tuberías del edificio. Por las noches Langley salía a recolectar todo tipo de cosas de la calle y a buscar comida. Cuando su hermano Homer comenzó a perder la visión, Langley, decidió que éste se curaría gracias a ingerir 100 naranjas a la semana y, previniendo el momento en que recuperara su visión, comenzó a juntar una cantidad monumental de periódicos para que se pusiera al día con las noticias llegado el día.
Tanto encierro llevó a que los vecinos creyeran que éstos vivían cuidando una gran fortuna, razón por las que varias veces intentaron invadir su departamento a la fuerza solo para encontrarse con un sin fin de trampas y bizarros mecanismos anti-invasores construidos por Homer.
El desenlace Tras no tener noticias de los ancianos por varios días la policía decidió entrar a su domicilio el 8 de Abril de 1947. Para su asombro encontraron a Homer muerto en el piso. Sin embargo no había señales de Langley. Incrédulos de sus ojos llamaron a sanidad pública para sacar la basura. Entre los ítems dispersos encontraron, entre otras cosas, desde una máquina de rayos-x, varios pianos, un gigantesco órgano de iglesia, esqueletos de caballos y vacas, órganos humanos y animales conservados en jarrones de cloroformo, cientos de miles de libros y periódicos, cientos de litros de kerosén y, material quirúrgico, partes de autos, cientos de herramientas y material eléctrico y, ante la mirada atónita de los removedores, un arsenal de armas que iba desde ametralladoras de alto calibre, balas de tanque y hasta lanza granadas “suficiente armamento como para iniciar una pequeña guerra” según las palabras del comisionado de policía. Al cabo de 4 semanas de remoción de basura el cadáver de Langley fue encontrado enterrado en una pila de periódicos. Tras la investigación se descubrió que este, sin querer, había accionado una de las trampas siendo aprisionado por miles de periódicos y libros. Su hermano, ya ciego y casi paralizado, se hambreó hasta la muerte.
Si bien nunca se supo de donde obtuvieron los órganos humanos que coleccionaban la cantidad de material quirúrgico en su departamento trajo macabras sospechas a la policía. Al día de hoy continua siendo un misterio.
Vía En Bruto, me encuentro con un video del que ya había visto muchas imágenes en el pasado: Los “empacadores” del subterráneo de Tokyo. Los empacadores son personal especializado en asegurarse de “meter la mayor cantidad de gente posible en un mismo tren durante la hora pico”. Su rol es de vital importancia a la hora de ordenar y acomodar gente en los trenes, ya que la población en dicha metrópolis es tal que los servicios de transporte, a pesar de estar entre los más modernos del mundo, se encuentran literalmente colapsados. Me trae recuerdos del tráfico en la India.